Durante cuatro meses, Violeta G. estuvo observando su báscula con paciencia sin que la aguja descendiera más de un gramo. Esta joven de 23 años confiaba en que un complemento alimenticio que se vende como una alternativa sin receta al multiventas Ozempic le ayudara a bajar de peso, pero no fue así. Como cualquier joven de hoy en día, las redes sociales le llevaron a confiar en el producto que una chica fuerte y delgada mostraba por Instagram. «Con esto vas a estar perfecta en verano», decía la creadora de contenido, mientras posaba al lado del envase con polvo. Violeta abonó 69,99 euros y, efectivamente, su cuerpo no reaccionó como esperaba. «Si tu objetivo es bajar de peso sin dieta o ejercicio, es imposible», sostiene engañada.A lo que la joven de 23 años le dio la oportunidad no fue a ningún secreto con su farmacéutico de confianza o una receta falsa, Violeta lo compró directamente desde internet. De hecho, estas ‘milagrosas alternativas’ al Ozempic, Wegovy o Sanxena han encontrado ahora una nueva versión en las estanterías de las farmacias.No es la primera vez que una supuesta ‘copia’ a estos productos virales aparece en el mostrador de una botica. Los parches adelgazantes ya se presentaron como la solución ideal para reducir la grasa localizada, controlar el apetito o acelerar el metabolismo sin necesidad de dietas estrictas ni ejercicio físico. Ahora, decenas de complementos alimenticios bajo nombres como Sacio Pep 500, Dietbacs o Liposer, están tras el cristal ofreciéndote la variante más «natural» del exitoso fármaco cuyo principio activo es la semaglutida. Todos ellos también prometen controlar el apetito y bajar de peso sin apenas moverte y además bajo la premisa de comprarlo sin receta. Son de venta libre. El negocio de la pérdida de peso está en su época de esplendor. Numerosos de estos ‘Ozempic sin receta’ se están publicitando en redes sociales con mensajes que garantizan adelgazar sin actividad física o dieta. Y los anuncios funcionan. La Asociación Española de Complementos Alimenticios (Afepadi) ha contabilizado que la mayor parte de los españoles compran estos complementos en farmacias, el 62% los adquiere allí. Pero no es el único punto de venta: un 23% de españoles los compra en herbolarios, un 20% se hace con ellos online y un 19% los consigue en supermercados. Es más, aunque a menudo pasan desapercibidos, los complementos alimenticios se han convertido en un negocio multimillonario. Lejos de limitarse a aquellos que «ayudan» a adelgazar , muchas personas recurren a ellos con el objetivo de reforzar las defensas, mejorar el rendimiento deportivo, favorecer el descanso o aliviar determinados dolores. El crecimiento de los complementos para adelgazar coincide en el tiempo con el ‘boom’ del Ozempic contra la obesidad en todo el mundo y también en España. El doctor Fernando Vidal-Ostos, miembro del área de obesidad de SEEN (Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición) avisa de su errónea comparativa. «No es una comparación adecuada. Entiendo que se utilice como reclamo comercial porque los tratamientos basados en incretinas han tenido mucha visibilidad, pero científicamente no son equivalentes», sostiene A diferencia de un medicamento , un suplemento alimenticio es un producto diseñado para complementar tu dieta. Están formulados a partir de fibras, vitaminas, extractos vegetales y otros compuestos con efecto nutricional o fisiológico. Mientras tanto, un medicamento ha pasado por «un proceso específico de evaluación para demostrar calidad, seguridad y eficacia», informa el doctor. A ello se le suma una ficha técnica detallada, pautas de dosificación, contraindicaciones y un sistema de farmacovigilancia que permite mantener un seguimiento.En polvo, en pastillas o en gominola una vez al día estos productos ‘adelgazantes’ pretenden que las personas se sientan llenas durante más tiempo, reduciendo así el apetito y la ingesta de alimentos. Algo que el experto Vidal-Ostos rebate: «El hambre es una señal fisiológica. No se trata de eliminarla por completo ni de vivir intentando bloquearla».Pero, ¿funciona realmente?La pregunta es, ¿realmente funcionan? ¿existe evidencia científica detrás de estas promesas o se trata de una nueva fiebre alimentada por las redes sociales y el marketing? Los especialistas adelantan que no sustituye un tratamiento contra la obesidad ni hace milagros.