La revancha entre Conor McGregor y Max Holloway terminó mucho antes de lo que esperábamos. El retorno del irlandés tras cinco años en el dique seco terminó en un auténtico ‘bluf’. The Notorious se fracturó el ligamento cruzado anterior (LCA) y el menisco al lanzar una patada voladora en los primeros segundos del combate. El pleito apenas duró 69 segundos y el hawaiano se llevó la victoria en un desenlace que dejó a todos con cara de incredulidad. Desde entonces, la pelea ha continuado fuera de la jaula debido a las causas de la posible lesión. McGregor, que ya se encuentra operado de los daños sufridos en el pasado UFC 329, comentó que la presencia de hielo seco en el octágono durante su presentación puede que tuviera un papel clave en su posterior lesión. El irlandés aseguró que el suelo se encontraba húmedo y resbaladizo, por lo que su aterrizaje tras lanzar la patada voladora se vio condicionado y por eso se dañó la rodilla. The Notorious incluso quiso impugnar la victoria de Holloway y transformarlo en un ‘No Contest’. Sin embargo, Blessed (apodo de Holloway) no ha compartido esa versión. El excampeón del peso pluma y del título de BMF ha considerado que las explicaciones de Conor no se corresponden a lo que ocurrió en realidad en aquel octágono el 11 de julio en el T-Mobile Arena de Las Vegas y han sido únicamente excusas: «Es simplemente una locura que el tipo hable de cómo estaba resbaladizo por el hielo seco. No sé de qué está hablando porque yo no me caí », aseguraba el hawaiano en su canal de YouTube. Además, Holloway no ha respondido únicamente a las declaraciones de McGregor acerca de los causantes de la lesión, sino que también se ha referido a las palabras de The Notorious en la previa que anticipaban una paliza hacia el nacido en Honolulu (Hawai). Para Blessed, la sensación que le dejó el irlandés en apenas segundos fue muy clara, su tiempo pasó: «Él hablando de esta ‘paliza generacional’. El tipo está delirando porque para mí, se sintió lento y viejo ahí dentro . Si iba a haber una paliza generacional, no iba a ser de su parte», decía. Una valoración bastante contundente teniendo en cuenta quién tenía delante. McGregor y Holloway ya compartieron octágono hace 13 años cuando el irlandés se impuso por decisión unánime en Boston. Tras ello, The Notorious comenzó su ascenso en la compañía hasta convertirse en una superestrella proclamándose el primer campeón de dos categorías de peso simultáneas, mientras que Blessed utilizó ese tropiezo para aprender y renacer hasta establecerse como una de las leyendas del deporte conquistando el cinturón del peso pluma y el título de ‘El Más Malo del Planeta’ (BMF).Holloway no cierra la puerta a la trilogíaEl hawaiano ya conoce lo que significa pelear contra Conor McGregor. Está claro que el irlandés es ‘la pelea del dinero’ y Blessed quiere utilizar el fiasco que se produjo en su anterior choque para certificar un nuevo enfrentamiento con el irlandés y embolsarse una cantidad de dinero muy superior a la de combates contra otros rivales.Lo evidenció en el comunicado que publicó Holloway en sus redes sociales tras el pleito contra el dublinés, pero ahora también contempla el camino hacia el cinturón tanto del peso ligero como del peso welter: «Si es una oportunidad por el título, en cualquiera de las dos categorías de peso, apunten mi nombre. Si es otra pelea con Conor McGregor, también firmaré», recalcaba. Mientras McGregor encara ahora una larga recuperación y apunta a regresar en 2027, Holloway ya mira hacia su siguiente desafío. Dana White confirmó que el irlandés estará aproximadamente un año apartado por la lesión, lo que abre un periodo de espera para cualquier posible revancha. Pero Max no parece preocupado por esperar .De hecho, ha terminado su mensaje con una reclamación que resume perfectamente su postura después de UFC 329: «La UFC me debe el cinturón de Conor McGregor, el cinturón del dinero. Así que tienen que enviármelo».El hawaiano ganó aquella noche, pero sabe que una victoria por lesión deja demasiadas preguntas sin responder. Por eso, mientras McGregor se recupera, Blessed ya ha dejado clara su posición: si la UFC quiere darle un título, estará preparado, pero si quiere cerrar la trilogía con The Notorious, también. La revancha entre Conor