El primer partido como local en la Liga 2026-27 lo jugó el Rayo Vallecano este jueves a 15 kilómetros de su estadio de la Avenida de la Albufera, una consecuencia de que la Comunidad de Madrid retirase al club de la franja la concesión de este recinto por graves deficiencias en su mantenimiento, incompatibles con la disputa de partidos en su terreno de juego. El choque, que acabó con empate (1-1), tuvo lugar en Butarque , casa del Club Deportivo Leganés, y no llegó a cubrir una tercera parte de sus gradas . Muchos aficionados rayistas, descontentos con un nuevo capítulo oscuro en la gestión de la entidad por parte de Raúl Martín Presa , habían avisado que no acudirían y cumplieron su amenaza. Resulta curioso cuando el Rayo Vallecano atraviesa uno de los momentos deportivos más importantes de su historia, transitando con suficiencia por la máxima categoría del fútbol español y habiendo jugado la pasada campaña la final de la UEFA Conference League, que su gente esté en guerra abierta con el que es propietario del club desde hace quince años . Al empresario madrileño le achacan una discutible gestión en el día a día de la entidad y, sobre todo, una profunda desconexión con su filosofía histórica y con el barrio de Vallecas. «La directiva está a otra cosa, es como si no lo viesen, no lo entienden. Son unos extraños ahí mandando», se escuchaba en la previa del partido liguero en el extrarradio de Madrid .La discrepancia entre la propiedad del club y los cimientos que son sus aficionados es tal que la contundente decisión de la Comunidad de Madrid , pese a ser señalada esta como tan culpable o más que Presa del evidente deterioro del estadio de Vallecas, ha sido vista como una oportunidad contra el empresario, redoblando las críticas contra su gestión.La actual situación ha saltado de la grada para meterse de lleno en el césped, donde los protagonistas también han alzado la voz, siendo el más contundente Sergio Camello , que se desahogó ante los micrófonos de DAZN a pie de campo. «Vallecas es nuestra casa, no concebimos otra cosa. Es una bola de nieve que se va haciendo más grande cada año, estamos agotados, esto no nos ayuda y nos distancia a todos, a las tres partes del club que son vitales». «Esta plantilla lo ha dado todo por ponerse siempre de lado de la afición, siempre vamos a estar con ellos. Somos una plantilla humilde que creemos en la justicia y creo que ahora no se está cumpliendo con ello. No nos ayuda nadie», agregó. «Me sorprende que sea el cincuenta por ciento, bastante gente para la que tendría que haber venido », afirmó en cuanto a la presencia de aficionados rayistas en las gradas de Butarque antes de lanzar una última pulla: «Espero que se solucionen las cosas pronto porque eso nos ayudará más seguramente que traigan jugadores o dejen de traerlos».El goleador franjirrojo no fue el único en hablar tras el choque con el Alavés. También Fran Pérez analizó el exilio obligado del equipo. «Nosotros queremos jugar en Vallecas, en nuestro estadio, con nuestra gente, y está claro que jugar aquí no nos beneficia». «A los que han venido les agradecemos su apoyo, y a los que no han venido pues nada, que entendemos la situación y que ojalá se solucione pronto», confió.Y en la misma línea se manifestó el entrenador, Beñat San José , que quiso «agradecer de corazón a todos los que han venido y lástima por los que no han venido. Les entendemos y tienen todo mi apoyo ». El vasco reconoció que «es un tremendo varapalo no tener tu afición como local» y pidió «que el próximo partido juguemos en Vallecas».«Lo más digno es que den un paso al lado»Mucho más duro se mostró el excapitán Óscar Trejo , retirado el pasado mes de junio. El argentino empleó las redes sociales para reclamar un cambio en la gestión del Rayo Vallecano, al considerar que la paciencia de jugadores, empleados y aficionados se ha agotado. «No pueden seguir jugando con la integridad y la confianza de la gente después de 15 años. No pueden seguir mintiendo de una forma que, a estas alturas, ya resulta más que evidente. Jugadores, trabajadores y muchísima gente que ha estado siempre al lado del club ya no pueden más. Hay un límite, y ese límite se ha cruzado hace tiempo », escribió en Instagram.«Por respeto a todos los que han trabajado, luchado y dejado parte de su vida por este equipo, lo más digno es que den un paso al lado y salgan del club de una vez . Dejen que el club pueda crecer, recuperar sus valores y volver a ser lo que siempre representó: un equipo humilde, trabajador y de barrio, construido con el esfuerzo, la ilusión y el amor que Vallecas y, sobre todo, su gente, siempre le han dado», añadió. «El club no es de unos pocos. El club es de su gente. Y su gente ya no puede más y no los aguanta más!!!».Otra leyenda del club, Jesús Diego Cota , también había cargado contra la gestión del dueño del Rayo, asegurando que este año le había costado renovar su abono: «No estaré en Butarque. Raúl, si no quieres a la afición ni a Vallecas y no respetas su historia… ¿qué coño haces aquí?». El primer partido