Entre Donald Trump y Natalie Harp hay una relación atípica que cada vez despierta más sospechas. Ella, una expresentadora de televisión de 34 años, le escribe cartas con mensajes que sobrepasan los límites del ámbito profesional y rayan en el romance empalagoso de folletín. «Eres lo único que me importa», le dejó anotado en una ocasión al republicano de 80 años. Él, adicto a la idolatría constante hacia lo suyo, está convencido de que Harp es de las pocas personas de su entorno que jamás sería capaz de dejarle.
Es la asistente más fiel del presidente y ha sido apodada como la impresora humana, por imprimir todo en papel para Trump. Los ataque que el senador demócrata Jon Ossoff ha hecho contra ella esta semana han sido respondidos con contundencia
Entre Donald Trump y Natalie Harp hay una relación atípica que cada vez despierta más sospechas. Ella, una expresentadora de televisión de 34 años, le escribe cartas con mensajes que sobrepasan los límites del ámbito profesional y rayan en el romance empalagoso de folletín. «Eres lo único que me importa», le dejó anotado en una ocasión al republicano de 80 años. Él, adicto a la idolatría constante hacia lo suyo, está convencido de que Harp es de las pocas personas de su entorno que jamás sería capaz de dejarle.
LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón
