Dentro de unos días, cuando vayas a tu bar de siempre a pedir un refresco o vayas al supermercado a hacer la compra, vas a ver que te cobran 10 céntimos más por cada envase . No es que haya subido la inflación de golpe ni que los hosteleros se hayan puesto de acuerdo para encarecer los precios. Lo que ocurre es que entra en vigor una nueva normativa de la Unión Europea que va a cambiar por completo la forma de consumir.A partir del próximo 12 de agosto , notarás este suplemento en bares, restaurantes, tiendas y supermercados. Pero antes de que te lleves las manos a la cabeza, hay una buena noticia, ya que ese dinero no lo pierdes, sino que te lo van a devolver de forma íntegra si entregas el envase de vuelta.Desde ABC te explicamos de forma muy sencilla cómo funciona esta nueva ley, qué dice la letra pequeña de la normativa y de qué manera te afectará en tu día a día.¿Qué es exactamente este cobro extra de 10 céntimos?Este recargo no es un impuesto oculto ni una tasa que se quede el establecimiento. Técnicamente, la ley europea lo define como un «depósito». La normativa europea lo explica así: «Un depósito es una cantidad de dinero determinada, que no forma parte del precio de un producto envasado, que se cobra al usuario final al adquirir dicho producto y que se puede recuperar al retornar el envase en un punto de recogida establecido para tal fin».Es decir, el sistema funciona de manera idéntica al clásico «devolver el casco» que hacían nuestros padres y abuelos hace décadas, pero adaptado al siglo XXI. A nivel técnico, este mecanismo se conoce como Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) .¿A qué botellas y envases afecta la medida?No todos los envases del supermercado van a tener este recargo de 10 céntimos. La ley se enfoca principalmente en los formatos de un solo uso que más residuos generan a diario.Según lo establecido en el reglamento europeo, esta norma se aplicará obligatoriamente a:Botellas de plástico de un solo uso para bebidas que tengan una capacidad de hasta tres litros. Recipientes de metal (las latas de toda la vida) de un solo uso para bebidas de hasta tres litros. Cualquier refresco, agua, cerveza o zumo que compres en estos formatos vendrá acompañado del cobro de la fianza en el ticket de compra.¿Cómo vas a recuperar tu dinero?Aquí es donde entra en juego la obligación de los comercios. La ley es muy estricta para garantizar que el consumidor no salga perdiendo ni un solo céntimo si hace las cosas bien.El reglamento europeo deja claro que los distribuidores finales —es decir, los supermercados, las tiendas y los locales de hostelería— tienen la obligación de «reembolsar íntegramente los depósitos asociados» cuando les entregues el envase. No importa si compraste la lata en ese establecimiento o en otro distinto; si ellos venden ese tipo de envase, están obligados a aceptarlo y devolverte tu fianza.¿Y cómo se organizarán las tiendas y bares? Pues dependiendo de su tamaño y de sus recursos, cada negocio adaptará la recogida a su espacio a través de dos métodos principales:Máquinas de retorno: En los supermercados y grandes superficies se instalarán máquinas automáticas donde podrás introducir las latas y botellas vacías. La máquina leerá el código de barras y te emitirá un ticket con el dinero a devolver o un descuento directo para tu compra. Recogida manual: En los comercios más pequeños o en bares y restaurantes, el personal del establecimiento aceptará los envases de forma manual y te devolverá los 10 céntimos en efectivo o restándolos de la cuenta.¿Por qué se implanta esta ley ahora?El objetivo detrás de esta norma es puramente medioambiental . La Unión Europea se ha propuesto un reto muy ambicioso: garantizar la recogida separada de al menos el 90 % de todas las botellas de plástico y latas de un solo uso antes del 1 de enero de 2029.Actualmente, millones de envases terminan en vertederos, playas o en el contenedor equivocado. Al ponerle un valor económico directo al residuo (esos 10 céntimos), la gente se lo piensa dos veces antes de tirarlo a la basura.Este sistema no es un experimento a ciegas. Países vecinos como Alemania, Dinamarca y Portugal llevan años aplicándolo y han demostrado