Uno de los asuntos más moda en los tiempos que corren es la salud mental. Lo que hace unos años era un tabú fuera cual fuera el entorno, ahora se ha destapado como uno de los asuntos de más actualidad. Cada vez más personas hablan abiertamente sobre sus situaciones personales e incluso rostros conocidos como artistas o deportistas han puesto en valor confesar abiertamente cómo se sienten o incluso normalizar hacer parones en su vida pública para tratarse. Sin embargo, no todo es tan fácil como contar lo que sucede. Identificar que algo ocurre no es suficiente si no sabemos ponerle remedio y solución. Y ahí está el gran fallo del que no se suele hablar, ya que según algunos expertos, la mayoría de las terapias que se ponen en marcha hoy en día no van a la raíz de los problemas, si no que se centran en los síntomas puntuales y pasajeros.Así lo explican Jesús Jiménez y María Ibáñez, psicoterapeutas y psicólogos clínicos. En una entrevista con el doctor Borja Bandera, ambos abordan el problema de la ineficacia de estas terapias, algo de lo que no se está informando. Cada vez más personas dan el paso hacia delante de ir a terapia para solucionar sus problemas. Sin embargo, es un hecho que las terapias no están funcionando. Y para estos expertos, la clave es cambiar la perspectiva desde la que analizamos lo que nos sucede.¿Por qué no es eficaz ir al psicólogo?«La mayor parte de lo que se ofrece hoy como terapia o como psicología realmente es paliativo, pero no va a las causas», asegura Jesús Jiménez, quien pone un ejemplo muy común para explicar esta situación. «La ansiedad es el síntoma, no es la causa. Es como si te duele una muela y lo que tratas es el dolor. Si dejas la raíz dentro va a salir con más fuerza», matiza el experto.Otra de las asignaturas pendientes en estas terapias tiene que ver con los sentimientos. «Se trabajan las emociones con la cabeza. Se trata de controlarlas. Y eso no las resuelve porque la emoción es mucho más fuerte que el pensamiento. La emoción es el efecto de un problema. Si tratas de controlar el efecto, estás reprimiendo la causa».María Ibáñez habla también de una de las corrientes más activas en la actualidad, el ‘Mindfulness’, asegurando que son herramientas paliativas que no resuelven el conflicto. «El prestar atención hace que pierdas miedo a lo que sientes y te da una cierta calma, pero el repetir un mantra te embota la mente. Igual sufres menos, pero es como tomarse un analgésico que no te va a resolver un problema».En un sentido muy parecido habla Jesús Jiménez de la ‘autoayuda’, mal interpretada en muchos entornos. «Decirte ‘soy maravilloso’ es absurdo porque es como aumentar la distorsión entre el consciente y el inconsciente. Si el inconsciente considera que se siente pequeñito y el consciente dice ‘soy maravilloso’, el inconsciente se enfada al sentir que no se le comprende».¿Qué es el estado mental y cómo se trata?Otro de los conflictos más importantes es la lucha por definir correctamente qué es el estado mental. Así lo explica el psicólogo clínico Jesús Jiménez. «Se están equivocando en creer que lo que ocurre en el cerebro es lo que produce el estado mental. Es al revés, es el estado mental lo que produce eso en el cerebro y saberlo no va a funcionar como solución».Y por último, los dos expertos tratan un tema realmente conflictivo como es el tratamiento del sufrimiento y cómo los seres humanos, poco a poco, han ido creándose una coraza para intentar aislarse de esta sensación en lugar de desarrollar mecanismos automáticos para encontrar soluciones.«Si tratas de tapar el sufrimiento con técnicas paliativas, la herida se infecta y se pone peor» Jesús Jiménez Psicólogo clínico«La mente humana se ha especializado en cómo escapar del sufrimiento. Hay de todo para escapar del sufrimiento, mil distracciones, mil formas de convencerte, pero si tratas de taparlo con técnicas paliativas, la herida se infecta y se pone peor». Para Jesús Jiménez, se enseña a las personas a luchar contra el dolor, pero no a resolver el problema. Se pone una tirita sobre la herida, pero no se cura la misma para que desaparezca ni se enseña a no caer para evitarla.