Debe de ser traumático acostarse un día siendo príncipe y amanecer al siguiente despojado de la dignidad real. Incluso aunque uno siga siendo nieto de una reina en el trono y mantenga casi a modo de consolación el título de conde. Menos da una piedra.
Nicolás de Dinamarca estira el drama de haber sido despojado de su estatus por su abuela, Margarita II. Otros como Harry no aceptaron ser el ‘repuesto’. En la era de la ‘jibarización’ de las familias reales, el riesgo es quedarse sin banquillo, como en Noruega.
Debe de ser traumático acostarse un día siendo príncipe y amanecer al siguiente despojado de la dignidad real. Incluso aunque uno siga siendo nieto de una reina en el trono y mantenga casi a modo de consolación el título de conde. Menos da una piedra.
LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón
