Donald Trump ha ordenado el inicio de un bloqueo naval en el estrecho de Ormuz, el paso por el que transita una parte decisiva del petróleo mundial. Lo ha anunciado este domingo en las redes sociales tras la negociación maratoniana con Irán en Islamabad que, según su propio relato, se prolongó durante casi veinte horas y dejó avances parciales en varios frentes, pero fracasó en el punto que Washington considera innegociable: el programa nuclear iraní .«Todo iba bien, la mayoría de los puntos estaban acordados, pero el único que importaba, el nuclear, no», vino a decir el presidente estadounidense en un mensaje de tono duro. A partir de ahí, ordenó a la Armada iniciar de inmediato la interdicción de cualquier buque que intente entrar o salir del Estrecho , y advirtió de que también serán interceptadas en aguas internacionales aquellas embarcaciones que hayan pagado peajes a Irán para garantizar su paso.El anuncio supone un nuevo salto en una guerra que comenzó el 28 de febrero con la ofensiva estadounidense contra Irán. Desde entonces, EE.UU. ha atacado ya unos 13.000 objetivos , en una campaña sostenida contra instalaciones militares, sistemas de defensa, bases, infraestructuras estratégicas y posiciones vinculadas al aparato de seguridad de la república islámica.Noticia relacionada reportaje No No A orillas del Estrecho de Ormuz El lugar donde se juega la guerra en Oriente Próximo Carlota PérezTrump justificó ahora la medida acusando a Teherán de practicar una «extorsión mundial». Según su versión, Irán ha sembrado el estrecho de minas y ha utilizado la amenaza de ataques para imponer un peaje ilegal a los buques comerciales. Aunque reconoció que gran parte de la capacidad naval iraní ha sido destruida, insistió en que el mero riesgo —«puede haber una mina en algún lugar»— basta para paralizar el tráfico y disparar la incertidumbre en una de las rutas marítimas más delicadas del planeta.El presidente presentó la decisión como una respuesta directa al incumplimiento iraní. Según su mensaje, Teherán había prometido reabrir el Estrecho, pero no lo hizo. Y ese fracaso, en la versión de la Casa Blanca, es el que empuja ahora a Washington a pasar de la presión militar y diplomática a una fase de control naval más agresiva sobre el paso.«Todo iba bien, la mayoría de los puntos estaban acordados, pero el único que importaba, el nuclear, no» Donald Trump Presidente de EE.UU.El trasfondo inmediato es el fracaso de la vía diplomática que asumió el vicepresidente J. D. Vance . En Islamabad, con mediación de Pakistán, los emisarios estadounidenses —entre ellos también el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno de Trump — lograron avances en cuestiones secundarias, pero se toparon con una negativa frontal de Irán a renunciar a su programa nuclear. Esa ha sido la línea roja de Trump desde el principio del conflicto y la razón que esgrime para endurecer la operación.En su mensaje, el presidente fue más allá y aseguró que Armada y la Fuerza Aérea iraníes están destruidas, que sus defensas antiaéreas y sus radares son inútiles y que buena parte de la cúpula del régimen ha desaparecido. También lanzó una amenaza directa: cualquier iraní que dispare contra fuerzas estadounidenses o contra buques civiles será arrasado.Washington sitúa ahora el estrecho de Ormuz en el centro del conflicto y convierte su control en el símbolo de su presión total sobre Irán, que reanuda tras el fracaso del diálogo. Donald Trump ha ordenado el inicio de un bloqueo naval en el estrecho de Ormuz, el paso por el que transita una parte decisiva del petróleo mundial. Lo ha anunciado este domingo en las redes sociales tras la negociación maratoniana con Irán en Islamabad que, según su propio relato, se prolongó durante casi veinte horas y dejó avances parciales en varios frentes, pero fracasó en el punto que Washington considera innegociable: el programa nuclear iraní .«Todo iba bien, la mayoría de los puntos estaban acordados, pero el único que importaba, el nuclear, no», vino a decir el presidente estadounidense en un mensaje de tono duro. A partir de ahí, ordenó a la Armada iniciar de inmediato la interdicción de cualquier buque que intente entrar o salir del Estrecho , y advirtió de que también serán interceptadas en aguas internacionales aquellas embarcaciones que hayan pagado peajes a Irán para garantizar su paso.El anuncio supone un nuevo salto en una guerra que comenzó el 28 de febrero con la ofensiva estadounidense contra Irán. Desde entonces, EE.UU. ha atacado ya unos 13.000 objetivos , en una campaña sostenida contra instalaciones militares, sistemas de defensa, bases, infraestructuras estratégicas y posiciones vinculadas al aparato de seguridad de la república islámica.Noticia relacionada reportaje No No A orillas del Estrecho de Ormuz El lugar donde se juega la guerra en Oriente Próximo Carlota PérezTrump justificó ahora la medida acusando a Teherán de practicar una «extorsión mundial». Según su versión, Irán ha sembrado el estrecho de minas y ha utilizado la amenaza de ataques para imponer un peaje ilegal a los buques comerciales. Aunque reconoció que gran parte de la capacidad naval iraní ha sido destruida, insistió en que el mero riesgo —«puede haber una mina en algún lugar»— basta para paralizar el tráfico y disparar la incertidumbre en una de las rutas marítimas más delicadas del planeta.El presidente presentó la decisión como una respuesta directa al incumplimiento iraní. Según su mensaje, Teherán había prometido reabrir el Estrecho, pero no lo hizo. Y ese fracaso, en la versión de la Casa Blanca, es el que empuja ahora a Washington a pasar de la presión militar y diplomática a una fase de control naval más agresiva sobre el paso.