Con la primavera instalada en el calendario, nada hacía temer a los inquilinos del Palau de la Generalitat que Juanfran Pérez Llorca tendría que afrontar un inicio de curso político sin estar confirmado como candidato del PP a la Generalitat y haciendo campaña para unas elecciones generales. El golpe en la mesa dado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para adelantar la cita con las urnas al próximo 29 de noviembre ha pillado al PP valenciano nadando en aguas revueltas por la indefinición de Génova sobre su futuro.
Los ‘populares’ se movilizan ante una convocatoria que se considera un arma de doble filo para el presidente de la Generalitat y que puede reabrir heridas internas por la confección de las listas
Con la primavera instalada en el calendario, nada hacía temer a los inquilinos del Palau de la Generalitat que Juanfran Pérez Llorca tendría que afrontar un inicio de curso político sin estar confirmado como candidato del PP a la Generalitat y haciendo campaña para unas elecciones generales. El golpe en la mesa dado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para adelantar la cita con las urnas al próximo 29 de noviembre ha pillado al PP valenciano nadando en aguas revueltas por la indefinición de Génova sobre su futuro.
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