Andalucía continúa creciendo en población, pero también está cambiando profundamente su estructura demográfica. La comunidad ha alcanzado los 8.733.535 habitantes a 1 de enero de 2026, un 4,1% más que hace una década, lo que supone 341.489 residentes más. Este crecimiento consolida su posición como la comunidad más poblada de España, al concentrar el 17,6% de la población nacional, por delante de Cataluña (16,6%) y Madrid (14,5%).Sin embargo, detrás de este incremento se dibuja una realidad demográfica marcada por el envejecimiento, la reducción de la población joven, el descenso de la fecundidad y la transformación de los hogares. Andalucía tiene cada vez más habitantes, pero su composición y sus formas de convivencia son diferentes a las de hace diez años.De hecho según el estudio de impacto de género incluido en el presupuesto de la Junta para 2027, el reparto por sexos mantiene un equilibrio prácticamente idéntico al del conjunto nacional. Las mujeres representan el 50,8% de la población, con 4.432.609 residentes, frente al 49,2% de hombres, que suman 4.300.926. Las diferencias se hacen más visibles al analizar los grupos de edad. Mientras los hombres son mayoría entre los menores de 20 años, con un 51,5%, las mujeres representan el 55,8% de la población de 65 años o más.Pero, sin duda, el envejecimiento constituye uno de los principales cambios demográficos de Andalucía . Actualmente, el 61,2% de la población tiene entre 20 y 64 años, mientras que los mayores de 65 años representan el 19,6% y los menores de 20, el 19,3%.La evolución de la última década confirma esta tendencia. La población de 65 años o más ha aumentado un 24,8% desde 2016, frente al crecimiento mucho más moderado del 2,3% registrado entre las personas de 20 a 64 años. En cambio, el grupo de población más joven ha retrocedido un 6,1%.Sevilla y Málaga concentran más del 40 por ciento de la población de la comunidadEl aumento de la esperanza de vida y la menor incorporación de nuevas generaciones se reflejan también en los indicadores de dependencia. A comienzos de 2025, la dependencia senil se situaba cerca del 29% , tras aumentar 4,6 puntos porcentuales en diez años. Por el contrario, la dependencia juvenil descendía hasta el 22,5%, casi 3,8 puntos menos que en 2015.Las diferencias entre provincias son significativas. Córdoba (33,6%) y Jaén (33,1%) presentan los mayores índices de dependencia senil, por encima de la media española, situada en el 31,7%. Almería el valor más bajo de Andalucía, con un 24,4%. En cuanto a la dependencia juvenil, Almería encabeza la clasificación autonómica, con un 25,1%, seguida de Sevilla, con un 23,1%.La población tampoco se distribuye de manera uniforme por todo el territorio. Sevilla y Málaga reúnen conjuntamente el 43,5% de los habitantes de la comunidad. La provincia sevillana concentra el 22,8% del total, mientras que Málaga alcanza el 20,7%.A continuación se sitúan Cádiz, con el 14,5%, y Granada, con el 10,9%. Almería representa el 9%, Córdoba el 8,8%, Jaén el 7,1% y Huelva el 6,2%.En cuanto a la distribución por sexos, Almería es la única provincia donde los hombres superan proporcionalmente a las mujeres. En las otras siete provincias se mantiene una ligera mayoría femenina.El crecimiento de la población también coincide con una transformación de las formas de convivencia. Andalucía contabiliza 3.426.586 hogares en 2025, de los que el 70,6% son familiare s y el 29,4% no familiares.Aunque los hogares familiares con hijos e hijas continúan siendo la modalidad más frecuente, su peso ha disminuido durante la última década en 6,1 puntos porcentuales, hasta representar el 36% del total . Por el contrario, han ganado presencia los hogares familiares sin descendencia y los monoparentales con hijos dependientes, cuyo peso ha aumentado 1,8 puntos.El 70 por ciento de los hogares son familiares, y el 30 no familiares. Conviven con hijos el 36 por ciento, seis puntos menos que hace diez añosEn estos últimos destaca una marcada diferencia entre sexos: los hogares encabezados por mujeres representan el 2,8% del total de hogares andaluces, frente al 0,4% de los encabezados por hombres.También crecen los hogares unipersonales, que ya suponen el 27,4% del total y han aumentado un 4,3% en la última década. Esta evolución refleja una sociedad en la que cada vez tienen más presencia los hogares de menor tamaño y las formas de convivencia alejadas