El debut de Ana Mestre como la segunda autoridad de Andalucía ha culminado con un plantón de la oposición socialista. Los diputados del PSOE-A han vaciado sus escaños y han abandonado la sesión celebrada este jueves mientras la recién elegida presidenta del Parlamento intervenía desde la Mesa. La protesta se ha desencadenado tras denegar Mestre el turno por alusiones solicitado por el grupo socialista para replicar a las acusaciones del consejero de Presidencia, Antonio Sanz, en el marco del debate sobre la gestión del fuego de Los Gallardos, en el que perdieron la vida 13 personas.La tensión acumulada a lo largo de la sesión plenaria estalló al término de la comparecencia de Antonio Sanz . En el tramo final de su discurso, el consejero lanzó un severo reproche a la bancada de la oposición al asegurar que, en ocasiones, «parece» que desde la izquierda están deseando que se produzca un incendio para desgastar al Ejecutivo autonómico. En su turno de réplica a los grupos parlamentarios, Sanz defendió su actuación ante dicho incendio y que trabaja «desde la lealtad, la cooperación y el rigor» en coordinación con el Gobierno central. Lamentó que no sabe «si están deseando [desde la oposición] que haya incendios para tener que venir a rendir cuentas» de ello al Parlamento.La insinuación encendió de inmediato los ánimos de la bancada socialista, encabezada por su portavoz, María Jesús Montero. Ante el enfado generalizado en sus filas, el parlamentario del PSOE Rafael Recio pidió la palabra apelando al reglamento de funcionamiento de la Cámara. Recio solicitó intervenir para defender la «dignidad» manchada de su grupo parlamentario tras las acusaciones vertidas por el miembro del Gobierno andaluz.Mestre negó la palabra al PSOESin embargo, la presidenta de la Cámara denegó el uso de la palabra a Recio. Mestre justificó su decisión escudándose en la literalidad de las palabras del consejero. Así, argumentó que Sanz había señalado únicamente que «parecía» que lo estuviesen deseando, lo que a su juicio no constituía una alusión directa ni personal que justificase abrir un turno extraordinario de réplica.Ante la negativa de la Presidencia a amparar su petición, los diputados socialistas escenificaron su indignación levantándose de sus escaños y dejando completamente vacía la bancada de la izquierda. El abandono en masa se produjo en los instantes finales del Pleno, mientras Mestre daba por concluida la sesión apelando, en mitad del tumulto, a la importancia de mantener el diálogo, el respeto y la educación en el hemiciclo. Con este bronco episodio se ha cerrado la primera jornada de Ana Mestre al frente de la institución, marcada desde el inicio por la crispación política. El debut de Ana Mestre como la segunda autoridad de Andalucía ha culminado con un plantón de la oposición socialista. Los diputados del PSOE-A han vaciado sus escaños y han abandonado la sesión celebrada este jueves mientras la recién elegida presidenta del Parlamento intervenía desde la Mesa. La protesta se ha desencadenado tras denegar Mestre el turno por alusiones solicitado por el grupo socialista para replicar a las acusaciones del consejero de Presidencia, Antonio Sanz, en el marco del debate sobre la gestión del fuego de Los Gallardos, en el que perdieron la vida 13 personas.La tensión acumulada a lo largo de la sesión plenaria estalló al término de la comparecencia de Antonio Sanz . En el tramo final de su discurso, el consejero lanzó un severo reproche a la bancada de la oposición al asegurar que, en ocasiones, «parece» que desde la izquierda están deseando que se produzca un incendio para desgastar al Ejecutivo autonómico. En su turno de réplica a los grupos parlamentarios, Sanz defendió su actuación ante dicho incendio y que trabaja «desde la lealtad, la cooperación y el rigor» en coordinación con el Gobierno central. Lamentó que no sabe «si están deseando [desde la oposición] que haya incendios para tener que venir a rendir cuentas» de ello al Parlamento.La insinuación encendió de inmediato los ánimos de la bancada socialista, encabezada por su portavoz, María Jesús