«Todo iba bien, la mayoría de los puntos estaban acordados, pero el único que importaba, el nuclear, no» Donald Trump Presidente de EE.UU.El trasfondo inmediato es el fracaso de la vía diplomática que asumió el vicepresidente J. D. Vance . En Islamabad, con mediación de Pakistán, los emisarios estadounidenses —entre ellos también el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno de Trump — lograron avances en cuestiones secundarias, pero se toparon con una negativa frontal de Irán a renunciar a su programa nuclear. Esa ha sido la línea roja de Trump desde el principio del conflicto y la razón que esgrime para endurecer la operación.En su mensaje, el presidente fue más allá y aseguró que Armada y la Fuerza Aérea iraníes están destruidas, que sus defensas antiaéreas y sus radares son inútiles y que buena parte de la cúpula del régimen ha desaparecido. También lanzó una amenaza directa: cualquier iraní que dispare contra fuerzas estadounidenses o contra buques civiles será arrasado.Washington sitúa ahora el estrecho de Ormuz en el centro del conflicto y convierte su control en el símbolo de su presión total sobre Irán, que reanuda tras el fracaso del diálogo. Donald Trump ha ordenado el inicio de un bloqueo naval en el estrecho de Ormuz, el paso por el que transita una parte decisiva del petróleo mundial. Lo ha anunciado este domingo en las redes sociales tras la negociación maratoniana con Irán en Islamabad que, según su propio relato, se prolongó durante casi veinte horas y dejó avances parciales en varios frentes, pero fracasó en el punto que Washington considera innegociable: el programa nuclear iraní .«Todo iba bien, la mayoría de los puntos estaban acordados, pero el único que importaba, el nuclear, no», vino a decir el presidente estadounidense en un mensaje de tono duro. A partir de ahí, ordenó a la Armada iniciar de inmediato la interdicción de cualquier buque que intente entrar o salir del Estrecho , y advirtió de que también serán interceptadas en aguas internacionales aquellas embarcaciones que hayan pagado peajes a Irán para garantizar su paso.El anuncio supone un nuevo salto en una guerra que comenzó el 28 de febrero con la ofensiva estadounidense contra Irán. Desde entonces, EE.UU. ha atacado ya unos 13.000 objetivos , en una campaña sostenida contra instalaciones militares, sistemas de defensa, bases, infraestructuras estratégicas y posiciones vinculadas al aparato de seguridad de la república islámica.Noticia relacionada reportaje No No A orillas del Estrecho de Ormuz El lugar donde se juega la guerra en Oriente Próximo Carlota PérezTrump justificó ahora la medida acusando a Teherán de practicar una «extorsión mundial». Según su versión, Irán ha sembrado el estrecho de minas y ha utilizado la amenaza de ataques para imponer un peaje ilegal a los buques comerciales. Aunque reconoció que gran parte de la capacidad naval iraní ha sido destruida, insistió en que el mero riesgo —«puede haber una mina en algún lugar»— basta para paralizar el tráfico y disparar la incertidumbre en una de las rutas marítimas más delicadas del planeta.El presidente presentó la decisión como una respuesta directa al incumplimiento iraní. Según su mensaje, Teherán había prometido reabrir el Estrecho, pero no lo hizo. Y ese fracaso, en la versión de la Casa Blanca, es el que empuja ahora a Washington a pasar de la presión militar y diplomática a una fase de control naval más agresiva sobre el paso.«Todo iba bien, la mayoría de los puntos estaban acordados, pero el único que importaba, el nuclear, no» Donald Trump Presidente de EE.UU.El trasfondo inmediato es el fracaso de la vía diplomática que asumió el vicepresidente J. D. Vance . En Islamabad, con mediación de Pakistán, los emisarios estadounidenses —entre ellos también el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno de Trump — lograron avances en cuestiones secundarias, pero se toparon con una negativa frontal de Irán a renunciar a su programa nuclear. Esa ha sido la línea roja de Trump desde el principio del conflicto y la razón que esgrime para endurecer la operación.En su mensaje, el presidente fue más allá y aseguró que Armada y la Fuerza Aérea iraníes están destruidas, que sus defensas antiaéreas y sus radares son inútiles y que buena parte de la cúpula del régimen ha desaparecido. También lanzó una amenaza directa: cualquier iraní que dispare contra fuerzas estadounidenses o contra buques civiles será arrasado.Washington sitúa ahora el estrecho de Ormuz en el centro del conflicto y convierte su control en el símbolo de su presión total sobre Irán, que reanuda tras el fracaso del diálogo. RSS de noticias de internacional
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