El ‘homo sapiens’, entre los que se encuentra también el ‘políticus’, se expresa más allá de sus palabras . Con sus gritos en el Congreso y el Parlamento, pero además con sus silencios y sus acciones. Los símbolos adquieren mayor peso ante la vacuidad de muchos de los discursos, que reproducen argumentarios de manera mecánica y escrupulosamente estudiada, restando margen para el análisis y la interpretación.Desde que se produjera la entrada masiva e ilegal de migrantes en Ceuta , que muchos catalogan de invasión y el presidente Sánchez de violación de la integridad territorial en primer término, son los gestos y acciones los que mejor ilustran el sentimiento real de cada grupo político. Porque ‘todos’ apoyan al pueblo caballa, si bien mientras unos ofrecen un respaldo firme e inequívoco, otros hacen malabares para mantenerse erguidos, intentando a la vez sorber y soplar.Este miércoles, la izquierda parlamentaria se encontraba con dos situaciones que le han servido para ‘retratarse’. A las puertas del Parlamento, a mediodía, se leía un manifiesto de apoyo a Ceuta y defensa de la soberanía española. Los grupos dejaban solo al Partido Popular, inclusive el PSOE, que en unión con Adelante y Por Andalucía ha vetado por dos veces que se debata en la Cámara de representación andaluza la situación de la Ciudad Autónoma y se ofrezca el apoyo a un territorio del que apenas le separa el Estrecho. «No nos van a callar», gritaba el portavoz popular Toni Martín junto a la estatua de Hércules soportando una de las columnas, símbolo a su vez de la España norteafricana.Ya se han cumplido dos meses desde esa entrada salvaje, que costó la vida de alrededor de un centenar de migrantes y que afecta gravemente a la vida diaria de los ceutíes. Ha habido hasta cambio de estación pero no baja la temperatura. Gestos frente a la realidadEsa foto al mediodía no contaba con ningún rostro socialista. Pocas horas después, la secretaria general del partido en Andalucía, María Jesús Montero, se fundía en un sonoro abrazo con Ángela Claverol , la presidenta de Amama Sevilla. Dentro del Parlamento y junto a Antonio Maíllo y José Ignacio García, los líderes de las otras formaciones. El encuentro viene justificado por el cumplimiento de un año desde que se destapara la crisis de los cribados de cáncer de mama, que provocara el mayor tambaleo del actual Gobierno autonómico.El grave error derivó en la asunción de responsabilidades con el cese de la anterior consejera de Sanidad y la salida de varios cargos directivos, además de la implementación de un plan de choque, el compromiso de una reforma y el reconocimiento del error con las consiguientes disculpas del propio presidente Juanma Moreno.365 días después, la Justicia ha ido tumbando todas las denuncias contra el Ejecutivo y sus departamentos, con el archivo del falso borrado de los diagnósticos por parte del SAS en primer lugar y el rechazo de las distintas actuaciones emprendidas por la organización hispalense. Para intentar resucitar el caso cerrado en los tribunales, la izquierda ha pedido una comisión de investigación que PP y Vox han rechazado. Pero les queda la foto.Las dos imágenes captan las prioridades de la bancada de la izquierda, que rechaza ese apoyo manifiesto y visible a Ceuta pese a ser un conflicto latente en la actualidad mientras se lo sirve a Amama un año después de la crisis de los cribados. El ‘homo sapiens’, entre los que se encuentra también el ‘políticus’, se expresa más allá de sus palabras . Con sus gritos en el Congreso y el Parlamento, pero además con sus silencios y sus acciones. Los símbolos adquieren mayor peso ante la vacuidad de muchos de los discursos, que reproducen argumentarios de manera mecánica y escrupulosamente estudiada, restando margen para el análisis y la interpretación.Desde que se produjera la entrada masiva e ilegal de migrantes en Ceuta , que muchos catalogan de invasión y el presidente Sánchez de violación de la integridad territorial en primer término, son los gestos y acciones los que mejor ilustran el sentimiento real de cada grupo político. Porque ‘todos’ apoyan al pueblo caballa, si bien mientras unos ofrecen un respaldo firme e inequívoco, otros hacen malabares para mantenerse erguidos, intentando a la vez sorber y soplar.Este miércoles, la izquierda parlamentaria se encontraba con dos situaciones que le han servido para ‘retratarse’. A las puertas del Parlamento, a mediodía, se leía un manifiesto de apoyo a Ceuta y defensa de la soberanía española. Los grupos dejaban solo al Partido Popular, inclusive el PSOE, que en unión con Adelante y Por Andalucía ha vetado por dos veces que se debata en la Cámara de representación andaluza la situación de la Ciudad Autónoma y se ofrezca el apoyo a un territorio del que apenas le separa el Estrecho. «No nos van a callar», gritaba el portavoz popular Toni Martín junto a la estatua de Hércules soportando una de las columnas, símbolo a su vez de la España norteafricana.Ya se han cumplido dos meses desde esa entrada salvaje, que costó la vida de alrededor de un centenar de migrantes y que afecta gravemente a la vida diaria de