«Quien prometa que la microbiota es la clave para detener la obesidad nos está mintiendo» Julio Basulto Nutricionista«Ningún complemento dietético esconde el santo grial para perder peso», escribe el nutricionista Julio Basulto en su libro ‘Todos gordos (con perdón)’. El especialista se posiciona completamente en contra de estos productos: «Hoy por hoy tenemos meridianamente claro que ni las terapias alternativas ni los complementos alimenticios son útiles para adelgazar ». En el mismo libro, Basulto dictamina que «quien prometa que la microbiota es la clave para detener la obesidad está mintiendo». El experto alerta también a los consumidores que pueden generar una falsa sensación de seguridad que les lleve a la relajación de sus hábitos de vida.Violeta, intoxicada por la falsa idea de adelgazar milagrosamente, confirma la realidad de Basulto: «Me generaba un dolor de estómago impresionante, se me hinchó la tripa y me veía más ancha que cuando empecé». Su intención era perder entre 3-5 kg, y le pareció una opción ideal invertir casi 70 euros en dicho producto. Las redes sociales se apoderaron de su deseo y sucumbió por completo a su engaño. Todas las mañanas acudía impaciente al espejo para contemplar un cambio que no llegaba, después de tomarse la mezcla ‘maravillosa’, volvía para comprobarlo. Al principio, decía, «solo han pasado unos días», pero para cuando la paciencia se le acabó, ya llevaba tres meses tomando este complemento alimenticio y seguía sin encontrar cambios. Perdió su motivación. Violeta le dio otra oportunidad. Cuando vio que después de treinta días esperanzada no le generaban cambios sino que, por el contrario, comía más y estaba más hinchada, decidió abandonarlo. La joven se dio de bruces cuando se topó con el razonamiento más lógico. Concluyó que el ejercicio y una buena dieta eran las únicas vías para llegar a su peso deseado.El especialista del área de obesidad de SEEN lo sustenta: «No significa que el producto adelgace por sí mismo ni que funcione al margen del resto de hábitos». A su vez, defiende que las marcas no deberían «prometer resultados que no están claramente demostrados». Sin embargo, también dice que la combinación de la ingesta de estos productos con una alimentación equilibrada y una vida activa en deporte, puede jugar un papel fundamental. Aumento de la frecuencia cardíaca o presión arterial inusual, entre los efectos secundariosPor otra parte, los efectos secundarios de estos complementos alimenticios no pasan desapercibidos. Entre los más comunes: náuseas, diarrea, estreñimiento o dolor abdominal persistente. También, en algunos casos, aumento de la frecuencia cardíaca (palpitaciones) o presión arterial inusual. Y estos son los más leves, en casos menos frecuentes, pueden acelerar, bloquear o potenciar el efecto de medicamentos recetados (como anticoagulantes o tratamientos oncológicos).Igualmente, en ciertas circunstancias, los antioxidantes, como las vitaminas C y E podrían hacer que ciertos medicamentos quimioterapéuticos se vuelvan menos eficaces, lo que se vuelve considerablemente peligroso para personas con cáncer. En la misma línea, la vitamina K puede hacer que el anticoagulante warfarina usado para aligerar la consistencia de la sangre resulte menos eficaz, con lo cual el riesgo de formación de coágulos en la sangre podría incrementarse. Los expertos, en cualquier caso, advierten de que el consumo prolongado o en dosis altas puede derivar en toxicidad hepática o daño renal.Se debe tener mucho cuidado con los complementos consumidos, pues, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) afirma haber