En 2019, un incendio arrasó la histórica Catedral de Notre-Dame en el centro de París, dañando gravemente este monumento declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La reconstrucción se inició tan pronto como fue posible, y fue entonces cuando Jonathan Berg, fundador de Guitarras Berg y luthier de la ciudad de Dax, en el suroeste de Francia, tuvo la idea de reutilizar unas tablas de roble del suelo de uno de los campanarios, que estaban demasiado quemadas para ser utilizadas en los trabajos de restauración. Y por supuesto, lo que hizo fue fabricar una guitarra. Una guitarra eléctrica.«Es madera torturada, lleva huellas de su vida pasada», dijo Berg sobre el instrumento que tardó tres meses en crear, y que ha sido presentada por el organismo público encargado de la restauración de la catedral, Rebatir Notre-Dame de Paris. El instrumento no se venderá y solo se tocará «en el marco de colaboraciones que beneficien los trabajos de restauración adicionales», que aún están en curso. «Es excepcional porque está hecha íntegramente de madera maciza procedente del campanario norte de Notre-Dame de París», declaró Philippe Jost, director del organismo público.«Es una creación única y singular que celebra y exhibe la belleza de una artesanía excepcional con la nobleza del material, el deseo compartido de preservar y transmitir un patrimonio vivo, el de las artes y oficios y el patrimonio, que seguimos movilizando para brindar a Notre-Dame de Paris todos los cuidados que aún necesita», añade Jost.Noticia relacionada general No No ‘The Economist’ define la Sagrada Familia como «un icono global» obra de un Gaudí «loco» y «genio» Daniel Tercero«La idea surgió poco después del incendio. Quería devolverle la vida a este trozo de madera, que tenía un gran simbolismo histórico. Y también quería rendir homenaje a los constructores», explica Jonathan Berg, que empleó «mil horas» en transformar el trozo original de madera (una gruesa tabla de roble macizo, probablemente del siglo XIX) en una guitarra adornada con motivos inspirados en diferentes partes de la catedral, especialmente las incrustaciones de latón que recrean el rosetón sur.Berg explica que su idea era «crear una guitarra sencilla que revele su complejidad a quienes se tomen el tiempo de contemplarla». Según el luthier, el instrumento «tiende un puente entre la pericia arquitectónica histórica, el arte de la restauración y el mundo de la música contemporánea. Esta madera, que sobrevivió al fuego, sigue viva. Resonará de nuevo para transmitir nuevas vibraciones universales. Las llamas que asolaron el cielo de París dan así paso a notas musicales».El músico Eddie Purple ha sido el afortunado elegido para estrenar el instrumento, «que suena denso, con un tono vibrante, casi metálico», asegura el guitarrista de Orelsan y Oxmo Puccino. «Es bastante pesada, un poco como las que podrías encontrar en Gibson. Es un instrumento muy agradable, con la sensación de tener una especie de sustain infinito (la duración de la nota tocada). Ese es el aspecto mágico de la resonancia del instrumento».Ahora en manos de la administración pública encargada de la reconstrucción de Notre Dame de París, la guitarra de Jonathan Berg «no está destinada a un museo», asegura Philippe Jost. «Tendrá una vida propia, está hecha para ser tocada, para estar a disposición de los músicos que puedan utilizarla y dar resonancia al trabajo realizado en la catedral y a la obra de Jonathan».Ya se están preparando varios conciertos con la guitarra para recaudar fondos destinados a la restauración y preservación de Notre-Dame, y según Berg, el primero será «muy pronto». Jean-Baptiste Bonhoure, presidente de los Talleres Perrault que tuvieron el honor de participar en la restauración de Notre-Dame de París, afirma sobre la iniciativa: «Ver cómo una pieza de madera de aquella aventura cobra nueva vida en una creación musical excepcional es particularmente conmovedor. Esta guitarra da testimonio de lo que nuestra artesanía artística puede lograr cuando une tradición, transmisión y creación».La madera no es el único vestigio de la catedral que ha encontrado una segunda vida. De manera similar, la Fundación del Patrimonio ofreció piedras originales de Notre-Dame, fragmentos de piedra caliza demasiado dañados para ser reintegrados, a los donantes de una lotería solidaria en beneficio del patrimonio