Llega el verano y la fiebre del pistacho vive uno de sus momentos más álgidos. Ahora vemos este fruto seco en helados, ensaladas, salsas para pasta, cremas de untar y muchas otras elaboraciones frías ideales para aplacar el calor. Las redes sociales y su color intenso están ayudando a popularizar esta moda ‘gastro’ y que el oro verde gane presencia en nuestra dieta.Pablo Ojeda conoce esta tendencia y los inconvenientes que puede tener para nuestra salud -y para nuestro bolsillo-. Recientemente ha recordado en su sección de ‘La Roca’, el programa de LaSexta que presenta Nuria Roca , que no todo lo que es verde es sano por definición. El divulgador de nutrición anima a dejar a un lado su sabor o lo pintoresco que queda en nuestra mesa en una comida de verano. Un ingrediente, por muy decorativo que sea, también termina en el cuerpo y contribuye a mejorar o empeorar la salud. Por eso es crucial entender que el pistacho es un alimento y que forma parte de un conjunto de ingredientes. Tendrá muchas propiedades positivas pero no opaca los problemas del resto de la dieta.«Mucho pistacho, pero ¿dónde estoy echando el pistacho? Al choclate. ¿Dónde le estoy echando el pistacho? A la tal», dice en tono de reprimenda a esos enamorados del fruto seco. Hacen bien en comerlo pero harían mejor si el conjunto de su alimentación también beneficioso. Pablo Ojeda y los peligros del pistacho«Por lo tanto, sí, el pistacho tiene muchísimas propiedades, muchas vitaminas, minerales, tiene proteínas, pero si se lo estoy echando a productos que son muy calóricos, hay un gran problema: que me creo que ese producto calórico es más sano porque tiene pistacho, y en vez de apretarme una oncilla, me aprieto tres». Aquí, el chocolate Dubái se lleva parte de la culpa: «Estaba leyendo la lista de ingredientes donde la primera es aceite de girasol, donde tiene manteca de cacao, donde tiene un 4% de pistacho, pero como pone que tiene pistacho, ancha es Castilla».El pistacho, cuando no está acompañado de azúcares y grasas saturadas, es un arma de salud que los expertos en nutrición recomiendan sin escrúpulos. «Es, es muy saludable», insiste Ojeda, «de hecho es de los frutos secos que más evidencia científica tiene».La cantidad justa diaria de frutos secos es un puñoEs una bomba de vitaminas, minerales y proteínas acompañada de otra gran dosis de calorías, así que debemos vigilar la cantidad que tomamos al día de este alimento. «Como todos los frutos secos. Los frutos secos tienen en torno a entre 500 y 700 calorías cada 100 gramos. No está mal tomarlo, está muy bien tomarlo, pero la cantidad justa», aclara.La cantidad justa de pistachos que se deben tomar al día depende de factores individuales como la altura, el sexo y la edad, pero Pablo Ojeda tiene una norma para calcularlo de forma sencilla. «Nunca os olvidéis. Cogemos un puñado, cerramos, que no se caiga ninguno y esa es la cantidad». En un puño caben aproximadamente 25 a 30 gramos de pistachos. Esta cantidad equivale a unos 35 a 50 pistachos (con cáscara).También anima a que esa cantidad no venga acompañada de otro puñado y algún pistacho de más para terminar de saciar la gula. «Lo mejor es coger la cantidad que vayas a comer y alejarte del paquete, por que ya sabes… si empiezas ya no paras». Llega el verano y la fiebre del pistacho vive uno de sus momentos más álgidos. Ahora vemos este fruto seco en helados, ensaladas, salsas para pasta, cremas de untar y muchas otras elaboraciones frías ideales para aplacar el calor. Las redes sociales y su color intenso están ayudando a popularizar esta moda ‘gastro’ y que el oro verde gane presencia en nuestra dieta.Pablo Ojeda conoce esta tendencia y los inconvenientes que puede tener para nuestra salud -y para nuestro bolsillo-. Recientemente ha recordado en su sección de ‘La Roca’, el programa de LaSexta que presenta Nuria Roca , que no todo lo que es verde es sano por definición. El divulgador de nutrición anima a dejar a un lado su sabor o lo pintoresco que queda en nuestra mesa en una comida de verano. Un ingrediente, por muy decorativo que sea, también termina en el cuerpo y contribuye a mejorar o empeorar la salud. Por eso es crucial entender que el pistacho es un alimento y que forma parte de un conjunto de ingredientes. Tendrá muchas propiedades positivas pero no opaca los problemas del resto de la dieta.