La Plaza del Dos de Mayo y su monumento, símbolo de resistencia popular y triunfo de la cultura local, es ahora el epicentro del barrio turistificado de Madrid por antonomasia. La foto de la pareja en pelotas saludando desde los hombros de las estatuas de Daoiz y Velarde en 1977 es símbolo de una libertad recién estrenada, pero también representa todo lo que el barrio no volverá a ser. Yo conocí la Malasaña de hace 20 años, todavía barata, llena de pisos compartidos, un bar para cada tribu, y sorpresas garantizadas a partir de las 10 de la noche cualquier día de la semana. Por aquel entonces parecía inimaginable que la personalidad de Madrid algún día se viese en peligro.
La foto de la pareja en pelotas saludando desde los hombros de las estatuas de Daoiz y Velarde en 1977 representa todo lo que el barrio no volverá a ser
La Plaza del Dos de Mayo y su monumento, símbolo de resistencia popular y triunfo de la cultura local, es ahora el epicentro del barrio turistificado de Madrid por antonomasia. La foto de la pareja en pelotas saludando desde los hombros de las estatuas de Daoiz y Velarde en 1977 es símbolo de una libertad recién estrenada, pero también representa todo lo que el barrio no volverá a ser. Yo conocí la Malasaña de hace 20 años, todavía barata, llena de pisos compartidos, un bar para cada tribu, y sorpresas garantizadas a partir de las 10 de la noche cualquier día de la semana. Por aquel entonces parecía inimaginable que la personalidad de Madrid algún día se viese en peligro.
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