religioso.La versión acústicaHay otra guitarra, en este caso acústica, que rinde homenaje a Notre-Dame tras el incendio de 2019. No esta hecha con restos de la catedral, pero está fabricada íntegramente con maderas locales con un nivel de detalle asombroso. Se trata de una guitarra Gabin-Graff para cuyo fondo y aros se utilizó roble plantado hace 600 años y cortado en 1720, en referencia al utilizado en la estructura de la catedral. La tapa es de abeto del Jura, el mástil de arce flameado de Alsacia, el diapasón de alizier torminal y el puente de boj.El refuerzo posterior de la guitarra se construyó respetando la geometría del plano de la aguja que se derrumbó durante el incendio, en la cabeza del mango está representada la Stryge, una famosa gárgola colocada en la obra neogótica por eel arquitecto Eugène Viollet-le-Duc en el siglo XIX, y en el interior hay una reconstrucción esculpida de la entrada principal de la catedral, el portal del Juicio Final.MÁS INFORMACIÓN Opinión Las torres de Notre Dame, víctimas de una ‘patología invisible’El interior de la caja está chapado en pan de oro de 22 quilates para evocar la riqueza de los ornamentos interiores de la catedral, el diseño del talón del cuello está inspirado en los contrafuertes de los arbotantes góticos que sostienen los muros de la catedral, y en el talón del mango se encuentra incrustada la figura de una de las 21 campanas de la catedral, la campana «Gabriel». En 2019, un incendio arrasó la histórica Catedral de Notre-Dame en el centro de París, dañando gravemente este monumento declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La reconstrucción se inició tan pronto como fue posible, y fue entonces cuando Jonathan Berg, fundador de Guitarras Berg y luthier de la ciudad de Dax, en el suroeste de Francia, tuvo la idea de reutilizar unas tablas de roble del suelo de uno de los campanarios, que estaban demasiado quemadas para ser utilizadas en los trabajos de restauración. Y por supuesto, lo que hizo fue fabricar una guitarra. Una guitarra eléctrica.«Es madera torturada, lleva huellas de su vida pasada», dijo Berg sobre el instrumento que tardó tres meses en crear, y que ha sido presentada por el organismo público encargado de la restauración de la catedral, Rebatir Notre-Dame de Paris. El instrumento no se venderá y solo se tocará «en el marco de colaboraciones que beneficien los trabajos de restauración adicionales», que aún están en curso. «Es excepcional porque está hecha íntegramente de madera maciza procedente del campanario norte de Notre-Dame de París», declaró Philippe Jost, director del organismo público.«Es una creación única y singular que celebra y exhibe la belleza de una artesanía excepcional con la nobleza del material, el deseo compartido de preservar y transmitir un patrimonio vivo, el de las artes y oficios y el patrimonio, que seguimos movilizando para brindar a Notre-Dame de Paris todos los cuidados que aún necesita», añade Jost.Noticia relacionada general No No ‘The Economist’ define la Sagrada Familia como «un icono global» obra de un Gaudí «loco» y «genio» Daniel Tercero«La idea surgió poco después del incendio. Quería devolverle la vida a este trozo de madera, que tenía un gran simbolismo histórico. Y también quería rendir homenaje a los constructores», explica Jonathan Berg, que empleó «mil horas» en transformar el trozo original de madera (una gruesa tabla de roble macizo, probablemente del siglo XIX) en una guitarra adornada con motivos inspirados en diferentes partes de la catedral, especialmente las incrustaciones de latón que recrean el rosetón sur.Berg explica que su idea era «crear una guitarra sencilla que revele su complejidad a quienes se tomen el tiempo de contemplarla». Según el luthier, el instrumento «tiende un puente entre la pericia arquitectónica histórica, el arte de la restauración y el mundo de la música contemporánea. Esta madera, que sobrevivió al fuego, sigue viva. Resonará de nuevo para transmitir nuevas vibraciones universales. Las llamas que asolaron el cielo de París dan así paso a notas musicales».El músico Eddie Purple ha sido el afortunado elegido para estrenar el instrumento, «que suena denso, con un tono vibrante, casi metálico», asegura el guitarrista de Orelsan y Oxmo Puccino. «Es bastante pesada, un poco como las que podrías encontrar en Gibson. Es un instrumento muy