La Fiscalía del Tribunal Supremo ha presentado un recurso contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) que absolvió del delito de violencia psíquica habitual a progenitores que mantuvieron aislados a sus hijos menores de edad durante más de tres años en una vivienda de Fitoria, en Oviedo, si bien confirmó la condena de los acusados por delito de abandono de familia.Así lo ha comunicado el Ministerio Fiscal a través de una nota de prensa en la que solicita una pena de diez años de prisión para ellos y la prohibición de acercarse a los menores por los delitos de malos tratos psíquicos habituales en el ámbito familiar y de detención ilegal en concurso ideal con un delito de abandono de familia.La Fiscalía relata que, según los hechos probados, los dos acusados se encerraron durante más de tres años en una casa cercana a Oviedo, «sin permitir que sus tres hijos comunes, que en el momento del encierro en el año 2021 contaban con siete y cinco años de edad, salieran de la vivienda en ningún momento, compartiendo con ellos la idea de que podían sufrir un contagio». Así, relata que los menores permanecieron en esta situación de encierro hasta la intervención de la Policía y los servicios sociales y añade que la casa se encontraba «en condiciones insalubres» y que «los niños fueron privados de asistencia médica durante todo ese tiempo y nunca fueron escolarizados».Esta situación «afectó al desarrollo de los menores y generó dificultades de deambulación y un déficit en la adquisición de habilidades sociales que determinó un trastorno del desarrollo psicológico», indica. La Fiscalía del Tribunal Supremo ha presentado un recurso contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) que absolvió del delito de violencia psíquica habitual a progenitores que mantuvieron aislados a sus hijos menores de edad durante más de tres años en una vivienda de Fitoria, en Oviedo, si bien confirmó la condena de los acusados por delito de abandono de familia.Así lo ha comunicado el Ministerio Fiscal a través de una nota de prensa en la que solicita una pena de diez años de prisión para ellos y la prohibición de acercarse a los menores por los delitos de malos tratos psíquicos habituales en el ámbito familiar y de detención ilegal en concurso ideal con un delito de abandono de familia.La Fiscalía relata que, según los hechos probados, los dos acusados se encerraron durante más de tres años en una casa cercana a Oviedo, «sin permitir que sus tres hijos comunes, que en el momento del encierro en el año 2021 contaban con siete y cinco años de edad, salieran de la vivienda en ningún momento, compartiendo con ellos la idea de que podían sufrir un contagio». Así, relata que los menores permanecieron en esta situación de encierro hasta la intervención de la Policía y los servicios sociales y añade que la casa se encontraba «en condiciones insalubres» y que «los niños fueron privados de asistencia médica durante todo ese tiempo y nunca fueron escolarizados».Esta situación «afectó al desarrollo de los menores y generó dificultades de deambulación y un déficit en la adquisición de habilidades sociales que determinó un trastorno del desarrollo psicológico», indica. La Fiscalía del Tribunal Supremo ha presentado un recurso contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) que absolvió del delito de violencia psíquica habitual a progenitores que mantuvieron aislados a sus hijos menores de edad durante más de tres años en una vivienda de Fitoria, en Oviedo, si bien confirmó la condena de los acusados por delito de abandono de familia.Así lo ha comunicado el Ministerio Fiscal a través de una nota de prensa en la que solicita una pena de diez años de prisión para ellos y la prohibición de acercarse a los menores por los delitos de malos tratos psíquicos habituales en el ámbito familiar y de detención ilegal en concurso ideal con un delito de abandono de familia.La Fiscalía relata que, según los hechos probados, los dos acusados se encerraron durante más de tres años en una casa cercana a Oviedo, «sin permitir que sus tres hijos comunes, que en el momento del encierro en el año 2021 contaban con siete y cinco años de edad, salieran de la vivienda en ningún momento, compartiendo con ellos la idea de que podían sufrir un contagio». Así, relata que los menores permanecieron en esta situación de encierro hasta la intervención de la Policía y los servicios sociales y añade que la casa se encontraba «en condiciones insalubres» y que «los niños fueron privados de asistencia médica durante todo ese tiempo y nunca fueron escolarizados».Esta situación «afectó al desarrollo de los menores y generó dificultades de deambulación y un déficit en la adquisición de habilidades sociales que determinó un trastorno del desarrollo psicológico», indica. RSS de noticias de sociedad
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