La bancada socialista del Senado por designación autonómica será en esta nueva legislatura el reflejo de las últimas tres sacudidas electorales sufridas por el PSOE de Andalucía. El Grupo Socialista ha propuesto para representar a la comunidad en la Cámara Alta a los tres últimos líderes de la federación que fracasaron en su intento de alcanzar —o mantener, en el caso de Susana Díaz— la Presidencia de la Junta: la actual secretaria general, María Jesús Montero ; su antecesor en el cargo, Juan Espadas, y la expresidenta del Gobierno andaluz, Susana Díaz. Los dos últimos ya ocupan un asiento en el Senado.El último Comité Director del PSOE-A ya aprobó la lista, que deberá formalizarse antes de que concluya el plazo legal este lunes a las 10:00 horas. La designación definitiva de los nueve senadores que corresponden a la comunidad en representación del Parlamento andaluz se votará en la sesión plenaria fijada para el próximo jueves 23 de julio .El escenario político que dejaron las elecciones del pasado 17 de mayo, en las que el PP-A de Juanma Moreno se impuso con 53 escaños frente a los 28 del PSOE-A, otorga tres representantes a los socialistas como segunda fuerza de la Cámara. A los populares les corresponderían inicialmente cinco sillones, pero el pacto de gobernabilidad suscrito con Vox contempla la cesión de una de estas plazas, por lo que el PP propondrá a cuatro senadores y la formación de Santiago Abascal contará con dos.La principal novedad de la propuesta socialista es la entrada de María Jesús Montero en sustitución del edil malagueño Víctor González , que ocupó el escaño durante la legislatura iniciada tras los comicios de 2022 junto a Espadas y Díaz. Montero regresará así a las Cortes Generales apenas un mes después de renunciar a su acta de diputada en el Congreso por Sevilla para poder tomar posesión en el Parlamento autonómico, donde actualmente ejerce como portavoz de su grupo . Con este movimiento, la exministra sigue los mismos pasos que dio Juan Espadas hace cuatro años, cuando tras encabezar la candidatura a la Junta compaginó su escaño en el Hospital de las Cinco Llagas con la plaza en el Senado que ahora se dispone a revalidar.El Senado como refugio de los candidatosDe este modo, la Cámara Alta albergará bajo el mismo techo a la cúpula socialista que ha protagonizado el paulatino desalojo y alejamiento del poder de una federación antaño hegemónica, que gobernó Andalucía durante casi 37 años y que encamina ya su paso hacia los doce años ininterrumpidos en la oposición.Para Montero, el trámite parlamentario del próximo jueves adquiere tintes de repliegue estratégico tras haber cosechado el peor resultado histórico de las siglas en la comunidad, perdiendo dos escaños respecto al suelo que fijó Espadas en 2022. Para quien al abandonar sus responsabilidades en el Gobierno de Pedro Sánchez se autoproclamó como «la mujer con más poder del conjunto de la democracia», el Senado se perfila como una parada institucional mientras se especula con su posible regreso al Congreso en las elecciones generales de 2027. Al mismo tiempo, le proporcionará un altavoz político en Madrid que compartirá con Espadas —actual portavoz del PSOE en el Senado, nombrado por Ferraz en los meses previos a su relevo orgánico por Montero en enero de 2025— y con Díaz.Susana Díaz ganó las elecciones, pero perdió la JuntaLos tres dirigentes comparten la marca común de haber sucumbido en las urnas ante el avance electoral de Juanma Moreno, aunque las trayectorias presentan matices. Susana Díaz sí logró imponerse en los comicios de 2018, pero su mayoría insuficiente y una carambola parlamentaria inédita que sumó los votos de PP, Ciudadanos y Vox la desalojaron del Palacio de San Telmo, encontrando desde entonces en la Cámara Alta su espacio de resistencia e influencia. Espadas inició una idéntica travesía en 2022 tras su derrota, y ahora es la actual secretaria general quien completa esta particular trilogía en el refugio madrileño.La compatibilidad entre su labor como senadora y la portavocía en la Cámara autonómica deja abierta, sin embargo, la incógnita sobre la continuidad a medio plazo de Montero en la política regional . La propia dirigente eludió confirmar si agotará la legislatura al frente de la oposición en el Parlamento andaluz: «En cuatro años pasan muchas cosas» y «voy minuto a minuto, partido a partido», señaló en la Cadena Ser al día siguiente del recuento electoral. Mientras se despeja su horizonte, el Senado será el punto de encuentro de tres generaciones de líderes socialistas unidos por el reto fallido de gobernar Andalucía. La bancada socialista del Senado