Podemos y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) han hecho oficial este lunes su acuerdo electoral para concurrir de forma coordinada a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Tal y como explicó este domingo ABC , ambas formaciones han sellado un pacto estratégico a espaldas del Frente Amplio -la coalición heredera de Sumar-, consumando así la fractura del espacio situado a la izquierda del PSOE a pocos días de que expire el plazo legal para el registro de coaliciones (el próximo 16 de octubre).El acuerdo formalizado hoy a través de un comunicado conjunto difundido a la prensa confirma los términos negociados en las últimas horas entre la dirección de Ione Belarra y el entorno de Gabriel Rufián. En virtud de esta alianza, Podemos renuncia a presentar candidaturas propias en las cuatro circunscripciones catalanas con el objetivo de no fragmentar el voto de izquierdas y maximizar la traducción en escaños a favor de la lista encabezada por Rufián. En contrapartida, los republicanos se comprometen a respaldar políticamente a los morados fuera de Cataluña, con la implicación de su portavoz en el Congreso en la campaña electoral de Irene Montero como candidata a la Presidencia del Gobierno en el resto del Estado.El partido fundado por Pablo Iglesias dinamita así los puentes con Sumar, Más Madrid, Izquierda Unida y los Comuns, a la vez que asesta un golpe a la marca catalana de Ada Colau, competidora directa de ERC en la provincia de Barcelona. La alianza permite a Belarra concentrar todos sus recursos en asegurar la supervivencia parlamentaria de su partido en circunscripciones clave como Madrid. Y Rufián consolida su pulso interno frente a Oriol Junqueras al erigirse en el aglutinador del voto soberanista y de izquierdas en Cataluña tras rechazar integrarse como cartel electoral de los herederos de Yolanda Díaz.La oficialización del eje entre Podemos y Esquerra deja en una posición crítica al Frente Amplio cuando resta apenas cuatro días para cerrar las listas electorales. La renuncia definitiva de Rufián a suceder a Yolanda Díaz y la fuga de los morados desbaratan el principal requisito que había fijado Ada Colau para dar el paso al frente como referente nacional de la coalición: la exigencia de lograr una candidatura unitaria que integrase a Podemos («Si es así, estaré disponible», afirmó en una entrevista en la Cadena Ser).La maniobra de última hora de Más Madrid, que este domingo relegó a la ministra de Sanidad, Mónica García, a un segundo puesto para ofrecer a Emilio Delgado como número uno por Madrid en tándem con Colau por Barcelona -una estrategia respaldada públicamente por Izquierda Unida y por la líder de Sumar, Verónica Martínez Barbero-, queda ahora en el aire ante la consumación de que habrá dos papeletas compitiendo por el mismo electorado el próximo 29-N.Comuns carga contra RufiánLa respuesta de los Comuns al pacto entre ERC y Podemos no se ha hecho esperar. A través de un comunicado emitido este mismo lunes, la formación catalana ha acusado abiertamente a Gabriel Rufián de provocar una «profunda decepción» entre el electorado progresista y de «hacer todo lo posible por dividir» a las fuerzas de izquierdas a las puertas del 29-N, afeándole que haya dinamitado la confluencia que en un principio pretendía liderar.Frente a la entente forjada por republicanos y morados, el partido catalán ha ratificado que concurrirá a las generales dentro del Frente Amplio, recordando que ya fueron «la segunda fuerza más votada» en Cataluña el 23-J. Asimismo, los Comuns redoblan su apuesta por situar a Ada Colau al frente del espacio como el «liderazgo que puede ayudar a impulsar y hacer posible un Frente Amplio unitario». Podemos y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) han hecho oficial este lunes su acuerdo electoral para concurrir de forma coordinada a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Tal y como explicó este domingo ABC , ambas formaciones han sellado un pacto estratégico a espaldas del Frente Amplio -la coalición heredera de Sumar-, consumando así la fractura del espacio situado a la izquierda del PSOE a pocos días de que expire el plazo legal para el registro de coaliciones (el próximo 16 de octubre).El acuerdo formalizado hoy a través de un comunicado conjunto difundido a la prensa confirma los términos negociados en las últimas horas entre la dirección de Ione Belarra y el entorno de Gabriel Rufián. En virtud de esta alianza, Podemos renuncia a presentar candidaturas propias en las cuatro circunscripciones catalanas con el objetivo de no fragmentar el voto de izquierdas y maximizar la traducción en escaños a favor de la lista encabezada por Rufián. En contrapartida, los republicanos se comprometen a respaldar políticamente a los morados fuera de Cataluña, con la implicación de su portavoz en el Congreso en la campaña electoral de Irene Montero como candidata a la Presidencia del Gobierno en el resto del Estado.El partido fundado por Pablo Iglesias dinamita así los puentes con Sumar, Más Madrid, Izquierda Unida y los Comuns, a la vez que asesta un golpe a la marca catalana de Ada Colau, competidora directa de ERC en la provincia de Barcelona. La alianza permite a Belarra concentrar todos sus recursos en asegurar la supervivencia parlamentaria de su partido en circunscripciones clave como Madrid. Y Rufián consolida su pulso interno frente a Oriol Junqueras al erigirse en el aglutinador del voto soberanista y de izquierdas en Cataluña tras rechazar integrarse como cartel electoral de los herederos de Yolanda Díaz.La oficialización del eje