La segunda estrella está cada vez más cerca. España acaricia la posibilidad de conquistar la Copa del Mundo de 2026 , sin embargo, los pupilos de Luis de la Fuente deberán superar a una correosa Argentina que ha alcanzado la final a base de carácter, resistencia y fe. En la búsqueda de ese segundo título mundial, la ‘Marea Roja’ volverá a ejercer como jugador número doce desde la grada, un grupo de aficionados en el que también habrá sabor cordobés . Por ello, con motivo de la previa mundialista, ABC ha podido hablar con dos cordobeses que vivirán en directo una cita histórica. No sólo eso, también han completado todo el Mundial, 38 días, acompañando a España desde el partido ante Cabo Verde hasta la finalísima del domingo en Nueva York.De Ginebra a Nueva York con una maleta cargada de ilusión. Francisco Javier Muñoz, cordobés afincado desde hace 14 años en Suiza, estará presente en la final del Mundial después de haber seguido de cerca el camino de la selección española durante todo el torneo.Aunque trabaja en el sector financiero, dentro del área de transformación tecnológica e innovación, el deporte continúa ocupando un lugar especial en su vida. Más aún desde la distancia. «Seguir a la selección es una forma de conectar con los amigos y con España. Es una mezcla de ilusión y de identidad », reconoce mientras espera en el aeropuerto su vuelo hacia Nueva York.No será su primera experiencia mundialista. Ya estuvo en la anterior Copa del Mundo en Catar y ya en Estados Unidos ha asistido a los encuentros ante Cabo Verde y Arabia Saudí en Atlanta, además del duelo frente a Portugal en Dallas. Un ‘tourmalet’ que finalmente se ha visto culminado en el New York New Jersey Stadium, lugar donde se celebrará la final.Un sentimiento de unión entrañableEl camino no ha sido sencillo. Tras quedarse sin localidades en los tres primeros procesos de venta, logró entradas para la final en « el Mundial en el que más me ha costado encontrar entradas ». A ello se suman las enormes distancias y las dificultades para desplazarse. Vuelos, hoteles, trayectos internos y transportes privados elevan el gasto a «varios miles de euros». Pese a todo, destaca el ambiente vivido en las ciudades y las marchas de aficionados antes de los encuentros ya que «la gente se mezcla, canta y se hace fotos. Hay un ambientazo».Fran, durante la previa de un partido de España en Estados Unidos ABCEse sentimiento de unión hace que el momento más emocionante llegue dentro del estadio, más concretamente «cuando suena el himno y ves a miles de españoles animando tan lejos de casa, se te pone la piel de gallina . Por momentos así se justifica todo el viaje».Ya en lo futbolístico, Fran espera una final igualada ante una Argentina «muy guerrera», aunque confía en que España imponga su estilo y levante el título. En caso de victoria, celebrará junto al resto de aficionados españoles en Nueva York. Incluso contempla inmortalizar la experiencia: «Igual me hago un pequeño tatuaje con la fecha o el lugar. Sería haber vivido un momento histórico en primera persona».De Cabo Verde a Argentina «Igual me hago un pequeño tatuaje con la fecha o el lugar. Sería haber vivido un momento histórico en primera persona» Fran MuñozEl periodista cordobés Antonio Gómez Postigo ha vivido el Mundial completo de los partidos de España como aficionado: Cabo Verde, Arabia, Uruguay, Austria, Portugal, Bélgica, Francia y ahora Argentina. Casi 40 días fuera de casa. Todavía le cuesta creer que la selección esté a un paso de la segunda estrella. « Es como un sueño . Esto se planifica, pero la mejor de las previsiones podía ser precisamente vivir esta experiencia. Me tiré la manta a la cabeza y dije: ‘Hasta la final’. Pensé que si España había llegado una vez en cien años, ¿Por qué no podía pasar una segunda?», relata emocionado.La consecución del ‘Sueño americano’Junto a un compañero granadino bautizó el viaje como la ‘Aventura Americana’. El nombre terminó describiendo a la perfección casi cuarenta días de vuelos, hoteles, turismo, fútbol y decisiones tomadas sobre la marcha. «Ha sido una aventura porque son muchísimas experiencias. La logística ha sido muy complicada y un poco estresante, pero también le da emoción. A veces no sabes hasta unas horas antes dónde vas a volar o en qué zona vas a dormir», explica.Emoción ante Francia «Ves llorando a gente con la que has compartido tantos viajes y te acuerdas de tu familia; es muy emocionante» Antonio