En pleno asedio por los casos de corrupción, Pedro Sánchez ha vuelto a encontrar en Donald Trump un aliado , no tan inesperado como cabría esperar, en los márgenes de la cumbre de la OTAN en Ankara. El enfrentamiento de la Administración norteamericana con España no es una novedad y se ha convertido en uno de los puntales estratégicos del Gobierno. Durante meses, el propio Sánchez ha buscado azuzar e incluso instrumentalizar los choques con el líder de EE.UU., tratando de erigirse como antagonista y exprimiendo este perfil a nivel internacional. En paralelo, también le ha servido de coartada para escorar los asuntos más espinosos de la agenda nacional y los que generan un mayor desgaste para el Ejecutivo. Objetivo conseguido. En la rueda de prensa posterior a la cumbre, el grueso de las preguntas que los periodistas dirigieron a Sánchez versaron sobre el enfrentamiento con Trump y solo hubo turnos residuales para cuestiones domésticas como los Presupuestos o la decisión judicial que impidió viajar a Begoña Gómez a Turquía. Sobre este asunto el presidente no quiso siquiera pronunciarse para no desviar el foco. Nada sobre las diversas causas judiciales que cercan al Gobierno , desde José Luis Rodríguez Zapatero a Leire Díez, que quedaron totalmente opacadas por el choque con el líder norteamericano. Durante su intervención, Sánchez confirmó que había mantenido una charla «informal» con el propio Trump en la que habían hablado sobre fútbol en el marco del Mundial. Cara a cara, cuestiones intrascendentes con «total cordialidad», ningún reproche. «Sin ninguna tirantez», reconoció.El propio Sánchez recetó «paciencia y tranquilidad» para digerir las nuevas invectivas lanzadas por su homólogo de EE.UU.. Desde primera hora en Moncloa evitaron escalar el choque y trataron de proyectar sosiego. La delegación española acudía a Ankara con la lección aprendida, respecto a ocasiones precedentes, y pertrechada de datos suficientes para defender que España es un «aliado fiable» de la Alianza. Una retahíla de hitos, a modo de reivindicación, que Sánchez glosó en su comparecencia ante los medios y que también defendió a puerta cerrada. De hecho, lo que generó cierta sorpresa en el equipo del presidente fue que en los primeros compases de la cumbre, Trump ignorase por completo a España en el reparto de reproches que sí dedicó a otros socios como Francia, Reino Unido o incluso Italia. Noticia relacionada general No No Trump ordena suspender el comercio con España por ser un «socio pésimo» en la OTAN Enrique SerbetoSin embargo, esta suerte de tregua verbal se rompió a las pocas horas, cuando Trump arremetió con dureza contra nuestro país asegurando «no querer comerciar» con España, al acusar al Ejecutivo de «no participar» y de «no pagar»: «Es un aliado terrible de la OTAN». En el Gobierno no tardaron en emitir una respuesta, porque ciertamente no es la primera vez que tienen que reaccionar ante este tipo de amenazas. En Moncloa se aferran al paraguas europeo y recuerdan que EE.UU. no puede romper unilateralmente los lazos comerciales con España, que se encuentra al amparo de Bruselas. «Ya hemos estado aquí», recuerdan, en referencia a otras advertencias previas de Trump que no se tradujeron en nada. «Tranquilidad», repiten.En Moncloa ya abordaron hace tiempo cómo debían relacionarse con el presidente de EE.UU. cuando emitía declaraciones en este sentido. La estrategia de proyección personal de Sánchez, negándose a cumplir con el objetivo del 5% de gasto en defensa, trata de hacerse compatible con la reivindicación de que España, como potencia, es fiable dentro de la Alianza y amplía sus capacidades. «La relación bilateral entre EEUU y España es beneficiosa para ambos países, tanto en el ámbito comercial como en el de la defensa», inciden fuentes gubernamentales, que puntualizan también que su intención es que eso no cambie en el futuro. Principales