No será un hospital al uso. La futura Unidad de Rehabilitación de Personas con Daño Cerebral Adquirido (Udace) de Toledo se ha concebido para que el propio edificio forme parte del tratamiento. Los pacientes no solo recibirán sesiones de fisioterapia, logopedia o neurorehabilitación entre cuatro paredes, sino que podrán continuar su recuperación paseando entre árboles, realizando ejercicios en jardines terapéuticos, entrenando la marcha en recorridos exteriores o trabajando en una piscina diseñada específicamente para la rehabilitación funcional. Todo ello en un entorno natural que recuerda al de l Hospital Universitario Virgen de la Poveda, en la localidad madrileña de Villa del Prado, considerado uno de los grandes referentes nacionales en este tipo de asistencia.Ese es precisamente el modelo en el que se inspira la Diputación de Toledo para levantar un centro que será único en Castilla-La Mancha y que aspira a convertirse en una referencia regional para la atención de personas que han sufrido un ictus, un traumatismo craneoencefálico, un accidente de tráfico o cualquier otra lesión que provoque daño cerebral adquirido.La institución provincial acaba de dar un paso decisivo con la publicación de la licitación de las obras del nuevo Pabellón 3 de la Residencia Social Asistida San José, donde se ubicará la nueva unidad. El proyecto supone una inversión de 14,67 millones de euros y permitirá dotar a la provincia de un recurso especializado del que hasta ahora carecía, evitando que numerosos pacientes tengan que desplazarse fuera de Castilla-La Mancha para continuar su rehabilitación tras el alta hospitalaria.La comparación con el Hospital Virgen de la Poveda no es casual. Igual que el centro madrileño aprovecha un entorno natural privilegiado para favorecer la recuperación funcional de los pacientes, la nueva Udace se integrará en el paraje de La Vinagra, dentro del complejo asistencial San José, rodeada de arbolado y amplias zonas verdes. La arquitectura no se entiende únicamente como un continente donde prestar asistencia sanitaria, sino como una herramienta más de la rehabilitación, según el proyecto a que ha tenido acceso ABC.El edificio sustituirá al antiguo Pabellón 3, clausurado hace décadas y ya demolido, levantándose sobre una parcela de más de 8.400 metros cuadrados. El diseño busca aprovechar al máximo el paisaje existente, conservando los árboles de mayor porte e incorporando nuevos jardines, patios y espacios exteriores pensados para que pacientes y familiares puedan utilizarlos durante el proceso de recuperación.Habrá un jardín del paciente, concebido como una prolongación de las áreas de hospitalización, donde los ingresados podrán descansar, pasear o compartir tiempo con sus familiares en un ambiente tranquiloUno de los aspectos más llamativos del proyecto es que los espacios exteriores tendrán un uso terapéutico. Habrá un jardín del paciente, concebido como una prolongación de las áreas de hospitalización, donde los ingresados podrán descansar, pasear o compartir tiempo con sus familiares en un ambiente tranquilo. Bajo la sombra de los árboles se crearán pequeñas áreas destinadas tanto al descanso como a la realización de ejercicios de rehabilitación.A ello se sumará un jardín específico para las terapias, conectado directamente con los gimnasios y las salas de tratamiento. Cuando las condiciones meteorológicas lo permitan, parte de la actividad asistencial podrá trasladarse al exterior para trabajar la movilidad, el equilibrio o la marcha en recorridos adaptados, combinando naturaleza y ejercicio físico como parte del proceso rehabilitador.La naturaleza también entrará en el interior del edificio. Una sucesión de patios ajardinados iluminará los pasillos y las áreas de trabajo, reforzando la sensación de amplitud y bienestar. La madera, la vegetación y la luz natural forman parte del concepto arquitectónico elegido por los proyectistas, que defienden la llamada biofilia como un elemento capaz de favorecer la recuperación física y emocional de los pacientes.La futura unidad dispondrá de 40 habitaciones individuales , distribuidas en dos áreas de hospitalización de veinte camas cada una. Todas estarán orientadas al sur para aprovechar la mejor iluminación natural y las vistas hacia el entorno y la ciudad de Toledo. Además, cada habitación contará con terraza propia, buscando que el paciente mantenga un contacto permanente con el exterior durante su estancia.Los arquitectos explican en la memoria que el objetivo es crear habitaciones que transmitan una sensación de hogar, alejadas de la imagen tradicional de un hospital, con espacios luminosos, íntimos y pensados para favorecer