Las aguas de Lanzarote serás el escenario, del 20 al 25 de julio, de la Marina Rubicón Lanzarote 52 Super Series Sailing Week, tercera prueba de la temporada y primera de las dos citas consecutivas que el circuito disputará en aguas canarias.Considerado el campeonato de monocascos TP52 más prestigioso del mundo, el circuito llega a Lanzarote con una flota de 13 embarcaciones de 11 nacionalidades y con el Sled del armador japonés Takashi Okura como principal referencia tras proclamarse recientemente campeón del mundo en el Rolex TP52 World Championship disputado en Porto Cervo.El equipo estadounidense atraviesa un momento de forma excepcional. Después de conquistar el Mundial por apenas dos puntos de ventaja, busca en Lanzarote su cuarta victoria consecutiva en las 52 Super Series, una racha que le permitiría igualar el registro logrado por Quantum Racing en 2016. A bordo cuenta con una de las tripulaciones más experimentadas del circuito, liderada por el estratega neozelandés Murray Jones, seis veces vencedor de la Copa América, y el táctico italiano Francesco Bruni, actual timonel de Luna Rossa.El Sled ha destacado esta temporada por su velocidad en todo tipo de condiciones y por una navegación muy sólida, basada en la regularidad y la ausencia de errores. Sin embargo, desde el propio equipo prefieren mantener la cautela ante un escenario completamente nuevo para todos los participantes.«Al ser un nuevo campo de regatas para el circuito, Lanzarote iguala un poco las opciones de todos. Esperamos condiciones de entre 10 y 18 nudos, aunque podrían ser incluso superiores. La flota está cada vez más igualada y hay varios barcos con opciones reales de ganar», señaló el director del proyecto, Don Cowie.Aunque el Sled parte como líder destacado de la clasificación general, la igualdad vuelve a ser la nota dominante de unas 52 Super Series que reúnen a algunos de los mejores regatistas del mundo.Entre sus principales rivales figuran el Platoon Aviation del alemán Harm Müller-Spreer, tercero en el Mundial; el Provezza del turco Ergin Imre; el Paprec del francés Jean-Luc Petithuguenin, especialmente competitivo con viento fuerte; el sorprendente Trinity sueco, subcampeón en Porto Cervo apenas un mes después de incorporarse al circuito; y el No Way Back del holandés Pieter Heerema, cuya tripulación reúne a numerosos exintegrantes del histórico Quantum Racing.El equipo holandés continúa adaptándose a la clase TP52, aunque confía en mejorar el séptimo puesto obtenido en el Mundial gracias al regreso del medallista olímpico argentino Lucas Calabrese como estratega, junto al táctico estadounidense Terry Hutchinson y el navegante italiano Michele Ivaldi.Precisamente Ivaldi considera que esa incorporación será determinante para el rendimiento del equipo: «En Porto Cervo tuvimos un único mal día que condicionó toda la clasificación. Con Lucas recuperamos una estructura que ya conocíamos. Tener un estratega dedicado nos permitirá trabajar mucho mejor durante las regatas».Otro de los equipos que podría sacar partido a las condiciones habituales de los alisios es el Paprec francés, que incorpora para esta prueba un refuerzo de lujo: Yoann Richomme. El doble vencedor de la Route du Rhum, subcampeón de la última Vendée Globe y dos veces ganador de La Solitaire du Figaro debutará en la competición de TP52 como navegante.El director del proyecto, Stéphane Névé, confía en que el viento juegue a favor de su equipo.«Nos sentimos muy cómodos con viento fuerte. Son condiciones que nos recuerdan a Bretaña y Normandía, donde navegamos habitualmente. Si soplan entre 20 y 25 nudos creemos que podremos estar entre los más rápidos», afirmó.Tras las pruebas celebradas en Puerto Portals y Porto Cervo, la cita de Marina Rubicón marca el ecuador de una temporada compuesta por cinco regatas puntuables. El Sled lidera la clasificación general con una ventaja de 15 puntos sobre el Platoon Aviation y 25 respecto al Alkedo Vitamina del italiano Andrea Lacorte.Las dos pruebas consecutivas previstas en Lanzarote, la otra será a finales de agosto en Puerto Calero, serán decisivas para definir la lucha por el título de unas 52 Super Series que, por primera vez, convertirán las aguas canarias en el centro de la vela de gran premio mundial. Las aguas de Lanzarote serás