Ryanair sufre las consecuencias del cierre del estrecho de Ormuz y cierra su primer trimestre fiscal con una notable bajada del 34% de su beneficio desde los 820 millones del año pasado a 528 millones de euros debido al encarecimiento del queroseno y a la bajada del precio de los billetes que ha tenido que acometer para sostener la demanda, según ha explicado este lunes la compañía . La aerolínea ‘low cost’ europea por antonomasia registró estos números a pesar del aumento de facturación y del tráfico de pasajeros. Según lo expuesto este lunes por el CEO de Ryanair, Michael O’leary , en el primer trimestre los ingresos aumentaron un 1%, hasta alcanzar los 4.380 millones de euros, aunque los ingresos por vuelos programados disminuyeron un 1%, hasta los 2.910 millones de euros porque se bajaron las tarifas un 6% para sostener el crecimiento del tráfico que este si aumentó un 6%. Y esto además ocurrió computando la Semana Santa, que sin embargo, no fue tan buena como se esperaba porque el conflicto «generó reticencia entre los consumidores, preocupación por la escasez de combustible para aviones en la UE, incertidumbre económica y reservas tardías», es el resumen hecho por el primer espada del gigante irlandés.Junto a ello, O’Leary ha profundizado en que los costes operativos aumentaron un 11%, hasta los 3.810 millones de euros, debido al incremento del precio del queroseno que no tienen cubierto, que asciende al 20% del total. Este «se duplicó con creces en el primer trimestre», pero todavía no encienden las alarmas porque la compañía tiene cubierto para todo el ejercicio fiscal 2027 aproximadamente el 80% del combustible a un precio de 67 dólares por barril, lo que según O’leary protege los beneficios del grupo contra «la volatilidad de los mercados petroleros» y amplía su «ventaja de costes» frente a todos los demás competidores de la UE». «Recientemente, extendimos nuestras coberturas de combustible (ante caídas de precios) hasta el ejercicio fiscal 2028, alcanzando ahora una cobertura del 15% a aproximadamente 85 dólares por barril», ha destacado el directivo irlandés.A pesar de ello, Ryanair apunta a que los costes a finales del año fiscal 2027 seguirán marcados por la evolución del precio del combustible que no está cubierto y se asegura que el plazo de reserva sigue siendo más ajustado que el año pasado. «A pesar de un ligero repunte reciente en los volúmenes y una menor estimulación de precios, los precios del segundo trimestre muestran una leve tendencia a la baja (interanual) y el resultado final de la tarifa del primer semestre depende en gran medida de la solidez de las reservas de última hora en agosto y septiembre», matiza la compañía, que apunta a que el beneficio neto del año fiscal 2027 «sigue siendo muy sensible a acontecimientos externos adversos», incluida la escalada del conflicto en Oriente Medio.A pesar de lo que pueda pasar con la evolución del combustible, que es el principal coste para todas las aerolíneas, Ryanair piensa que su tráfico seguirá creciendo en el presente ejercicio un 4% hasta alcanzar los 216 millones de pasajeros (primer semestre: +6 % y segundo semestre: +2 %). Ryanair sufre las consecuencias del cierre del estrecho de Ormuz y cierra su primer trimestre fiscal con una notable bajada del 34% de su beneficio desde los 820 millones del año pasado a 528 millones de euros debido al encarecimiento del queroseno y a la bajada del precio de los billetes que ha tenido que acometer para sostener la demanda, según ha explicado este lunes la compañía . La aerolínea ‘low cost’ europea por antonomasia registró estos números a pesar del aumento de facturación y del tráfico de pasajeros. Según lo expuesto este lunes por el CEO de Ryanair, Michael O’leary , en el primer trimestre los ingresos aumentaron un 1%, hasta alcanzar los 4.380 millones de euros, aunque los ingresos por vuelos programados disminuyeron un 1%, hasta los 2.910 millones de euros porque se bajaron las tarifas un 6% para sostener el crecimiento del tráfico que este si aumentó un 6%. Y esto además ocurrió computando la Semana Santa, que sin embargo, no fue tan buena como se esperaba porque el conflicto «generó reticencia entre los consumidores, preocupación por la escasez de combustible para aviones en la UE, incertidumbre económica y reservas tardías», es el resumen hecho por el primer espada del gigante irlandés.Junto a ello, O’Leary ha profundizado en que los costes operativos aumentaron un 11%, hasta los 3.810 millones de euros, debido al incremento del precio del queroseno que no tienen cubierto, que asciende al 20% del total. Este «se duplicó con creces en el primer trimestre», pero todavía no encienden las alarmas porque la compañía tiene cubierto para todo el ejercicio fiscal 