como local en la Liga 2026-27 lo jugó el Rayo Vallecano este jueves a 15 kilómetros de su estadio de la Avenida de la Albufera, una consecuencia de que la Comunidad de Madrid retirase al club de la franja la concesión de este recinto por graves deficiencias en su mantenimiento, incompatibles con la disputa de partidos en su terreno de juego. El choque, que acabó con empate (1-1), tuvo lugar en Butarque , casa del Club Deportivo Leganés, y no llegó a cubrir una tercera parte de sus gradas . Muchos aficionados rayistas, descontentos con un nuevo capítulo oscuro en la gestión de la entidad por parte de Raúl Martín Presa , habían avisado que no acudirían y cumplieron su amenaza. Resulta curioso cuando el Rayo Vallecano atraviesa uno de los momentos deportivos más importantes de su historia, transitando con suficiencia por la máxima categoría del fútbol español y habiendo jugado la pasada campaña la final de la UEFA Conference League, que su gente esté en guerra abierta con el que es propietario del club desde hace quince años . Al empresario madrileño le achacan una discutible gestión en el día a día de la entidad y, sobre todo, una profunda desconexión con su filosofía histórica y con el barrio de Vallecas. «La directiva está a otra cosa, es como si no lo viesen, no lo entienden. Son unos extraños ahí mandando», se escuchaba en la previa del partido liguero en el extrarradio de Madrid .La discrepancia entre la propiedad del club y los cimientos que son sus aficionados es tal que la contundente decisión de la Comunidad de Madrid , pese a ser señalada esta como tan culpable o más que Presa del evidente deterioro del estadio de Vallecas, ha sido vista como una oportunidad contra el empresario, redoblando las críticas contra su gestión.La actual situación ha saltado de la grada para meterse de lleno en el césped, donde los protagonistas también han alzado la voz, siendo el más contundente Sergio Camello , que se desahogó ante los micrófonos de DAZN a pie de campo. «Vallecas es nuestra casa, no concebimos otra cosa. Es una bola de nieve que se va haciendo más grande cada año, estamos agotados, esto no nos ayuda y nos distancia a todos, a las tres partes del club que son vitales». «Esta plantilla lo ha dado todo por ponerse siempre de lado de la afición, siempre vamos a estar con ellos. Somos una plantilla humilde que creemos en la justicia y creo que ahora no se está cumpliendo con ello. No nos ayuda nadie», agregó. «Me sorprende que sea el cincuenta por ciento, bastante gente para la que tendría que haber venido », afirmó en cuanto a la presencia de aficionados rayistas en las gradas de Butarque antes de lanzar una última pulla: «Espero que se solucionen las cosas pronto porque eso nos ayudará más seguramente que traigan jugadores o dejen de traerlos».El goleador franjirrojo no fue el único en hablar tras el choque con el Alavés. También Fran Pérez analizó el exilio obligado del equipo. «Nosotros queremos jugar en Vallecas, en nuestro estadio, con nuestra gente, y está claro que jugar aquí no nos beneficia». «A los que han venido les agradecemos su apoyo, y a los que no han venido pues nada, que entendemos la situación y que ojalá se solucione pronto», confió.Y en la misma línea se manifestó el entrenador, Beñat San José , que quiso «agradecer de corazón a todos los que han venido y lástima por los que no han venido. Les entendemos y tienen todo mi apoyo ». El vasco reconoció que «es un tremendo varapalo no tener tu afición como local» y pidió «que el próximo partido juguemos en Vallecas».«Lo más digno es que den un paso al lado»Mucho más duro se mostró el excapitán Óscar Trejo , retirado el pasado mes de junio. El argentino empleó las redes sociales para reclamar un cambio en la gestión del Rayo Vallecano, al considerar que la paciencia de jugadores, empleados y aficionados se ha agotado. «No pueden seguir jugando con la integridad y la confianza de la gente después de 15 años. No pueden seguir mintiendo de una forma que, a estas alturas, ya resulta más que evidente. Jugadores, trabajadores y muchísima gente que ha estado siempre al lado del club ya no pueden más. Hay un límite, y ese límite se ha cruzado hace tiempo », escribió en Instagram.«Por respeto a todos los que han trabajado, luchado y dejado parte de su vida por este equipo, lo más digno es que den un paso al lado y salgan del club de una vez . Dejen que el club pueda crecer, recuperar sus valores y volver a ser lo que siempre representó: un equipo humilde, trabajador y de barrio, construido con el esfuerzo, la ilusión y el amor que Vallecas y, sobre todo, su gente, siempre le han dado», añadió. «El club no es de unos pocos. El club es de su gente. Y su gente ya no puede más y no los aguanta más!!!».Otra leyenda del club, Jesús Diego Cota , también había cargado contra la gestión del dueño del Rayo, asegurando que este año le había costado renovar su abono: «No estaré en Butarque. Raúl, si no quieres a la afición ni a Vallecas y no respetas su historia… ¿qué coño haces aquí?». El primer partido como local en