Desde el asalto masivo a la frontera de Ceuta los días 30 y 31 de julio, las cifras se han convertido en una batalla política más y las contradicciones del Gobierno han sido constantes. Casi dos meses después, el Sindicato Unificado de Policía pone en cuestión los datos difundidos por el Ministerio del Interior, tanto de vueltas a iniciativa propia como de personas que permanecen en la ciudad autónoma.«¿Dónde están los más de 7.000 retornos voluntarios?», se pregunta el sindicato en un artículo remitido a ABC. El Ejecutivo sostiene que diariamente están cruzando la frontera en dirección a Marruecos de forma voluntaria entre 150 y 200 personas, una cifra que choca con la que manejan los agentes destinados en Ceuta, que la rebajan a unas 60 salidas diarias.Este dato, puntualiza el SUP, no se trata de una mera percepción sino que los policías en la frontera comprueban los movimientos mediante los sistemas de vigilancia. «Si realmente han regresado voluntariamente más de 7.000 personas, ¿cómo se explica que continúe habiendo tantísima gente en Ceuta y que los policías tengan la percepción de que, lejos de disminuir, la presencia de migrantes está aumentando?», ahonda el sindicato.Rebajando así la cifra de retornos voluntarios, el SUP cifra en más de 14.000 las personas que permanecen en Ceuta casi dos meses después del asalto a la frontera. Según sus estimaciones, los inmigrantes que entraron a la ciudad autónoma de forma irregular y que aún permanecen en sus calles y centros de acogida son muchos más de los que sostiene el Ejecutivo.En concreto, detallan la distribución de la siguiente manera: unas 6.000 personas adultas alojadas en campamentos y recursos oficiales; cerca de 2.400 menores acogidos en centros de protección, según las últimas cifras publicadas; al menos 2.000 personas en el barrio del Príncipe, donde además calculan que existen un centenar de pisos patera; más de 1.000 personas en Hadú y Los Rosales; y aproximadamente 3.000 personas en las playas del Trampolín y Benítez.La cifra que sí comparten con el Gobierno es la de expulsiones, que se cifrarían en unas 350 desde el inicio de la crisis. La novedad se produjo esta semana, según su relato, cuando se han producido nuevas devoluciones de ciudadanos subsaharianos después de que Marruecos comenzara a aceptar a personas que anteriormente no estaba readmitiendo.Más solicitudes de asiloEl SUP ha advertido además que este cambio de postura de Marruecos ha tenido un efecto rebote y, después de que haya empezado a aceptar las devoluciones, se ha registrado un incremento de solicitudes de asilo entre ciudadanos subsaharianos que anteriormente no habían solicitado protección internacional; tratando así de evitar su devolución inmediata y prolongar su estancia en España.En resumen, el sindicato censura que pasados sesenta días de la entrada masiva no se conozcan aún datos definitivos: «Seguimos sin saber cuántos entraron, cuántos se fueron y cuántos quedan». Para revertir esta situación, reclama al Ministerio del Interior un desglose diario de entradas, retornos voluntarios, expulsiones y devoluciones; junto con un recuento actualizado de las personas que siguen en Ceuta. Desde el asalto masivo a la frontera de Ceuta los días 30 y 31 de julio, las cifras se han convertido en una batalla política más y las contradicciones del Gobierno han sido constantes. Casi dos meses después, el Sindicato Unificado de Policía pone en cuestión los datos difundidos por el Ministerio del Interior, tanto de vueltas a iniciativa propia como de personas que permanecen en la ciudad autónoma.«¿Dónde están los más de 7.000 retornos voluntarios?», se pregunta el sindicato en un artículo remitido a ABC. El Ejecutivo sostiene que diariamente están cruzando la frontera en dirección a Marruecos de forma voluntaria entre 150 y 200 personas, una cifra que choca con la que manejan los agentes destinados en Ceuta, que la rebajan a unas 60 salidas diarias.Este dato, puntualiza el SUP, no se trata de una mera percepción sino que los policías en la frontera comprueban los movimientos mediante los sistemas de vigilancia. «Si realmente han regresado voluntariamente más de 7.000 personas, ¿cómo se explica que continúe habiendo tantísima gente en Ceuta y que los policías tengan la percepción de que, lejos de disminuir, la presencia de migrantes está aumentando?», ahonda el sindicato.Rebajando así la cifra de retornos voluntarios, el SUP cifra en más de 14.000 las personas que permanecen en Ceuta casi dos meses después del asalto a la frontera. Según sus estimaciones, los inmigrantes que entraron a la ciudad autónoma de forma irregular y que aún permanecen en sus calles y centros de acogida son muchos más de los que sostiene el Ejecutivo.En concreto, detallan la distribución de la siguiente manera: unas 6.000 