Durante años, Marruecos ha visto marcharse a sus menores hacia Europa sin ser capaz de ofrecer una respuesta eficaz a un fenómeno que se ha convertido en una de las caras más visibles de la emigración del país. Ahora, tras la llegada de cientos de menores a Ceuta, Rabat reclama su regreso. El cambio de discurso sorprende a las organizaciones de derechos humanos, que cuestionan que este Gobierno se interese ahora por unos niños que llevan años atravesando las fronteras del país en busca de un futuro que no encuentran en casa.«Sorprende que ahora el Gobierno de Marruecos se preocupe por los menores que han entrado en Ceuta. Marruecos está utilizando la situación de estos menores para presionar a España», aseguran desde la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH), con sede en Tánger.Rabat se ha abstenido a reclamar a estos menores de países como España o Francia, que son los que acogen el mayor número. En nuestro país, según los últimos datos de 2025, cerca de 4.000 menores no acompañados son marroquíes. En Francia ese dato no es público, pero según la asociación de derechos humanos de Tánger, «es una cifra muy superior a la de España». Además, las veces que Marruecos ha pedido la vuelta de estos niños y niñas no ha servido para nada: ni un solo menor ha sido devuelto a las autoridades marroquíes desde España. Cerca de 1.400 menores no acompañados están ahora en la Ciudad Autónoma de Ceuta esperando ver cómo se desarrolla su expediente, pero todo se resolverá según su voluntad: si no quieren volver porque alegan cualquier vulnerabilidad, no lo harán.Perfil del migrantePara AMDH la pregunta no es tanto si volverán a sus hogares en Marruecos, «porque nunca lo han hecho», como «¿por qué y cómo tantos menores deciden jugarse la vida para llegar a Europa?» Hay dos perfiles claros en esta situación: los menores no acompañados que llegan a España y ya estaban solos en Marruecos y los que, teniendo familia en el país magrebí, deciden irse. «Todos nos queremos ir de aquí», señala Mohamed, un joven que intentó cruzar a España en 15 ocasiones Sobre los primeros, no existe una cifra pública fiable de cuántos menores no acompañados marroquíes viven actualmente en Marruecos. La mayor parte merodean por las calles de las grandes ciudades: Tánger, Casablanca, Tetuán… llegan de todas las partes de Marruecos con el objetivo de escapar de la violencia de sus casas y en busca de un futuro mejor en Europa. «Todos nos queremos ir de aquí», señala a ABC Mohamed, un joven de Tetuán que intentó en 15 ocasiones cruzar a España y lo consiguió en los bajos de un camión.30.000 menasSegún datos del Ministerio de Familia de Marruecos, hay al menos 30.000 menores no acompañados por todo el país, la gran mayoría en la zona norte. Sin embargo, las organizaciones los cifran en mucho más. «No podemos decir un número exacto, pero la sensación es que son muchísimos más», aseguran desde las asociaciones. Todos ellos huyeron o fueron expulsados de sus hogares. «Hay un gran problema en Marruecos con la violencia en las casas. Muchos sufren abandono de sus propios padres que los echan de los hogares; otros son víctimas de malos tratos…», explica una trabajadora de una asociación que acoge a los menores. Sobre los segundos, desde ADMH, quienes han estado en terreno en Ceuta realizando sus investigaciones y el monitoreo de las violaciones de derechos humanos, aseguran que son el perfil que más se repite ahora en Ceuta: jóvenes empujados por las redes sociales y también por sus familias para buscar un futuro mejor.«No hay futuro, no hay trabajo, la situación es muy complicada para nosotros», es la frase más repetida entre estos chicos y chicas. Y es que la situación en el país magrebí es realmente preocupante. Dentro de Marruecos, la frase que se repite como un mantra es que no hay futuro para estos jóvenes. A las grandes cifras de paro juvenil (del 37,5%) se suma la gran desconfianza por la corrupción. Ese malestar se manifestó hace justo un año cuando miles de jóvenes salieron a las calles de todo el país para protestar contra la celebración del Mundial 2030. ‘Más médicos y menos estadios’, era la proclama de la Generación Z. Un año después, el panorama parece ser el mismo. «Echan a nuestro pueblo al mar», denuncian desde el país magrebí. Durante años, Marruecos ha visto marcharse a sus menores hacia Europa sin ser capaz de ofrecer una respuesta eficaz a un fenómeno que se ha convertido en una de las caras más visibles de la emigración del país. Ahora, tras la llegada de cientos de menores a Ceuta, Rabat reclama su regreso. El cambio de discurso sorprende a las organizaciones de derechos humanos, que cuestionan que este Gobierno se interese ahora por unos niños que llevan años atravesando las fronteras del país en busca de un futuro que no encuentran en casa.