encontrado productos que incumplen la normativa europea en los ingredientes de los complementos. En su análisis detectaron un caso especialmente preocupante, el de Fasterdetox, en el que halló efedrina , una sustancia prohibida , motivo por el que trasladaron la denuncia a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). Además, la organización apunta que numerosos productos comercializados con promesas para perder peso incumplen la normativa europea al utilizar declaraciones de propiedades saludables no autorizadas o atribuir propiedades a ingredientes vegetales aún pendientes de evaluación. A ello se suma que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), en 2024, retiró ciertos productos del mercado: Soraya Cápsulas, HHS Kuka Café, Soraya Slim Coffee Café, Lipo Solución y Té Detox por contener sibutramina, un supresor del apetito prohibido en la Unión Europea por su relación con problemas cardiovasculares. Igual que la fluoxetina , antidepresivo; fenolftaleina , laxante estimulante que aumenta la motilidad intestinal e inhibe la absorción de electrolitos y agua. Lo mismo sucede con la benzilpiperazina (BZP), un estimulante del sistema nervioso central. La mayoría de los suplementos que se ven afectados por este tipo de añadidos son los que promocionan el aumento de masa muscular y reducción de peso.El complemento alimenticio en polvo que compró Violeta. Se puede mezclar con leche o agua. Tania SieiraDel mismo modo que hay que evitar otros productos como aquellos que contienen efedra (ma-huang) , una planta medicinal que se ha utilizado en varias ocasiones para bajar de peso. De hecho, en Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) la ha prohibido por su asociación con efectos secundarios. Se desarrollaba presión arterial alta, latidos cardíacos irregulares, accidentes cerebrovasculares, convulsiones y ataques cardíacos, entre otros.Por otra parte, en países como EE.UU. hay datos que revelan que entre el 23% y el 82,5% de la población consume medicamentos y complementos alimenticios de forma simultánea, de acuerdo con el estudio National Center for Health Statistics. Algo que no es para nada recomendable puesto que aumenta significativamente el riesgo de complicaciones adversas.Después de la frustración de los falsos Ozempic de farmacia, Violeta ha empezado a comer mejor e intenta hacer algo de ejercicio. Le siguen saliendo anuncios en Instagram, pero ya ni les presta atención. Durante cuatro meses, Violeta G. estuvo observando su báscula con paciencia sin que la aguja descendiera más de un gramo. Esta joven de 23 años confiaba en que un complemento alimenticio que se vende como una alternativa sin receta al multiventas Ozempic le ayudara a bajar de peso, pero no fue así. Como cualquier joven de hoy en día, las redes sociales le llevaron a confiar en el producto que una chica fuerte y delgada mostraba por Instagram. «Con esto vas a estar perfecta en verano», decía la creadora de contenido, mientras posaba al lado del envase con polvo. Violeta abonó 69,99 euros y, efectivamente, su cuerpo no reaccionó como esperaba. «Si tu objetivo es bajar de peso sin dieta o ejercicio, es imposible», sostiene engañada.A lo que la joven de 23 años le dio la oportunidad no fue a ningún secreto con su farmacéutico de confianza o una receta falsa, Violeta lo compró directamente desde internet. De hecho, estas ‘milagrosas alternativas’ al Ozempic, Wegovy o Sanxena han encontrado ahora una nueva versión en las estanterías de las farmacias.No es la primera vez que una supuesta ‘copia’ a estos productos virales aparece en el mostrador de una botica. Los parches adelgazantes ya se presentaron como la solución ideal para reducir la grasa localizada, controlar el apetito o acelerar el metabolismo sin necesidad de dietas estrictas ni ejercicio físico. Ahora, decenas de complementos alimenticios bajo nombres como Sacio Pep 500, Dietbacs o Liposer, están tras el cristal ofreciéndote la variante más «natural» del exitoso fármaco