Entre los muchos debates que el tibio arranque del Real Madrid de José Mourinho ha generado, eclipsado por el nivel de implicación de Kylian Mbappé, la transmutación de Vinicius en un jugador del montón o la ausencia en los onces del luso de un armador de juego, también tiene su lugar el papel de Endrick Felipe Moreira de Sousa . En un escenario con un tridente atacante muy difícil de desbancar y ante el interés de varios equipos importantes del continente el brasileño pudo salir en verano en busca de un rol protagonista, pero el club frenó en seco esa opción. Atendiendo a su buen rendimiento durante la cesión en Lyon, el nuevo técnico no quería perderlo como recurso. Una decisión que la afición interpretó como parte del plan del portugués de potenciar la meritocracia y apretar a los titulares. Sin embargo, dos meses después ese plan, al menos en lo referente al delantero de Taguatinga, no tenía nada que ver con la realidad del equipo blanco. Así, antes del partido frente a la Roma en la segunda fecha de Champions , el brasileño acumulaba únicamente cuatro minutos sobre el césped . Los que jugó en la ajustada victoria liguera de la sexta jornada sobre el Elche en el Martínez Valero (2-3). Hasta la cita europea del estadio Olímpico ‘Mou’ había tenido mucho cuidado de respetar las jerarquías del vestuario. Pero el parcial de 3-1 ante los de Gasperini y un grosero error de Vinicius provocaron una reacción del técnico portugués, que miró al banquillo para, además de llamar a un Arda Güler que se ha demostrado imprescindible, reclamar a Endrick.Esta pequeña revolución fue el inicio de un cambio en el partido que después apuntalaría el entrenador luso con las entradas de Bernardo Silva y Carlos Espí. Con el turco en el centro del campo el Madrid ganó en posesión y mando, y con el brasileño en el extremo derecho multiplicó su capacidad de amenaza . Porque Endrick es joven y a sus 20 años aún le faltan muchas cosas que pulir, pero lo que no se le puede negar son las ganas con las que salta al césped cada vez que tiene la oportunidad , su confianza para encarar sin descanso a sus rivales y su olfato goleador. Y ante la Roma no fue distinto. El internacional brasileño no solo desbordó por el costado izquierdo de los romanos, ganando la línea de fondo varias veces, sino que fue fundamental en los goles que cimentaron la remontada. En el 2-3 suyo fue el cabezazo que el portero romano no pudo atrapar y cuyo rechace aprovechó Espí para alojar la pelota en la portería. Y solo dos minutos después él mismo, pese a su escasos 172 centímetros de altura, se evadió de las torres defensivas romanas para picar con la testa el 3-3, muy lejos del alcance de los guantes de Gollini. Una incontestable reacción de los merengues que culminó en el alargue Rüdiger con el tanto de la victoria de nuevo a la salida de un córner. Los abrazos de sus compañeros tres el choque reconocieron el buen hacer de Endrick, al que incluso Vinicius señaló en zona mixta como «el mejor jugador de la segunda parte». «Ha entrado muy bien, ha cambiado la dinámica. Esperamos que siga creciendo», reconoció el ‘7’ madridista, que aparcó la decepción por haber sido relevado por Mourinho en el minuto 59 del encuentro para elogiar a su compatriota.Buscado por las cámaras de televisión una vez finalizado el encuentro, Endrick reconoció estar «emocionado». «Estaba hablando con Dios y entré al partido e hice lo que más me gusta, estar en el campo y tener minutos» , explicó sobre su salida al césped para revolucionar el encuentro. «Lo más importante es ganar. El Madrid tiene que ganar. Estar en el Madrid es difícil y hay que pelear. Lo haré siempre», prometió.Puede que ahora, tras la sanción de cuatro partidos a Vinicius por su expulsión frente al Villarreal, tenga un poco más fácil cumplir esa promesa. Con la ausencia del extremo titular puede que Diomandé y Güler ganen peso en el once, pero también se abre una oportunidad para que Endrick sume muchos más minutos a los 35 que acumula este curso . Aunque sea partiendo desde el banquillo. ¿De una posible cesión a un nuevo recurso en ataque?