personas adultas alojadas en campamentos y recursos oficiales; cerca de 2.400 menores acogidos en centros de protección, según las últimas cifras publicadas; al menos 2.000 personas en el barrio del Príncipe, donde además calculan que existen un centenar de pisos patera; más de 1.000 personas en Hadú y Los Rosales; y aproximadamente 3.000 personas en las playas del Trampolín y Benítez.La cifra que sí comparten con el Gobierno es la de expulsiones, que se cifrarían en unas 350 desde el inicio de la crisis. La novedad se produjo esta semana, según su relato, cuando se han producido nuevas devoluciones de ciudadanos subsaharianos después de que Marruecos comenzara a aceptar a personas que anteriormente no estaba readmitiendo.Más solicitudes de asiloEl SUP ha advertido además que este cambio de postura de Marruecos ha tenido un efecto rebote y, después de que haya empezado a aceptar las devoluciones, se ha registrado un incremento de solicitudes de asilo entre ciudadanos subsaharianos que anteriormente no habían solicitado protección internacional; tratando así de evitar su devolución inmediata y prolongar su estancia en España.En resumen, el sindicato censura que pasados sesenta días de la entrada masiva no se conozcan aún datos definitivos: «Seguimos sin saber cuántos entraron, cuántos se fueron y cuántos quedan». Para revertir esta situación, reclama al Ministerio del Interior un desglose diario de entradas, retornos voluntarios, expulsiones y devoluciones; junto con un recuento actualizado de las personas que siguen en Ceuta. Desde el asalto masivo a la frontera de Ceuta los días 30 y 31 de julio, las cifras se han convertido en una batalla política más y las contradicciones del Gobierno han sido constantes. Casi dos meses después, el Sindicato Unificado de Policía pone en cuestión los datos difundidos por el Ministerio del Interior, tanto de vueltas a iniciativa propia como de personas que permanecen en la ciudad autónoma.«¿Dónde están los más de 7.000 retornos voluntarios?», se pregunta el sindicato en un artículo remitido a ABC. El Ejecutivo sostiene que diariamente están cruzando la frontera en dirección a Marruecos de forma voluntaria entre 150 y 200 personas, una cifra que choca con la que manejan los agentes destinados en Ceuta, que la rebajan a unas 60 salidas diarias.Este dato, puntualiza el SUP, no se trata de una mera percepción sino que los policías en la frontera comprueban los movimientos mediante los sistemas de vigilancia. «Si realmente han regresado voluntariamente más de 7.000 personas, ¿cómo se explica que continúe habiendo tantísima gente en Ceuta y que los policías tengan la percepción de que, lejos de disminuir, la presencia de migrantes está aumentando?», ahonda el sindicato.Rebajando así la cifra de retornos voluntarios, el SUP cifra en más de 14.000 las personas que permanecen en Ceuta casi dos meses después del asalto a la frontera. Según sus estimaciones, los inmigrantes que entraron a la ciudad autónoma de forma irregular y que aún permanecen en sus calles y centros de acogida son muchos más de los que sostiene el Ejecutivo.En concreto, detallan la distribución de la siguiente manera: unas 6.000 personas adultas alojadas en campamentos y recursos oficiales; cerca de 2.400 menores acogidos en centros de protección, según las últimas cifras publicadas; al menos 2.000 personas en el barrio del Príncipe, donde además calculan que existen un centenar de pisos patera; más de 1.000 personas en Hadú y Los Rosales; y aproximadamente 3.000 personas en las playas del Trampolín y Benítez.La cifra que sí comparten con el Gobierno es la de expulsiones, que se cifrarían en unas 350 desde el inicio de la crisis. La novedad se produjo esta semana, según su relato, cuando se han producido nuevas devoluciones de ciudadanos subsaharianos después de que Marruecos comenzara a aceptar a personas que anteriormente no estaba readmitiendo.Más solicitudes de asiloEl SUP ha advertido además que este cambio de postura de Marruecos ha tenido un efecto rebote y, después de que haya empezado a aceptar las devoluciones, se ha registrado un incremento de solicitudes de asilo entre ciudadanos subsaharianos que anteriormente no habían solicitado protección internacional; tratando así de evitar su devolución inmediata y prolongar su estancia en España.En resumen, el sindicato censura que pasados sesenta días de la entrada masiva no se conozcan aún datos definitivos: «Seguimos sin saber cuántos entraron, cuántos se fueron y cuántos quedan». Para revertir esta situación, reclama al Ministerio del Interior un desglose diario de entradas, retornos voluntarios, expulsiones y devoluciones; junto con un recuento actualizado de las personas que siguen en Ceuta. RSS de noticias de espana
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