El precio de los combustibles ha dado un respiro a los conductores españoles después de tres meses consecutivos de alzas. El inicio de la guerra en Irán con el consiguiente cierre del Estrecho de Ormuz llevó el barril Brent a máximos y provocó, entre otros factores, una escalada progresiva del diésel y la gasolina.La solución del Gobierno para que los ciudadanos no noten tanto el impacto en el bolsillo ha sido implantar una serie de ayudas. Las últimas aprobadas por el Consejo de Ministros consisten en un descuento progresivo sobre el Impuesto Especial de Hidrocarburos (IEH) que parte de los 20 céntimos en este mes de octubre y que en función de la evolución de la inflación se irá rediciendo.Pero la UE vigila de cerca los programas de ayudas. Ya llamó la atención de España en el mes de abril por aplicar un IVA del 10% en el primer paquete de medidas anticrisis, lo que obligó al Ejecutivo a apostar unos meses más tarde por la fórmula de la actualidad. Entonces Bruselas criticó que un IVA al 10% no tenía encaje dentro de la normativa europea y mandaba «un mensaje equívoco a los ciudadanos».Esta vez la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, no ha criticado directamente la medida de la reducción progresiva sobre el IEH, pero sí ha avisado a los países europeos de que las medidas que se apliquen deben ser específicas. Durante un discurso ante el Parlamento Europeo, Von der Leyen señaló que «desde finales de febrero, los precios del gas han aumentado un 140% y los precios del diésel se han duplicado. En total, si hablamos de combustibles fósiles importados, este aumento cuesta a Europa 100.000 millones de euros adicionales».En este contexto, rechazó las ayudas generalizadas para subvencionar el precio de la energía: «El apoyo tiene que ser específico: nada de ayudas generalizadas porque eso incrementaría la demanda, favorecería las rentas más altas y supondría unos costes enormes. En cambio, necesitamos un apoyo hecho a medida».Von der Leyen puso en valor los casos de Francia y Rumanía porque «los sistemas de cheques energéticos proporcionan apoyos a las familias de bajos ingresos».Qué ofrece Francia, el país que toma como ejemplo Von der LeyenEn la Unión Europea , cada país ha optado por una medida diferente para frenar la escalada de los carburantes.Por ejemplo, Francia, uno de los países que ha puesto como ejemplo Von der Leyen ofrece una ayuda a determinados trabajadores que necesitan su coche para desplazarse a trabajar. Se trata de una ayuda de 100 euros, pero esos conductores deben cumplir una serie de requisitos tanto de kilometraje como de renta. El Gobierno francés ha ampliado hasta final de año esas ayudas y calcula que la cantidad de la ayuda responde a 40 céntimos por litro durante seis meses.Entre los requisitos es necesario recorrer una distancia de al menos 15 km por trayecto entre el domicilio y el lugar de trabajo o viajar al menos 8.000km al año como parte de su actividad profesional. Pueden solicitarlo las personas solteras con un salario neto de hasta 2.035 euros , parejas con un hijo con un salario neto de hasta 4.070 euros o parejas con dos hijos con un salario neto de hasta 6.100 euros.Rumanía, otro de los países mencionados por la presidenta de la Comisión Europea, apuesta por sistemas de revisión periódica de impuestos y una modificación del IVA de dos puntos.Qué proponen otros países de EuropaEn Portugal, el Gobierno ha apostado por intervenir el impuesto sobre los productos petrolíferos energéticos, lo que supone un impacto al consumidor de 23 céntimos por litro en el diésel y la gasolina.Recientemente, Alemania aprobó una rebaja sobre el impuesto energético lo que supone que el diésel y la gasolina volverán a reducirse en unos 14 céntimos por litro. Si se añade el efecto sobre el IVA, la rebaja alcanza los 17 cñentimos por litro. La reducción estará en vigor hasta finales de año.En el caso de Italia, no se han prorrogado las rebajas sobre el impuesto del diésel ni tampoco se ha activado ningún nuevo mecanismo de ayuda, lo que ha supuesto un aumento de los precios. El Ejecutivo de Meloni espera a la cita del Consejo Europeo ya que quiere que las nuevas medidas se hagan en base a las «indicaciones políticas claras y concreteas». El precio de los combustibles