el descanso y la recuperación.El edificio estará organizado en tres grandes áreas claramente diferenciadas. La franja norte concentrará las terapias y los tratamientos; la parte central albergará una gran galería de distribución y convivencia, mientras que la zona sur se reservará para la hospitalización.Las áreas de tratamiento incluirán amplios gimnasios bañados por luz natural, consultas externas, salas de logopedia, espacios para estimulación cognitiva, hospital de día y una piscina terapéuticaEse eje central será uno de los elementos más singulares del proyecto. A través de una amplia galería iluminada por luz natural se articularán todos los recorridos del edificio. En ella se instalará una rampa de pendiente muy suave, inferior al cuatro por ciento, que permitirá acceder entre plantas sin depender exclusivamente de los ascensores. Pero esa rampa no será únicamente un elemento de comunicación: también funcionará como espacio terapéutico para que los pacientes practiquen la marcha o el desplazamiento en silla de ruedas durante su rehabilitación.Diseño de la piscina terapeútica.Las áreas de tratamiento incluirán amplios gimnasios bañados por luz natural, consultas externas, salas de logopedia , espacios para estimulación cognitiva, hospital de día y una piscina terapéutica diseñada específicamente para ejercicios de rehabilitación.La piscina tendrá ocho metros de longitud, accesos completamente adaptados mediante rampa y sistemas de ayuda para personas con movilidad reducida. El proyecto incorpora también vestuarios asistidos y todos los elementos necesarios para garantizar la accesibilidad universal.En conjunto, la Udace contará con una Unidad de Hospitalización, un Hospital de Día y un área ambulatoria capaz de atender entre 200 y 400 pacientes al año , además de las 40 plazas de ingreso previstas. Su creación permitirá cubrir una necesidad que hasta ahora obligaba a muchas familias de Toledo a desplazarse fuera de la provincia para completar la rehabilitación tras superar la fase aguda de la enfermedad o del accidente.La licitación de las obras abre ahora el proceso para seleccionar a la empresa constructora. Las ofertas podrán presentarse hasta el 28 de agosto y, una vez adjudicado el contrato, el plazo de ejecución será de veinte meses.Durante la presentación del proyecto, la presidenta de la Diputación de Toledo, Concepción Cedillo, subrayó el componente humano de esta iniciativa. «Cada año miles de personas sufren un ictus, un accidente de tráfico, un traumatismo o una enfermedad neurodegenerativa que altera su vida de manera brusca; hasta ahora muchos pacientes debían desplazarse fuera de Toledo para recibir atención especializada. Por eso este proyecto nace de la empatía, del deseo de aliviar el sufrimiento de tantas familias y de ofrecerles una respuesta aquí, en su tierra, cerca de los suyos», afirmó. La presidenta añadió que la institución provincial asume con esta infraestructura la responsabilidad de ofrecer una respuesta «humana, cercana y eficaz» a quienes afrontan un proceso de recuperación especialmente complejo. No será un hospital al uso. La futura Unidad de Rehabilitación de Personas con Daño Cerebral Adquirido (Udace) de Toledo se ha concebido para que el propio edificio forme parte del tratamiento. Los pacientes no solo recibirán sesiones de fisioterapia, logopedia o neurorehabilitación entre cuatro paredes, sino que podrán continuar su recuperación paseando entre árboles, realizando ejercicios en jardines terapéuticos, entrenando la marcha en recorridos exteriores o trabajando en una piscina diseñada específicamente para la rehabilitación funcional. Todo ello en un entorno natural que recuerda al de l Hospital Universitario Virgen de la Poveda, en la localidad madrileña de Villa del Prado, considerado uno de los grandes referentes nacionales en este tipo de asistencia.Ese es precisamente el modelo en el que se inspira la Diputación de Toledo para levantar un centro que será único en Castilla-La Mancha y que aspira a convertirse en una referencia regional para la atención de personas que han sufrido un ictus, un traumatismo craneoencefálico, un accidente de tráfico o cualquier otra lesión que provoque daño cerebral adquirido.La institución provincial acaba de dar un paso decisivo con la publicación de la licitación de las obras del nuevo Pabellón 3 de la Residencia Social Asistida San José, donde se ubicará la nueva unidad. El proyecto supone una inversión de 14,67 millones de euros y permitirá dotar a la provincia de un recurso especializado del que hasta ahora carecía, evitando que numerosos pacientes tengan que desplazarse fuera de Castilla-La Mancha para