los ceutíes. Ha habido hasta cambio de estación pero no baja la temperatura. Gestos frente a la realidadEsa foto al mediodía no contaba con ningún rostro socialista. Pocas horas después, la secretaria general del partido en Andalucía, María Jesús Montero, se fundía en un sonoro abrazo con Ángela Claverol , la presidenta de Amama Sevilla. Dentro del Parlamento y junto a Antonio Maíllo y José Ignacio García, los líderes de las otras formaciones. El encuentro viene justificado por el cumplimiento de un año desde que se destapara la crisis de los cribados de cáncer de mama, que provocara el mayor tambaleo del actual Gobierno autonómico.El grave error derivó en la asunción de responsabilidades con el cese de la anterior consejera de Sanidad y la salida de varios cargos directivos, además de la implementación de un plan de choque, el compromiso de una reforma y el reconocimiento del error con las consiguientes disculpas del propio presidente Juanma Moreno.365 días después, la Justicia ha ido tumbando todas las denuncias contra el Ejecutivo y sus departamentos, con el archivo del falso borrado de los diagnósticos por parte del SAS en primer lugar y el rechazo de las distintas actuaciones emprendidas por la organización hispalense. Para intentar resucitar el caso cerrado en los tribunales, la izquierda ha pedido una comisión de investigación que PP y Vox han rechazado. Pero les queda la foto.Las dos imágenes captan las prioridades de la bancada de la izquierda, que rechaza ese apoyo manifiesto y visible a Ceuta pese a ser un conflicto latente en la actualidad mientras se lo sirve a Amama un año después de la crisis de los cribados. El ‘homo sapiens’, entre los que se encuentra también el ‘políticus’, se expresa más allá de sus palabras . Con sus gritos en el Congreso y el Parlamento, pero además con sus silencios y sus acciones. Los símbolos adquieren mayor peso ante la vacuidad de muchos de los discursos, que reproducen argumentarios de manera mecánica y escrupulosamente estudiada, restando margen para el análisis y la interpretación.Desde que se produjera la entrada masiva e ilegal de migrantes en Ceuta , que muchos catalogan de invasión y el presidente Sánchez de violación de la integridad territorial en primer término, son los gestos y acciones los que mejor ilustran el sentimiento real de cada grupo político. Porque ‘todos’ apoyan al pueblo caballa, si bien mientras unos ofrecen un respaldo firme e inequívoco, otros hacen malabares para mantenerse erguidos, intentando a la vez sorber y soplar.Este miércoles, la izquierda parlamentaria se encontraba con dos situaciones que le han servido para ‘retratarse’. A las puertas del Parlamento, a mediodía, se leía un manifiesto de apoyo a Ceuta y defensa de la soberanía española. Los grupos dejaban solo al Partido Popular, inclusive el PSOE, que en unión con Adelante y Por Andalucía ha vetado por dos veces que se debata en la Cámara de representación andaluza la situación de la Ciudad Autónoma y se ofrezca el apoyo a un territorio del que apenas le separa el Estrecho. «No nos van a callar», gritaba el portavoz popular Toni Martín junto a la estatua de Hércules soportando una de las columnas, símbolo a su vez de la España norteafricana.Ya se han cumplido dos meses desde esa entrada salvaje, que costó la vida de alrededor de un centenar de migrantes y que afecta gravemente a la vida diaria de los ceutíes. Ha habido hasta cambio de estación pero no baja la temperatura. Gestos frente a la realidadEsa foto al mediodía no contaba con ningún rostro socialista. Pocas horas después, la secretaria general del partido en Andalucía, María Jesús Montero, se fundía en un sonoro abrazo con Ángela Claverol , la presidenta de Amama Sevilla. Dentro del Parlamento y junto a Antonio Maíllo y José Ignacio García, los líderes de las otras formaciones. El encuentro viene justificado por el cumplimiento de un año desde que se destapara la crisis de los cribados de cáncer de mama, que provocara el mayor tambaleo del actual Gobierno autonómico.El grave error derivó en la asunción de responsabilidades con el cese de la anterior consejera de Sanidad y la salida de varios cargos directivos, además de la implementación de un plan de choque, el compromiso de una reforma y el reconocimiento del error con las consiguientes disculpas del propio presidente Juanma Moreno.365 días después, la Justicia ha ido tumbando todas las denuncias contra el Ejecutivo y sus departamentos, con el archivo del falso borrado de los diagnósticos por parte del SAS en primer lugar y el rechazo de las distintas actuaciones emprendidas por la organización hispalense. Para intentar resucitar el caso cerrado en los tribunales, la izquierda ha pedido una comisión de investigación que PP y Vox han rechazado. Pero les queda la foto.Las dos imágenes captan las prioridades de la bancada de la izquierda, que rechaza ese apoyo manifiesto y visible a Ceuta pese a ser un conflicto latente en la actualidad mientras se lo sirve a Amama un año después de la crisis de los cribados. RSS de noticias de espana/andalucia
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