ataques de Trump contra Sánchez Ankara, último encontronazo «España es un caso perdido, ya no quiero hacer más comercio con España. España es un socio terrible. No quieren participar, no pagan… No quiero hacer nada con España, que se corte el comercio», dijo el presidente de EE.UU. en la cumbre de la OTAN de Ankara. Las bases de Rota y Morón «España ha sido terrible. No queremos tener nada que ver con ellos», dijo Donald Trump tras conocerse que el Ejecutivo de Pedro Sánchez no permitirá que EE.UU. usase sus instalaciones en territorio español, las bases de Rota y Morón, en la ofensiva contra Irán. España debería ser expulsada de la OTAN «Solicité que pagaran el 5%, no el 2%, y la mayoría pensó que no iba a suceder, y se aprobó prácticamente por unanimidad. Tuvimos un país rezagado: España […] No tienen excusa para no hacerlo. Pero no pasa nada. Tal vez deberían expulsarlos de la OTAN, francamente». «España es una nación BRICS» «España es una nación BRICS. ¿Sabes qué es una nación BRICS? Lo descubrirás. Si los países BRICS quieren hacer eso, está bien, pero impondremos al menos un arancel del 100% a los negocios que hagan con Estados Unidos», dijo Trump nada más volver a la Casa Blanca.Desde el Gobierno recuerdan al presidente republicano que Estados Unidos se beneficia más que España de la relación bilateral entre ambos, y que la Unión Europea es una unión comercial en la que no puede singularizarse a ningún Estado miembro. En ese sentido, reiteran que los vínculos económicos «los tejen las empresas privadas, no los gobiernos». La respuesta del Gobierno español llegó después de que durante una reunión con Mark Rutte, secretario general de la OTAN, Trump volviera a insistir en cortar las relaciones comerciales con España. MÁS INFORMACIÓN noticia Editorial No Trump ya cansa noticia Si Un legislador de EE.UU. dimite del grupo de coordinación con España acusando a Sánchez de antisemitismo noticia Si La amenaza de Trump se traduce ya en más presión comercial sobre España«España es hostil y ya veremos cómo de hostil será cuando llamen y nos digan: ‘Por favor, por favor, señor, queremos comerciar con ustedes’. Hacen mucho dinero con nosotros y van a dejar de hacerlo. No quiero comerciar con ellos», señaló. «España es una causa perdida. Por cierto, ya no queremos hacer ningún negocio comercial con España. Quiero que lo corten. España es un aliado terrible en la OTAN. No participan. No pagan. No quiero saber nada de España. Corten todo el comercio con España, por favor, incluidas las visitas», dijo el presidente desde Ankara. En pleno asedio por los casos de corrupción, Pedro Sánchez ha vuelto a encontrar en Donald Trump un aliado , no tan inesperado como cabría esperar, en los márgenes de la cumbre de la OTAN en Ankara. El enfrentamiento de la Administración norteamericana con España no es una novedad y se ha convertido en uno de los puntales estratégicos del Gobierno. Durante meses, el propio Sánchez ha buscado azuzar e incluso instrumentalizar los choques con el líder de EE.UU., tratando de erigirse como antagonista y exprimiendo este perfil a nivel internacional. En paralelo, también le ha servido de coartada para escorar los asuntos más espinosos de la agenda nacional y los que generan un mayor desgaste para el Ejecutivo. Objetivo conseguido. En la rueda de prensa posterior a la cumbre, el grueso de las preguntas que los periodistas dirigieron a Sánchez versaron sobre el enfrentamiento con Trump y solo hubo turnos residuales para cuestiones domésticas como los Presupuestos o la decisión judicial que impidió viajar a Begoña Gómez a Turquía. Sobre este asunto el presidente no quiso siquiera pronunciarse para no desviar el foco. Nada sobre las diversas causas judiciales que cercan al Gobierno , desde José Luis Rodríguez Zapatero a Leire Díez, que quedaron totalmente opacadas por el choque con el líder norteamericano. Durante