continuar su rehabilitación tras el alta hospitalaria.La comparación con el Hospital Virgen de la Poveda no es casual. Igual que el centro madrileño aprovecha un entorno natural privilegiado para favorecer la recuperación funcional de los pacientes, la nueva Udace se integrará en el paraje de La Vinagra, dentro del complejo asistencial San José, rodeada de arbolado y amplias zonas verdes. La arquitectura no se entiende únicamente como un continente donde prestar asistencia sanitaria, sino como una herramienta más de la rehabilitación, según el proyecto a que ha tenido acceso ABC.El edificio sustituirá al antiguo Pabellón 3, clausurado hace décadas y ya demolido, levantándose sobre una parcela de más de 8.400 metros cuadrados. El diseño busca aprovechar al máximo el paisaje existente, conservando los árboles de mayor porte e incorporando nuevos jardines, patios y espacios exteriores pensados para que pacientes y familiares puedan utilizarlos durante el proceso de recuperación.Habrá un jardín del paciente, concebido como una prolongación de las áreas de hospitalización, donde los ingresados podrán descansar, pasear o compartir tiempo con sus familiares en un ambiente tranquiloUno de los aspectos más llamativos del proyecto es que los espacios exteriores tendrán un uso terapéutico. Habrá un jardín del paciente, concebido como una prolongación de las áreas de hospitalización, donde los ingresados podrán descansar, pasear o compartir tiempo con sus familiares en un ambiente tranquilo. Bajo la sombra de los árboles se crearán pequeñas áreas destinadas tanto al descanso como a la realización de ejercicios de rehabilitación.A ello se sumará un jardín específico para las terapias, conectado directamente con los gimnasios y las salas de tratamiento. Cuando las condiciones meteorológicas lo permitan, parte de la actividad asistencial podrá trasladarse al exterior para trabajar la movilidad, el equilibrio o la marcha en recorridos adaptados, combinando naturaleza y ejercicio físico como parte del proceso rehabilitador.La naturaleza también entrará en el interior del edificio. Una sucesión de patios ajardinados iluminará los pasillos y las áreas de trabajo, reforzando la sensación de amplitud y bienestar. La madera, la vegetación y la luz natural forman parte del concepto arquitectónico elegido por los proyectistas, que defienden la llamada biofilia como un elemento capaz de favorecer la recuperación física y emocional de los pacientes.La futura unidad dispondrá de 40 habitaciones individuales , distribuidas en dos áreas de hospitalización de veinte camas cada una. Todas estarán orientadas al sur para aprovechar la mejor iluminación natural y las vistas hacia el entorno y la ciudad de Toledo. Además, cada habitación contará con terraza propia, buscando que el paciente mantenga un contacto permanente con el exterior durante su estancia.Los arquitectos explican en la memoria que el objetivo es crear habitaciones que transmitan una sensación de hogar, alejadas de la imagen tradicional de un hospital, con espacios luminosos, íntimos y pensados para favorecer el descanso y la recuperación.El edificio estará organizado en tres grandes áreas claramente diferenciadas. La franja norte concentrará las terapias y los tratamientos; la parte central albergará una gran galería de distribución y convivencia, mientras que la zona sur se reservará para la hospitalización.Las áreas de tratamiento incluirán amplios gimnasios bañados por luz natural, consultas externas, salas de logopedia, espacios para estimulación cognitiva, hospital de día y una piscina terapéuticaEse eje central será uno de los elementos más singulares del proyecto. A través de una amplia galería iluminada por luz natural se articularán todos los recorridos del edificio. En ella se instalará una rampa de pendiente muy suave, inferior al cuatro por ciento, que permitirá acceder entre plantas sin depender exclusivamente de los ascensores. Pero esa rampa no será únicamente un elemento de comunicación: también funcionará como espacio terapéutico para que los pacientes practiquen la marcha o el desplazamiento en silla de ruedas durante su rehabilitación.Diseño de la piscina terapeútica.Las áreas de tratamiento incluirán amplios gimnasios bañados por luz natural, consultas externas, salas de logopedia , espacios para estimulación cognitiva, hospital de día y una piscina terapéutica diseñada específicamente para ejercicios de rehabilitación.La piscina tendrá ocho metros de longitud, accesos completamente adaptados mediante rampa y sistemas de ayuda para personas con movilidad reducida. El proyecto incorpora también vestuarios asistidos y todos los elementos necesarios