2027 aproximadamente el 80% del combustible a un precio de 67 dólares por barril, lo que según O’leary protege los beneficios del grupo contra «la volatilidad de los mercados petroleros» y amplía su «ventaja de costes» frente a todos los demás competidores de la UE». «Recientemente, extendimos nuestras coberturas de combustible (ante caídas de precios) hasta el ejercicio fiscal 2028, alcanzando ahora una cobertura del 15% a aproximadamente 85 dólares por barril», ha destacado el directivo irlandés.A pesar de ello, Ryanair apunta a que los costes a finales del año fiscal 2027 seguirán marcados por la evolución del precio del combustible que no está cubierto y se asegura que el plazo de reserva sigue siendo más ajustado que el año pasado. «A pesar de un ligero repunte reciente en los volúmenes y una menor estimulación de precios, los precios del segundo trimestre muestran una leve tendencia a la baja (interanual) y el resultado final de la tarifa del primer semestre depende en gran medida de la solidez de las reservas de última hora en agosto y septiembre», matiza la compañía, que apunta a que el beneficio neto del año fiscal 2027 «sigue siendo muy sensible a acontecimientos externos adversos», incluida la escalada del conflicto en Oriente Medio.A pesar de lo que pueda pasar con la evolución del combustible, que es el principal coste para todas las aerolíneas, Ryanair piensa que su tráfico seguirá creciendo en el presente ejercicio un 4% hasta alcanzar los 216 millones de pasajeros (primer semestre: +6 % y segundo semestre: +2 %). Ryanair sufre las consecuencias del cierre del estrecho de Ormuz y cierra su primer trimestre fiscal con una notable bajada del 34% de su beneficio desde los 820 millones del año pasado a 528 millones de euros debido al encarecimiento del queroseno y a la bajada del precio de los billetes que ha tenido que acometer para sostener la demanda, según ha explicado este lunes la compañía . La aerolínea ‘low cost’ europea por antonomasia registró estos números a pesar del aumento de facturación y del tráfico de pasajeros. Según lo expuesto este lunes por el CEO de Ryanair, Michael O’leary , en el primer trimestre los ingresos aumentaron un 1%, hasta alcanzar los 4.380 millones de euros, aunque los ingresos por vuelos programados disminuyeron un 1%, hasta los 2.910 millones de euros porque se bajaron las tarifas un 6% para sostener el crecimiento del tráfico que este si aumentó un 6%. Y esto además ocurrió computando la Semana Santa, que sin embargo, no fue tan buena como se esperaba porque el conflicto «generó reticencia entre los consumidores, preocupación por la escasez de combustible para aviones en la UE, incertidumbre económica y reservas tardías», es el resumen hecho por el primer espada del gigante irlandés.Junto a ello, O’Leary ha profundizado en que los costes operativos aumentaron un 11%, hasta los 3.810 millones de euros, debido al incremento del precio del queroseno que no tienen cubierto, que asciende al 20% del total. Este «se duplicó con creces en el primer trimestre», pero todavía no encienden las alarmas porque la compañía tiene cubierto para todo el ejercicio fiscal 2027 aproximadamente el 80% del combustible a un precio de 67 dólares por barril, lo que según O’leary protege los beneficios del grupo contra «la volatilidad de los mercados petroleros» y amplía su «ventaja de costes» frente a todos los demás competidores de la UE». «Recientemente, extendimos nuestras coberturas de combustible (ante caídas de precios) hasta el ejercicio fiscal 2028, alcanzando ahora una cobertura del 15% a aproximadamente 85 dólares por barril», ha destacado el directivo irlandés.A pesar de ello, Ryanair apunta a que los costes a finales del año fiscal 2027 seguirán marcados por la evolución del precio del combustible que no está cubierto y se asegura que el plazo de reserva sigue siendo más ajustado que el año pasado. «A pesar de un ligero repunte reciente en los volúmenes y una menor estimulación de precios, los precios del segundo trimestre muestran una leve tendencia a la baja (interanual) y el resultado final de la tarifa del primer semestre depende en gran medida de la solidez de las reservas de última hora en agosto y septiembre», matiza la compañía, que apunta a que el beneficio neto del año fiscal 2027 «sigue siendo muy sensible a acontecimientos externos adversos», incluida la escalada del conflicto en Oriente Medio.A pesar de lo que pueda pasar con la evolución del combustible, que es el principal coste para todas las aerolíneas, Ryanair piensa que su tráfico seguirá creciendo en el presente ejercicio un 4% hasta alcanzar los 216 millones de pasajeros (primer semestre: +6 % y segundo semestre: +2 %). 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