ha dado un respiro a los conductores españoles después de tres meses consecutivos de alzas. El inicio de la guerra en Irán con el consiguiente cierre del Estrecho de Ormuz llevó el barril Brent a máximos y provocó, entre otros factores, una escalada progresiva del diésel y la gasolina.La solución del Gobierno para que los ciudadanos no noten tanto el impacto en el bolsillo ha sido implantar una serie de ayudas. Las últimas aprobadas por el Consejo de Ministros consisten en un descuento progresivo sobre el Impuesto Especial de Hidrocarburos (IEH) que parte de los 20 céntimos en este mes de octubre y que en función de la evolución de la inflación se irá rediciendo.Pero la UE vigila de cerca los programas de ayudas. Ya llamó la atención de España en el mes de abril por aplicar un IVA del 10% en el primer paquete de medidas anticrisis, lo que obligó al Ejecutivo a apostar unos meses más tarde por la fórmula de la actualidad. Entonces Bruselas criticó que un IVA al 10% no tenía encaje dentro de la normativa europea y mandaba «un mensaje equívoco a los ciudadanos».Esta vez la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, no ha criticado directamente la medida de la reducción progresiva sobre el IEH, pero sí ha avisado a los países europeos de que las medidas que se apliquen deben ser específicas. Durante un discurso ante el Parlamento Europeo, Von der Leyen señaló que «desde finales de febrero, los precios del gas han aumentado un 140% y los precios del diésel se han duplicado. En total, si hablamos de combustibles fósiles importados, este aumento cuesta a Europa 100.000 millones de euros adicionales».En este contexto, rechazó las ayudas generalizadas para subvencionar el precio de la energía: «El apoyo tiene que ser específico: nada de ayudas generalizadas porque eso incrementaría la demanda, favorecería las rentas más altas y supondría unos costes enormes. En cambio, necesitamos un apoyo hecho a medida».Von der Leyen puso en valor los casos de Francia y Rumanía porque «los sistemas de cheques energéticos proporcionan apoyos a las familias de bajos ingresos».Qué ofrece Francia, el país que toma como ejemplo Von der LeyenEn la Unión Europea , cada país ha optado por una medida diferente para frenar la escalada de los carburantes.Por ejemplo, Francia, uno de los países que ha puesto como ejemplo Von der Leyen ofrece una ayuda a determinados trabajadores que necesitan su coche para desplazarse a trabajar. Se trata de una ayuda de 100 euros, pero esos conductores deben cumplir una serie de requisitos tanto de kilometraje como de renta. El Gobierno francés ha ampliado hasta final de año esas ayudas y calcula que la cantidad de la ayuda responde a 40 céntimos por litro durante seis meses.Entre los requisitos es necesario recorrer una distancia de al menos 15 km por trayecto entre el domicilio y el lugar de trabajo o viajar al menos 8.000km al año como parte de su actividad profesional. Pueden solicitarlo las personas solteras con un salario neto de hasta 2.035 euros , parejas con un hijo con un salario neto de hasta 4.070 euros o parejas con dos hijos con un salario neto de hasta 6.100 euros.Rumanía, otro de los países mencionados por la presidenta de la Comisión Europea, apuesta por sistemas de revisión periódica de impuestos y una modificación del IVA de dos puntos.Qué proponen otros países de EuropaEn Portugal, el Gobierno ha apostado por intervenir el impuesto sobre los productos petrolíferos energéticos, lo que supone un impacto al consumidor de 23 céntimos por litro en el diésel y la gasolina.Recientemente, Alemania aprobó una rebaja sobre el impuesto energético lo que supone que el diésel y la gasolina volverán a reducirse en unos 14 céntimos por litro. Si se añade el efecto sobre el IVA, la rebaja alcanza los 17 cñentimos por litro. La reducción estará en vigor hasta finales de año.En el caso de Italia, no se han prorrogado las rebajas sobre el impuesto del diésel ni tampoco se ha activado ningún nuevo mecanismo de ayuda, lo que ha supuesto un aumento de los precios. El Ejecutivo de Meloni espera a la cita del Consejo Europeo ya que quiere que las nuevas medidas se hagan en base a las «indicaciones políticas claras y concreteas». El precio de los combustibles ha dado un respiro a los