«No sé si lo de hoy cambiará mi estatus», reconoció el delantero. «El entrenador va a hacer lo mejor para el equipo. Si tengo que jugar, Mou me pondrá. Y sino, pues no. Hará lo mejor para mí. Y yo estaré para ayudar en lo que pueda », afirmó al tiempo que echaba un capote a su compatriota sancionado. «Tenían que ser dos partidos de sanción, pero todos sabíamos que no iban a ser dos. Porque lo que hacen con Vini es una cosa increíble. Le van a buscar siempre. Pero él siempre trabaja y lucha contra todo. Cuando vuelva volverá más fuerte».Lo que pase a partir de ahora con el ‘7’ fuera del tablero durante cuatro encuentros y con Endrick de nuevo en la partida es una incógnita que dependerá en buena medida de cómo afronte la situación Mourinho. De momento, lo que sí han cambiado son las circunstancias del veinteañero, cuyo nombre se relacionaba ya con una posible nueva cesión y que ha vuelto a ponerse ante los focos con su brillante actuación en Roma en el siempre amplificador escenario de la Champions League. Entre los muchos debates que el tibio arranque del Real Madrid de José Mourinho ha generado, eclipsado por el nivel de implicación de Kylian Mbappé, la transmutación de Vinicius en un jugador del montón o la ausencia en los onces del luso de un armador de juego, también tiene su lugar el papel de Endrick Felipe Moreira de Sousa . En un escenario con un tridente atacante muy difícil de desbancar y ante el interés de varios equipos importantes del continente el brasileño pudo salir en verano en busca de un rol protagonista, pero el club frenó en seco esa opción. Atendiendo a su buen rendimiento durante la cesión en Lyon, el nuevo técnico no quería perderlo como recurso. Una decisión que la afición interpretó como parte del plan del portugués de potenciar la meritocracia y apretar a los titulares. Sin embargo, dos meses después ese plan, al menos en lo referente al delantero de Taguatinga, no tenía nada que ver con la realidad del equipo blanco. Así, antes del partido frente a la Roma en la segunda fecha de Champions , el brasileño acumulaba únicamente cuatro minutos sobre el césped . Los que jugó en la ajustada victoria liguera de la sexta jornada sobre el Elche en el Martínez Valero (2-3). Hasta la cita europea del estadio Olímpico ‘Mou’ había tenido mucho cuidado de respetar las jerarquías del vestuario. Pero el parcial de 3-1 ante los de Gasperini y un grosero error de Vinicius provocaron una reacción del técnico portugués, que miró al banquillo para, además de llamar a un Arda Güler que se ha demostrado imprescindible, reclamar a Endrick.Esta pequeña revolución fue el inicio de un cambio en el partido que después apuntalaría el entrenador luso con las entradas de Bernardo Silva y Carlos Espí. Con el turco en el centro del campo el Madrid ganó en posesión y mando, y con el brasileño en el extremo derecho multiplicó su capacidad de amenaza . Porque Endrick es joven y a sus 20 años aún le faltan muchas cosas que pulir, pero lo que no se le puede negar son las ganas con las que salta al césped cada vez que tiene la oportunidad , su confianza para encarar sin descanso a sus rivales y su olfato goleador. Y ante la Roma no fue distinto. El internacional brasileño no solo desbordó por el costado izquierdo de los romanos, ganando la línea de fondo varias veces, sino que fue fundamental en los goles que cimentaron la remontada. En el 2-3 suyo fue el cabezazo que el portero romano no pudo atrapar y cuyo rechace aprovechó Espí para alojar la pelota en la portería. Y solo dos minutos después él mismo, pese a su escasos 172 centímetros de altura, se evadió de las torres