Gómez Postigo Aunque si bien es cierto que en Estados Unidos no ha encontrado el calor propio que entraña la cultura del fútbol, en México , Guadalajara, fue el lugar donde Antonio sintió con mayor intensidad el pulso del Mundial. «La camiseta de España era casi un salvoconducto. La gente te animaba, te preguntaba y se alegraba de que estuvieras allí», recuerda sobre una parada que terminó convirtiéndose en una de las más especiales de la aventura.Antonio durante la previa de un partido del Mundial de España ABCReconocido por toda la ‘Marea Roja’ por su improvisada, y gigante, bandera de España, Antonio relata que ese cariño encontrado durante el camino ha dado paso ahora a una sensación de incredulidad compartida con el resto de aficionados ya que «todos tenemos ese sentimiento de estar viviendo un sueño. Nos miramos y decimos: estamos en Nueva York, vamos a la final. Es un sueño del que no queremos despertarnos ».La emoción, sin embargo, ya se desbordó en Dallas en las semifinales ante Francia. Allí, mientras celebraba junto a compañeros con los que ha recorrido Europa siguiendo a España, le resultó imposible contener las lágrimas. «Ves llorando a gente con la que has compartido tantos viajes y te acuerdas de tu familia y pareja. Es muy emocionante». Ahora, después de una aventura repleta de recuerdos, solo espera que el último capítulo termine en una gran fiesta y que Córdoba también pueda celebrar la segunda estrella . La segunda estrella está cada vez más cerca. España acaricia la posibilidad de conquistar la Copa del Mundo de 2026 , sin embargo, los pupilos de Luis de la Fuente deberán superar a una correosa Argentina que ha alcanzado la final a base de carácter, resistencia y fe. En la búsqueda de ese segundo título mundial, la ‘Marea Roja’ volverá a ejercer como jugador número doce desde la grada, un grupo de aficionados en el que también habrá sabor cordobés . Por ello, con motivo de la previa mundialista, ABC ha podido hablar con dos cordobeses que vivirán en directo una cita histórica. No sólo eso, también han completado todo el Mundial, 38 días, acompañando a España desde el partido ante Cabo Verde hasta la finalísima del domingo en Nueva York.De Ginebra a Nueva York con una maleta cargada de ilusión. Francisco Javier Muñoz, cordobés afincado desde hace 14 años en Suiza, estará presente en la final del Mundial después de haber seguido de cerca el camino de la selección española durante todo el torneo.Aunque trabaja en el sector financiero, dentro del área de transformación tecnológica e innovación, el deporte continúa ocupando un lugar especial en su vida. Más aún desde la distancia. «Seguir a la selección es una forma de conectar con los amigos y con España. Es una mezcla de ilusión y de identidad », reconoce mientras espera en el aeropuerto su vuelo hacia Nueva York.No será su primera experiencia mundialista. Ya estuvo en la anterior Copa del Mundo en Catar y ya en Estados Unidos ha asistido a los encuentros ante Cabo Verde y Arabia Saudí en Atlanta, además del duelo frente a Portugal en Dallas. Un ‘tourmalet’ que finalmente se ha visto culminado en el New York New Jersey Stadium, lugar donde se celebrará la final.Un sentimiento de unión entrañableEl camino no ha sido sencillo. Tras quedarse sin localidades en los tres primeros procesos de venta, logró entradas para la final en « el Mundial en el que más me ha costado encontrar entradas ». A ello se suman las enormes distancias y las dificultades para desplazarse. Vuelos, hoteles, trayectos internos y transportes privados elevan el gasto a «varios miles de euros». Pese a todo, destaca el ambiente vivido en las ciudades y las marchas de aficionados antes de los encuentros ya que «la gente se mezcla, canta y se hace fotos. Hay un ambientazo».Fran, durante la previa de un partido de España en Estados Unidos ABCEse sentimiento de unión hace que el momento más emocionante llegue dentro del estadio, más concretamente «cuando suena el himno y ves a miles de españoles animando tan lejos de casa, se te pone la piel de gallina . Por momentos así se justifica todo el viaje».Ya en lo futbolístico, Fran espera una final igualada ante una Argentina «muy guerrera», aunque confía en que España imponga su estilo y levante el título. En caso de victoria, celebrará junto al resto de aficionados españoles en Nueva York. Incluso contempla inmortalizar la experiencia: «Igual me hago un pequeño tatuaje con la fecha