conductores españoles después de tres meses consecutivos de alzas. El inicio de la guerra en Irán con el consiguiente cierre del Estrecho de Ormuz llevó el barril Brent a máximos y provocó, entre otros factores, una escalada progresiva del diésel y la gasolina.La solución del Gobierno para que los ciudadanos no noten tanto el impacto en el bolsillo ha sido implantar una serie de ayudas. Las últimas aprobadas por el Consejo de Ministros consisten en un descuento progresivo sobre el Impuesto Especial de Hidrocarburos (IEH) que parte de los 20 céntimos en este mes de octubre y que en función de la evolución de la inflación se irá rediciendo.Pero la UE vigila de cerca los programas de ayudas. Ya llamó la atención de España en el mes de abril por aplicar un IVA del 10% en el primer paquete de medidas anticrisis, lo que obligó al Ejecutivo a apostar unos meses más tarde por la fórmula de la actualidad. Entonces Bruselas criticó que un IVA al 10% no tenía encaje dentro de la normativa europea y mandaba «un mensaje equívoco a los ciudadanos».Esta vez la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, no ha criticado directamente la medida de la reducción progresiva sobre el IEH, pero sí ha avisado a los países europeos de que las medidas que se apliquen deben ser específicas. Durante un discurso ante el Parlamento Europeo, Von der Leyen señaló que «desde finales de febrero, los precios del gas han aumentado un 140% y los precios del diésel se han duplicado. En total, si hablamos de combustibles fósiles importados, este aumento cuesta a Europa 100.000 millones de euros adicionales».En este contexto, rechazó las ayudas generalizadas para subvencionar el precio de la energía: «El apoyo tiene que ser específico: nada de ayudas generalizadas porque eso incrementaría la demanda, favorecería las rentas más altas y supondría unos costes enormes. En cambio, necesitamos un apoyo hecho a medida».Von der Leyen puso en valor los casos de Francia y Rumanía porque «los sistemas de cheques energéticos proporcionan apoyos a las familias de bajos ingresos».Qué ofrece Francia, el país que toma como ejemplo Von der LeyenEn la Unión Europea , cada país ha optado por una medida diferente para frenar la escalada de los carburantes.Por ejemplo, Francia, uno de los países que ha puesto como ejemplo Von der Leyen ofrece una ayuda a determinados trabajadores que necesitan su coche para desplazarse a trabajar. Se trata de una ayuda de 100 euros, pero esos conductores deben cumplir una serie de requisitos tanto de kilometraje como de renta. El Gobierno francés ha ampliado hasta final de año esas ayudas y calcula que la cantidad de la ayuda responde a 40 céntimos por litro durante seis meses.Entre los requisitos es necesario recorrer una distancia de al menos 15 km por trayecto entre el domicilio y el lugar de trabajo o viajar al menos 8.000km al año como parte de su actividad profesional. Pueden solicitarlo las personas solteras con un salario neto de hasta 2.035 euros , parejas con un hijo con un salario neto de hasta 4.070 euros o parejas con dos hijos con un salario neto de hasta 6.100 euros.Rumanía, otro de los países mencionados por la presidenta de la Comisión Europea, apuesta por sistemas de revisión periódica de impuestos y una modificación del IVA de dos puntos.Qué proponen otros países de EuropaEn Portugal, el Gobierno ha apostado por intervenir el impuesto sobre los productos petrolíferos energéticos, lo que supone un impacto al consumidor de 23 céntimos por litro en el diésel y la gasolina.Recientemente, Alemania aprobó una rebaja sobre el impuesto energético lo que supone que el diésel y la gasolina volverán a reducirse en unos 14 céntimos por litro. Si se añade el efecto sobre el IVA, la rebaja alcanza los 17 cñentimos por litro. La reducción estará en vigor hasta finales de año.En el caso de Italia, no se han prorrogado las rebajas sobre el impuesto del diésel ni tampoco se ha activado ningún nuevo mecanismo de ayuda, lo que ha supuesto un aumento de los precios. El Ejecutivo de Meloni espera a la cita del Consejo Europeo ya que quiere que las nuevas medidas se hagan en base a las «indicaciones políticas claras y concreteas». RSS de noticias de economia
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