El mercado inmobiliario vive un momento boyante en España, con una inversión que alcanza los 10.500 millones de euros en lo que va de año y que se prevé que ronde los 20.000 millones a final de año, según el último análisis de Cushman & Wakefield, empresa líder del sector cuyas previsiones superan con mucho margen los 15.400 millones registrados al cierre de 2025. Además, desde abril del año pasado hasta ahora, el volumen invertido se sitúa en torno a los 18.000 millones de euros.Según la compañía, este crecimiento en las inversión en el sector de los bienes raíces surge del equilibrio entre las transacciones corporativas y las operaciones puramente inmobiliarias, una combinación que contrasta con el escenario del año anterior, cuando las transacciones entre grandes empresas tuvieron un peso «especialmente elevado».A ello hay que añadir el incremento de la liquidez global y la «estabilidad relativa» del mercado español en comparación a otros países de nuestro entorno, así como el estatus de «activo refugio» del que gozan los inmuebles gracias a la protección que ofrecen frente a las subidas inflacionarias.El incremento de la demanda de alojamiento en todas sus modalidades, que no para de crecer a pesar de lo elevado de los precios, hace que los segmentos dedicados a hostelería y vivienda concentren el mayor volumen de capital, con cerca de 2.600 millones de euros y 3.800 millones respectivamente, lo que suma un total de 6.500 millones entre ambos. Unas cantidades que, según el análisis de Cushman & Wakefield, podría «marcar la evolución del sector» impulsado por la salida del mercado de grandes carteras residenciales en alquiler durante los próximos meses.La parte del negocio centrada únicamente en oficinas acumula cerca de 1.500 millones de euros invertidos en lo que va de año, una cifra que no tiene en cuenta los cambios de uso (convertir los despachos en otro tipo de inmueble) ni las adquisiciones por parte de usuarios finales y que podría superar los 2.000 millones al cierre del ejercicio.Por su parte, los edificios destinados al comercio minorista supera ya los 1.700 millones de euros a pesar de la moderación en la actividad que atravesó este segmento del mercado en el último trimestre. Sin embargo, la empresa responsable del análisis prevé un volumen anual de inversión de 3.000 millones de euros gracias al cierre de «una de las mayores operaciones de centros comerciales en España».El sector de la logística aparece como el segmento del mercado que registra las proyecciones de inversión más bajas de entre todas las recogidas por Cushman & Wakefield. Sin embargo, la previsión de superar los 1.500 millones a final de 2026 le haría cerrar el año como el mejor ejercicio desde 2021. Se trata de una «clara reactivación» de la parte del mercado inmobiliario relacionado con el almacenamiento y la distribución que está relacionada, entre otros factores, con una mayor contratación en lo que va de año. El mercado inmobiliario vive un momento boyante en España, con una inversión que alcanza los 10.500 millones de euros en lo que va de año y que se prevé que ronde los 20.000 millones a final de año, según el último análisis de Cushman & Wakefield, empresa líder del sector cuyas previsiones superan con mucho margen los 15.400 millones registrados al cierre de 2025. Además, desde abril del año pasado hasta ahora, el volumen invertido se sitúa en torno a los 18.000 millones de euros.Según la compañía, este crecimiento en las inversión en el sector de los bienes raíces surge del equilibrio entre las transacciones corporativas y las operaciones puramente inmobiliarias, una combinación que contrasta con el escenario del año anterior, cuando las transacciones entre grandes empresas tuvieron un peso «especialmente elevado».A ello hay que añadir el incremento de la liquidez global y la «estabilidad relativa» del mercado español en comparación a otros países de nuestro entorno, así como el estatus de «activo refugio» del que gozan los inmuebles gracias a la protección que ofrecen frente a las subidas inflacionarias.El incremento de la demanda de alojamiento en todas sus modalidades, que no para de crecer a pesar de lo elevado de los precios, hace que los segmentos dedicados a hostelería y vivienda concentren el mayor volumen de capital, con cerca de 2.600 millones de euros y 3.800 millones respectivamente, lo que suma un total de 6.500 millones entre ambos. Unas cantidades que, según el análisis de