que funciona de maravilla, logrando tasas de recuperación que rozan casi el 90 % en latas y plásticos.Adiós a los sobres monodosisLa llegada de los 10 céntimos de fianza no es el único cambio que notarás cuando salgas a comer este verano. El mismo reglamento europeo contempla otra medida que va a afectar a las mesas de los bares.A partir del 12 de agosto también se inicia la erradicación progresiva de los sobres monodosis de plástico. Se trata de los típicos envases individuales donde te sirven el aceite, el vinagre, la sal, la pimienta, el azúcar, la leche para el café o las salsas como el kétchup y la mayonesa.Este proceso de eliminación empezará en agosto y se irá aplicando de forma escalonada con el objetivo de que desaparezcan por completo de los establecimientos para el año 2030 . El objetivo, una vez más, es reducir de forma drástica la montaña de plásticos de un solo uso que generamos casi sin darnos cuenta.Y es que entre el adiós a los sobres de plástico y las nuevas normas, está claro que toca cambiar un poco el chip en nuestro día a día. Porque aunque al principio seguramente nos cueste acostumbrarnos a ver cómo sube el precio de estos envases, seguro que acabaremos reciclando mucho más solo por el hecho de saber que al devolverlos nos dan el dinero. Así que ya sabes, a partir del 12 de agosto, a guardar todas las latas y botellas. Dentro de unos días, cuando vayas a tu bar de siempre a pedir un refresco o vayas al supermercado a hacer la compra, vas a ver que te cobran 10 céntimos más por cada envase . No es que haya subido la inflación de golpe ni que los hosteleros se hayan puesto de acuerdo para encarecer los precios. Lo que ocurre es que entra en vigor una nueva normativa de la Unión Europea que va a cambiar por completo la forma de consumir.A partir del próximo 12 de agosto , notarás este suplemento en bares, restaurantes, tiendas y supermercados. Pero antes de que te lleves las manos a la cabeza, hay una buena noticia, ya que ese dinero no lo pierdes, sino que te lo van a devolver de forma íntegra si entregas el envase de vuelta.Desde ABC te explicamos de forma muy sencilla cómo funciona esta nueva ley, qué dice la letra pequeña de la normativa y de qué manera te afectará en tu día a día.¿Qué es exactamente este cobro extra de 10 céntimos?Este recargo no es un impuesto oculto ni una tasa que se quede el establecimiento. Técnicamente, la ley europea lo define como un «depósito». La normativa europea lo explica así: «Un depósito es una cantidad de dinero determinada, que no forma parte del precio de un producto envasado, que se cobra al usuario final al adquirir dicho producto y que se puede recuperar al retornar el envase en un punto de recogida establecido para tal fin».Es decir, el sistema funciona de manera idéntica al clásico «devolver el casco» que hacían nuestros padres y abuelos hace décadas, pero adaptado al siglo XXI. A nivel técnico, este mecanismo se conoce como Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) .¿A qué botellas y envases afecta la medida?No todos los envases del supermercado van a tener este recargo de 10 céntimos. La ley se enfoca principalmente en los formatos de un solo uso que más residuos generan a diario.Según lo establecido en el reglamento europeo, esta norma se aplicará obligatoriamente a:Botellas de plástico de un solo uso para bebidas que tengan una capacidad de hasta tres litros. Recipientes de metal (las latas de toda la vida) de un solo uso para bebidas de hasta tres litros. Cualquier refresco, agua, cerveza o zumo que compres en estos formatos vendrá acompañado del cobro de la fianza en el ticket de compra.¿Cómo vas a recuperar tu dinero?Aquí es donde entra en juego la obligación de los comercios. La ley es muy estricta para garantizar que el consumidor no salga perdiendo ni un solo céntimo si hace las cosas bien.El reglamento europeo deja claro que los distribuidores finales —es decir, los supermercados, las tiendas y los locales de hostelería— tienen la obligación de «reembolsar íntegramente los depósitos asociados» cuando les entregues el envase. No importa si compraste la lata en ese establecimiento o en otro distinto; si ellos venden ese tipo de envase, están obligados a aceptarlo y devolverte tu fianza.