La temperatura ronda los 37 grados, y es sólo mediodía. Esto es, el reloj apenas marca las 12:00 horas. En la avenida los transeúntes se cuentan, a una vez, con los dedos de una mano. Mientras, en los árboles las chicharras lanzan su particular canto, que por lo general es sinónimo de un calor difícilmente soportable. Su sonido supera el rugido de motor de los pocos coches que circulan. Es Córdoba a finales de junio , un día cualquiera de los más recientes, en los que se padeció la primera ola de calor de España en 2026.En el interior de una urbanización surgía un oasis entre el sábado y el martes. Y lo será en adelante hasta que acabe el verano. Se trata del Centro de Mayores Huerta de la Reina , que durante los próximos meses será uno de los espacios incluidos en la red de refugios climáticos programada por el Ayuntamiento. Normalmente, la afluencia es alta en ese espacio público, pero en este período crece en determinados momentos. Y no sólo con usuarios habituales.Ante el castigo del sol muchas personas encuentran entre sus paredes un alivio gracias al aire acondicionado. Por si fuera poco, el centro está perfectamente acondicionado y son muchas las actividades que tiene ocasión de practicar quienes al mismo acuden. Pedro preside la junta directiva de ese remanso de paz y en su opinión la iniciativa del gobierno local con los refugios climáticos «está muy bien para las personas que no tienen aire acondicionado en casa» .Noticia relacionada general No No Primer golpe de calor del año en Córdoba: un vecino de 57 años es trasladado al hospital de Cabra Juan Carlos JiménezCon todo, Pedro admitió que la extensión de horario, que durante un aviso rojo como el que hubo el martes es de 9:00 a 21:00 ininterrumpidamente, no propicia mayor flujo de usuarios. «Como no hay comedor, pueden venir por la mañana, pero a la una de la tarde se van a comer y ya no creo que vengan », explicó a ABC. Más que nada, porque en las horas centrales de cada jornada la calle se hace casi intransitable. Aun así, destacó que «cuando vienen es porque están a gusto».Pedro destacó que en el Centro de Mayores Huerta de la Reina se programan talleres «de macramé, memoria, croché, estiramientos, gimnasia, bailes de salón, etcétera». « Hay 70.000 cosas, y luego hay bingo también , que es tres días a la semana por la tarde, y viene bastante gente», añadió. De esta forma, afirmó que las personas que van al edificio «empalman un taller con otro por la mañana y las tres horas de bingo no se las quita nadie cuando vienen».El escenario, y como éste, pero de otra tipología, hay otros seis en Córdoba -y el Jardín Botánico como refugio exterior-, es propicio también para el dominó. Francisco y Juan compartían sus opiniones entre partida y partida. «Esto es una cosa maravillosa; a mí me encanta, y si te digo otra cosa, miento», apuntó el primero acerca del plan contra el calor del Ayuntamiento de Córdoba. El segundo asintió a su lado y suscribió lo dicho con concisión: «Estamos fresquitos, nos quitamos del calor, por lo menos».Francisco dio otra clave: también da pie cada rato en el centro a conversaciones entre unos y otros. «Muchas veces estamos jugando cuatro al dominó y otros dos van mirando y nos entretenemos con la bulla», bromeó. Pero hizo una confesión «aquí se está bien, pero por la tarde te aperreas, te echas la siesta y cuando te quieres acordar ya se pasó la tarde». En definitiva, el momento preferido para los usuarios es la mañana, hasta que llega el aviso del estómago para almorzar.Además de comodidad, entretenimientoTambién en ese sentido se pronunció María José, que remarcó, tras una de ellas, que «hay muchas actividades». «Este año, lo peor es que hemos empezado un poco tarde y por eso estamos ahora con el calor», matizó. Aunque lo importante es que el amplio espacio, con múltiples salas, «está muy bien acondicionado» . De esta forma, agradeció el programa de refugios climáticos, que creyó es «buenísimo, porque no todo el mundo tiene para enchufar». Se refirió al ventilador o, todavía