Cushman & Wakefield, podría «marcar la evolución del sector» impulsado por la salida del mercado de grandes carteras residenciales en alquiler durante los próximos meses.La parte del negocio centrada únicamente en oficinas acumula cerca de 1.500 millones de euros invertidos en lo que va de año, una cifra que no tiene en cuenta los cambios de uso (convertir los despachos en otro tipo de inmueble) ni las adquisiciones por parte de usuarios finales y que podría superar los 2.000 millones al cierre del ejercicio.Por su parte, los edificios destinados al comercio minorista supera ya los 1.700 millones de euros a pesar de la moderación en la actividad que atravesó este segmento del mercado en el último trimestre. Sin embargo, la empresa responsable del análisis prevé un volumen anual de inversión de 3.000 millones de euros gracias al cierre de «una de las mayores operaciones de centros comerciales en España».El sector de la logística aparece como el segmento del mercado que registra las proyecciones de inversión más bajas de entre todas las recogidas por Cushman & Wakefield. Sin embargo, la previsión de superar los 1.500 millones a final de 2026 le haría cerrar el año como el mejor ejercicio desde 2021. Se trata de una «clara reactivación» de la parte del mercado inmobiliario relacionado con el almacenamiento y la distribución que está relacionada, entre otros factores, con una mayor contratación en lo que va de año. El mercado inmobiliario vive un momento boyante en España, con una inversión que alcanza los 10.500 millones de euros en lo que va de año y que se prevé que ronde los 20.000 millones a final de año, según el último análisis de Cushman & Wakefield, empresa líder del sector cuyas previsiones superan con mucho margen los 15.400 millones registrados al cierre de 2025. Además, desde abril del año pasado hasta ahora, el volumen invertido se sitúa en torno a los 18.000 millones de euros.Según la compañía, este crecimiento en las inversión en el sector de los bienes raíces surge del equilibrio entre las transacciones corporativas y las operaciones puramente inmobiliarias, una combinación que contrasta con el escenario del año anterior, cuando las transacciones entre grandes empresas tuvieron un peso «especialmente elevado».A ello hay que añadir el incremento de la liquidez global y la «estabilidad relativa» del mercado español en comparación a otros países de nuestro entorno, así como el estatus de «activo refugio» del que gozan los inmuebles gracias a la protección que ofrecen frente a las subidas inflacionarias.El incremento de la demanda de alojamiento en todas sus modalidades, que no para de crecer a pesar de lo elevado de los precios, hace que los segmentos dedicados a hostelería y vivienda concentren el mayor volumen de capital, con cerca de 2.600 millones de euros y 3.800 millones respectivamente, lo que suma un total de 6.500 millones entre ambos. Unas cantidades que, según el análisis de Cushman & Wakefield, podría «marcar la evolución del sector» impulsado por la salida del mercado de grandes carteras residenciales en alquiler durante los próximos meses.La parte del negocio centrada únicamente en oficinas acumula cerca de 1.500 millones de euros invertidos en lo que va de año, una cifra que no tiene en cuenta los cambios de uso (convertir los despachos en otro tipo de inmueble) ni las adquisiciones por parte de usuarios finales y que podría superar los 2.000 millones al cierre del ejercicio.Por su parte, los edificios destinados al comercio minorista supera ya los 1.700 millones de euros a pesar de la moderación en la actividad que atravesó este segmento del mercado en el último trimestre. Sin embargo, la empresa responsable del análisis prevé un volumen anual de inversión de 3.000 millones de euros gracias al cierre de «una de las mayores operaciones de centros comerciales en España».El sector de la logística aparece como el segmento del mercado que registra las proyecciones de inversión más bajas de entre todas las recogidas por Cushman & Wakefield. Sin embargo, la previsión de superar los 1.500 millones a final de 2026 le haría cerrar el año como el mejor ejercicio desde 2021. Se trata de una «clara reactivación» de la parte del mercado inmobiliario relacionado con el almacenamiento y la distribución que está relacionada, entre otros factores, con una mayor contratación en lo que va de año. RSS de noticias de economia
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