su intervención, Sánchez confirmó que había mantenido una charla «informal» con el propio Trump en la que habían hablado sobre fútbol en el marco del Mundial. Cara a cara, cuestiones intrascendentes con «total cordialidad», ningún reproche. «Sin ninguna tirantez», reconoció.El propio Sánchez recetó «paciencia y tranquilidad» para digerir las nuevas invectivas lanzadas por su homólogo de EE.UU.. Desde primera hora en Moncloa evitaron escalar el choque y trataron de proyectar sosiego. La delegación española acudía a Ankara con la lección aprendida, respecto a ocasiones precedentes, y pertrechada de datos suficientes para defender que España es un «aliado fiable» de la Alianza. Una retahíla de hitos, a modo de reivindicación, que Sánchez glosó en su comparecencia ante los medios y que también defendió a puerta cerrada. De hecho, lo que generó cierta sorpresa en el equipo del presidente fue que en los primeros compases de la cumbre, Trump ignorase por completo a España en el reparto de reproches que sí dedicó a otros socios como Francia, Reino Unido o incluso Italia. Noticia relacionada general No No Trump ordena suspender el comercio con España por ser un «socio pésimo» en la OTAN Enrique SerbetoSin embargo, esta suerte de tregua verbal se rompió a las pocas horas, cuando Trump arremetió con dureza contra nuestro país asegurando «no querer comerciar» con España, al acusar al Ejecutivo de «no participar» y de «no pagar»: «Es un aliado terrible de la OTAN». En el Gobierno no tardaron en emitir una respuesta, porque ciertamente no es la primera vez que tienen que reaccionar ante este tipo de amenazas. En Moncloa se aferran al paraguas europeo y recuerdan que EE.UU. no puede romper unilateralmente los lazos comerciales con España, que se encuentra al amparo de Bruselas. «Ya hemos estado aquí», recuerdan, en referencia a otras advertencias previas de Trump que no se tradujeron en nada. «Tranquilidad», repiten.En Moncloa ya abordaron hace tiempo cómo debían relacionarse con el presidente de EE.UU. cuando emitía declaraciones en este sentido. La estrategia de proyección personal de Sánchez, negándose a cumplir con el objetivo del 5% de gasto en defensa, trata de hacerse compatible con la reivindicación de que España, como potencia, es fiable dentro de la Alianza y amplía sus capacidades. «La relación bilateral entre EEUU y España es beneficiosa para ambos países, tanto en el ámbito comercial como en el de la defensa», inciden fuentes gubernamentales, que puntualizan también que su intención es que eso no cambie en el futuro. Principales ataques de Trump contra Sánchez Ankara, último encontronazo «España es un caso perdido, ya no quiero hacer más comercio con España. España es un socio terrible. No quieren participar, no pagan… No quiero hacer nada con España, que se corte el comercio», dijo el presidente de EE.UU. en la cumbre de la OTAN de Ankara. Las bases de Rota y Morón «España ha sido terrible. No queremos tener nada que ver con ellos», dijo Donald Trump tras conocerse que el Ejecutivo de Pedro Sánchez no permitirá que EE.UU. usase sus instalaciones en territorio español, las bases de Rota y Morón, en la ofensiva contra Irán. España debería ser expulsada de la OTAN «Solicité que pagaran el 5%, no el 2%, y la mayoría pensó que no iba a suceder, y se aprobó prácticamente por unanimidad. Tuvimos un país rezagado: España […] No tienen excusa para no hacerlo. Pero no pasa nada. Tal vez deberían expulsarlos de la OTAN, francamente». «España es una nación BRICS» «España es una nación BRICS. ¿Sabes qué es una nación BRICS? Lo descubrirás. Si los países BRICS quieren hacer eso, está bien, pero impondremos al menos un arancel del 100% a los negocios que hagan con Estados Unidos», dijo Trump nada más volver a la Casa Blanca.Desde el Gobierno recuerdan al presidente republicano que Estados Unidos se beneficia más que España de la relación