del modelo familiar tradicional.Otro de los indicadores del cambio demográfico es la fecundidad. Andalucía registró en 2024 una media de 1,18 hijos por mujer, ligeramente superior a la española, situada en 1,10. Pese a ello, la tendencia continúa siendo descendente: en 2006 el indicador alcanzaba los 1,50 hijos por mujer.Las diferencias provinciales también son notables. Almería presenta la fecundidad más elevada, con 1,44 hijos por mujer, seguida de Córdoba y Sevilla, ambas con 1,21. Málaga se sitúa en el extremo contrario, con apenas 1,07 hijos por mujer.Estas cifras evidencian las dificultades para mantener el reemplazo generacional y anticipan nuevos desafíos demográficos.El crecimiento demográfico andaluz también está relacionado con el aumento de la población de nacionalidad extranjera. A 1 de enero de 2026 residían en Andalucía 948.115 personas extranjeras, el 10,9% de la población total.Más de 354.000 andaluces residen en el extranjero, un 34% más La fuga de talentos que se está produciendo en los últimos años en Andalucía se traduce en cifras. La presencia de población de origen andaluz fuera de España sigue creciendo. En 2026, un total de 354.838 personas de origen andaluz residen en el extranjero, un 34,2 % más que hace una década. Se trata de una población con una distribución por sexo prácticamente equilibrada, ya que las mujeres representan el 50,7 % del total y los hombres, el 49,3 %. Más de la mitad de esta población (el 57,9 %) reside fuera de la Unión Europea, frente al 42,1 % que ha establecido su residencia en alguno de los países comunitarios. Esta distribución refleja también un cambio de tendencia durante la última década, en la que ha ganado peso la presencia andaluza en los países de la UE, mientras que ha disminuido su proporción en otras regiones del mundo. Por edades, la emigración de origen andaluz se concentra principalmente en la población en edad laboral. En concreto, el 29,9 % tiene entre 16 y 39 años y otro 34,3 % se sitúa en la franja de 40 a 64 años. Una estructura demográfica que presenta características similares entre mujeres y hombres.La cifra supone un incremento considerable respecto a 2016, cuando se contabilizaban 621.267 residentes extranjeros. En diez años, su peso sobre el conjunto de la población andaluza ha aumentado 3,5 puntos porcentuales.La distribución por sexos es prácticamente equilibrada, aunque con una ligera mayoría masculina: los hombres representan el 50,9% y las mujeres el 49,1%.El balance de la última década dibuja así una Andalucía más poblada y diversa, pero también más envejecida y con una natalidad cada vez menor. El aumento de residentes no oculta los cambios estructurales que afronta la comunidad: más personas mayores, menos jóvenes, hogares más pequeños y una creciente diversidad en las formas de convivencia. Un escenario que plantea importantes retos demográficos para los próximos años. Andalucía continúa creciendo en población, pero también está cambiando profundamente su estructura demográfica. La comunidad ha alcanzado los 8.733.535 habitantes a 1 de enero de 2026, un 4,1% más que hace una década, lo que supone 341.489 residentes más. Este crecimiento consolida su posición como la comunidad más poblada de España, al concentrar el 17,6% de la población nacional, por delante de Cataluña (16,6%) y Madrid (14,5%).Sin embargo, detrás de este incremento se dibuja una realidad demográfica marcada por el envejecimiento, la reducción de la población joven, el descenso de la fecundidad y la transformación de los hogares. Andalucía tiene cada vez más habitantes, pero su composición y sus formas de convivencia son diferentes a las de hace diez años.De hecho según el estudio de impacto de género incluido en el presupuesto de la Junta para 2027, el reparto por sexos mantiene un equilibrio prácticamente idéntico al del conjunto nacional. Las mujeres representan el 50,8% de la población, con 4.432.609 residentes, frente al 49,2% de hombres, que suman 4.300.926. Las diferencias se hacen más visibles al analizar los grupos de edad. Mientras los hombres son mayoría entre los menores de 20 años, con un 51,5%, las mujeres representan el 55,8% de la población de 65 años o más.Pero, sin duda, el envejecimiento constituye uno de los principales cambios demográficos de Andalucía . Actualmente, el 61,2% de la población tiene entre 20 y 64 años, mientras que los mayores de 65 años