la Liga 2026-27 lo jugó el Rayo Vallecano este jueves a 15 kilómetros de su estadio de la Avenida de la Albufera, una consecuencia de que la Comunidad de Madrid retirase al club de la franja la concesión de este recinto por graves deficiencias en su mantenimiento, incompatibles con la disputa de partidos en su terreno de juego. El choque, que acabó con empate (1-1), tuvo lugar en Butarque , casa del Club Deportivo Leganés, y no llegó a cubrir una tercera parte de sus gradas . Muchos aficionados rayistas, descontentos con un nuevo capítulo oscuro en la gestión de la entidad por parte de Raúl Martín Presa , habían avisado que no acudirían y cumplieron su amenaza. Resulta curioso cuando el Rayo Vallecano atraviesa uno de los momentos deportivos más importantes de su historia, transitando con suficiencia por la máxima categoría del fútbol español y habiendo jugado la pasada campaña la final de la UEFA Conference League, que su gente esté en guerra abierta con el que es propietario del club desde hace quince años . Al empresario madrileño le achacan una discutible gestión en el día a día de la entidad y, sobre todo, una profunda desconexión con su filosofía histórica y con el barrio de Vallecas. «La directiva está a otra cosa, es como si no lo viesen, no lo entienden. Son unos extraños ahí mandando», se escuchaba en la previa del partido liguero en el extrarradio de Madrid .La discrepancia entre la propiedad del club y los cimientos que son sus aficionados es tal que la contundente decisión de la Comunidad de Madrid , pese a ser señalada esta como tan culpable o más que Presa del evidente deterioro del estadio de Vallecas, ha sido vista como una oportunidad contra el empresario, redoblando las críticas contra su gestión.La actual situación ha saltado de la grada para meterse de lleno en el césped, donde los protagonistas también han alzado la voz, siendo el más contundente Sergio Camello , que se desahogó ante los micrófonos de DAZN a pie de campo. «Vallecas es nuestra casa, no concebimos otra cosa. Es una bola de nieve que se va haciendo más grande cada año, estamos agotados, esto no nos ayuda y nos distancia a todos, a las tres partes del club que son vitales». «Esta plantilla lo ha dado todo por ponerse siempre de lado de la afición, siempre vamos a estar con ellos. Somos una plantilla humilde que creemos en la justicia y creo que ahora no se está cumpliendo con ello. No nos ayuda nadie», agregó. «Me sorprende que sea el cincuenta por ciento, bastante gente para la que tendría que haber venido », afirmó en cuanto a la presencia de aficionados rayistas en las gradas de Butarque antes de lanzar una última pulla: «Espero que se solucionen las cosas pronto porque eso nos ayudará más seguramente que traigan jugadores o dejen de traerlos».El goleador franjirrojo no fue el único en hablar tras el choque con el Alavés. También Fran Pérez analizó el exilio obligado del equipo. «Nosotros queremos jugar en Vallecas, en nuestro estadio, con nuestra gente, y está claro que jugar aquí no nos beneficia». «A los que han venido les agradecemos su apoyo, y a los que no han venido pues nada, que entendemos la situación y que ojalá se solucione pronto», confió.Y en la misma línea se manifestó el entrenador, Beñat San José , que quiso «agradecer de corazón a todos los que han venido y lástima por los que no han venido. Les entendemos y tienen todo mi apoyo ». El vasco reconoció que «es un tremendo varapalo no tener tu afición como local» y pidió «que el próximo partido juguemos en Vallecas».«Lo más digno es que den un paso al lado»Mucho más duro se mostró el excapitán Óscar Trejo , retirado el pasado mes de junio. El argentino empleó las redes sociales para reclamar un cambio en la gestión del Rayo Vallecano, al considerar que la paciencia de jugadores, empleados y aficionados se ha agotado. «No pueden seguir jugando con la integridad y la confianza de la gente después de 15 años. No pueden seguir mintiendo de una forma que, a estas alturas, ya resulta más que evidente. Jugadores, trabajadores y muchísima gente que ha estado siempre al lado del club ya no pueden más. Hay un límite, y ese límite se ha cruzado hace tiempo », escribió en Instagram.«Por respeto a todos los que han trabajado, luchado y dejado parte de su vida por este equipo, lo más digno es que den un paso al lado y salgan del club de una vez . Dejen que el club pueda crecer, recuperar sus valores y volver a ser lo que siempre representó: un equipo humilde, trabajador y de barrio, construido con el esfuerzo, la ilusión y el amor que Vallecas y, sobre todo, su gente, siempre le han dado», añadió. «El club no es de unos pocos. El club es de su gente. Y su gente ya no puede más y no los aguanta más!!!».Otra leyenda del club, Jesús Diego Cota , también había cargado contra la gestión del dueño del Rayo, asegurando que este año le había costado renovar su abono: «No estaré en Butarque. Raúl, si no quieres a la afición ni a Vallecas y no respetas su historia… ¿qué coño haces aquí?». RSS de noticias de deportes
Noticias Similares