«Hay terapias de acompañamiento que tampoco nos gustan nada. Tú no tienes que acompañarle como haría su madre, tú tienes que ayudarle a entender lo que pasa y a que dé soluciones en lugar de angustiarse junto al paciente». Uno de los asuntos más moda en los tiempos que corren es la salud mental. Lo que hace unos años era un tabú fuera cual fuera el entorno, ahora se ha destapado como uno de los asuntos de más actualidad. Cada vez más personas hablan abiertamente sobre sus situaciones personales e incluso rostros conocidos como artistas o deportistas han puesto en valor confesar abiertamente cómo se sienten o incluso normalizar hacer parones en su vida pública para tratarse. Sin embargo, no todo es tan fácil como contar lo que sucede. Identificar que algo ocurre no es suficiente si no sabemos ponerle remedio y solución. Y ahí está el gran fallo del que no se suele hablar, ya que según algunos expertos, la mayoría de las terapias que se ponen en marcha hoy en día no van a la raíz de los problemas, si no que se centran en los síntomas puntuales y pasajeros.Así lo explican Jesús Jiménez y María Ibáñez, psicoterapeutas y psicólogos clínicos. En una entrevista con el doctor Borja Bandera, ambos abordan el problema de la ineficacia de estas terapias, algo de lo que no se está informando. Cada vez más personas dan el paso hacia delante de ir a terapia para solucionar sus problemas. Sin embargo, es un hecho que las terapias no están funcionando. Y para estos expertos, la clave es cambiar la perspectiva desde la que analizamos lo que nos sucede.¿Por qué no es eficaz ir al psicólogo?«La mayor parte de lo que se ofrece hoy como terapia o como psicología realmente es paliativo, pero no va a las causas», asegura Jesús Jiménez, quien pone un ejemplo muy común para explicar esta situación. «La ansiedad es el síntoma, no es la causa. Es como si te duele una muela y lo que tratas es el dolor. Si dejas la raíz dentro va a salir con más fuerza», matiza el experto.Otra de las asignaturas pendientes en estas terapias tiene que ver con los sentimientos. «Se trabajan las emociones con la cabeza. Se trata de controlarlas. Y eso no las resuelve porque la emoción es mucho más fuerte que el pensamiento. La emoción es el efecto de un problema. Si tratas de controlar el efecto, estás reprimiendo la causa».María Ibáñez habla también de una de las corrientes más activas en la actualidad, el ‘Mindfulness’, asegurando que son herramientas paliativas que no resuelven el conflicto. «El prestar atención hace que pierdas miedo a lo que sientes y te da una cierta calma, pero el repetir un mantra te embota la mente. Igual sufres menos, pero es como tomarse un analgésico que no te va a resolver un problema».En un sentido muy parecido habla Jesús Jiménez de la ‘autoayuda’, mal interpretada en muchos entornos. «Decirte ‘soy maravilloso’ es absurdo porque es como aumentar la distorsión entre el consciente y el inconsciente. Si el inconsciente considera que se siente pequeñito y el consciente dice ‘soy maravilloso’, el inconsciente se enfada al sentir que no se le comprende».¿Qué es el estado mental y cómo se trata?Otro de los conflictos más importantes es la lucha por definir correctamente qué es el estado mental. Así lo explica el psicólogo clínico Jesús Jiménez. «Se están equivocando en creer que lo que ocurre en el cerebro es lo que produce el estado mental. Es al revés, es el estado mental lo que produce eso en el cerebro y saberlo no va a funcionar como solución».Y por último, los dos expertos tratan un tema realmente conflictivo como es el tratamiento del sufrimiento y cómo los seres humanos, poco a poco, han ido creándose una coraza para intentar aislarse de esta sensación en lugar de desarrollar mecanismos automáticos para encontrar soluciones.«Si tratas de tapar el sufrimiento con técnicas paliativas, la herida se infecta y se pone peor» Jesús Jiménez Psicólogo clínico«La mente humana se ha especializado en cómo escapar del sufrimiento. Hay de todo para escapar del sufrimiento, mil distracciones, mil formas de convencerte, pero si tratas de taparlo con técnicas paliativas, la herida se infecta y se pone peor». Para Jesús Jiménez, se enseña a las personas a luchar contra el dolor, pero no a resolver el problema. Se pone una tirita sobre la herida, pero no se cura la misma para que desaparezca ni se enseña a no caer para evitarla.