más, el aire acondicionado.María José, de vuelta a la idea de que tras la sobremesa es más complicado ver usuarios en el centro, indicó que «por la tarde es peor, porque, aunque cuando entras aquí estás fresquito, salir a la calle hay que pasarlo». Sin embargo, en las horas posteriores a la comida «todavía hay actividades de corte y confección, de baile, de castañuelas». En definitiva, comentó que «hay mucha gente que vive cerca y viene, porque ya que está el aire, mientras más gente lo pueda aprovechar, mejor ».Al igual que Pedro, Rafael es miembro de la junta directiva del Centro de Mayores Huerta de la Reina. Quizá él fue quien más elogioso se mostró con el plan estival del gobierno local de Córdoba. «A mí me parece una de las cosas más bonitas que puede hacer un ayuntamiento, que hay muchas, pero esto es pensar en aquellos que no tienen muchos recursos , que tienen una vivienda sumamente pequeña y en estas fechas no puedes salir a las tres de la tarde a nada», expuso.A otro Francisco, tocayo del anterior, la idea le parece «muy bien, porque hay mucha gente que no tiene aire acondicionado y viene aquí ». Él confesó que el calor lo lleva «mal» y en este refugio climático disfruta mientras está en comodidad. «Leo el diario, hablo con la gente y algunas veces juego al dominó o al bingo», concluyó. La temperatura ronda los 37 grados, y es sólo mediodía. Esto es, el reloj apenas marca las 12:00 horas. En la avenida los transeúntes se cuentan, a una vez, con los dedos de una mano. Mientras, en los árboles las chicharras lanzan su particular canto, que por lo general es sinónimo de un calor difícilmente soportable. Su sonido supera el rugido de motor de los pocos coches que circulan. Es Córdoba a finales de junio , un día cualquiera de los más recientes, en los que se padeció la primera ola de calor de España en 2026.En el interior de una urbanización surgía un oasis entre el sábado y el martes. Y lo será en adelante hasta que acabe el verano. Se trata del Centro de Mayores Huerta de la Reina , que durante los próximos meses será uno de los espacios incluidos en la red de refugios climáticos programada por el Ayuntamiento. Normalmente, la afluencia es alta en ese espacio público, pero en este período crece en determinados momentos. Y no sólo con usuarios habituales.Ante el castigo del sol muchas personas encuentran entre sus paredes un alivio gracias al aire acondicionado. Por si fuera poco, el centro está perfectamente acondicionado y son muchas las actividades que tiene ocasión de practicar quienes al mismo acuden. Pedro preside la junta directiva de ese remanso de paz y en su opinión la iniciativa del gobierno local con los refugios climáticos «está muy bien para las personas que no tienen aire acondicionado en casa» .Noticia relacionada general No No Primer golpe de calor del año en Córdoba: un vecino de 57 años es trasladado al hospital de Cabra Juan Carlos JiménezCon todo, Pedro admitió que la extensión de horario, que durante un aviso rojo como el que hubo el martes es de 9:00 a 21:00 ininterrumpidamente, no propicia mayor flujo de usuarios. «Como no hay comedor, pueden venir por la mañana, pero a la una de la tarde se van a comer y ya no creo que vengan », explicó a ABC. Más que nada, porque en las horas centrales de cada jornada la calle se hace casi intransitable. Aun así, destacó que «cuando vienen es porque están a gusto».Pedro destacó que en el Centro de Mayores Huerta de la Reina se programan talleres «de macramé, memoria, croché, estiramientos, gimnasia, bailes de salón, etcétera». « Hay 70.000 cosas, y luego hay bingo también , que es tres días a la semana por la tarde, y viene bastante gente», añadió. De esta forma, afirmó que las personas que van al edificio «empalman un taller con otro por la mañana y las tres horas de bingo no se las quita nadie cuando vienen».El escenario, y como éste, pero de otra tipología, hay otros seis en Córdoba -y el Jardín Botánico como refugio exterior-, es propicio también para el dominó. Francisco y Juan compartían sus