Entre 1984 y 1986, un grupo de arqueólogos encontró en una de las cuevas de San Juan de la Peña, los restos fúnebres de los reyes privativos de Aragón. Bajo 11 arquetas de plomo, había 13 enterramientos en los que yacían los huesos de los monarcas, sus mujeres y sus descendientes. Esos restos son los que la Unidad Militar de Emergencias (UME), la Guardia Civil y los técnicos de Patrimonio Cultural de Aragón tuvieron que sacar en la tarde del jueves del templo románico de Huesca por al avance de los incendios que comenzó en Las Peñas de Riglos y amenazaban la construcción.
El fuego obliga a trasladar los bienes del monasterio al Museo Arqueológico de Huesca. Los expertos ponen en valor estos restos
Entre 1984 y 1986, un grupo de arqueólogos encontró en una de las cuevas de San Juan de la Peña, los restos fúnebres de los reyes privativos de Aragón. Bajo 11 arquetas de plomo, había 13 enterramientos en los que yacían los huesos de los monarcas, sus mujeres y sus descendientes. Esos restos son los que la Unidad Militar de Emergencias (UME), la Guardia Civil y los técnicos de Patrimonio Cultural de Aragón tuvieron que sacar en la tarde del jueves del templo románico de Huesca por al avance de los incendios que comenzó en Las Peñas de Riglos y amenazaban la construcción.
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