o el lugar. Sería haber vivido un momento histórico en primera persona».De Cabo Verde a Argentina «Igual me hago un pequeño tatuaje con la fecha o el lugar. Sería haber vivido un momento histórico en primera persona» Fran MuñozEl periodista cordobés Antonio Gómez Postigo ha vivido el Mundial completo de los partidos de España como aficionado: Cabo Verde, Arabia, Uruguay, Austria, Portugal, Bélgica, Francia y ahora Argentina. Casi 40 días fuera de casa. Todavía le cuesta creer que la selección esté a un paso de la segunda estrella. « Es como un sueño . Esto se planifica, pero la mejor de las previsiones podía ser precisamente vivir esta experiencia. Me tiré la manta a la cabeza y dije: ‘Hasta la final’. Pensé que si España había llegado una vez en cien años, ¿Por qué no podía pasar una segunda?», relata emocionado.La consecución del ‘Sueño americano’Junto a un compañero granadino bautizó el viaje como la ‘Aventura Americana’. El nombre terminó describiendo a la perfección casi cuarenta días de vuelos, hoteles, turismo, fútbol y decisiones tomadas sobre la marcha. «Ha sido una aventura porque son muchísimas experiencias. La logística ha sido muy complicada y un poco estresante, pero también le da emoción. A veces no sabes hasta unas horas antes dónde vas a volar o en qué zona vas a dormir», explica.Emoción ante Francia «Ves llorando a gente con la que has compartido tantos viajes y te acuerdas de tu familia; es muy emocionante» Antonio Gómez Postigo Aunque si bien es cierto que en Estados Unidos no ha encontrado el calor propio que entraña la cultura del fútbol, en México , Guadalajara, fue el lugar donde Antonio sintió con mayor intensidad el pulso del Mundial. «La camiseta de España era casi un salvoconducto. La gente te animaba, te preguntaba y se alegraba de que estuvieras allí», recuerda sobre una parada que terminó convirtiéndose en una de las más especiales de la aventura.Antonio durante la previa de un partido del Mundial de España ABCReconocido por toda la ‘Marea Roja’ por su improvisada, y gigante, bandera de España, Antonio relata que ese cariño encontrado durante el camino ha dado paso ahora a una sensación de incredulidad compartida con el resto de aficionados ya que «todos tenemos ese sentimiento de estar viviendo un sueño. Nos miramos y decimos: estamos en Nueva York, vamos a la final. Es un sueño del que no queremos despertarnos ».La emoción, sin embargo, ya se desbordó en Dallas en las semifinales ante Francia. Allí, mientras celebraba junto a compañeros con los que ha recorrido Europa siguiendo a España, le resultó imposible contener las lágrimas. «Ves llorando a gente con la que has compartido tantos viajes y te acuerdas de tu familia y pareja. Es muy emocionante». Ahora, después de una aventura repleta de recuerdos, solo espera que el último capítulo termine en una gran fiesta y que Córdoba también pueda celebrar la segunda estrella . La segunda estrella está cada vez más cerca. España acaricia la posibilidad de conquistar la Copa del Mundo de 2026 , sin embargo, los pupilos de Luis de la Fuente deberán superar a una correosa Argentina que ha alcanzado la final a base de carácter, resistencia y fe. En la búsqueda de ese segundo título mundial, la ‘Marea Roja’ volverá a ejercer como jugador número doce desde la grada, un grupo de aficionados en el que también habrá sabor cordobés . Por ello, con motivo de la previa mundialista, ABC ha podido hablar con dos cordobeses que vivirán en directo una cita histórica. No sólo eso, también han completado todo el Mundial, 38 días, acompañando a España desde el partido ante Cabo Verde hasta la finalísima del domingo en Nueva York.De Ginebra a Nueva York con una maleta cargada de ilusión. Francisco Javier Muñoz, cordobés afincado desde hace 14 años en Suiza, estará presente en la final del Mundial después de haber seguido de cerca el camino de la selección española durante todo el torneo.Aunque trabaja en el sector financiero, dentro del área de transformación tecnológica e innovación, el deporte continúa ocupando un lugar especial en su vida. Más aún desde la distancia. «Seguir a la selección es una forma de conectar con los amigos y con España. Es una mezcla de ilusión y de identidad », reconoce mientras espera en el aeropuerto su vuelo hacia Nueva York.No será su primera experiencia mundialista. Ya estuvo en la anterior Copa del Mundo en Catar y ya en Estados Unidos ha asistido a los encuentros ante Cabo