defensivas romanas para picar con la testa el 3-3, muy lejos del alcance de los guantes de Gollini. Una incontestable reacción de los merengues que culminó en el alargue Rüdiger con el tanto de la victoria de nuevo a la salida de un córner. Los abrazos de sus compañeros tres el choque reconocieron el buen hacer de Endrick, al que incluso Vinicius señaló en zona mixta como «el mejor jugador de la segunda parte». «Ha entrado muy bien, ha cambiado la dinámica. Esperamos que siga creciendo», reconoció el ‘7’ madridista, que aparcó la decepción por haber sido relevado por Mourinho en el minuto 59 del encuentro para elogiar a su compatriota.Buscado por las cámaras de televisión una vez finalizado el encuentro, Endrick reconoció estar «emocionado». «Estaba hablando con Dios y entré al partido e hice lo que más me gusta, estar en el campo y tener minutos» , explicó sobre su salida al césped para revolucionar el encuentro. «Lo más importante es ganar. El Madrid tiene que ganar. Estar en el Madrid es difícil y hay que pelear. Lo haré siempre», prometió.Puede que ahora, tras la sanción de cuatro partidos a Vinicius por su expulsión frente al Villarreal, tenga un poco más fácil cumplir esa promesa. Con la ausencia del extremo titular puede que Diomandé y Güler ganen peso en el once, pero también se abre una oportunidad para que Endrick sume muchos más minutos a los 35 que acumula este curso . Aunque sea partiendo desde el banquillo. ¿De una posible cesión a un nuevo recurso en ataque?«No sé si lo de hoy cambiará mi estatus», reconoció el delantero. «El entrenador va a hacer lo mejor para el equipo. Si tengo que jugar, Mou me pondrá. Y sino, pues no. Hará lo mejor para mí. Y yo estaré para ayudar en lo que pueda », afirmó al tiempo que echaba un capote a su compatriota sancionado. «Tenían que ser dos partidos de sanción, pero todos sabíamos que no iban a ser dos. Porque lo que hacen con Vini es una cosa increíble. Le van a buscar siempre. Pero él siempre trabaja y lucha contra todo. Cuando vuelva volverá más fuerte».Lo que pase a partir de ahora con el ‘7’ fuera del tablero durante cuatro encuentros y con Endrick de nuevo en la partida es una incógnita que dependerá en buena medida de cómo afronte la situación Mourinho. De momento, lo que sí han cambiado son las circunstancias del veinteañero, cuyo nombre se relacionaba ya con una posible nueva cesión y que ha vuelto a ponerse ante los focos con su brillante actuación en Roma en el siempre amplificador escenario de la Champions League. Entre los muchos debates que el tibio arranque del Real Madrid de José Mourinho ha generado, eclipsado por el nivel de implicación de Kylian Mbappé, la transmutación de Vinicius en un jugador del montón o la ausencia en los onces del luso de un armador de juego, también tiene su lugar el papel de Endrick Felipe Moreira de Sousa . En un escenario con un tridente atacante muy difícil de desbancar y ante el interés de varios equipos importantes del continente el brasileño pudo salir en verano en busca de un rol protagonista, pero el club frenó en seco esa opción. Atendiendo a su buen rendimiento durante la cesión en Lyon, el nuevo técnico no quería perderlo como recurso. Una decisión que la afición interpretó como parte del plan del portugués de potenciar la meritocracia y apretar a los titulares. Sin embargo, dos meses después ese plan, al menos en lo referente al delantero de Taguatinga, no tenía nada que ver con la realidad del equipo blanco. Así, antes del partido frente a la Roma en la segunda fecha de Champions , el brasileño acumulaba únicamente cuatro minutos sobre el césped . Los que jugó en la ajustada victoria liguera de la sexta jornada sobre el Elche en el Martínez Valero (2-3). Hasta la cita europea del estadio Olímpico ‘Mou’ había tenido mucho cuidado de respetar las jerarquías del vestuario. Pero el parcial