agradable, con la sensación de tener una especie de sustain infinito (la duración de la nota tocada). Ese es el aspecto mágico de la resonancia del instrumento».Ahora en manos de la administración pública encargada de la reconstrucción de Notre Dame de París, la guitarra de Jonathan Berg «no está destinada a un museo», asegura Philippe Jost. «Tendrá una vida propia, está hecha para ser tocada, para estar a disposición de los músicos que puedan utilizarla y dar resonancia al trabajo realizado en la catedral y a la obra de Jonathan».Ya se están preparando varios conciertos con la guitarra para recaudar fondos destinados a la restauración y preservación de Notre-Dame, y según Berg, el primero será «muy pronto». Jean-Baptiste Bonhoure, presidente de los Talleres Perrault que tuvieron el honor de participar en la restauración de Notre-Dame de París, afirma sobre la iniciativa: «Ver cómo una pieza de madera de aquella aventura cobra nueva vida en una creación musical excepcional es particularmente conmovedor. Esta guitarra da testimonio de lo que nuestra artesanía artística puede lograr cuando une tradición, transmisión y creación».La madera no es el único vestigio de la catedral que ha encontrado una segunda vida. De manera similar, la Fundación del Patrimonio ofreció piedras originales de Notre-Dame, fragmentos de piedra caliza demasiado dañados para ser reintegrados, a los donantes de una lotería solidaria en beneficio del patrimonio religioso.La versión acústicaHay otra guitarra, en este caso acústica, que rinde homenaje a Notre-Dame tras el incendio de 2019. No esta hecha con restos de la catedral, pero está fabricada íntegramente con maderas locales con un nivel de detalle asombroso. Se trata de una guitarra Gabin-Graff para cuyo fondo y aros se utilizó roble plantado hace 600 años y cortado en 1720, en referencia al utilizado en la estructura de la catedral. La tapa es de abeto del Jura, el mástil de arce flameado de Alsacia, el diapasón de alizier torminal y el puente de boj.El refuerzo posterior de la guitarra se construyó respetando la geometría del plano de la aguja que se derrumbó durante el incendio, en la cabeza del mango está representada la Stryge, una famosa gárgola colocada en la obra neogótica por eel arquitecto Eugène Viollet-le-Duc en el siglo XIX, y en el interior hay una reconstrucción esculpida de la entrada principal de la catedral, el portal del Juicio Final.MÁS INFORMACIÓN Opinión Las torres de Notre Dame, víctimas de una ‘patología invisible’El interior de la caja está chapado en pan de oro de 22 quilates para evocar la riqueza de los ornamentos interiores de la catedral, el diseño del talón del cuello está inspirado en los contrafuertes de los arbotantes góticos que sostienen los muros de la catedral, y en el talón del mango se encuentra incrustada la figura de una de las 21 campanas de la catedral, la campana «Gabriel». En 2019, un incendio arrasó la histórica Catedral de Notre-Dame en el centro de París, dañando gravemente este monumento declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La reconstrucción se inició tan pronto como fue posible, y fue entonces cuando Jonathan Berg, fundador de Guitarras Berg y luthier de la ciudad de Dax, en el suroeste de Francia, tuvo la idea de reutilizar unas tablas de roble del suelo de uno de los campanarios, que estaban demasiado quemadas para ser utilizadas en los trabajos de restauración. Y por supuesto, lo que hizo fue fabricar una guitarra. Una guitarra eléctrica.«Es madera torturada, lleva huellas de su vida pasada», dijo Berg sobre el instrumento que tardó tres meses en crear, y que ha sido presentada por el organismo público encargado de la restauración de la catedral, Rebatir Notre-Dame de Paris. El instrumento no se venderá y solo se tocará «en el marco de colaboraciones que beneficien los trabajos de restauración adicionales», que aún están en curso. «Es excepcional porque está hecha íntegramente de madera maciza procedente del campanario norte de Notre-Dame de París», declaró Philippe Jost, director del organismo público.