Argelia es el principal proveedor de gas de España y, a su vez, somos su segundo mejor cliente europeo, por detrás de Italia. En un contexto geopolítico muy complicado y de mercados tensionados, Pedro Sánchez desembarca este lunes en el país africano para tratar de relanzar las relaciones bilaterales con el objetivo de garantizar y ampliar el suministro de gas. El presidente del Gobierno se reunirá con el jefe del Estado argelino, Abdelmadjid Tebboune, y el primer ministro, Sifi Ghrieb, en una visita que tiene un cariz energético declarado , pero que también busca consolidar la recuperación de unas relaciones diplomáticas que quedaron deterioradas por la crisis de 2022 sobre el Sáhara. El objetivo concreto es elevar la capacidad de gas que importa España, tanto por el gasoducto Medgaz como por barco en forma de gas natural licuado (GNL) y para ello se deben sentar las bases de una relación política estable que permita recuperar la normalidad. Sánchez llegará directamente desde Nueva York tras asistir a la final del Mundial de fútbol que disputarán las selecciones de España y Argentina y lo hará acompañado de la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, y del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Además, en la delegación española también viajará un grupo de representantes de las cuatro principales empresas del sector: Repsol, Naturgy, Moeve y Enagás.Con la visita, el Ejecutivo español pretende restañar la relación bilateral que quedó maltrecha en 2022, cuando el Gobierno cambió su posición sobre el Sáhara Occidental y respaldó la propuesta marroquí de autonomía para ese territorio, antigua colonia española. Esta crisis tuvo un efecto directo y evidente, dado que Argelia llamó a consultas a su embajador en Madrid y suspendió el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación con España. También congeló operaciones de comercio exterior, aunque el suministro de gas no se interrumpió ni tampoco la colaboración en asuntos como los relativos a la seguridad e inmigración.En Moncloa aseguran que no ha habido ningún cambio ni concesión en este sentido, porque la posición española es clara, y revelan que han apostado por una estrategia a medio plazo, dejando pasar el tiempo, con calma y sin declaraciones grandilocuentes para evitar nuevas fricciones. A finales de 2023 comenzó un deshielo gradual y Argelia envió un nuevo embajador a Madrid, lo que supuso la recuperación de la interlocución diplomática. A esto siguió un restablecimiento de las relaciones comerciales. En el Gobierno aseguran que la visita de Sánchez es la culminación de este proceso de acercamiento, para sellar el final de la crisis. En este sentido, consideran que la posición internacional de España en defensa de Gaza también ha podido contribuir a limar asperezas, porque este posicionamiento es muy valorada en el mundo árabe.Encauzado el marco político, serán las relaciones económicas y energéticas las que tengan un protagonismo especial en el viaje. Las negociaciones para aumentar el flujo de gas hacia España están abiertas y el Gobierno valora que se pueda incrementar en torno a un 10% . Fuentes gubernamentales reconocen que Argelia es un negociador duro y exigente, pero que siempre cumple lo firmado. El país africano se ha consolidado como primer origen del gas natural importado por España después de incrementar sus entregas en el primer semestre de este año un 4% en comparativa interanual, hasta los 64.230 gigavatios hora (GWh), unos niveles que le han servido para afianzar su liderato por encima de Estados Unidos. Según el último boletín estadístico publicado por Enagás este mes, el gas natural procedente de Argelia representa casi un 34% del total recibido por España hasta junio, por delante de Estados Unidos (EE.UU.), cuyo peso cerró un mes más a la baja aunque supone el 29,4% en el acumulado, y Rusia, que ronda una cuota del 20%, informa Efe. Argelia es el principal proveedor de gas de España y, a su vez, somos su segundo mejor cliente europeo, por detrás de Italia. En un contexto geopolítico muy complicado y de mercados tensionados, Pedro Sánchez desembarca este lunes en el país africano para tratar de relanzar las relaciones bilaterales con el objetivo de garantizar y ampliar el suministro de gas. El presidente del Gobierno se reunirá con el jefe del Estado argelino, Abdelmadjid Tebboune, y el primer ministro, Sifi Ghrieb, en una visita que tiene un cariz energético declarado , pero que también busca consolidar la recuperación de unas relaciones diplomáticas que quedaron deterioradas por la crisis de 2022 sobre el Sáhara. El objetivo concreto es elevar la capacidad de gas que importa España, tanto por el gasoducto Medgaz como por barco en forma de gas natural licuado (GNL) y para ello se deben sentar las bases de una relación política estable que permita recuperar la normalidad. Sánchez llegará directamente desde Nueva York tras asistir a la final del Mundial de fútbol que disputarán las selecciones de España y Argentina y lo hará acompañado de la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, y del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Además, en la delegación española también viajará un grupo de representantes de las cuatro principales empresas del sector: Repsol, Naturgy, Moeve y Enagás.Con la visita, el Ejecutivo español pretende restañar la relación bilateral que quedó maltrecha en 2022, cuando el Gobierno cambió su posición sobre el Sáhara Occidental y respaldó la propuesta marroquí de autonomía para ese territorio, antigua colonia española. Esta crisis tuvo un efecto directo y evidente, dado que Argelia llamó a consultas a su embajador en Madrid y suspendió el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación con España. También congeló operaciones de comercio exterior, aunque el suministro de gas no se interrumpió ni tampoco la colaboración en asuntos como los