«Hay terapias de acompañamiento que tampoco nos gustan nada. Tú no tienes que acompañarle como haría su madre, tú tienes que ayudarle a entender lo que pasa y a que dé soluciones en lugar de angustiarse junto al paciente». Uno de los asuntos más moda en los tiempos que corren es la salud mental. Lo que hace unos años era un tabú fuera cual fuera el entorno, ahora se ha destapado como uno de los asuntos de más actualidad. Cada vez más personas hablan abiertamente sobre sus situaciones personales e incluso rostros conocidos como artistas o deportistas han puesto en valor confesar abiertamente cómo se sienten o incluso normalizar hacer parones en su vida pública para tratarse. Sin embargo, no todo es tan fácil como contar lo que sucede. Identificar que algo ocurre no es suficiente si no sabemos ponerle remedio y solución. Y ahí está el gran fallo del que no se suele hablar, ya que según algunos expertos, la mayoría de las terapias que se ponen en marcha hoy en día no van a la raíz de los problemas, si no que se centran en los síntomas puntuales y pasajeros.Así lo explican Jesús Jiménez y María Ibáñez, psicoterapeutas y psicólogos clínicos. En una entrevista con el doctor Borja Bandera, ambos abordan el problema de la ineficacia de estas terapias, algo de lo que no se está informando. Cada vez más personas dan el paso hacia delante de ir a terapia para solucionar sus problemas. Sin embargo, es un hecho que las terapias no están funcionando. Y para estos expertos, la clave es cambiar la perspectiva desde la que analizamos lo que nos sucede.¿Por qué no es eficaz ir al psicólogo?«La mayor parte de lo que se ofrece hoy como terapia o como psicología realmente es paliativo, pero no va a las causas», asegura Jesús Jiménez, quien pone un ejemplo muy común para explicar esta situación. «La ansiedad es el síntoma, no es la causa. Es como si te duele una muela y lo que tratas es el dolor. Si dejas la raíz dentro va a salir con más fuerza», matiza el experto.Otra de las asignaturas pendientes en estas terapias tiene que ver con los sentimientos. «Se trabajan las emociones con la cabeza. Se trata de controlarlas. Y eso no las resuelve porque la emoción es mucho más fuerte que el pensamiento. La emoción es el efecto de un problema. Si tratas de controlar el efecto, estás reprimiendo la causa».María Ibáñez habla también de una de las corrientes más activas en la actualidad, el ‘Mindfulness’, asegurando que son herramientas paliativas que no resuelven el conflicto. «El prestar atención hace que pierdas miedo a lo que sientes y te da una cierta calma, pero el repetir un mantra te embota la mente. Igual sufres menos, pero es como tomarse un analgésico que no te va a resolver un problema».En un sentido muy parecido habla Jesús Jiménez de la ‘autoayuda’, mal interpretada en muchos entornos. «Decirte ‘soy maravilloso’ es absurdo porque es como aumentar la distorsión entre el consciente y el inconsciente. Si el inconsciente considera que se siente pequeñito y el consciente dice ‘soy maravilloso’, el inconsciente se enfada al sentir que no se le comprende».¿Qué es el estado mental y cómo se trata?Otro de los conflictos más importantes es la lucha por definir correctamente qué es el estado mental. Así lo explica el psicólogo clínico Jesús Jiménez. «Se están equivocando en creer que lo que ocurre en el cerebro es lo que produce el estado mental. Es al revés, es el estado mental lo que produce eso en el cerebro y saberlo no va a funcionar como solución».Y por último, los dos expertos tratan un tema realmente conflictivo como es el tratamiento del sufrimiento y cómo los seres humanos, poco a poco, han ido creándose una coraza para intentar aislarse de esta sensación en lugar de desarrollar mecanismos automáticos para encontrar soluciones.«Si tratas de tapar el sufrimiento con técnicas paliativas, la herida se infecta y se pone peor» Jesús Jiménez Psicólogo clínico«La mente humana se ha especializado en cómo escapar del sufrimiento. Hay de todo para escapar del sufrimiento, mil distracciones, mil formas de convencerte, pero si tratas de taparlo con técnicas paliativas, la herida se infecta y se pone peor». Para Jesús Jiménez, se enseña a las personas a luchar contra el dolor, pero no a resolver el problema. Se pone una tirita sobre la herida, pero no se cura la misma para que desaparezca ni se enseña a no caer para evitarla.«Hay terapias de acompañamiento que tampoco nos gustan nada. Tú no tienes que acompañarle como haría su madre, tú tienes que ayudarle a entender lo que pasa y a que dé soluciones en lugar de angustiarse junto al paciente». RSS de noticias de bienestar
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