McGregor y Max Holloway terminó mucho antes de lo que esperábamos. El retorno del irlandés tras cinco años en el dique seco terminó en un auténtico ‘bluf’. The Notorious se fracturó el ligamento cruzado anterior (LCA) y el menisco al lanzar una patada voladora en los primeros segundos del combate. El pleito apenas duró 69 segundos y el hawaiano se llevó la victoria en un desenlace que dejó a todos con cara de incredulidad. Desde entonces, la pelea ha continuado fuera de la jaula debido a las causas de la posible lesión. McGregor, que ya se encuentra operado de los daños sufridos en el pasado UFC 329, comentó que la presencia de hielo seco en el octágono durante su presentación puede que tuviera un papel clave en su posterior lesión. El irlandés aseguró que el suelo se encontraba húmedo y resbaladizo, por lo que su aterrizaje tras lanzar la patada voladora se vio condicionado y por eso se dañó la rodilla. The Notorious incluso quiso impugnar la victoria de Holloway y transformarlo en un ‘No Contest’. Sin embargo, Blessed (apodo de Holloway) no ha compartido esa versión. El excampeón del peso pluma y del título de BMF ha considerado que las explicaciones de Conor no se corresponden a lo que ocurrió en realidad en aquel octágono el 11 de julio en el T-Mobile Arena de Las Vegas y han sido únicamente excusas: «Es simplemente una locura que el tipo hable de cómo estaba resbaladizo por el hielo seco. No sé de qué está hablando porque yo no me caí », aseguraba el hawaiano en su canal de YouTube. Además, Holloway no ha respondido únicamente a las declaraciones de McGregor acerca de los causantes de la lesión, sino que también se ha referido a las palabras de The Notorious en la previa que anticipaban una paliza hacia el nacido en Honolulu (Hawai). Para Blessed, la sensación que le dejó el irlandés en apenas segundos fue muy clara, su tiempo pasó: «Él hablando de esta ‘paliza generacional’. El tipo está delirando porque para mí, se sintió lento y viejo ahí dentro . Si iba a haber una paliza generacional, no iba a ser de su parte», decía. Una valoración bastante contundente teniendo en cuenta quién tenía delante. McGregor y Holloway ya compartieron octágono hace 13 años cuando el irlandés se impuso por decisión unánime en Boston. Tras ello, The Notorious comenzó su ascenso en la compañía hasta convertirse en una superestrella proclamándose el primer campeón de dos categorías de peso simultáneas, mientras que Blessed utilizó ese tropiezo para aprender y renacer hasta establecerse como una de las leyendas del deporte conquistando el cinturón del peso pluma y el título de ‘El Más Malo del Planeta’ (BMF).Holloway no cierra la puerta a la trilogíaEl hawaiano ya conoce lo que significa pelear contra Conor McGregor. Está claro que el irlandés es ‘la pelea del dinero’ y Blessed quiere utilizar el fiasco que se produjo en su anterior choque para certificar un nuevo enfrentamiento con el irlandés y embolsarse una cantidad de dinero muy superior a la de combates contra otros rivales.Lo evidenció en el comunicado que publicó Holloway en sus redes sociales tras el pleito contra el dublinés, pero ahora también contempla el camino hacia el cinturón tanto del peso ligero como del peso welter: «Si es una oportunidad por el título, en cualquiera de las dos categorías de peso, apunten mi nombre. Si es otra pelea con Conor McGregor, también firmaré», recalcaba. Mientras McGregor encara ahora una larga recuperación y apunta a regresar en 2027, Holloway ya mira hacia su siguiente desafío. Dana White confirmó que el irlandés estará aproximadamente un año apartado por la lesión, lo que abre un periodo de espera para cualquier posible revancha. Pero Max no parece preocupado por esperar .De hecho, ha terminado su mensaje con una reclamación que resume perfectamente su postura después de UFC 329: «La UFC me debe el cinturón de Conor McGregor, el cinturón del dinero. Así que tienen que enviármelo».El hawaiano ganó aquella noche, pero sabe que una victoria por lesión deja demasiadas preguntas sin responder. Por eso, mientras McGregor se recupera, Blessed ya ha dejado clara su posición: si la UFC quiere darle un título, estará preparado, pero si quiere cerrar la trilogía con The Notorious, también. La revancha entre Conor McGregor y Max Holloway terminó