relativos a la seguridad e inmigración.En Moncloa aseguran que no ha habido ningún cambio ni concesión en este sentido, porque la posición española es clara, y revelan que han apostado por una estrategia a medio plazo, dejando pasar el tiempo, con calma y sin declaraciones grandilocuentes para evitar nuevas fricciones. A finales de 2023 comenzó un deshielo gradual y Argelia envió un nuevo embajador a Madrid, lo que supuso la recuperación de la interlocución diplomática. A esto siguió un restablecimiento de las relaciones comerciales. En el Gobierno aseguran que la visita de Sánchez es la culminación de este proceso de acercamiento, para sellar el final de la crisis. En este sentido, consideran que la posición internacional de España en defensa de Gaza también ha podido contribuir a limar asperezas, porque este posicionamiento es muy valorada en el mundo árabe.Encauzado el marco político, serán las relaciones económicas y energéticas las que tengan un protagonismo especial en el viaje. Las negociaciones para aumentar el flujo de gas hacia España están abiertas y el Gobierno valora que se pueda incrementar en torno a un 10% . Fuentes gubernamentales reconocen que Argelia es un negociador duro y exigente, pero que siempre cumple lo firmado. El país africano se ha consolidado como primer origen del gas natural importado por España después de incrementar sus entregas en el primer semestre de este año un 4% en comparativa interanual, hasta los 64.230 gigavatios hora (GWh), unos niveles que le han servido para afianzar su liderato por encima de Estados Unidos. Según el último boletín estadístico publicado por Enagás este mes, el gas natural procedente de Argelia representa casi un 34% del total recibido por España hasta junio, por delante de Estados Unidos (EE.UU.), cuyo peso cerró un mes más a la baja aunque supone el 29,4% en el acumulado, y Rusia, que ronda una cuota del 20%, informa Efe. Argelia es el principal proveedor de gas de España y, a su vez, somos su segundo mejor cliente europeo, por detrás de Italia. En un contexto geopolítico muy complicado y de mercados tensionados, Pedro Sánchez desembarca este lunes en el país africano para tratar de relanzar las relaciones bilaterales con el objetivo de garantizar y ampliar el suministro de gas. El presidente del Gobierno se reunirá con el jefe del Estado argelino, Abdelmadjid Tebboune, y el primer ministro, Sifi Ghrieb, en una visita que tiene un cariz energético declarado , pero que también busca consolidar la recuperación de unas relaciones diplomáticas que quedaron deterioradas por la crisis de 2022 sobre el Sáhara. El objetivo concreto es elevar la capacidad de gas que importa España, tanto por el gasoducto Medgaz como por barco en forma de gas natural licuado (GNL) y para ello se deben sentar las bases de una relación política estable que permita recuperar la normalidad. Sánchez llegará directamente desde Nueva York tras asistir a la final del Mundial de fútbol que disputarán las selecciones de España y Argentina y lo hará acompañado de la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, y del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Además, en la delegación española también viajará un grupo de representantes de las cuatro principales empresas del sector: Repsol, Naturgy, Moeve y Enagás.Con la visita, el Ejecutivo español pretende restañar la relación bilateral que quedó maltrecha en 2022, cuando el Gobierno cambió su posición sobre el Sáhara Occidental y respaldó la propuesta marroquí de autonomía para ese territorio, antigua colonia española. Esta crisis tuvo un efecto directo y evidente, dado que Argelia llamó a consultas a su embajador en Madrid y suspendió el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación con España. También congeló operaciones de comercio exterior, aunque el suministro de gas no se interrumpió ni tampoco la colaboración en asuntos como los relativos a la seguridad e inmigración.En Moncloa aseguran que no ha habido ningún cambio ni concesión en este sentido, porque la posición española es clara, y revelan que han apostado por una estrategia a medio plazo, dejando pasar el tiempo, con calma y sin declaraciones grandilocuentes para evitar nuevas fricciones. A finales de 2023 comenzó un deshielo gradual y Argelia envió un nuevo embajador a Madrid, lo que supuso la recuperación de la interlocución diplomática. A esto siguió un restablecimiento de las relaciones comerciales. En el Gobierno aseguran que la visita de Sánchez es la culminación de este proceso de acercamiento, para sellar el final de la crisis. En este sentido, consideran que la posición internacional de España en defensa de Gaza también ha podido contribuir a limar asperezas, porque este posicionamiento es muy valorada en el mundo árabe.Encauzado el marco político, serán las relaciones económicas y energéticas las que tengan un protagonismo especial en el viaje. Las negociaciones para aumentar el flujo de gas hacia España están abiertas y el Gobierno valora que se pueda incrementar en torno a un 10% . Fuentes gubernamentales reconocen que Argelia es un negociador duro y exigente, pero que siempre cumple lo firmado. El país africano se ha consolidado como primer origen del gas natural importado por España después de incrementar sus entregas en el primer semestre de este año un 4% en comparativa interanual, hasta los 64.230 gigavatios hora (GWh), unos niveles que le han servido para afianzar su liderato por encima de Estados Unidos. Según el último boletín estadístico publicado por Enagás este mes, el gas natural procedente de Argelia representa casi un 34% del total recibido por España hasta junio, por delante de Estados Unidos (EE.UU.), cuyo peso cerró un mes más a la baja aunque supone el 29,4% en el acumulado, y Rusia, que ronda una cuota del 20%, informa Efe. RSS de noticias de espana
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