bilateral entre ambos, y que la Unión Europea es una unión comercial en la que no puede singularizarse a ningún Estado miembro. En ese sentido, reiteran que los vínculos económicos «los tejen las empresas privadas, no los gobiernos». La respuesta del Gobierno español llegó después de que durante una reunión con Mark Rutte, secretario general de la OTAN, Trump volviera a insistir en cortar las relaciones comerciales con España. MÁS INFORMACIÓN noticia Editorial No Trump ya cansa noticia Si Un legislador de EE.UU. dimite del grupo de coordinación con España acusando a Sánchez de antisemitismo noticia Si La amenaza de Trump se traduce ya en más presión comercial sobre España«España es hostil y ya veremos cómo de hostil será cuando llamen y nos digan: ‘Por favor, por favor, señor, queremos comerciar con ustedes’. Hacen mucho dinero con nosotros y van a dejar de hacerlo. No quiero comerciar con ellos», señaló. «España es una causa perdida. Por cierto, ya no queremos hacer ningún negocio comercial con España. Quiero que lo corten. España es un aliado terrible en la OTAN. No participan. No pagan. No quiero saber nada de España. Corten todo el comercio con España, por favor, incluidas las visitas», dijo el presidente desde Ankara. En pleno asedio por los casos de corrupción, Pedro Sánchez ha vuelto a encontrar en Donald Trump un aliado , no tan inesperado como cabría esperar, en los márgenes de la cumbre de la OTAN en Ankara. El enfrentamiento de la Administración norteamericana con España no es una novedad y se ha convertido en uno de los puntales estratégicos del Gobierno. Durante meses, el propio Sánchez ha buscado azuzar e incluso instrumentalizar los choques con el líder de EE.UU., tratando de erigirse como antagonista y exprimiendo este perfil a nivel internacional. En paralelo, también le ha servido de coartada para escorar los asuntos más espinosos de la agenda nacional y los que generan un mayor desgaste para el Ejecutivo. Objetivo conseguido. En la rueda de prensa posterior a la cumbre, el grueso de las preguntas que los periodistas dirigieron a Sánchez versaron sobre el enfrentamiento con Trump y solo hubo turnos residuales para cuestiones domésticas como los Presupuestos o la decisión judicial que impidió viajar a Begoña Gómez a Turquía. Sobre este asunto el presidente no quiso siquiera pronunciarse para no desviar el foco. Nada sobre las diversas causas judiciales que cercan al Gobierno , desde José Luis Rodríguez Zapatero a Leire Díez, que quedaron totalmente opacadas por el choque con el líder norteamericano. Durante su intervención, Sánchez confirmó que había mantenido una charla «informal» con el propio Trump en la que habían hablado sobre fútbol en el marco del Mundial. Cara a cara, cuestiones intrascendentes con «total cordialidad», ningún reproche. «Sin ninguna tirantez», reconoció.El propio Sánchez recetó «paciencia y tranquilidad» para digerir las nuevas invectivas lanzadas por su homólogo de EE.UU.. Desde primera hora en Moncloa evitaron escalar el choque y trataron de proyectar sosiego. La delegación española acudía a Ankara con la lección aprendida, respecto a ocasiones precedentes, y pertrechada de datos suficientes para defender que España es un «aliado fiable» de la Alianza. Una retahíla de hitos, a modo de reivindicación, que Sánchez glosó en su comparecencia ante los medios y que también defendió a puerta cerrada. De hecho, lo que generó cierta sorpresa en el equipo del presidente fue que en los primeros compases de la cumbre, Trump ignorase por completo a España en el reparto de reproches que sí dedicó a otros socios como Francia, Reino Unido o incluso Italia. Noticia relacionada general No No Trump ordena suspender el comercio con España por ser un «socio pésimo» en la OTAN Enrique SerbetoSin embargo, esta suerte de tregua verbal se rompió a las pocas horas, cuando Trump arremetió con dureza contra