Vuelven los aranceles, vuelve a calentarse la guerra de Irán, aumenta el riesgo de inflación y persiste una intensa incertidumbre. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha subido a la economía global a una montaña rusa de giros violentos y, en poco más de tres semanas, el mundo ha pasado de pensar en una normalización del mercado del crudo a temer los cuellos de botella. El ataque por parte de los hutíes (aliados de Teherán) a los petroleros saudíes en el Mar Rojo significa poner en jaque la vía de exportación alternativa a Ormuz y el precio por barril de brent superó los 100 dólares, lo que implica un encarecimiento acumulado del 40%. La guerra comercial, contenida en buena parte por los tribunales estadounidenses, estrena capítulo con otro decreto de Washington y el Banco Central Europeo ya ha advertido de que el escenario optimista planteado en junio, con descensos del coste de la energía, se antoja “bastante improbable”.
Empresas y bancos centrales navegan a ciegas por los altibajos del petróleo y los vaivenes de los aranceles de Estados Unidos
Vuelven los aranceles, vuelve a calentarse la guerra de Irán, aumenta el riesgo de inflación y persiste una intensa incertidumbre. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha subido a la economía global a una montaña rusa de giros violentos y, en poco más de tres semanas, el mundo ha pasado de pensar en una normalización del mercado del crudo a temer los cuellos de botella. El ataque por parte de los hutíes (aliados de Teherán) a los petroleros saudíes en el Mar Rojo significa poner en jaque la vía de exportación alternativa a Ormuz y el precio por barril de brent superó los 100 dólares, lo que implica un encarecimiento acumulado del 40%. La guerra comercial, contenida en buena parte por los tribunales estadounidenses, estrena capítulo con otro decreto de Washington y el Banco Central Europeo ya ha advertido de que el escenario optimista planteado en junio, con descensos del coste de la energía, se antoja “bastante improbable”.
Feed MRSS-S Noticias