¿Y cómo se organizarán las tiendas y bares? Pues dependiendo de su tamaño y de sus recursos, cada negocio adaptará la recogida a su espacio a través de dos métodos principales:Máquinas de retorno: En los supermercados y grandes superficies se instalarán máquinas automáticas donde podrás introducir las latas y botellas vacías. La máquina leerá el código de barras y te emitirá un ticket con el dinero a devolver o un descuento directo para tu compra. Recogida manual: En los comercios más pequeños o en bares y restaurantes, el personal del establecimiento aceptará los envases de forma manual y te devolverá los 10 céntimos en efectivo o restándolos de la cuenta.¿Por qué se implanta esta ley ahora?El objetivo detrás de esta norma es puramente medioambiental . La Unión Europea se ha propuesto un reto muy ambicioso: garantizar la recogida separada de al menos el 90 % de todas las botellas de plástico y latas de un solo uso antes del 1 de enero de 2029.Actualmente, millones de envases terminan en vertederos, playas o en el contenedor equivocado. Al ponerle un valor económico directo al residuo (esos 10 céntimos), la gente se lo piensa dos veces antes de tirarlo a la basura.Este sistema no es un experimento a ciegas. Países vecinos como Alemania, Dinamarca y Portugal llevan años aplicándolo y han demostrado que funciona de maravilla, logrando tasas de recuperación que rozan casi el 90 % en latas y plásticos.Adiós a los sobres monodosisLa llegada de los 10 céntimos de fianza no es el único cambio que notarás cuando salgas a comer este verano. El mismo reglamento europeo contempla otra medida que va a afectar a las mesas de los bares.A partir del 12 de agosto también se inicia la erradicación progresiva de los sobres monodosis de plástico. Se trata de los típicos envases individuales donde te sirven el aceite, el vinagre, la sal, la pimienta, el azúcar, la leche para el café o las salsas como el kétchup y la mayonesa.Este proceso de eliminación empezará en agosto y se irá aplicando de forma escalonada con el objetivo de que desaparezcan por completo de los establecimientos para el año 2030 . El objetivo, una vez más, es reducir de forma drástica la montaña de plásticos de un solo uso que generamos casi sin darnos cuenta.Y es que entre el adiós a los sobres de plástico y las nuevas normas, está claro que toca cambiar un poco el chip en nuestro día a día. Porque aunque al principio seguramente nos cueste acostumbrarnos a ver cómo sube el precio de estos envases, seguro que acabaremos reciclando mucho más solo por el hecho de saber que al devolverlos nos dan el dinero. Así que ya sabes, a partir del 12 de agosto, a guardar todas las latas y botellas. Dentro de unos días, cuando vayas a tu bar de siempre a pedir un refresco o vayas al supermercado a hacer la compra, vas a ver que te cobran 10 céntimos más por cada envase . No es que haya subido la inflación de golpe ni que los hosteleros se hayan puesto de acuerdo para encarecer los precios. Lo que ocurre es que entra en vigor una nueva normativa de la Unión Europea que va a cambiar por completo la forma de consumir.A partir del próximo 12 de agosto , notarás este suplemento en bares, restaurantes, tiendas y supermercados. Pero antes de que te lleves las manos a la cabeza, hay una buena noticia, ya que ese dinero no lo pierdes, sino que te lo van a devolver de forma íntegra si entregas el envase de vuelta.Desde ABC te explicamos de forma muy sencilla cómo funciona esta nueva ley, qué dice la letra pequeña de la normativa y de qué manera te afectará en tu día a día.¿Qué es exactamente este cobro extra de 10 céntimos?Este recargo no es un impuesto oculto ni una tasa que se quede el establecimiento. Técnicamente, la ley europea lo define como un «depósito». La normativa europea lo explica así: «Un depósito es una cantidad de dinero determinada, que no forma parte del precio de un producto envasado, que se cobra al usuario final al adquirir dicho producto y que se puede recuperar al retornar el envase en un punto de recogida establecido para tal fin».Es decir, el sistema funciona de manera idéntica al clásico «devolver el casco» que hacían nuestros padres y abuelos hace décadas, pero adaptado al siglo XXI. A nivel técnico, este mecanismo se conoce como Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) .