representan el 19,6% y los menores de 20, el 19,3%.La evolución de la última década confirma esta tendencia. La población de 65 años o más ha aumentado un 24,8% desde 2016, frente al crecimiento mucho más moderado del 2,3% registrado entre las personas de 20 a 64 años. En cambio, el grupo de población más joven ha retrocedido un 6,1%.Sevilla y Málaga concentran más del 40 por ciento de la población de la comunidadEl aumento de la esperanza de vida y la menor incorporación de nuevas generaciones se reflejan también en los indicadores de dependencia. A comienzos de 2025, la dependencia senil se situaba cerca del 29% , tras aumentar 4,6 puntos porcentuales en diez años. Por el contrario, la dependencia juvenil descendía hasta el 22,5%, casi 3,8 puntos menos que en 2015.Las diferencias entre provincias son significativas. Córdoba (33,6%) y Jaén (33,1%) presentan los mayores índices de dependencia senil, por encima de la media española, situada en el 31,7%. Almería el valor más bajo de Andalucía, con un 24,4%. En cuanto a la dependencia juvenil, Almería encabeza la clasificación autonómica, con un 25,1%, seguida de Sevilla, con un 23,1%.La población tampoco se distribuye de manera uniforme por todo el territorio. Sevilla y Málaga reúnen conjuntamente el 43,5% de los habitantes de la comunidad. La provincia sevillana concentra el 22,8% del total, mientras que Málaga alcanza el 20,7%.A continuación se sitúan Cádiz, con el 14,5%, y Granada, con el 10,9%. Almería representa el 9%, Córdoba el 8,8%, Jaén el 7,1% y Huelva el 6,2%.En cuanto a la distribución por sexos, Almería es la única provincia donde los hombres superan proporcionalmente a las mujeres. En las otras siete provincias se mantiene una ligera mayoría femenina.El crecimiento de la población también coincide con una transformación de las formas de convivencia. Andalucía contabiliza 3.426.586 hogares en 2025, de los que el 70,6% son familiare s y el 29,4% no familiares.Aunque los hogares familiares con hijos e hijas continúan siendo la modalidad más frecuente, su peso ha disminuido durante la última década en 6,1 puntos porcentuales, hasta representar el 36% del total . Por el contrario, han ganado presencia los hogares familiares sin descendencia y los monoparentales con hijos dependientes, cuyo peso ha aumentado 1,8 puntos.El 70 por ciento de los hogares son familiares, y el 30 no familiares. Conviven con hijos el 36 por ciento, seis puntos menos que hace diez añosEn estos últimos destaca una marcada diferencia entre sexos: los hogares encabezados por mujeres representan el 2,8% del total de hogares andaluces, frente al 0,4% de los encabezados por hombres.También crecen los hogares unipersonales, que ya suponen el 27,4% del total y han aumentado un 4,3% en la última década. Esta evolución refleja una sociedad en la que cada vez tienen más presencia los hogares de menor tamaño y las formas de convivencia alejadas del modelo familiar tradicional.Otro de los indicadores del cambio demográfico es la fecundidad. Andalucía registró en 2024 una media de 1,18 hijos por mujer, ligeramente superior a la española, situada en 1,10. Pese a ello, la tendencia continúa siendo descendente: en 2006 el indicador alcanzaba los 1,50 hijos por mujer.Las diferencias provinciales también son notables. Almería presenta la fecundidad más elevada, con 1,44 hijos por mujer, seguida de Córdoba y Sevilla, ambas con 1,21. Málaga se sitúa en el extremo contrario, con apenas 1,07 hijos por mujer.Estas cifras evidencian las dificultades para mantener el reemplazo generacional y anticipan nuevos desafíos demográficos.El crecimiento demográfico andaluz también está relacionado con el aumento de la población de nacionalidad extranjera. A 1 de enero de 2026 residían en Andalucía 948.115 personas extranjeras, el 10,9% de la población total.Más de 354.000 andaluces residen en el extranjero, un 34% más La fuga de talentos que se está produciendo en los últimos años en Andalucía se traduce en cifras. La presencia de población de origen andaluz fuera de España sigue creciendo. En 2026, un total de 354.838 personas de origen andaluz residen en el extranjero, un 34,2 % más que hace una década. Se trata de una población con una distribución por sexo prácticamente equilibrada, ya que las mujeres representan el 50,7 % del total y los hombres, el 49,3 %. Más de la mitad de esta población (el 57,9 %) reside fuera de la Unión