«Mucho pistacho, pero ¿dónde estoy echando el pistacho? Al choclate. ¿Dónde le estoy echando el pistacho? A la tal», dice en tono de reprimenda a esos enamorados del fruto seco. Hacen bien en comerlo pero harían mejor si el conjunto de su alimentación también beneficioso. Pablo Ojeda y los peligros del pistacho«Por lo tanto, sí, el pistacho tiene muchísimas propiedades, muchas vitaminas, minerales, tiene proteínas, pero si se lo estoy echando a productos que son muy calóricos, hay un gran problema: que me creo que ese producto calórico es más sano porque tiene pistacho, y en vez de apretarme una oncilla, me aprieto tres». Aquí, el chocolate Dubái se lleva parte de la culpa: «Estaba leyendo la lista de ingredientes donde la primera es aceite de girasol, donde tiene manteca de cacao, donde tiene un 4% de pistacho, pero como pone que tiene pistacho, ancha es Castilla».El pistacho, cuando no está acompañado de azúcares y grasas saturadas, es un arma de salud que los expertos en nutrición recomiendan sin escrúpulos. «Es, es muy saludable», insiste Ojeda, «de hecho es de los frutos secos que más evidencia científica tiene».La cantidad justa diaria de frutos secos es un puñoEs una bomba de vitaminas, minerales y proteínas acompañada de otra gran dosis de calorías, así que debemos vigilar la cantidad que tomamos al día de este alimento. «Como todos los frutos secos. Los frutos secos tienen en torno a entre 500 y 700 calorías cada 100 gramos. No está mal tomarlo, está muy bien tomarlo, pero la cantidad justa», aclara.La cantidad justa de pistachos que se deben tomar al día depende de factores individuales como la altura, el sexo y la edad, pero Pablo Ojeda tiene una norma para calcularlo de forma sencilla. «Nunca os olvidéis. Cogemos un puñado, cerramos, que no se caiga ninguno y esa es la cantidad». En un puño caben aproximadamente 25 a 30 gramos de pistachos. Esta cantidad equivale a unos 35 a 50 pistachos (con cáscara).También anima a que esa cantidad no venga acompañada de otro puñado y algún pistacho de más para terminar de saciar la gula. «Lo mejor es coger la cantidad que vayas a comer y alejarte del paquete, por que ya sabes… si empiezas ya no paras». Llega el verano y la fiebre del pistacho vive uno de sus momentos más álgidos. Ahora vemos este fruto seco en helados, ensaladas, salsas para pasta, cremas de untar y muchas otras elaboraciones frías ideales para aplacar el calor. Las redes sociales y su color intenso están ayudando a popularizar esta moda ‘gastro’ y que el oro verde gane presencia en nuestra dieta.Pablo Ojeda conoce esta tendencia y los inconvenientes que puede tener para nuestra salud -y para nuestro bolsillo-. Recientemente ha recordado en su sección de ‘La Roca’, el programa de LaSexta que presenta Nuria Roca , que no todo lo que es verde es sano por definición. El divulgador de nutrición anima a dejar a un lado su sabor o lo pintoresco que queda en nuestra mesa en una comida de verano. Un ingrediente, por muy decorativo que sea, también termina en el cuerpo y contribuye a mejorar o empeorar la salud. Por eso es crucial entender que el pistacho es un alimento y que forma parte de un conjunto de ingredientes. Tendrá muchas propiedades positivas pero no opaca los problemas del resto de la dieta.«Mucho pistacho, pero ¿dónde estoy echando el pistacho? Al choclate. ¿Dónde le estoy echando el pistacho? A la tal», dice en tono de reprimenda a esos enamorados del fruto seco. Hacen bien en comerlo pero harían mejor si el conjunto de su alimentación también beneficioso. Pablo Ojeda y los peligros del pistacho«Por lo tanto, sí, el pistacho tiene muchísimas propiedades, muchas vitaminas, minerales, tiene proteínas, pero si se lo estoy echando a productos que son muy calóricos, hay un gran problema: que me creo que ese producto calórico es más sano porque tiene pistacho, y en vez de apretarme una oncilla, me aprieto tres». Aquí, el chocolate Dubái se lleva parte de la culpa: «Estaba leyendo la lista de ingredientes donde la primera es aceite de girasol, donde tiene manteca de cacao, donde tiene un 4% de pistacho, pero como pone que tiene pistacho, ancha es Castilla».El pistacho, cuando no está acompañado de azúcares y grasas saturadas, es un arma de salud que los expertos en nutrición recomiendan sin escrúpulos. «Es, es muy saludable», insiste Ojeda, «de hecho es de los frutos secos que más evidencia científica tiene».La cantidad justa diaria de frutos secos es un puñoEs una bomba de vitaminas, minerales y proteínas acompañada de otra gran dosis de calorías, así que debemos vigilar la cantidad que tomamos al día de este alimento. «Como todos los frutos secos. Los frutos secos tienen en torno a entre 500 y 700 calorías cada 100 gramos. No está mal tomarlo, está muy bien tomarlo, pero la cantidad justa», aclara.La cantidad justa de pistachos que se deben tomar al día depende de factores individuales como la altura, el sexo y la edad, pero Pablo Ojeda tiene una norma para calcularlo de forma sencilla. «Nunca os olvidéis. Cogemos un puñado, cerramos, que no se caiga ninguno y esa es la cantidad». En un puño caben aproximadamente 25 a 30 gramos de pistachos. Esta cantidad equivale a unos 35 a 50 pistachos (con cáscara).También anima a que esa cantidad no venga acompañada de otro puñado y algún pistacho de más para terminar de saciar la gula. «Lo mejor es coger la cantidad que vayas a comer y alejarte del paquete, por que ya sabes… si empiezas ya no paras». RSS de noticias de bienestar
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