opiniones entre partida y partida. «Esto es una cosa maravillosa; a mí me encanta, y si te digo otra cosa, miento», apuntó el primero acerca del plan contra el calor del Ayuntamiento de Córdoba. El segundo asintió a su lado y suscribió lo dicho con concisión: «Estamos fresquitos, nos quitamos del calor, por lo menos».Francisco dio otra clave: también da pie cada rato en el centro a conversaciones entre unos y otros. «Muchas veces estamos jugando cuatro al dominó y otros dos van mirando y nos entretenemos con la bulla», bromeó. Pero hizo una confesión «aquí se está bien, pero por la tarde te aperreas, te echas la siesta y cuando te quieres acordar ya se pasó la tarde». En definitiva, el momento preferido para los usuarios es la mañana, hasta que llega el aviso del estómago para almorzar.Además de comodidad, entretenimientoTambién en ese sentido se pronunció María José, que remarcó, tras una de ellas, que «hay muchas actividades». «Este año, lo peor es que hemos empezado un poco tarde y por eso estamos ahora con el calor», matizó. Aunque lo importante es que el amplio espacio, con múltiples salas, «está muy bien acondicionado» . De esta forma, agradeció el programa de refugios climáticos, que creyó es «buenísimo, porque no todo el mundo tiene para enchufar». Se refirió al ventilador o, todavía más, el aire acondicionado.María José, de vuelta a la idea de que tras la sobremesa es más complicado ver usuarios en el centro, indicó que «por la tarde es peor, porque, aunque cuando entras aquí estás fresquito, salir a la calle hay que pasarlo». Sin embargo, en las horas posteriores a la comida «todavía hay actividades de corte y confección, de baile, de castañuelas». En definitiva, comentó que «hay mucha gente que vive cerca y viene, porque ya que está el aire, mientras más gente lo pueda aprovechar, mejor ».Al igual que Pedro, Rafael es miembro de la junta directiva del Centro de Mayores Huerta de la Reina. Quizá él fue quien más elogioso se mostró con el plan estival del gobierno local de Córdoba. «A mí me parece una de las cosas más bonitas que puede hacer un ayuntamiento, que hay muchas, pero esto es pensar en aquellos que no tienen muchos recursos , que tienen una vivienda sumamente pequeña y en estas fechas no puedes salir a las tres de la tarde a nada», expuso.A otro Francisco, tocayo del anterior, la idea le parece «muy bien, porque hay mucha gente que no tiene aire acondicionado y viene aquí ». Él confesó que el calor lo lleva «mal» y en este refugio climático disfruta mientras está en comodidad. «Leo el diario, hablo con la gente y algunas veces juego al dominó o al bingo», concluyó. La temperatura ronda los 37 grados, y es sólo mediodía. Esto es, el reloj apenas marca las 12:00 horas. En la avenida los transeúntes se cuentan, a una vez, con los dedos de una mano. Mientras, en los árboles las chicharras lanzan su particular canto, que por lo general es sinónimo de un calor difícilmente soportable. Su sonido supera el rugido de motor de los pocos coches que circulan. Es Córdoba a finales de junio , un día cualquiera de los más recientes, en los que se padeció la primera ola de calor de España en 2026.En el interior de una urbanización surgía un oasis entre el sábado y el martes. Y lo será en adelante hasta que acabe el verano. Se trata del Centro de Mayores Huerta de la Reina , que durante los próximos meses será uno de los espacios incluidos en la red de refugios climáticos programada por el Ayuntamiento. Normalmente, la afluencia es alta en ese espacio público, pero en este período crece en determinados momentos. Y no sólo con usuarios habituales.Ante el castigo del sol muchas personas encuentran entre sus paredes un alivio gracias al aire acondicionado. Por si fuera poco, el centro está perfectamente acondicionado y son muchas las actividades que tiene ocasión de practicar quienes al mismo acuden. Pedro preside la junta directiva de ese remanso de paz y en su opinión la iniciativa del gobierno local con los refugios climáticos «está muy bien para las personas