«Sorprende que ahora el Gobierno de Marruecos se preocupe por los menores que han entrado en Ceuta. Marruecos está utilizando la situación de estos menores para presionar a España», aseguran desde la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH), con sede en Tánger.Rabat se ha abstenido a reclamar a estos menores de países como España o Francia, que son los que acogen el mayor número. En nuestro país, según los últimos datos de 2025, cerca de 4.000 menores no acompañados son marroquíes. En Francia ese dato no es público, pero según la asociación de derechos humanos de Tánger, «es una cifra muy superior a la de España». Además, las veces que Marruecos ha pedido la vuelta de estos niños y niñas no ha servido para nada: ni un solo menor ha sido devuelto a las autoridades marroquíes desde España. Cerca de 1.400 menores no acompañados están ahora en la Ciudad Autónoma de Ceuta esperando ver cómo se desarrolla su expediente, pero todo se resolverá según su voluntad: si no quieren volver porque alegan cualquier vulnerabilidad, no lo harán.Perfil del migrantePara AMDH la pregunta no es tanto si volverán a sus hogares en Marruecos, «porque nunca lo han hecho», como «¿por qué y cómo tantos menores deciden jugarse la vida para llegar a Europa?» Hay dos perfiles claros en esta situación: los menores no acompañados que llegan a España y ya estaban solos en Marruecos y los que, teniendo familia en el país magrebí, deciden irse. «Todos nos queremos ir de aquí», señala Mohamed, un joven que intentó cruzar a España en 15 ocasiones Sobre los primeros, no existe una cifra pública fiable de cuántos menores no acompañados marroquíes viven actualmente en Marruecos. La mayor parte merodean por las calles de las grandes ciudades: Tánger, Casablanca, Tetuán… llegan de todas las partes de Marruecos con el objetivo de escapar de la violencia de sus casas y en busca de un futuro mejor en Europa. «Todos nos queremos ir de aquí», señala a ABC Mohamed, un joven de Tetuán que intentó en 15 ocasiones cruzar a España y lo consiguió en los bajos de un camión.30.000 menasSegún datos del Ministerio de Familia de Marruecos, hay al menos 30.000 menores no acompañados por todo el país, la gran mayoría en la zona norte. Sin embargo, las organizaciones los cifran en mucho más. «No podemos decir un número exacto, pero la sensación es que son muchísimos más», aseguran desde las asociaciones. Todos ellos huyeron o fueron expulsados de sus hogares. «Hay un gran problema en Marruecos con la violencia en las casas. Muchos sufren abandono de sus propios padres que los echan de los hogares; otros son víctimas de malos tratos…», explica una trabajadora de una asociación que acoge a los menores. Sobre los segundos, desde ADMH, quienes han estado en terreno en Ceuta realizando sus investigaciones y el monitoreo de las violaciones de derechos humanos, aseguran que son el perfil que más se repite ahora en Ceuta: jóvenes empujados por las redes sociales y también por sus familias para buscar un futuro mejor.«No hay futuro, no hay trabajo, la situación es muy complicada para nosotros», es la frase más repetida entre estos chicos y chicas. Y es que la situación en el país magrebí es realmente preocupante. Dentro de Marruecos, la frase que se repite como un mantra es que no hay futuro para estos jóvenes. A las grandes cifras de paro juvenil (del 37,5%) se suma la gran desconfianza por la corrupción. Ese malestar se manifestó hace justo un año cuando miles de jóvenes salieron a las calles de todo el país para protestar contra la celebración del Mundial 2030. ‘Más médicos y menos estadios’, era la proclama de la Generación Z. Un año después, el panorama parece ser el mismo. «Echan a nuestro pueblo al mar», denuncian desde el país magrebí. Durante años, Marruecos ha visto marcharse a sus menores hacia Europa sin ser capaz de ofrecer una respuesta eficaz a un fenómeno que se ha convertido en una de las caras más visibles de la emigración del país. Ahora, tras la llegada de cientos de menores a Ceuta, Rabat reclama su regreso. El cambio de discurso sorprende a las organizaciones de derechos humanos, que cuestionan que este Gobierno se interese ahora por unos niños que llevan años atravesando las fronteras del país en busca de un futuro que no encuentran en casa.