de 3-1 ante los de Gasperini y un grosero error de Vinicius provocaron una reacción del técnico portugués, que miró al banquillo para, además de llamar a un Arda Güler que se ha demostrado imprescindible, reclamar a Endrick.Esta pequeña revolución fue el inicio de un cambio en el partido que después apuntalaría el entrenador luso con las entradas de Bernardo Silva y Carlos Espí. Con el turco en el centro del campo el Madrid ganó en posesión y mando, y con el brasileño en el extremo derecho multiplicó su capacidad de amenaza . Porque Endrick es joven y a sus 20 años aún le faltan muchas cosas que pulir, pero lo que no se le puede negar son las ganas con las que salta al césped cada vez que tiene la oportunidad , su confianza para encarar sin descanso a sus rivales y su olfato goleador. Y ante la Roma no fue distinto. El internacional brasileño no solo desbordó por el costado izquierdo de los romanos, ganando la línea de fondo varias veces, sino que fue fundamental en los goles que cimentaron la remontada. En el 2-3 suyo fue el cabezazo que el portero romano no pudo atrapar y cuyo rechace aprovechó Espí para alojar la pelota en la portería. Y solo dos minutos después él mismo, pese a su escasos 172 centímetros de altura, se evadió de las torres defensivas romanas para picar con la testa el 3-3, muy lejos del alcance de los guantes de Gollini. Una incontestable reacción de los merengues que culminó en el alargue Rüdiger con el tanto de la victoria de nuevo a la salida de un córner. Los abrazos de sus compañeros tres el choque reconocieron el buen hacer de Endrick, al que incluso Vinicius señaló en zona mixta como «el mejor jugador de la segunda parte». «Ha entrado muy bien, ha cambiado la dinámica. Esperamos que siga creciendo», reconoció el ‘7’ madridista, que aparcó la decepción por haber sido relevado por Mourinho en el minuto 59 del encuentro para elogiar a su compatriota.Buscado por las cámaras de televisión una vez finalizado el encuentro, Endrick reconoció estar «emocionado». «Estaba hablando con Dios y entré al partido e hice lo que más me gusta, estar en el campo y tener minutos» , explicó sobre su salida al césped para revolucionar el encuentro. «Lo más importante es ganar. El Madrid tiene que ganar. Estar en el Madrid es difícil y hay que pelear. Lo haré siempre», prometió.Puede que ahora, tras la sanción de cuatro partidos a Vinicius por su expulsión frente al Villarreal, tenga un poco más fácil cumplir esa promesa. Con la ausencia del extremo titular puede que Diomandé y Güler ganen peso en el once, pero también se abre una oportunidad para que Endrick sume muchos más minutos a los 35 que acumula este curso . Aunque sea partiendo desde el banquillo. ¿De una posible cesión a un nuevo recurso en ataque?«No sé si lo de hoy cambiará mi estatus», reconoció el delantero. «El entrenador va a hacer lo mejor para el equipo. Si tengo que jugar, Mou me pondrá. Y sino, pues no. Hará lo mejor para mí. Y yo estaré para ayudar en lo que pueda », afirmó al tiempo que echaba un capote a su compatriota sancionado. «Tenían que ser dos partidos de sanción, pero todos sabíamos que no iban a ser dos. Porque lo que hacen con Vini es una cosa increíble. Le van a buscar siempre. Pero él siempre trabaja y lucha contra todo. Cuando vuelva volverá más fuerte».Lo que pase a partir de ahora con el ‘7’ fuera del tablero durante cuatro encuentros y con Endrick de nuevo en la partida es una incógnita que dependerá en buena medida de cómo afronte la situación Mourinho. De momento, lo que sí han cambiado son las circunstancias del veinteañero, cuyo nombre se relacionaba ya con una posible nueva cesión y que ha vuelto a ponerse ante los focos con su brillante actuación en Roma en el siempre amplificador escenario de la Champions League. RSS de noticias de deportes
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