por designación autonómica será en esta nueva legislatura el reflejo de las últimas tres sacudidas electorales sufridas por el PSOE de Andalucía. El Grupo Socialista ha propuesto para representar a la comunidad en la Cámara Alta a los tres últimos líderes de la federación que fracasaron en su intento de alcanzar —o mantener, en el caso de Susana Díaz— la Presidencia de la Junta: la actual secretaria general, María Jesús Montero ; su antecesor en el cargo, Juan Espadas, y la expresidenta del Gobierno andaluz, Susana Díaz. Los dos últimos ya ocupan un asiento en el Senado.El último Comité Director del PSOE-A ya aprobó la lista, que deberá formalizarse antes de que concluya el plazo legal este lunes a las 10:00 horas. La designación definitiva de los nueve senadores que corresponden a la comunidad en representación del Parlamento andaluz se votará en la sesión plenaria fijada para el próximo jueves 23 de julio .El escenario político que dejaron las elecciones del pasado 17 de mayo, en las que el PP-A de Juanma Moreno se impuso con 53 escaños frente a los 28 del PSOE-A, otorga tres representantes a los socialistas como segunda fuerza de la Cámara. A los populares les corresponderían inicialmente cinco sillones, pero el pacto de gobernabilidad suscrito con Vox contempla la cesión de una de estas plazas, por lo que el PP propondrá a cuatro senadores y la formación de Santiago Abascal contará con dos.La principal novedad de la propuesta socialista es la entrada de María Jesús Montero en sustitución del edil malagueño Víctor González , que ocupó el escaño durante la legislatura iniciada tras los comicios de 2022 junto a Espadas y Díaz. Montero regresará así a las Cortes Generales apenas un mes después de renunciar a su acta de diputada en el Congreso por Sevilla para poder tomar posesión en el Parlamento autonómico, donde actualmente ejerce como portavoz de su grupo . Con este movimiento, la exministra sigue los mismos pasos que dio Juan Espadas hace cuatro años, cuando tras encabezar la candidatura a la Junta compaginó su escaño en el Hospital de las Cinco Llagas con la plaza en el Senado que ahora se dispone a revalidar.El Senado como refugio de los candidatosDe este modo, la Cámara Alta albergará bajo el mismo techo a la cúpula socialista que ha protagonizado el paulatino desalojo y alejamiento del poder de una federación antaño hegemónica, que gobernó Andalucía durante casi 37 años y que encamina ya su paso hacia los doce años ininterrumpidos en la oposición.Para Montero, el trámite parlamentario del próximo jueves adquiere tintes de repliegue estratégico tras haber cosechado el peor resultado histórico de las siglas en la comunidad, perdiendo dos escaños respecto al suelo que fijó Espadas en 2022. Para quien al abandonar sus responsabilidades en el Gobierno de Pedro Sánchez se autoproclamó como «la mujer con más poder del conjunto de la democracia», el Senado se perfila como una parada institucional mientras se especula con su posible regreso al Congreso en las elecciones generales de 2027. Al mismo tiempo, le proporcionará un altavoz político en Madrid que compartirá con Espadas —actual portavoz del PSOE en el Senado, nombrado por Ferraz en los meses previos a su relevo orgánico por Montero en enero de 2025— y con Díaz.Susana Díaz ganó las elecciones, pero perdió la JuntaLos tres dirigentes comparten la marca común de haber sucumbido en las urnas ante el avance electoral de Juanma Moreno, aunque las trayectorias presentan matices. Susana Díaz sí logró imponerse en los comicios de 2018, pero su mayoría insuficiente y una carambola parlamentaria inédita que sumó los votos de PP, Ciudadanos y Vox la desalojaron del Palacio de San Telmo, encontrando desde entonces en la Cámara Alta su espacio de resistencia e influencia. Espadas inició una idéntica travesía en 2022 tras su derrota, y ahora es la actual secretaria general quien completa esta particular trilogía en el refugio madrileño.La compatibilidad entre su labor como senadora y la portavocía en la Cámara autonómica deja abierta, sin embargo, la incógnita sobre la continuidad a medio plazo de Montero en la política regional . La propia dirigente eludió confirmar si agotará la legislatura al frente de la oposición en el Parlamento andaluz: «En cuatro años pasan muchas cosas» y «voy minuto a minuto, partido a partido», señaló en la Cadena Ser al día siguiente del recuento electoral. Mientras se despeja su horizonte, el Senado será el punto de encuentro de tres generaciones de líderes socialistas unidos por el reto fallido de gobernar Andalucía. La bancada socialista del Senado por designación autonómica