Europea, frente al 42,1 % que ha establecido su residencia en alguno de los países comunitarios. Esta distribución refleja también un cambio de tendencia durante la última década, en la que ha ganado peso la presencia andaluza en los países de la UE, mientras que ha disminuido su proporción en otras regiones del mundo. Por edades, la emigración de origen andaluz se concentra principalmente en la población en edad laboral. En concreto, el 29,9 % tiene entre 16 y 39 años y otro 34,3 % se sitúa en la franja de 40 a 64 años. Una estructura demográfica que presenta características similares entre mujeres y hombres.La cifra supone un incremento considerable respecto a 2016, cuando se contabilizaban 621.267 residentes extranjeros. En diez años, su peso sobre el conjunto de la población andaluza ha aumentado 3,5 puntos porcentuales.La distribución por sexos es prácticamente equilibrada, aunque con una ligera mayoría masculina: los hombres representan el 50,9% y las mujeres el 49,1%.El balance de la última década dibuja así una Andalucía más poblada y diversa, pero también más envejecida y con una natalidad cada vez menor. El aumento de residentes no oculta los cambios estructurales que afronta la comunidad: más personas mayores, menos jóvenes, hogares más pequeños y una creciente diversidad en las formas de convivencia. Un escenario que plantea importantes retos demográficos para los próximos años. Andalucía continúa creciendo en población, pero también está cambiando profundamente su estructura demográfica. La comunidad ha alcanzado los 8.733.535 habitantes a 1 de enero de 2026, un 4,1% más que hace una década, lo que supone 341.489 residentes más. Este crecimiento consolida su posición como la comunidad más poblada de España, al concentrar el 17,6% de la población nacional, por delante de Cataluña (16,6%) y Madrid (14,5%).Sin embargo, detrás de este incremento se dibuja una realidad demográfica marcada por el envejecimiento, la reducción de la población joven, el descenso de la fecundidad y la transformación de los hogares. Andalucía tiene cada vez más habitantes, pero su composición y sus formas de convivencia son diferentes a las de hace diez años.De hecho según el estudio de impacto de género incluido en el presupuesto de la Junta para 2027, el reparto por sexos mantiene un equilibrio prácticamente idéntico al del conjunto nacional. Las mujeres representan el 50,8% de la población, con 4.432.609 residentes, frente al 49,2% de hombres, que suman 4.300.926. Las diferencias se hacen más visibles al analizar los grupos de edad. Mientras los hombres son mayoría entre los menores de 20 años, con un 51,5%, las mujeres representan el 55,8% de la población de 65 años o más.Pero, sin duda, el envejecimiento constituye uno de los principales cambios demográficos de Andalucía . Actualmente, el 61,2% de la población tiene entre 20 y 64 años, mientras que los mayores de 65 años representan el 19,6% y los menores de 20, el 19,3%.La evolución de la última década confirma esta tendencia. La población de 65 años o más ha aumentado un 24,8% desde 2016, frente al crecimiento mucho más moderado del 2,3% registrado entre las personas de 20 a 64 años. En cambio, el grupo de población más joven ha retrocedido un 6,1%.Sevilla y Málaga concentran más del 40 por ciento de la población de la comunidadEl aumento de la esperanza de vida y la menor incorporación de nuevas generaciones se reflejan también en los indicadores de dependencia. A comienzos de 2025, la dependencia senil se situaba cerca del 29% , tras aumentar 4,6 puntos porcentuales en diez años. Por el contrario, la dependencia juvenil descendía hasta el 22,5%, casi 3,8 puntos menos que en 2015.Las diferencias entre provincias son significativas. Córdoba (33,6%) y Jaén (33,1%) presentan los mayores índices de dependencia senil, por encima de la media española, situada en el 31,7%. Almería el valor más bajo de Andalucía, con un 24,4%. En cuanto a la dependencia juvenil, Almería encabeza la clasificación autonómica, con un 25,1%, seguida de Sevilla, con un 23,1%.La población tampoco se distribuye de manera uniforme por todo el territorio. Sevilla y Málaga reúnen conjuntamente el 43,5% de los habitantes de la comunidad. La provincia sevillana concentra el 22,8% del total, mientras que Málaga alcanza el 20,7%.A continuación se sitúan Cádiz, con el 14,5%, y Granada, con el 10,9%. Almería representa el 9%, Córdoba