Verde y Arabia Saudí en Atlanta, además del duelo frente a Portugal en Dallas. Un ‘tourmalet’ que finalmente se ha visto culminado en el New York New Jersey Stadium, lugar donde se celebrará la final.Un sentimiento de unión entrañableEl camino no ha sido sencillo. Tras quedarse sin localidades en los tres primeros procesos de venta, logró entradas para la final en « el Mundial en el que más me ha costado encontrar entradas ». A ello se suman las enormes distancias y las dificultades para desplazarse. Vuelos, hoteles, trayectos internos y transportes privados elevan el gasto a «varios miles de euros». Pese a todo, destaca el ambiente vivido en las ciudades y las marchas de aficionados antes de los encuentros ya que «la gente se mezcla, canta y se hace fotos. Hay un ambientazo».Fran, durante la previa de un partido de España en Estados Unidos ABCEse sentimiento de unión hace que el momento más emocionante llegue dentro del estadio, más concretamente «cuando suena el himno y ves a miles de españoles animando tan lejos de casa, se te pone la piel de gallina . Por momentos así se justifica todo el viaje».Ya en lo futbolístico, Fran espera una final igualada ante una Argentina «muy guerrera», aunque confía en que España imponga su estilo y levante el título. En caso de victoria, celebrará junto al resto de aficionados españoles en Nueva York. Incluso contempla inmortalizar la experiencia: «Igual me hago un pequeño tatuaje con la fecha o el lugar. Sería haber vivido un momento histórico en primera persona».De Cabo Verde a Argentina «Igual me hago un pequeño tatuaje con la fecha o el lugar. Sería haber vivido un momento histórico en primera persona» Fran MuñozEl periodista cordobés Antonio Gómez Postigo ha vivido el Mundial completo de los partidos de España como aficionado: Cabo Verde, Arabia, Uruguay, Austria, Portugal, Bélgica, Francia y ahora Argentina. Casi 40 días fuera de casa. Todavía le cuesta creer que la selección esté a un paso de la segunda estrella. « Es como un sueño . Esto se planifica, pero la mejor de las previsiones podía ser precisamente vivir esta experiencia. Me tiré la manta a la cabeza y dije: ‘Hasta la final’. Pensé que si España había llegado una vez en cien años, ¿Por qué no podía pasar una segunda?», relata emocionado.La consecución del ‘Sueño americano’Junto a un compañero granadino bautizó el viaje como la ‘Aventura Americana’. El nombre terminó describiendo a la perfección casi cuarenta días de vuelos, hoteles, turismo, fútbol y decisiones tomadas sobre la marcha. «Ha sido una aventura porque son muchísimas experiencias. La logística ha sido muy complicada y un poco estresante, pero también le da emoción. A veces no sabes hasta unas horas antes dónde vas a volar o en qué zona vas a dormir», explica.Emoción ante Francia «Ves llorando a gente con la que has compartido tantos viajes y te acuerdas de tu familia; es muy emocionante» Antonio Gómez Postigo Aunque si bien es cierto que en Estados Unidos no ha encontrado el calor propio que entraña la cultura del fútbol, en México , Guadalajara, fue el lugar donde Antonio sintió con mayor intensidad el pulso del Mundial. «La camiseta de España era casi un salvoconducto. La gente te animaba, te preguntaba y se alegraba de que estuvieras allí», recuerda sobre una parada que terminó convirtiéndose en una de las más especiales de la aventura.Antonio durante la previa de un partido del Mundial de España ABCReconocido por toda la ‘Marea Roja’ por su improvisada, y gigante, bandera de España, Antonio relata que ese cariño encontrado durante el camino ha dado paso ahora a una sensación de incredulidad compartida con el resto de aficionados ya que «todos tenemos ese sentimiento de estar viviendo un sueño. Nos miramos y decimos: estamos en Nueva York, vamos a la final. Es un sueño del que no queremos despertarnos ».La emoción, sin embargo, ya se desbordó en Dallas en las semifinales ante Francia. Allí, mientras celebraba junto a compañeros con los que ha recorrido Europa siguiendo a España, le resultó imposible contener las lágrimas. «Ves llorando a gente con la que has compartido tantos viajes y te acuerdas de tu familia y pareja. Es muy emocionante». Ahora, después de una aventura repleta de recuerdos, solo espera que el último capítulo termine en una gran fiesta y que Córdoba también pueda celebrar la segunda estrella . RSS de noticias de espana/andalucia
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