será en esta nueva legislatura el reflejo de las últimas tres sacudidas electorales sufridas por el PSOE de Andalucía. El Grupo Socialista ha propuesto para representar a la comunidad en la Cámara Alta a los tres últimos líderes de la federación que fracasaron en su intento de alcanzar —o mantener, en el caso de Susana Díaz— la Presidencia de la Junta: la actual secretaria general, María Jesús Montero ; su antecesor en el cargo, Juan Espadas, y la expresidenta del Gobierno andaluz, Susana Díaz. Los dos últimos ya ocupan un asiento en el Senado.El último Comité Director del PSOE-A ya aprobó la lista, que deberá formalizarse antes de que concluya el plazo legal este lunes a las 10:00 horas. La designación definitiva de los nueve senadores que corresponden a la comunidad en representación del Parlamento andaluz se votará en la sesión plenaria fijada para el próximo jueves 23 de julio .El escenario político que dejaron las elecciones del pasado 17 de mayo, en las que el PP-A de Juanma Moreno se impuso con 53 escaños frente a los 28 del PSOE-A, otorga tres representantes a los socialistas como segunda fuerza de la Cámara. A los populares les corresponderían inicialmente cinco sillones, pero el pacto de gobernabilidad suscrito con Vox contempla la cesión de una de estas plazas, por lo que el PP propondrá a cuatro senadores y la formación de Santiago Abascal contará con dos.La principal novedad de la propuesta socialista es la entrada de María Jesús Montero en sustitución del edil malagueño Víctor González , que ocupó el escaño durante la legislatura iniciada tras los comicios de 2022 junto a Espadas y Díaz. Montero regresará así a las Cortes Generales apenas un mes después de renunciar a su acta de diputada en el Congreso por Sevilla para poder tomar posesión en el Parlamento autonómico, donde actualmente ejerce como portavoz de su grupo . Con este movimiento, la exministra sigue los mismos pasos que dio Juan Espadas hace cuatro años, cuando tras encabezar la candidatura a la Junta compaginó su escaño en el Hospital de las Cinco Llagas con la plaza en el Senado que ahora se dispone a revalidar.El Senado como refugio de los candidatosDe este modo, la Cámara Alta albergará bajo el mismo techo a la cúpula socialista que ha protagonizado el paulatino desalojo y alejamiento del poder de una federación antaño hegemónica, que gobernó Andalucía durante casi 37 años y que encamina ya su paso hacia los doce años ininterrumpidos en la oposición.Para Montero, el trámite parlamentario del próximo jueves adquiere tintes de repliegue estratégico tras haber cosechado el peor resultado histórico de las siglas en la comunidad, perdiendo dos escaños respecto al suelo que fijó Espadas en 2022. Para quien al abandonar sus responsabilidades en el Gobierno de Pedro Sánchez se autoproclamó como «la mujer con más poder del conjunto de la democracia», el Senado se perfila como una parada institucional mientras se especula con su posible regreso al Congreso en las elecciones generales de 2027. Al mismo tiempo, le proporcionará un altavoz político en Madrid que compartirá con Espadas —actual portavoz del PSOE en el Senado, nombrado por Ferraz en los meses previos a su relevo orgánico por Montero en enero de 2025— y con Díaz.Susana Díaz ganó las elecciones, pero perdió la JuntaLos tres dirigentes comparten la marca común de haber sucumbido en las urnas ante el avance electoral de Juanma Moreno, aunque las trayectorias presentan matices. Susana Díaz sí logró imponerse en los comicios de 2018, pero su mayoría insuficiente y una carambola parlamentaria inédita que sumó los votos de PP, Ciudadanos y Vox la desalojaron del Palacio de San Telmo, encontrando desde entonces en la Cámara Alta su espacio de resistencia e influencia. Espadas inició una idéntica travesía en 2022 tras su derrota, y ahora es la actual secretaria general quien completa esta particular trilogía en el refugio madrileño.La compatibilidad entre su labor como senadora y la portavocía en la Cámara autonómica deja abierta, sin embargo, la incógnita sobre la continuidad a medio plazo de Montero en la política regional . La propia dirigente eludió confirmar si agotará la legislatura al frente de la oposición en el Parlamento andaluz: «En cuatro años pasan muchas cosas» y «voy minuto a minuto, partido a partido», señaló en la Cadena Ser al día siguiente del recuento electoral. Mientras se despeja su horizonte, el Senado será el punto de encuentro de tres generaciones de líderes socialistas unidos por el reto fallido de gobernar Andalucía. RSS de noticias de espana/andalucia
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