¿A qué botellas y envases afecta la medida?No todos los envases del supermercado van a tener este recargo de 10 céntimos. La ley se enfoca principalmente en los formatos de un solo uso que más residuos generan a diario.Según lo establecido en el reglamento europeo, esta norma se aplicará obligatoriamente a:Botellas de plástico de un solo uso para bebidas que tengan una capacidad de hasta tres litros. Recipientes de metal (las latas de toda la vida) de un solo uso para bebidas de hasta tres litros. Cualquier refresco, agua, cerveza o zumo que compres en estos formatos vendrá acompañado del cobro de la fianza en el ticket de compra.¿Cómo vas a recuperar tu dinero?Aquí es donde entra en juego la obligación de los comercios. La ley es muy estricta para garantizar que el consumidor no salga perdiendo ni un solo céntimo si hace las cosas bien.El reglamento europeo deja claro que los distribuidores finales —es decir, los supermercados, las tiendas y los locales de hostelería— tienen la obligación de «reembolsar íntegramente los depósitos asociados» cuando les entregues el envase. No importa si compraste la lata en ese establecimiento o en otro distinto; si ellos venden ese tipo de envase, están obligados a aceptarlo y devolverte tu fianza.¿Y cómo se organizarán las tiendas y bares? Pues dependiendo de su tamaño y de sus recursos, cada negocio adaptará la recogida a su espacio a través de dos métodos principales:Máquinas de retorno: En los supermercados y grandes superficies se instalarán máquinas automáticas donde podrás introducir las latas y botellas vacías. La máquina leerá el código de barras y te emitirá un ticket con el dinero a devolver o un descuento directo para tu compra. Recogida manual: En los comercios más pequeños o en bares y restaurantes, el personal del establecimiento aceptará los envases de forma manual y te devolverá los 10 céntimos en efectivo o restándolos de la cuenta.¿Por qué se implanta esta ley ahora?El objetivo detrás de esta norma es puramente medioambiental . La Unión Europea se ha propuesto un reto muy ambicioso: garantizar la recogida separada de al menos el 90 % de todas las botellas de plástico y latas de un solo uso antes del 1 de enero de 2029.Actualmente, millones de envases terminan en vertederos, playas o en el contenedor equivocado. Al ponerle un valor económico directo al residuo (esos 10 céntimos), la gente se lo piensa dos veces antes de tirarlo a la basura.Este sistema no es un experimento a ciegas. Países vecinos como Alemania, Dinamarca y Portugal llevan años aplicándolo y han demostrado que funciona de maravilla, logrando tasas de recuperación que rozan casi el 90 % en latas y plásticos.Adiós a los sobres monodosisLa llegada de los 10 céntimos de fianza no es el único cambio que notarás cuando salgas a comer este verano. El mismo reglamento europeo contempla otra medida que va a afectar a las mesas de los bares.A partir del 12 de agosto también se inicia la erradicación progresiva de los sobres monodosis de plástico. Se trata de los típicos envases individuales donde te sirven el aceite, el vinagre, la sal, la pimienta, el azúcar, la leche para el café o las salsas como el kétchup y la mayonesa.Este proceso de eliminación empezará en agosto y se irá aplicando de forma escalonada con el objetivo de que desaparezcan por completo de los establecimientos para el año 2030 . El objetivo, una vez más, es reducir de forma drástica la montaña de plásticos de un solo uso que generamos casi sin darnos cuenta.Y es que entre el adiós a los sobres de plástico y las nuevas normas, está claro que toca cambiar un poco el chip en nuestro día a día. Porque aunque al principio seguramente nos cueste acostumbrarnos a ver cómo sube el precio de estos envases, seguro que acabaremos reciclando mucho más solo por el hecho de saber que al devolverlos nos dan el dinero. Así que ya sabes, a partir del 12 de agosto, a guardar todas las latas y botellas. RSS de noticias de espana/andalucia
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