Tras dos noches fuera, los vecinos evacuados en la tarde del domingo, 9 de agosto, ya pueden volver a sus casas en la urbanización de Los Ángeles de San Rafael y la localidad de Vegas de Matute. Así lo decidía el Cecopi (Centro de Coordinación Operativa Integrado) en la reunión matinal de este martes celebrada en la Delegación Territorial de Segovia para evaluar la situación del incendio declarado el sábado en el término municipal de Navas de San Antonio.Los trabajos nocturnos realizados por el operativo daban sus frutos y se ponía fin a los desalojos, después de que ya a la caída de la noche del lunes se acordase la primera media de alivio, con el levantamiento del confinamiento de los vecinos de Valdeprados.Ahora, llega el momento del regreso a casa «a la vista de la efectividad de las tareas llevadas a cabo» y teniendo en cuenta la «propuesta» de los técnicos del operativo de extinción y de las administraciones representadas en el Centro de Coordinación, según informaban desde Medio Ambiente.Así, acaba una evacuación que se ha prolongado más de 36 horas desde que en la tarde del domingo, tras «arreón», el fuego que parecía ya más calmado cogiese de nuevo impulso merced a una de esas rachas de viento que han sido uno de los principales ‘enemigos’ con los que luchar en este incendio. Además, también se ha acordado ya la apertura de la carretera SG-722 que permanecía cortada en todo su recorrido también desde el domingo, cuando el fuego incluso saltaba de un lado al otro del asfalto.Ese domingo en el que el incendio volvía a tomar fuerza era cuando se elevaba a 2 el Índice de Gravedad Potencial (IGR), del que vuelve a bajar a 1, según acordaba también este martes el Cecopi.Con el fin de la evacuación se levantan los albergues habilitados para acoger a los desalojados en El Espinar, Villacastín y Zarzuela del Monte, en los que pasaban la primera noche algo menos de 200 personas después de que en un primer momento recibiesen a cerca de 400. Sin embargo, en una zona justo en los pies de la sierra de Guadarrama, límite con la Comunidad de Madrid, la afluencia de visitantes y quienes tienen aquí su segunda residencia es superior. Si en la urbanización de Los Ángeles de San Rafael, perteneciente al municipio de El Espinar, viven entre 1.600 y 1.700 personas, su población en esta época se «multiplica por tres», lo mismo que en Vegas de Matute, calcula el alcalde espinariego, Javier Figueredo, quien estima que en el momento del desalojo habría entre ambos núcleos unas 5.000 personas. En las labores de extinción han colaborado efectivos de la Junta de Castilla y León, el Ministerio para la Transición Ecológica, la Diputación de Segovia, Guardia Civil, Policía Nacional, de los ayuntamientos afectados, así como voluntarios de Protección Civil de diferentes puntos, Cruz Roja e incluso personal de extinción de otras comunidades como Madrid y Castilla-La Mancha. Tras dos noches fuera, los vecinos evacuados en la tarde del domingo, 9 de agosto, ya pueden volver a sus casas en la urbanización de Los Ángeles de San Rafael y la localidad de Vegas de Matute. Así lo decidía el Cecopi (Centro de Coordinación Operativa Integrado) en la reunión matinal de este martes celebrada en la Delegación Territorial de Segovia para evaluar la situación del incendio declarado el sábado en el término municipal de Navas de San Antonio.Los trabajos nocturnos realizados por el operativo daban sus frutos y se ponía fin a los desalojos, después de que ya a la caída de la noche del lunes se acordase la primera media de alivio, con el levantamiento del confinamiento de los vecinos de Valdeprados.Ahora, llega el momento del regreso a casa «a la vista de la efectividad de las tareas llevadas a cabo» y teniendo en cuenta la «propuesta» de los técnicos del operativo de extinción y de las administraciones representadas en el Centro de Coordinación, según informaban desde Medio Ambiente.Así, acaba una evacuación que se ha prolongado más de 36 horas desde que en la tarde del domingo, tras «arreón», el fuego que parecía ya más calmado cogiese de nuevo impulso merced a una de esas rachas de viento que han sido uno de los principales ‘enemigos’ con los que luchar en este incendio. Además, también se ha acordado ya la apertura de la carretera SG-722 que permanecía cortada en todo su recorrido también desde el domingo, cuando el fuego incluso saltaba de un lado al