Montero. Ante el enfado generalizado en sus filas, el parlamentario del PSOE Rafael Recio pidió la palabra apelando al reglamento de funcionamiento de la Cámara. Recio solicitó intervenir para defender la «dignidad» manchada de su grupo parlamentario tras las acusaciones vertidas por el miembro del Gobierno andaluz.Mestre negó la palabra al PSOESin embargo, la presidenta de la Cámara denegó el uso de la palabra a Recio. Mestre justificó su decisión escudándose en la literalidad de las palabras del consejero. Así, argumentó que Sanz había señalado únicamente que «parecía» que lo estuviesen deseando, lo que a su juicio no constituía una alusión directa ni personal que justificase abrir un turno extraordinario de réplica.Ante la negativa de la Presidencia a amparar su petición, los diputados socialistas escenificaron su indignación levantándose de sus escaños y dejando completamente vacía la bancada de la izquierda. El abandono en masa se produjo en los instantes finales del Pleno, mientras Mestre daba por concluida la sesión apelando, en mitad del tumulto, a la importancia de mantener el diálogo, el respeto y la educación en el hemiciclo. Con este bronco episodio se ha cerrado la primera jornada de Ana Mestre al frente de la institución, marcada desde el inicio por la crispación política. El debut de Ana Mestre como la segunda autoridad de Andalucía ha culminado con un plantón de la oposición socialista. Los diputados del PSOE-A han vaciado sus escaños y han abandonado la sesión celebrada este jueves mientras la recién elegida presidenta del Parlamento intervenía desde la Mesa. La protesta se ha desencadenado tras denegar Mestre el turno por alusiones solicitado por el grupo socialista para replicar a las acusaciones del consejero de Presidencia, Antonio Sanz, en el marco del debate sobre la gestión del fuego de Los Gallardos, en el que perdieron la vida 13 personas.La tensión acumulada a lo largo de la sesión plenaria estalló al término de la comparecencia de Antonio Sanz . En el tramo final de su discurso, el consejero lanzó un severo reproche a la bancada de la oposición al asegurar que, en ocasiones, «parece» que desde la izquierda están deseando que se produzca un incendio para desgastar al Ejecutivo autonómico. En su turno de réplica a los grupos parlamentarios, Sanz defendió su actuación ante dicho incendio y que trabaja «desde la lealtad, la cooperación y el rigor» en coordinación con el Gobierno central. Lamentó que no sabe «si están deseando [desde la oposición] que haya incendios para tener que venir a rendir cuentas» de ello al Parlamento.La insinuación encendió de inmediato los ánimos de la bancada socialista, encabezada por su portavoz, María Jesús Montero. Ante el enfado generalizado en sus filas, el parlamentario del PSOE Rafael Recio pidió la palabra apelando al reglamento de funcionamiento de la Cámara. Recio solicitó intervenir para defender la «dignidad» manchada de su grupo parlamentario tras las acusaciones vertidas por el miembro del Gobierno andaluz.Mestre negó la palabra al PSOESin embargo, la presidenta de la Cámara denegó el uso de la palabra a Recio. Mestre justificó su decisión escudándose en la literalidad de las palabras del consejero. Así, argumentó que Sanz había señalado únicamente que «parecía» que lo estuviesen deseando, lo que a su juicio no constituía una alusión directa ni personal que justificase abrir un turno extraordinario de réplica.Ante la negativa de la Presidencia a amparar su petición, los diputados socialistas escenificaron su indignación levantándose de sus escaños y dejando completamente vacía la bancada de la izquierda. El abandono en masa se produjo en los instantes finales del Pleno, mientras Mestre daba por concluida la sesión apelando, en mitad del tumulto, a la importancia de mantener el diálogo, el respeto y la educación en el hemiciclo. Con este bronco episodio se ha cerrado la primera jornada de Ana Mestre al frente de la institución, marcada desde el inicio por la crispación política. RSS de noticias de espana/andalucia
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