para garantizar la accesibilidad universal.En conjunto, la Udace contará con una Unidad de Hospitalización, un Hospital de Día y un área ambulatoria capaz de atender entre 200 y 400 pacientes al año , además de las 40 plazas de ingreso previstas. Su creación permitirá cubrir una necesidad que hasta ahora obligaba a muchas familias de Toledo a desplazarse fuera de la provincia para completar la rehabilitación tras superar la fase aguda de la enfermedad o del accidente.La licitación de las obras abre ahora el proceso para seleccionar a la empresa constructora. Las ofertas podrán presentarse hasta el 28 de agosto y, una vez adjudicado el contrato, el plazo de ejecución será de veinte meses.Durante la presentación del proyecto, la presidenta de la Diputación de Toledo, Concepción Cedillo, subrayó el componente humano de esta iniciativa. «Cada año miles de personas sufren un ictus, un accidente de tráfico, un traumatismo o una enfermedad neurodegenerativa que altera su vida de manera brusca; hasta ahora muchos pacientes debían desplazarse fuera de Toledo para recibir atención especializada. Por eso este proyecto nace de la empatía, del deseo de aliviar el sufrimiento de tantas familias y de ofrecerles una respuesta aquí, en su tierra, cerca de los suyos», afirmó. La presidenta añadió que la institución provincial asume con esta infraestructura la responsabilidad de ofrecer una respuesta «humana, cercana y eficaz» a quienes afrontan un proceso de recuperación especialmente complejo. No será un hospital al uso. La futura Unidad de Rehabilitación de Personas con Daño Cerebral Adquirido (Udace) de Toledo se ha concebido para que el propio edificio forme parte del tratamiento. Los pacientes no solo recibirán sesiones de fisioterapia, logopedia o neurorehabilitación entre cuatro paredes, sino que podrán continuar su recuperación paseando entre árboles, realizando ejercicios en jardines terapéuticos, entrenando la marcha en recorridos exteriores o trabajando en una piscina diseñada específicamente para la rehabilitación funcional. Todo ello en un entorno natural que recuerda al de l Hospital Universitario Virgen de la Poveda, en la localidad madrileña de Villa del Prado, considerado uno de los grandes referentes nacionales en este tipo de asistencia.Ese es precisamente el modelo en el que se inspira la Diputación de Toledo para levantar un centro que será único en Castilla-La Mancha y que aspira a convertirse en una referencia regional para la atención de personas que han sufrido un ictus, un traumatismo craneoencefálico, un accidente de tráfico o cualquier otra lesión que provoque daño cerebral adquirido.La institución provincial acaba de dar un paso decisivo con la publicación de la licitación de las obras del nuevo Pabellón 3 de la Residencia Social Asistida San José, donde se ubicará la nueva unidad. El proyecto supone una inversión de 14,67 millones de euros y permitirá dotar a la provincia de un recurso especializado del que hasta ahora carecía, evitando que numerosos pacientes tengan que desplazarse fuera de Castilla-La Mancha para continuar su rehabilitación tras el alta hospitalaria.La comparación con el Hospital Virgen de la Poveda no es casual. Igual que el centro madrileño aprovecha un entorno natural privilegiado para favorecer la recuperación funcional de los pacientes, la nueva Udace se integrará en el paraje de La Vinagra, dentro del complejo asistencial San José, rodeada de arbolado y amplias zonas verdes. La arquitectura no se entiende únicamente como un continente donde prestar asistencia sanitaria, sino como una herramienta más de la rehabilitación, según el proyecto a que ha tenido acceso ABC.El edificio sustituirá al antiguo Pabellón 3, clausurado hace décadas y ya demolido, levantándose sobre una parcela de más de 8.400 metros cuadrados. El diseño busca aprovechar al máximo el paisaje existente, conservando los árboles de mayor porte e incorporando nuevos jardines, patios y espacios exteriores pensados para que pacientes y familiares puedan utilizarlos durante el proceso de recuperación.Habrá un jardín del paciente, concebido como una prolongación de las áreas de hospitalización, donde los ingresados podrán descansar, pasear o compartir tiempo con sus familiares en un ambiente tranquiloUno de los aspectos más llamativos del proyecto es que los espacios exteriores tendrán un uso terapéutico. Habrá un jardín del paciente, concebido como una prolongación de las áreas de hospitalización, donde los ingresados podrán descansar, pasear o compartir tiempo con sus familiares en un ambiente tranquilo. Bajo la sombra de los árboles se crearán pequeñas áreas destinadas tanto al descanso