Adriana Abascal confirma en ¡Hola! lo que hace poco había negado su penúltimo novio, Filiberto de Saboya, hijo del aspirante al Trono de Italia, que fundó Víctor Manuel en 1860, masacrando el Reino de las Dos Sicilias. Otro Saboya, Amadeo, también hechura masónica, fue rege interruptus de España, y gafe tan notorio que el que lo traía, Prim, murió antes de que llegara, y su único fruto, poco después de irse, fue la Primera República. Su amante Baldomera Larra, hija del genio periodístico y llamada «la dama de las patillas» por su velluda faz, tras largarse el Saboya se dedicó a la estafa piramidal. Y el «galantuomo» Filiberto tampoco parece negociado fiable. Mientras en España sugería que seguía con Adriana y en Italia decía que acababan de separarse, resulta que rompieron hace un año. ¡Qué dinastía!
Adriana Abascal confirma en ¡Hola! lo que hace poco había negado su penúltimo novio, Filiberto de Saboya, hijo del aspirante al Trono de
Adriana Abascal confirma en ¡Hola! lo que hace poco había negado su penúltimo novio, Filiberto de Saboya, hijo del aspirante al Trono de Italia, que fundó Víctor Manuel en 1860, masacrando el Reino de las Dos Sicilias. Otro Saboya, Amadeo, también hechura masónica, fue rege interruptus de España, y gafe tan notorio que el que lo traía, Prim, murió antes de que llegara, y su único fruto, poco después de irse, fue la Primera República. Su amante Baldomera Larra, hija del genio periodístico y llamada «la dama de las patillas» por su velluda faz, tras largarse el Saboya se dedicó a la estafa piramidal. Y el «galantuomo» Filiberto tampoco parece negociado fiable. Mientras en España sugería que seguía con Adriana y en Italia decía que acababan de separarse, resulta que rompieron hace un año. ¡Qué dinastía!
LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón
