El vallisoletano Álvaro González Villoria, en la categoría de narrativa, y el zamorano Diego Braña Linares, en poesía, recibían este sábado los galardones de la primera edición del Certamen Literario Valpuesta para Jóvenes Escritores de Castilla y León, una iniciativa del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua para impulsar la creación literaria entre autores de la Comunidad de entre 18 y 30 años, que culmina en el Palacio de la Isla de Burgos con un encuentro de creación, diálogo y convivencia entre los ocho autores finalistas, según recogió Ical.El fallo del certamen ponía el broche final al I Encuentro Literario Valpuesta, celebrado los días 17 y 18 de julio y concebido como un espacio de convivencia, intercambio de experiencias y reflexión en torno a la creación literaria. Los ocho autores finalistas participaron durante dos jornadas en un programa de actividades desarrollado en el Palacio de la Isla junto a los escritores Óscar Esquivias y María Ángeles Álvarez, invitados a compartir con ellos su experiencia y su visión del oficio de escribir.A través de este proyecto, el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua amplía sus líneas de actuación en apoyo a la creación contemporánea. El Certamen Literario Valpuesta para Jóvenes Escritores de Castilla y León pretende acompañar a los jóvenes autores en los primeros pasos de su trayectoria, «favorecer el encuentro entre nuevas voces de la literatura de Castilla y León y ofrecer un espacio de diálogo que contribuya a estimular la escritura y el intercambio de ideas».El director del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, Andrés Abajo, destacaba que «Valpuesta nace con la voluntad de acompañar a quienes empiezan a construir su trayectoria literaria». «No queríamos organizar únicamente un certamen, sino crear un espacio donde los jóvenes escritores pudieran conocerse, compartir experiencias y descubrir que la literatura también se construye en comunidad. La calidad de las obras presentadas en esta primera edición confirma que Castilla y León cuenta con una nueva generación de escritores de enorme talento y nos anima a consolidar Valpuesta como un punto de encuentro para quienes comienzan su trayectoria literaria», defendía.El certamen toma su nombre del enclave vinculado a los orígenes del castellano escrito, y refuerza el compromiso del Instituto con la promoción de la lengua, la literatura y el patrimonio cultural de Castilla y León.Cada una de las dos modalidades del certamen está dotada con un premio de 3.000 euros, al que se suma la publicación de la obra ganadora por parte del Instituto, con el propósito de facilitar su difusión y acercarla a los lectores.Los galardonadosEn la modalidad de narrativa, el premio recayó en Álvaro González Villoria por la novela ‘Los nombres que no se dicen’. Ambientada en Castilla, la obra aborda la memoria familiar, los silencios heredados y la necesidad de enfrentarse al pasado para comprender el presente. El autor define su novela como «una historia íntima donde lo más peligroso no es descubrir un secreto, sino atreverse a nombrarlo; porque, a veces, decir un nombre es devolverle a alguien su lugar y, con ello, empezar por fin a reparar una familia».Natural de Valladolid, Álvaro González Villoria es graduado en Óptica y Optometría y posee un Máster de Profesorado de Secundaria. La escritura ocupa desde hace años un lugar destacado en su trayectoria personal y creativa, que ya ha sido reconocida en distintos certámenes literarios nacionales.En la modalidad de poesía, el galardón ha sido para Diego Braña Linares por el poemario ‘Las oscuras golondrinas nunca volvieron’, una obra que propone una reflexión sobre la memoria, el paso del tiempo, la pérdida y la esperanza a través de una ciudad que se apaga lentamente junto al curso del Duero. En palabras del autor, «cada poema es un latido de lo perdido, pero también un eco de esperanza».Nacido en Gijón y residente en Zamora, Braña ha cultivado la poesía desde muy joven y ha obtenido diversos reconocimientos en certámenes literarios. El poemario premiado reúne una selección de composiciones que muestran una voz poética marcada por la evocación, la emoción contenida y la mirada sobre el paisaje y la memoria.Con esta primera edición, el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua pone en marcha un proyecto con vocación de continuidad que aspira a consolidarse como una cita de referencia para la creación literaria joven en Castilla y León. El vallisoletano Álvaro González Villoria, en la categoría de narrativa, y el zamorano Diego Braña Linares, en poesía, recibían este sábado los galardones de la primera edición del Certamen Literario Valpuesta para Jóvenes Escritores de Castilla y León, una iniciativa del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua para impulsar la creación literaria entre autores de la Comunidad de entre 18 y 30 años, que culmina en el Palacio de la Isla de Burgos con un encuentro de creación, diálogo y convivencia entre los ocho autores finalistas, según recogió Ical.El fallo del certamen ponía el broche final al I Encuentro Literario Valpuesta, celebrado los días 17 y 18 de julio y concebido como un espacio de convivencia, intercambio de experiencias y reflexión en torno a la creación literaria. Los ocho autores finalistas participaron durante dos jornadas en un programa de actividades desarrollado en el Palacio de la Isla junto a los escritores Óscar Esquivias y María Ángeles Álvarez, invitados a compartir con ellos su experiencia y su visión del oficio de escribir.A través de este proyecto, el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua amplía sus líneas de actuación en apoyo a la creación contemporánea. El Certamen Literario Valpuesta para Jóvenes Escritores de Castilla y León pretende acompañar a los jóvenes autores en los primeros pasos de su trayectoria, «favorecer el encuentro entre nuevas voces de la literatura de Castilla y León y ofrecer un espacio de diálogo que contribuya a estimular la escritura y el intercambio de ideas».El director del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, Andrés Abajo, destacaba que «Valpuesta nace con la voluntad de acompañar a quienes empiezan a construir su trayectoria literaria». «No queríamos organizar únicamente un certamen, sino crear un espacio donde los jóvenes escritores pudieran conocerse, compartir experiencias y descubrir que la literatura también se construye en comunidad. La calidad de las obras presentadas en esta primera edición confirma que Castilla y León cuenta con una nueva generación de escritores de enorme talento y nos anima a consolidar Valpuesta como un punto de encuentro para quienes comienzan su trayectoria literaria», defendía.El certamen toma su nombre del enclave vinculado a los orígenes del castellano escrito, y refuerza el compromiso del Instituto con la promoción de la lengua, la literatura y el patrimonio cultural de Castilla y León.Cada una de las dos modalidades del certamen está dotada con un premio de 3.000 euros, al que se suma la publicación de la obra ganadora por parte del Instituto, con el propósito de facilitar su difusión y acercarla a los lectores.Los galardonadosEn la modalidad de narrativa, el premio recayó en Álvaro González Villoria por la novela ‘Los nombres que no se dicen’. Ambientada en Castilla, la obra aborda la memoria familiar, los silencios heredados y la necesidad de enfrentarse al pasado para comprender el presente. El autor define su novela como «una historia íntima donde lo más peligroso no es descubrir un secreto, sino atreverse a nombrarlo; porque, a veces, decir un nombre es devolverle a alguien su lugar y, con ello, empezar por fin a reparar una familia».Natural de Valladolid, Álvaro González Villoria es graduado en Óptica y Optometría y posee un Máster de Profesorado de Secundaria. La escritura ocupa desde hace años un lugar destacado en su trayectoria personal y creativa, que ya ha sido reconocida en distintos certámenes literarios nacionales.En la modalidad de poesía, el galardón ha sido para Diego Braña Linares por el poemario ‘Las oscuras golondrinas nunca volvieron’, una obra que propone una reflexión sobre la memoria, el paso del tiempo, la pérdida y la esperanza a través de una ciudad que se apaga lentamente junto al curso del Duero. En palabras del autor, «cada poema es un latido de lo perdido, pero también un eco de esperanza».Nacido en Gijón y residente en Zamora, Braña ha cultivado la poesía desde muy joven y ha obtenido diversos reconocimientos en certámenes literarios. El poemario premiado reúne una selección de composiciones que muestran una voz poética marcada por la evocación, la emoción contenida y la mirada sobre el paisaje y la memoria.Con esta primera edición, el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua pone en marcha un proyecto con vocación de continuidad que aspira a consolidarse como una cita de referencia para la creación literaria joven en Castilla y León. El vallisoletano Álvaro González Villoria, en la