mucho antes de lo que esperábamos. El retorno del irlandés tras cinco años en el dique seco terminó en un auténtico ‘bluf’. The Notorious se fracturó el ligamento cruzado anterior (LCA) y el menisco al lanzar una patada voladora en los primeros segundos del combate. El pleito apenas duró 69 segundos y el hawaiano se llevó la victoria en un desenlace que dejó a todos con cara de incredulidad. Desde entonces, la pelea ha continuado fuera de la jaula debido a las causas de la posible lesión. McGregor, que ya se encuentra operado de los daños sufridos en el pasado UFC 329, comentó que la presencia de hielo seco en el octágono durante su presentación puede que tuviera un papel clave en su posterior lesión. El irlandés aseguró que el suelo se encontraba húmedo y resbaladizo, por lo que su aterrizaje tras lanzar la patada voladora se vio condicionado y por eso se dañó la rodilla. The Notorious incluso quiso impugnar la victoria de Holloway y transformarlo en un ‘No Contest’. Sin embargo, Blessed (apodo de Holloway) no ha compartido esa versión. El excampeón del peso pluma y del título de BMF ha considerado que las explicaciones de Conor no se corresponden a lo que ocurrió en realidad en aquel octágono el 11 de julio en el T-Mobile Arena de Las Vegas y han sido únicamente excusas: «Es simplemente una locura que el tipo hable de cómo estaba resbaladizo por el hielo seco. No sé de qué está hablando porque yo no me caí », aseguraba el hawaiano en su canal de YouTube. Además, Holloway no ha respondido únicamente a las declaraciones de McGregor acerca de los causantes de la lesión, sino que también se ha referido a las palabras de The Notorious en la previa que anticipaban una paliza hacia el nacido en Honolulu (Hawai). Para Blessed, la sensación que le dejó el irlandés en apenas segundos fue muy clara, su tiempo pasó: «Él hablando de esta ‘paliza generacional’. El tipo está delirando porque para mí, se sintió lento y viejo ahí dentro . Si iba a haber una paliza generacional, no iba a ser de su parte», decía. Una valoración bastante contundente teniendo en cuenta quién tenía delante. McGregor y Holloway ya compartieron octágono hace 13 años cuando el irlandés se impuso por decisión unánime en Boston. Tras ello, The Notorious comenzó su ascenso en la compañía hasta convertirse en una superestrella proclamándose el primer campeón de dos categorías de peso simultáneas, mientras que Blessed utilizó ese tropiezo para aprender y renacer hasta establecerse como una de las leyendas del deporte conquistando el cinturón del peso pluma y el título de ‘El Más Malo del Planeta’ (BMF).Holloway no cierra la puerta a la trilogíaEl hawaiano ya conoce lo que significa pelear contra Conor McGregor. Está claro que el irlandés es ‘la pelea del dinero’ y Blessed quiere utilizar el fiasco que se produjo en su anterior choque para certificar un nuevo enfrentamiento con el irlandés y embolsarse una cantidad de dinero muy superior a la de combates contra otros rivales.Lo evidenció en el comunicado que publicó Holloway en sus redes sociales tras el pleito contra el dublinés, pero ahora también contempla el camino hacia el cinturón tanto del peso ligero como del peso welter: «Si es una oportunidad por el título, en cualquiera de las dos categorías de peso, apunten mi nombre. Si es otra pelea con Conor McGregor, también firmaré», recalcaba. Mientras McGregor encara ahora una larga recuperación y apunta a regresar en 2027, Holloway ya mira hacia su siguiente desafío. Dana White confirmó que el irlandés estará aproximadamente un año apartado por la lesión, lo que abre un periodo de espera para cualquier posible revancha. Pero Max no parece preocupado por esperar .De hecho, ha terminado su mensaje con una reclamación que resume perfectamente su postura después de UFC 329: «La UFC me debe el cinturón de Conor McGregor, el cinturón del dinero. Así que tienen que enviármelo».El hawaiano ganó aquella noche, pero sabe que una victoria por lesión deja demasiadas preguntas sin responder. Por eso, mientras McGregor se recupera, Blessed ya ha dejado clara su posición: si la UFC quiere darle un título, estará preparado, pero si quiere cerrar la trilogía con The Notorious, también. RSS de noticias de deportes
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