el escenario, del 20 al 25 de julio, de la Marina Rubicón Lanzarote 52 Super Series Sailing Week, tercera prueba de la temporada y primera de las dos citas consecutivas que el circuito disputará en aguas canarias.Considerado el campeonato de monocascos TP52 más prestigioso del mundo, el circuito llega a Lanzarote con una flota de 13 embarcaciones de 11 nacionalidades y con el Sled del armador japonés Takashi Okura como principal referencia tras proclamarse recientemente campeón del mundo en el Rolex TP52 World Championship disputado en Porto Cervo.El equipo estadounidense atraviesa un momento de forma excepcional. Después de conquistar el Mundial por apenas dos puntos de ventaja, busca en Lanzarote su cuarta victoria consecutiva en las 52 Super Series, una racha que le permitiría igualar el registro logrado por Quantum Racing en 2016. A bordo cuenta con una de las tripulaciones más experimentadas del circuito, liderada por el estratega neozelandés Murray Jones, seis veces vencedor de la Copa América, y el táctico italiano Francesco Bruni, actual timonel de Luna Rossa.El Sled ha destacado esta temporada por su velocidad en todo tipo de condiciones y por una navegación muy sólida, basada en la regularidad y la ausencia de errores. Sin embargo, desde el propio equipo prefieren mantener la cautela ante un escenario completamente nuevo para todos los participantes.«Al ser un nuevo campo de regatas para el circuito, Lanzarote iguala un poco las opciones de todos. Esperamos condiciones de entre 10 y 18 nudos, aunque podrían ser incluso superiores. La flota está cada vez más igualada y hay varios barcos con opciones reales de ganar», señaló el director del proyecto, Don Cowie.Aunque el Sled parte como líder destacado de la clasificación general, la igualdad vuelve a ser la nota dominante de unas 52 Super Series que reúnen a algunos de los mejores regatistas del mundo.Entre sus principales rivales figuran el Platoon Aviation del alemán Harm Müller-Spreer, tercero en el Mundial; el Provezza del turco Ergin Imre; el Paprec del francés Jean-Luc Petithuguenin, especialmente competitivo con viento fuerte; el sorprendente Trinity sueco, subcampeón en Porto Cervo apenas un mes después de incorporarse al circuito; y el No Way Back del holandés Pieter Heerema, cuya tripulación reúne a numerosos exintegrantes del histórico Quantum Racing.El equipo holandés continúa adaptándose a la clase TP52, aunque confía en mejorar el séptimo puesto obtenido en el Mundial gracias al regreso del medallista olímpico argentino Lucas Calabrese como estratega, junto al táctico estadounidense Terry Hutchinson y el navegante italiano Michele Ivaldi.Precisamente Ivaldi considera que esa incorporación será determinante para el rendimiento del equipo: «En Porto Cervo tuvimos un único mal día que condicionó toda la clasificación. Con Lucas recuperamos una estructura que ya conocíamos. Tener un estratega dedicado nos permitirá trabajar mucho mejor durante las regatas».Otro de los equipos que podría sacar partido a las condiciones habituales de los alisios es el Paprec francés, que incorpora para esta prueba un refuerzo de lujo: Yoann Richomme. El doble vencedor de la Route du Rhum, subcampeón de la última Vendée Globe y dos veces ganador de La Solitaire du Figaro debutará en la competición de TP52 como navegante.El director del proyecto, Stéphane Névé, confía en que el viento juegue a favor de su equipo.«Nos sentimos muy cómodos con viento fuerte. Son condiciones que nos recuerdan a Bretaña y Normandía, donde navegamos habitualmente. Si soplan entre 20 y 25 nudos creemos que podremos estar entre los más rápidos», afirmó.Tras las pruebas celebradas en Puerto Portals y Porto Cervo, la cita de Marina Rubicón marca el ecuador de una temporada compuesta por cinco regatas puntuables. El Sled lidera la clasificación general con una ventaja de 15 puntos sobre el Platoon Aviation y 25 respecto al Alkedo Vitamina del italiano Andrea Lacorte.Las dos pruebas consecutivas previstas en Lanzarote, la otra será a finales de agosto en Puerto Calero, serán decisivas para definir la lucha por el título de unas 52 Super Series que, por primera vez, convertirán las aguas canarias en el centro de la vela de gran premio mundial. Las aguas de Lanzarote serás el escenario, del 20 al 