categoría de narrativa, y el zamorano Diego Braña Linares, en poesía, recibían este sábado los galardones de la primera edición del Certamen Literario Valpuesta para Jóvenes Escritores de Castilla y León, una iniciativa del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua para impulsar la creación literaria entre autores de la Comunidad de entre 18 y 30 años, que culmina en el Palacio de la Isla de Burgos con un encuentro de creación, diálogo y convivencia entre los ocho autores finalistas, según recogió Ical.El fallo del certamen ponía el broche final al I Encuentro Literario Valpuesta, celebrado los días 17 y 18 de julio y concebido como un espacio de convivencia, intercambio de experiencias y reflexión en torno a la creación literaria. Los ocho autores finalistas participaron durante dos jornadas en un programa de actividades desarrollado en el Palacio de la Isla junto a los escritores Óscar Esquivias y María Ángeles Álvarez, invitados a compartir con ellos su experiencia y su visión del oficio de escribir.A través de este proyecto, el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua amplía sus líneas de actuación en apoyo a la creación contemporánea. El Certamen Literario Valpuesta para Jóvenes Escritores de Castilla y León pretende acompañar a los jóvenes autores en los primeros pasos de su trayectoria, «favorecer el encuentro entre nuevas voces de la literatura de Castilla y León y ofrecer un espacio de diálogo que contribuya a estimular la escritura y el intercambio de ideas».El director del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, Andrés Abajo, destacaba que «Valpuesta nace con la voluntad de acompañar a quienes empiezan a construir su trayectoria literaria». «No queríamos organizar únicamente un certamen, sino crear un espacio donde los jóvenes escritores pudieran conocerse, compartir experiencias y descubrir que la literatura también se construye en comunidad. La calidad de las obras presentadas en esta primera edición confirma que Castilla y León cuenta con una nueva generación de escritores de enorme talento y nos anima a consolidar Valpuesta como un punto de encuentro para quienes comienzan su trayectoria literaria», defendía.El certamen toma su nombre del enclave vinculado a los orígenes del castellano escrito, y refuerza el compromiso del Instituto con la promoción de la lengua, la literatura y el patrimonio cultural de Castilla y León.Cada una de las dos modalidades del certamen está dotada con un premio de 3.000 euros, al que se suma la publicación de la obra ganadora por parte del Instituto, con el propósito de facilitar su difusión y acercarla a los lectores.Los galardonadosEn la modalidad de narrativa, el premio recayó en Álvaro González Villoria por la novela ‘Los nombres que no se dicen’. Ambientada en Castilla, la obra aborda la memoria familiar, los silencios heredados y la necesidad de enfrentarse al pasado para comprender el presente. El autor define su novela como «una historia íntima donde lo más peligroso no es descubrir un secreto, sino atreverse a nombrarlo; porque, a veces, decir un nombre es devolverle a alguien su lugar y, con ello, empezar por fin a reparar una familia».Natural de Valladolid, Álvaro González Villoria es graduado en Óptica y Optometría y posee un Máster de Profesorado de Secundaria. La escritura ocupa desde hace años un lugar destacado en su trayectoria personal y creativa, que ya ha sido reconocida en distintos certámenes literarios nacionales.En la modalidad de poesía, el galardón ha sido para Diego Braña Linares por el poemario ‘Las oscuras golondrinas nunca volvieron’, una obra que propone una reflexión sobre la memoria, el paso del tiempo, la pérdida y la esperanza a través de una ciudad que se apaga lentamente junto al curso del Duero. En palabras del autor, «cada poema es un latido de lo perdido, pero también un eco de esperanza».Nacido en Gijón y residente en Zamora, Braña ha cultivado la poesía desde muy joven y ha obtenido diversos reconocimientos en certámenes literarios. El poemario premiado reúne una selección de composiciones que muestran una voz poética marcada por la evocación, la emoción contenida y la mirada sobre el paisaje y la memoria.Con esta primera edición, el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua pone en marcha un proyecto con vocación de continuidad que aspira a consolidarse como una cita de referencia para la creación literaria joven en Castilla y León. RSS de noticias de espana
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