«Es una creación única y singular que celebra y exhibe la belleza de una artesanía excepcional con la nobleza del material, el deseo compartido de preservar y transmitir un patrimonio vivo, el de las artes y oficios y el patrimonio, que seguimos movilizando para brindar a Notre-Dame de Paris todos los cuidados que aún necesita», añade Jost.Noticia relacionada general No No ‘The Economist’ define la Sagrada Familia como «un icono global» obra de un Gaudí «loco» y «genio» Daniel Tercero«La idea surgió poco después del incendio. Quería devolverle la vida a este trozo de madera, que tenía un gran simbolismo histórico. Y también quería rendir homenaje a los constructores», explica Jonathan Berg, que empleó «mil horas» en transformar el trozo original de madera (una gruesa tabla de roble macizo, probablemente del siglo XIX) en una guitarra adornada con motivos inspirados en diferentes partes de la catedral, especialmente las incrustaciones de latón que recrean el rosetón sur.Berg explica que su idea era «crear una guitarra sencilla que revele su complejidad a quienes se tomen el tiempo de contemplarla». Según el luthier, el instrumento «tiende un puente entre la pericia arquitectónica histórica, el arte de la restauración y el mundo de la música contemporánea. Esta madera, que sobrevivió al fuego, sigue viva. Resonará de nuevo para transmitir nuevas vibraciones universales. Las llamas que asolaron el cielo de París dan así paso a notas musicales».El músico Eddie Purple ha sido el afortunado elegido para estrenar el instrumento, «que suena denso, con un tono vibrante, casi metálico», asegura el guitarrista de Orelsan y Oxmo Puccino. «Es bastante pesada, un poco como las que podrías encontrar en Gibson. Es un instrumento muy agradable, con la sensación de tener una especie de sustain infinito (la duración de la nota tocada). Ese es el aspecto mágico de la resonancia del instrumento».Ahora en manos de la administración pública encargada de la reconstrucción de Notre Dame de París, la guitarra de Jonathan Berg «no está destinada a un museo», asegura Philippe Jost. «Tendrá una vida propia, está hecha para ser tocada, para estar a disposición de los músicos que puedan utilizarla y dar resonancia al trabajo realizado en la catedral y a la obra de Jonathan».Ya se están preparando varios conciertos con la guitarra para recaudar fondos destinados a la restauración y preservación de Notre-Dame, y según Berg, el primero será «muy pronto». Jean-Baptiste Bonhoure, presidente de los Talleres Perrault que tuvieron el honor de participar en la restauración de Notre-Dame de París, afirma sobre la iniciativa: «Ver cómo una pieza de madera de aquella aventura cobra nueva vida en una creación musical excepcional es particularmente conmovedor. Esta guitarra da testimonio de lo que nuestra artesanía artística puede lograr cuando une tradición, transmisión y creación».La madera no es el único vestigio de la catedral que ha encontrado una segunda vida. De manera similar, la Fundación del Patrimonio ofreció piedras originales de Notre-Dame, fragmentos de piedra caliza demasiado dañados para ser reintegrados, a los donantes de una lotería solidaria en beneficio del patrimonio religioso.La versión acústicaHay otra guitarra, en este caso acústica, que rinde homenaje a Notre-Dame tras el incendio de 2019. No esta hecha con restos de la catedral, pero está fabricada íntegramente con maderas locales con un nivel de detalle asombroso. Se trata de una guitarra Gabin-Graff para cuyo fondo y aros se utilizó roble plantado hace 600 años y cortado en 1720, en referencia al utilizado en la estructura de la catedral. La tapa es de abeto del Jura, el mástil de arce flameado de Alsacia, el diapasón de alizier torminal y el puente de boj.El refuerzo posterior de la guitarra se construyó respetando la geometría del plano de la aguja que se derrumbó durante el incendio, en la cabeza del mango está representada la Stryge, una famosa gárgola colocada en la obra neogótica por eel arquitecto Eugène Viollet-le-Duc en el siglo XIX, y en el interior hay una reconstrucción esculpida de la entrada principal de la catedral, el portal del Juicio Final.MÁS INFORMACIÓN Opinión Las torres de Notre Dame, víctimas de una ‘patología invisible’El interior de la caja está chapado en pan de oro de 22 quilates para evocar la riqueza de los ornamentos interiores de la catedral, el diseño del talón del cuello está inspirado en los contrafuertes de los arbotantes góticos que sostienen los muros de la catedral, y en el talón del mango se encuentra incrustada la figura de una de las 21 campanas de la catedral, la campana «Gabriel». RSS de noticias de cultura
Noticias Similares