el 8,8%, Jaén el 7,1% y Huelva el 6,2%.En cuanto a la distribución por sexos, Almería es la única provincia donde los hombres superan proporcionalmente a las mujeres. En las otras siete provincias se mantiene una ligera mayoría femenina.El crecimiento de la población también coincide con una transformación de las formas de convivencia. Andalucía contabiliza 3.426.586 hogares en 2025, de los que el 70,6% son familiare s y el 29,4% no familiares.Aunque los hogares familiares con hijos e hijas continúan siendo la modalidad más frecuente, su peso ha disminuido durante la última década en 6,1 puntos porcentuales, hasta representar el 36% del total . Por el contrario, han ganado presencia los hogares familiares sin descendencia y los monoparentales con hijos dependientes, cuyo peso ha aumentado 1,8 puntos.El 70 por ciento de los hogares son familiares, y el 30 no familiares. Conviven con hijos el 36 por ciento, seis puntos menos que hace diez añosEn estos últimos destaca una marcada diferencia entre sexos: los hogares encabezados por mujeres representan el 2,8% del total de hogares andaluces, frente al 0,4% de los encabezados por hombres.También crecen los hogares unipersonales, que ya suponen el 27,4% del total y han aumentado un 4,3% en la última década. Esta evolución refleja una sociedad en la que cada vez tienen más presencia los hogares de menor tamaño y las formas de convivencia alejadas del modelo familiar tradicional.Otro de los indicadores del cambio demográfico es la fecundidad. Andalucía registró en 2024 una media de 1,18 hijos por mujer, ligeramente superior a la española, situada en 1,10. Pese a ello, la tendencia continúa siendo descendente: en 2006 el indicador alcanzaba los 1,50 hijos por mujer.Las diferencias provinciales también son notables. Almería presenta la fecundidad más elevada, con 1,44 hijos por mujer, seguida de Córdoba y Sevilla, ambas con 1,21. Málaga se sitúa en el extremo contrario, con apenas 1,07 hijos por mujer.Estas cifras evidencian las dificultades para mantener el reemplazo generacional y anticipan nuevos desafíos demográficos.El crecimiento demográfico andaluz también está relacionado con el aumento de la población de nacionalidad extranjera. A 1 de enero de 2026 residían en Andalucía 948.115 personas extranjeras, el 10,9% de la población total.Más de 354.000 andaluces residen en el extranjero, un 34% más La fuga de talentos que se está produciendo en los últimos años en Andalucía se traduce en cifras. La presencia de población de origen andaluz fuera de España sigue creciendo. En 2026, un total de 354.838 personas de origen andaluz residen en el extranjero, un 34,2 % más que hace una década. Se trata de una población con una distribución por sexo prácticamente equilibrada, ya que las mujeres representan el 50,7 % del total y los hombres, el 49,3 %. Más de la mitad de esta población (el 57,9 %) reside fuera de la Unión Europea, frente al 42,1 % que ha establecido su residencia en alguno de los países comunitarios. Esta distribución refleja también un cambio de tendencia durante la última década, en la que ha ganado peso la presencia andaluza en los países de la UE, mientras que ha disminuido su proporción en otras regiones del mundo. Por edades, la emigración de origen andaluz se concentra principalmente en la población en edad laboral. En concreto, el 29,9 % tiene entre 16 y 39 años y otro 34,3 % se sitúa en la franja de 40 a 64 años. Una estructura demográfica que presenta características similares entre mujeres y hombres.La cifra supone un incremento considerable respecto a 2016, cuando se contabilizaban 621.267 residentes extranjeros. En diez años, su peso sobre el conjunto de la población andaluza ha aumentado 3,5 puntos porcentuales.La distribución por sexos es prácticamente equilibrada, aunque con una ligera mayoría masculina: los hombres representan el 50,9% y las mujeres el 49,1%.El balance de la última década dibuja así una Andalucía más poblada y diversa, pero también más envejecida y con una natalidad cada vez menor. El aumento de residentes no oculta los cambios estructurales que afronta la comunidad: más personas mayores, menos jóvenes, hogares más pequeños y una creciente diversidad en las formas de convivencia. Un escenario que plantea importantes retos demográficos para los próximos años. RSS de noticias de espana/andalucia
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