25 de julio, de la Marina Rubicón Lanzarote 52 Super Series Sailing Week, tercera prueba de la temporada y primera de las dos citas consecutivas que el circuito disputará en aguas canarias.Considerado el campeonato de monocascos TP52 más prestigioso del mundo, el circuito llega a Lanzarote con una flota de 13 embarcaciones de 11 nacionalidades y con el Sled del armador japonés Takashi Okura como principal referencia tras proclamarse recientemente campeón del mundo en el Rolex TP52 World Championship disputado en Porto Cervo.El equipo estadounidense atraviesa un momento de forma excepcional. Después de conquistar el Mundial por apenas dos puntos de ventaja, busca en Lanzarote su cuarta victoria consecutiva en las 52 Super Series, una racha que le permitiría igualar el registro logrado por Quantum Racing en 2016. A bordo cuenta con una de las tripulaciones más experimentadas del circuito, liderada por el estratega neozelandés Murray Jones, seis veces vencedor de la Copa América, y el táctico italiano Francesco Bruni, actual timonel de Luna Rossa.El Sled ha destacado esta temporada por su velocidad en todo tipo de condiciones y por una navegación muy sólida, basada en la regularidad y la ausencia de errores. Sin embargo, desde el propio equipo prefieren mantener la cautela ante un escenario completamente nuevo para todos los participantes.«Al ser un nuevo campo de regatas para el circuito, Lanzarote iguala un poco las opciones de todos. Esperamos condiciones de entre 10 y 18 nudos, aunque podrían ser incluso superiores. La flota está cada vez más igualada y hay varios barcos con opciones reales de ganar», señaló el director del proyecto, Don Cowie.Aunque el Sled parte como líder destacado de la clasificación general, la igualdad vuelve a ser la nota dominante de unas 52 Super Series que reúnen a algunos de los mejores regatistas del mundo.Entre sus principales rivales figuran el Platoon Aviation del alemán Harm Müller-Spreer, tercero en el Mundial; el Provezza del turco Ergin Imre; el Paprec del francés Jean-Luc Petithuguenin, especialmente competitivo con viento fuerte; el sorprendente Trinity sueco, subcampeón en Porto Cervo apenas un mes después de incorporarse al circuito; y el No Way Back del holandés Pieter Heerema, cuya tripulación reúne a numerosos exintegrantes del histórico Quantum Racing.El equipo holandés continúa adaptándose a la clase TP52, aunque confía en mejorar el séptimo puesto obtenido en el Mundial gracias al regreso del medallista olímpico argentino Lucas Calabrese como estratega, junto al táctico estadounidense Terry Hutchinson y el navegante italiano Michele Ivaldi.Precisamente Ivaldi considera que esa incorporación será determinante para el rendimiento del equipo: «En Porto Cervo tuvimos un único mal día que condicionó toda la clasificación. Con Lucas recuperamos una estructura que ya conocíamos. Tener un estratega dedicado nos permitirá trabajar mucho mejor durante las regatas».Otro de los equipos que podría sacar partido a las condiciones habituales de los alisios es el Paprec francés, que incorpora para esta prueba un refuerzo de lujo: Yoann Richomme. El doble vencedor de la Route du Rhum, subcampeón de la última Vendée Globe y dos veces ganador de La Solitaire du Figaro debutará en la competición de TP52 como navegante.El director del proyecto, Stéphane Névé, confía en que el viento juegue a favor de su equipo.«Nos sentimos muy cómodos con viento fuerte. Son condiciones que nos recuerdan a Bretaña y Normandía, donde navegamos habitualmente. Si soplan entre 20 y 25 nudos creemos que podremos estar entre los más rápidos», afirmó.Tras las pruebas celebradas en Puerto Portals y Porto Cervo, la cita de Marina Rubicón marca el ecuador de una temporada compuesta por cinco regatas puntuables. El Sled lidera la clasificación general con una ventaja de 15 puntos sobre el Platoon Aviation y 25 respecto al Alkedo Vitamina del italiano Andrea Lacorte.Las dos pruebas consecutivas previstas en Lanzarote, la otra será a finales de agosto en Puerto Calero, serán decisivas para definir la lucha por el título de unas 52 Super Series que, por primera vez, convertirán las aguas canarias en el centro de la vela de gran premio mundial. RSS de noticias de deportes
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