No hay partido. La derecha va a arrollar el 29 de noviembre, salvo debacle en propia puerta de Alberto Núñez Feijóo. Las encuestas internas que maneja el PSOE auguran en torno a 190 diputados para la suma de PP y Vox, y las de Génova elevan esa cifra por encima de la barrera de los 200. Que Pedro Sánchez siga gobernando no es que sea difícil, «es que es humanamente imposible», como reconoce un dirigente cercano al presidente. Sólo le queda a Sánchez, por tanto, forzar la máquina al máximo y sentarse a esperar un último «milagro».
Las encuestas internas de Ferraz apuntan a un crecimiento enorme de la formación de Abascal como baza para que Sánchez pueda quedar primero en las elecciones
No hay partido. La derecha va a arrollar el 29 de noviembre, salvo debacle en propia puerta de Alberto Núñez Feijóo. Las encuestas internas que maneja el PSOE auguran en torno a 190 diputados para la suma de PP y Vox, y las de Génova elevan esa cifra por encima de la barrera de los 200. Que Pedro Sánchez siga gobernando no es que sea difícil, «es que es humanamente imposible», como reconoce un dirigente cercano al presidente. Sólo le queda a Sánchez, por tanto, forzar la máquina al máximo y sentarse a esperar un último «milagro».
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