otro del asfalto.Ese domingo en el que el incendio volvía a tomar fuerza era cuando se elevaba a 2 el Índice de Gravedad Potencial (IGR), del que vuelve a bajar a 1, según acordaba también este martes el Cecopi.Con el fin de la evacuación se levantan los albergues habilitados para acoger a los desalojados en El Espinar, Villacastín y Zarzuela del Monte, en los que pasaban la primera noche algo menos de 200 personas después de que en un primer momento recibiesen a cerca de 400. Sin embargo, en una zona justo en los pies de la sierra de Guadarrama, límite con la Comunidad de Madrid, la afluencia de visitantes y quienes tienen aquí su segunda residencia es superior. Si en la urbanización de Los Ángeles de San Rafael, perteneciente al municipio de El Espinar, viven entre 1.600 y 1.700 personas, su población en esta época se «multiplica por tres», lo mismo que en Vegas de Matute, calcula el alcalde espinariego, Javier Figueredo, quien estima que en el momento del desalojo habría entre ambos núcleos unas 5.000 personas. En las labores de extinción han colaborado efectivos de la Junta de Castilla y León, el Ministerio para la Transición Ecológica, la Diputación de Segovia, Guardia Civil, Policía Nacional, de los ayuntamientos afectados, así como voluntarios de Protección Civil de diferentes puntos, Cruz Roja e incluso personal de extinción de otras comunidades como Madrid y Castilla-La Mancha. Tras dos noches fuera, los vecinos evacuados en la tarde del domingo, 9 de agosto, ya pueden volver a sus casas en la urbanización de Los Ángeles de San Rafael y la localidad de Vegas de Matute. Así lo decidía el Cecopi (Centro de Coordinación Operativa Integrado) en la reunión matinal de este martes celebrada en la Delegación Territorial de Segovia para evaluar la situación del incendio declarado el sábado en el término municipal de Navas de San Antonio.Los trabajos nocturnos realizados por el operativo daban sus frutos y se ponía fin a los desalojos, después de que ya a la caída de la noche del lunes se acordase la primera media de alivio, con el levantamiento del confinamiento de los vecinos de Valdeprados.Ahora, llega el momento del regreso a casa «a la vista de la efectividad de las tareas llevadas a cabo» y teniendo en cuenta la «propuesta» de los técnicos del operativo de extinción y de las administraciones representadas en el Centro de Coordinación, según informaban desde Medio Ambiente.Así, acaba una evacuación que se ha prolongado más de 36 horas desde que en la tarde del domingo, tras «arreón», el fuego que parecía ya más calmado cogiese de nuevo impulso merced a una de esas rachas de viento que han sido uno de los principales ‘enemigos’ con los que luchar en este incendio. Además, también se ha acordado ya la apertura de la carretera SG-722 que permanecía cortada en todo su recorrido también desde el domingo, cuando el fuego incluso saltaba de un lado al otro del asfalto.Ese domingo en el que el incendio volvía a tomar fuerza era cuando se elevaba a 2 el Índice de Gravedad Potencial (IGR), del que vuelve a bajar a 1, según acordaba también este martes el Cecopi.Con el fin de la evacuación se levantan los albergues habilitados para acoger a los desalojados en El Espinar, Villacastín y Zarzuela del Monte, en los que pasaban la primera noche algo menos de 200 personas después de que en un primer momento recibiesen a cerca de 400. Sin embargo, en una zona justo en los pies de la sierra de Guadarrama, límite con la Comunidad de Madrid, la afluencia de visitantes y quienes tienen aquí su segunda residencia es superior. Si en la urbanización de Los Ángeles de San Rafael, perteneciente al municipio de El Espinar, viven entre 1.600 y 1.700 personas, su población en esta época se «multiplica por tres», lo mismo que en Vegas de Matute, calcula el alcalde espinariego, Javier Figueredo, quien estima que en el momento del desalojo habría entre ambos núcleos unas 5.000 personas. En las labores de extinción han colaborado efectivos de la Junta de Castilla y León, el Ministerio para la Transición Ecológica, la Diputación de Segovia, Guardia Civil, Policía Nacional, de los ayuntamientos afectados, así como voluntarios de Protección Civil de diferentes puntos, Cruz Roja e incluso personal de extinción de otras comunidades como Madrid y Castilla-La Mancha. RSS de noticias de espana
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