entre Podemos y Esquerra deja en una posición crítica al Frente Amplio cuando resta apenas cuatro días para cerrar las listas electorales. La renuncia definitiva de Rufián a suceder a Yolanda Díaz y la fuga de los morados desbaratan el principal requisito que había fijado Ada Colau para dar el paso al frente como referente nacional de la coalición: la exigencia de lograr una candidatura unitaria que integrase a Podemos («Si es así, estaré disponible», afirmó en una entrevista en la Cadena Ser).La maniobra de última hora de Más Madrid, que este domingo relegó a la ministra de Sanidad, Mónica García, a un segundo puesto para ofrecer a Emilio Delgado como número uno por Madrid en tándem con Colau por Barcelona -una estrategia respaldada públicamente por Izquierda Unida y por la líder de Sumar, Verónica Martínez Barbero-, queda ahora en el aire ante la consumación de que habrá dos papeletas compitiendo por el mismo electorado el próximo 29-N.Comuns carga contra RufiánLa respuesta de los Comuns al pacto entre ERC y Podemos no se ha hecho esperar. A través de un comunicado emitido este mismo lunes, la formación catalana ha acusado abiertamente a Gabriel Rufián de provocar una «profunda decepción» entre el electorado progresista y de «hacer todo lo posible por dividir» a las fuerzas de izquierdas a las puertas del 29-N, afeándole que haya dinamitado la confluencia que en un principio pretendía liderar.Frente a la entente forjada por republicanos y morados, el partido catalán ha ratificado que concurrirá a las generales dentro del Frente Amplio, recordando que ya fueron «la segunda fuerza más votada» en Cataluña el 23-J. Asimismo, los Comuns redoblan su apuesta por situar a Ada Colau al frente del espacio como el «liderazgo que puede ayudar a impulsar y hacer posible un Frente Amplio unitario». Podemos y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) han hecho oficial este lunes su acuerdo electoral para concurrir de forma coordinada a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Tal y como explicó este domingo ABC , ambas formaciones han sellado un pacto estratégico a espaldas del Frente Amplio -la coalición heredera de Sumar-, consumando así la fractura del espacio situado a la izquierda del PSOE a pocos días de que expire el plazo legal para el registro de coaliciones (el próximo 16 de octubre).El acuerdo formalizado hoy a través de un comunicado conjunto difundido a la prensa confirma los términos negociados en las últimas horas entre la dirección de Ione Belarra y el entorno de Gabriel Rufián. En virtud de esta alianza, Podemos renuncia a presentar candidaturas propias en las cuatro circunscripciones catalanas con el objetivo de no fragmentar el voto de izquierdas y maximizar la traducción en escaños a favor de la lista encabezada por Rufián. En contrapartida, los republicanos se comprometen a respaldar políticamente a los morados fuera de Cataluña, con la implicación de su portavoz en el Congreso en la campaña electoral de Irene Montero como candidata a la Presidencia del Gobierno en el resto del Estado.El partido fundado por Pablo Iglesias dinamita así los puentes con Sumar, Más Madrid, Izquierda Unida y los Comuns, a la vez que asesta un golpe a la marca catalana de Ada Colau, competidora directa de ERC en la provincia de Barcelona. La alianza permite a Belarra concentrar todos sus recursos en asegurar la supervivencia parlamentaria de su partido en circunscripciones clave como Madrid. Y Rufián consolida su pulso interno frente a Oriol Junqueras al erigirse en el aglutinador del voto soberanista y de izquierdas en Cataluña tras rechazar integrarse como cartel electoral de los herederos de Yolanda Díaz.La oficialización del eje entre Podemos y Esquerra deja en una posición crítica al Frente Amplio cuando resta apenas cuatro días para cerrar las listas electorales. La renuncia definitiva de Rufián a suceder a Yolanda Díaz y la fuga de los morados desbaratan el principal requisito que había fijado Ada Colau para dar el paso al frente como referente nacional de la coalición: la exigencia de lograr una candidatura unitaria que integrase a Podemos («Si es así, estaré disponible», afirmó en una entrevista en la Cadena Ser).La maniobra de última hora de Más Madrid, que este domingo relegó a la ministra de Sanidad, Mónica García, a un segundo puesto para ofrecer a Emilio Delgado como número uno por Madrid en tándem con Colau por Barcelona -una estrategia respaldada públicamente por Izquierda Unida y por la líder de Sumar, Verónica Martínez Barbero-, queda ahora en el aire ante la consumación de que habrá dos papeletas compitiendo por el mismo electorado el próximo 29-N.Comuns carga contra RufiánLa respuesta de los Comuns al pacto entre ERC y Podemos no se ha hecho esperar. A través de un comunicado emitido este mismo lunes, la formación catalana ha acusado abiertamente a Gabriel Rufián de provocar una «profunda decepción» entre el electorado progresista y de «hacer todo lo posible por dividir» a las fuerzas de izquierdas a las puertas del 29-N, afeándole que haya dinamitado la confluencia que en un principio pretendía liderar.Frente a la entente forjada por republicanos y morados, el partido catalán ha ratificado que concurrirá a las generales dentro del Frente Amplio, recordando que ya fueron «la segunda fuerza más votada» en Cataluña el 23-J. Asimismo, los Comuns redoblan su apuesta por situar a Ada Colau al frente del espacio como el «liderazgo que puede ayudar a impulsar y hacer posible un Frente Amplio unitario». RSS de noticias de espana
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