como a la realización de ejercicios de rehabilitación.A ello se sumará un jardín específico para las terapias, conectado directamente con los gimnasios y las salas de tratamiento. Cuando las condiciones meteorológicas lo permitan, parte de la actividad asistencial podrá trasladarse al exterior para trabajar la movilidad, el equilibrio o la marcha en recorridos adaptados, combinando naturaleza y ejercicio físico como parte del proceso rehabilitador.La naturaleza también entrará en el interior del edificio. Una sucesión de patios ajardinados iluminará los pasillos y las áreas de trabajo, reforzando la sensación de amplitud y bienestar. La madera, la vegetación y la luz natural forman parte del concepto arquitectónico elegido por los proyectistas, que defienden la llamada biofilia como un elemento capaz de favorecer la recuperación física y emocional de los pacientes.La futura unidad dispondrá de 40 habitaciones individuales , distribuidas en dos áreas de hospitalización de veinte camas cada una. Todas estarán orientadas al sur para aprovechar la mejor iluminación natural y las vistas hacia el entorno y la ciudad de Toledo. Además, cada habitación contará con terraza propia, buscando que el paciente mantenga un contacto permanente con el exterior durante su estancia.Los arquitectos explican en la memoria que el objetivo es crear habitaciones que transmitan una sensación de hogar, alejadas de la imagen tradicional de un hospital, con espacios luminosos, íntimos y pensados para favorecer el descanso y la recuperación.El edificio estará organizado en tres grandes áreas claramente diferenciadas. La franja norte concentrará las terapias y los tratamientos; la parte central albergará una gran galería de distribución y convivencia, mientras que la zona sur se reservará para la hospitalización.Las áreas de tratamiento incluirán amplios gimnasios bañados por luz natural, consultas externas, salas de logopedia, espacios para estimulación cognitiva, hospital de día y una piscina terapéuticaEse eje central será uno de los elementos más singulares del proyecto. A través de una amplia galería iluminada por luz natural se articularán todos los recorridos del edificio. En ella se instalará una rampa de pendiente muy suave, inferior al cuatro por ciento, que permitirá acceder entre plantas sin depender exclusivamente de los ascensores. Pero esa rampa no será únicamente un elemento de comunicación: también funcionará como espacio terapéutico para que los pacientes practiquen la marcha o el desplazamiento en silla de ruedas durante su rehabilitación.Diseño de la piscina terapeútica.Las áreas de tratamiento incluirán amplios gimnasios bañados por luz natural, consultas externas, salas de logopedia , espacios para estimulación cognitiva, hospital de día y una piscina terapéutica diseñada específicamente para ejercicios de rehabilitación.La piscina tendrá ocho metros de longitud, accesos completamente adaptados mediante rampa y sistemas de ayuda para personas con movilidad reducida. El proyecto incorpora también vestuarios asistidos y todos los elementos necesarios para garantizar la accesibilidad universal.En conjunto, la Udace contará con una Unidad de Hospitalización, un Hospital de Día y un área ambulatoria capaz de atender entre 200 y 400 pacientes al año , además de las 40 plazas de ingreso previstas. Su creación permitirá cubrir una necesidad que hasta ahora obligaba a muchas familias de Toledo a desplazarse fuera de la provincia para completar la rehabilitación tras superar la fase aguda de la enfermedad o del accidente.La licitación de las obras abre ahora el proceso para seleccionar a la empresa constructora. Las ofertas podrán presentarse hasta el 28 de agosto y, una vez adjudicado el contrato, el plazo de ejecución será de veinte meses.Durante la presentación del proyecto, la presidenta de la Diputación de Toledo, Concepción Cedillo, subrayó el componente humano de esta iniciativa. «Cada año miles de personas sufren un ictus, un accidente de tráfico, un traumatismo o una enfermedad neurodegenerativa que altera su vida de manera brusca; hasta ahora muchos pacientes debían desplazarse fuera de Toledo para recibir atención especializada. Por eso este proyecto nace de la empatía, del deseo de aliviar el sufrimiento de tantas familias y de ofrecerles una respuesta aquí, en su tierra, cerca de los suyos», afirmó. La presidenta añadió que la institución provincial asume con esta infraestructura la responsabilidad de ofrecer una respuesta «humana, cercana y eficaz» a quienes afrontan un proceso de recuperación especialmente complejo. RSS de noticias de espana
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