«Sorprende que ahora el Gobierno de Marruecos se preocupe por los menores que han entrado en Ceuta. Marruecos está utilizando la situación de estos menores para presionar a España», aseguran desde la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH), con sede en Tánger.Rabat se ha abstenido a reclamar a estos menores de países como España o Francia, que son los que acogen el mayor número. En nuestro país, según los últimos datos de 2025, cerca de 4.000 menores no acompañados son marroquíes. En Francia ese dato no es público, pero según la asociación de derechos humanos de Tánger, «es una cifra muy superior a la de España». Además, las veces que Marruecos ha pedido la vuelta de estos niños y niñas no ha servido para nada: ni un solo menor ha sido devuelto a las autoridades marroquíes desde España. Cerca de 1.400 menores no acompañados están ahora en la Ciudad Autónoma de Ceuta esperando ver cómo se desarrolla su expediente, pero todo se resolverá según su voluntad: si no quieren volver porque alegan cualquier vulnerabilidad, no lo harán.Perfil del migrantePara AMDH la pregunta no es tanto si volverán a sus hogares en Marruecos, «porque nunca lo han hecho», como «¿por qué y cómo tantos menores deciden jugarse la vida para llegar a Europa?» Hay dos perfiles claros en esta situación: los menores no acompañados que llegan a España y ya estaban solos en Marruecos y los que, teniendo familia en el país magrebí, deciden irse. «Todos nos queremos ir de aquí», señala Mohamed, un joven que intentó cruzar a España en 15 ocasiones Sobre los primeros, no existe una cifra pública fiable de cuántos menores no acompañados marroquíes viven actualmente en Marruecos. La mayor parte merodean por las calles de las grandes ciudades: Tánger, Casablanca, Tetuán… llegan de todas las partes de Marruecos con el objetivo de escapar de la violencia de sus casas y en busca de un futuro mejor en Europa. «Todos nos queremos ir de aquí», señala a ABC Mohamed, un joven de Tetuán que intentó en 15 ocasiones cruzar a España y lo consiguió en los bajos de un camión.30.000 menasSegún datos del Ministerio de Familia de Marruecos, hay al menos 30.000 menores no acompañados por todo el país, la gran mayoría en la zona norte. Sin embargo, las organizaciones los cifran en mucho más. «No podemos decir un número exacto, pero la sensación es que son muchísimos más», aseguran desde las asociaciones. Todos ellos huyeron o fueron expulsados de sus hogares. «Hay un gran problema en Marruecos con la violencia en las casas. Muchos sufren abandono de sus propios padres que los echan de los hogares; otros son víctimas de malos tratos…», explica una trabajadora de una asociación que acoge a los menores. Sobre los segundos, desde ADMH, quienes han estado en terreno en Ceuta realizando sus investigaciones y el monitoreo de las violaciones de derechos humanos, aseguran que son el perfil que más se repite ahora en Ceuta: jóvenes empujados por las redes sociales y también por sus familias para buscar un futuro mejor.«No hay futuro, no hay trabajo, la situación es muy complicada para nosotros», es la frase más repetida entre estos chicos y chicas. Y es que la situación en el país magrebí es realmente preocupante. Dentro de Marruecos, la frase que se repite como un mantra es que no hay futuro para estos jóvenes. A las grandes cifras de paro juvenil (del 37,5%) se suma la gran desconfianza por la corrupción. Ese malestar se manifestó hace justo un año cuando miles de jóvenes salieron a las calles de todo el país para protestar contra la celebración del Mundial 2030. ‘Más médicos y menos estadios’, era la proclama de la Generación Z. Un año después, el panorama parece ser el mismo. «Echan a nuestro pueblo al mar», denuncian desde el país magrebí. RSS de noticias de espana
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