nuestro país asegurando «no querer comerciar» con España, al acusar al Ejecutivo de «no participar» y de «no pagar»: «Es un aliado terrible de la OTAN». En el Gobierno no tardaron en emitir una respuesta, porque ciertamente no es la primera vez que tienen que reaccionar ante este tipo de amenazas. En Moncloa se aferran al paraguas europeo y recuerdan que EE.UU. no puede romper unilateralmente los lazos comerciales con España, que se encuentra al amparo de Bruselas. «Ya hemos estado aquí», recuerdan, en referencia a otras advertencias previas de Trump que no se tradujeron en nada. «Tranquilidad», repiten.En Moncloa ya abordaron hace tiempo cómo debían relacionarse con el presidente de EE.UU. cuando emitía declaraciones en este sentido. La estrategia de proyección personal de Sánchez, negándose a cumplir con el objetivo del 5% de gasto en defensa, trata de hacerse compatible con la reivindicación de que España, como potencia, es fiable dentro de la Alianza y amplía sus capacidades. «La relación bilateral entre EEUU y España es beneficiosa para ambos países, tanto en el ámbito comercial como en el de la defensa», inciden fuentes gubernamentales, que puntualizan también que su intención es que eso no cambie en el futuro. Principales ataques de Trump contra Sánchez Ankara, último encontronazo «España es un caso perdido, ya no quiero hacer más comercio con España. España es un socio terrible. No quieren participar, no pagan… No quiero hacer nada con España, que se corte el comercio», dijo el presidente de EE.UU. en la cumbre de la OTAN de Ankara. Las bases de Rota y Morón «España ha sido terrible. No queremos tener nada que ver con ellos», dijo Donald Trump tras conocerse que el Ejecutivo de Pedro Sánchez no permitirá que EE.UU. usase sus instalaciones en territorio español, las bases de Rota y Morón, en la ofensiva contra Irán. España debería ser expulsada de la OTAN «Solicité que pagaran el 5%, no el 2%, y la mayoría pensó que no iba a suceder, y se aprobó prácticamente por unanimidad. Tuvimos un país rezagado: España […] No tienen excusa para no hacerlo. Pero no pasa nada. Tal vez deberían expulsarlos de la OTAN, francamente». «España es una nación BRICS» «España es una nación BRICS. ¿Sabes qué es una nación BRICS? Lo descubrirás. Si los países BRICS quieren hacer eso, está bien, pero impondremos al menos un arancel del 100% a los negocios que hagan con Estados Unidos», dijo Trump nada más volver a la Casa Blanca.Desde el Gobierno recuerdan al presidente republicano que Estados Unidos se beneficia más que España de la relación bilateral entre ambos, y que la Unión Europea es una unión comercial en la que no puede singularizarse a ningún Estado miembro. En ese sentido, reiteran que los vínculos económicos «los tejen las empresas privadas, no los gobiernos». La respuesta del Gobierno español llegó después de que durante una reunión con Mark Rutte, secretario general de la OTAN, Trump volviera a insistir en cortar las relaciones comerciales con España. MÁS INFORMACIÓN noticia Editorial No Trump ya cansa noticia Si Un legislador de EE.UU. dimite del grupo de coordinación con España acusando a Sánchez de antisemitismo noticia Si La amenaza de Trump se traduce ya en más presión comercial sobre España«España es hostil y ya veremos cómo de hostil será cuando llamen y nos digan: ‘Por favor, por favor, señor, queremos comerciar con ustedes’. Hacen mucho dinero con nosotros y van a dejar de hacerlo. No quiero comerciar con ellos», señaló. «España es una causa perdida. Por cierto, ya no queremos hacer ningún negocio comercial con España. Quiero que lo corten. España es un aliado terrible en la OTAN. No participan. No pagan. No quiero saber nada de España. Corten todo el comercio con España, por favor, incluidas las visitas», dijo el presidente desde Ankara. RSS de noticias de espana
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