que no tienen aire acondicionado en casa» .Noticia relacionada general No No Primer golpe de calor del año en Córdoba: un vecino de 57 años es trasladado al hospital de Cabra Juan Carlos JiménezCon todo, Pedro admitió que la extensión de horario, que durante un aviso rojo como el que hubo el martes es de 9:00 a 21:00 ininterrumpidamente, no propicia mayor flujo de usuarios. «Como no hay comedor, pueden venir por la mañana, pero a la una de la tarde se van a comer y ya no creo que vengan », explicó a ABC. Más que nada, porque en las horas centrales de cada jornada la calle se hace casi intransitable. Aun así, destacó que «cuando vienen es porque están a gusto».Pedro destacó que en el Centro de Mayores Huerta de la Reina se programan talleres «de macramé, memoria, croché, estiramientos, gimnasia, bailes de salón, etcétera». « Hay 70.000 cosas, y luego hay bingo también , que es tres días a la semana por la tarde, y viene bastante gente», añadió. De esta forma, afirmó que las personas que van al edificio «empalman un taller con otro por la mañana y las tres horas de bingo no se las quita nadie cuando vienen».El escenario, y como éste, pero de otra tipología, hay otros seis en Córdoba -y el Jardín Botánico como refugio exterior-, es propicio también para el dominó. Francisco y Juan compartían sus opiniones entre partida y partida. «Esto es una cosa maravillosa; a mí me encanta, y si te digo otra cosa, miento», apuntó el primero acerca del plan contra el calor del Ayuntamiento de Córdoba. El segundo asintió a su lado y suscribió lo dicho con concisión: «Estamos fresquitos, nos quitamos del calor, por lo menos».Francisco dio otra clave: también da pie cada rato en el centro a conversaciones entre unos y otros. «Muchas veces estamos jugando cuatro al dominó y otros dos van mirando y nos entretenemos con la bulla», bromeó. Pero hizo una confesión «aquí se está bien, pero por la tarde te aperreas, te echas la siesta y cuando te quieres acordar ya se pasó la tarde». En definitiva, el momento preferido para los usuarios es la mañana, hasta que llega el aviso del estómago para almorzar.Además de comodidad, entretenimientoTambién en ese sentido se pronunció María José, que remarcó, tras una de ellas, que «hay muchas actividades». «Este año, lo peor es que hemos empezado un poco tarde y por eso estamos ahora con el calor», matizó. Aunque lo importante es que el amplio espacio, con múltiples salas, «está muy bien acondicionado» . De esta forma, agradeció el programa de refugios climáticos, que creyó es «buenísimo, porque no todo el mundo tiene para enchufar». Se refirió al ventilador o, todavía más, el aire acondicionado.María José, de vuelta a la idea de que tras la sobremesa es más complicado ver usuarios en el centro, indicó que «por la tarde es peor, porque, aunque cuando entras aquí estás fresquito, salir a la calle hay que pasarlo». Sin embargo, en las horas posteriores a la comida «todavía hay actividades de corte y confección, de baile, de castañuelas». En definitiva, comentó que «hay mucha gente que vive cerca y viene, porque ya que está el aire, mientras más gente lo pueda aprovechar, mejor ».Al igual que Pedro, Rafael es miembro de la junta directiva del Centro de Mayores Huerta de la Reina. Quizá él fue quien más elogioso se mostró con el plan estival del gobierno local de Córdoba. «A mí me parece una de las cosas más bonitas que puede hacer un ayuntamiento, que hay muchas, pero esto es pensar en aquellos que no tienen muchos recursos , que tienen una vivienda sumamente pequeña y en estas fechas no puedes salir a las tres de la tarde a nada», expuso.A otro Francisco, tocayo del anterior, la idea le parece «muy bien, porque hay mucha gente que no tiene aire acondicionado y viene aquí ». Él confesó que el calor lo lleva «mal» y en este refugio climático disfruta mientras está en comodidad. «Leo el diario, hablo con la gente y algunas veces juego al dominó o al bingo», concluyó. RSS de noticias de espana/andalucia
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