cuyo principio activo es la semaglutida. Todos ellos también prometen controlar el apetito y bajar de peso sin apenas moverte y además bajo la premisa de comprarlo sin receta. Son de venta libre. El negocio de la pérdida de peso está en su época de esplendor. Numerosos de estos ‘Ozempic sin receta’ se están publicitando en redes sociales con mensajes que garantizan adelgazar sin actividad física o dieta. Y los anuncios funcionan. La Asociación Española de Complementos Alimenticios (Afepadi) ha contabilizado que la mayor parte de los españoles compran estos complementos en farmacias, el 62% los adquiere allí. Pero no es el único punto de venta: un 23% de españoles los compra en herbolarios, un 20% se hace con ellos online y un 19% los consigue en supermercados. Es más, aunque a menudo pasan desapercibidos, los complementos alimenticios se han convertido en un negocio multimillonario. Lejos de limitarse a aquellos que «ayudan» a adelgazar , muchas personas recurren a ellos con el objetivo de reforzar las defensas, mejorar el rendimiento deportivo, favorecer el descanso o aliviar determinados dolores. El crecimiento de los complementos para adelgazar coincide en el tiempo con el ‘boom’ del Ozempic contra la obesidad en todo el mundo y también en España. El doctor Fernando Vidal-Ostos, miembro del área de obesidad de SEEN (Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición) avisa de su errónea comparativa. «No es una comparación adecuada. Entiendo que se utilice como reclamo comercial porque los tratamientos basados en incretinas han tenido mucha visibilidad, pero científicamente no son equivalentes», sostiene A diferencia de un medicamento , un suplemento alimenticio es un producto diseñado para complementar tu dieta. Están formulados a partir de fibras, vitaminas, extractos vegetales y otros compuestos con efecto nutricional o fisiológico. Mientras tanto, un medicamento ha pasado por «un proceso específico de evaluación para demostrar calidad, seguridad y eficacia», informa el doctor. A ello se le suma una ficha técnica detallada, pautas de dosificación, contraindicaciones y un sistema de farmacovigilancia que permite mantener un seguimiento.En polvo, en pastillas o en gominola una vez al día estos productos ‘adelgazantes’ pretenden que las personas se sientan llenas durante más tiempo, reduciendo así el apetito y la ingesta de alimentos. Algo que el experto Vidal-Ostos rebate: «El hambre es una señal fisiológica. No se trata de eliminarla por completo ni de vivir intentando bloquearla».Pero, ¿funciona realmente?La pregunta es, ¿realmente funcionan? ¿existe evidencia científica detrás de estas promesas o se trata de una nueva fiebre alimentada por las redes sociales y el marketing? Los especialistas adelantan que no sustituye un tratamiento contra la obesidad ni hace milagros.«Quien prometa que la microbiota es la clave para detener la obesidad nos está mintiendo» Julio Basulto Nutricionista«Ningún complemento dietético esconde el santo grial para perder peso», escribe el nutricionista Julio Basulto en su libro ‘Todos gordos (con perdón)’. El especialista se posiciona completamente en contra de estos productos: «Hoy por hoy tenemos meridianamente claro que ni las terapias alternativas ni los complementos alimenticios son útiles para adelgazar ». En el mismo libro, Basulto dictamina que «quien prometa que la microbiota es la clave para detener la obesidad está mintiendo». El experto alerta también a los consumidores que pueden generar una falsa sensación de seguridad que les lleve a la relajación de sus hábitos de vida.Violeta, intoxicada por la falsa idea de adelgazar milagrosamente, confirma la realidad de Basulto: «Me generaba un dolor de estómago impresionante, se me hinchó la tripa y me veía más ancha que cuando empecé». Su intención era perder entre 3-5 kg, y le pareció una opción ideal invertir casi 70 euros en dicho producto. Las redes sociales se apoderaron de su deseo y sucumbió por completo a su engaño. Todas las mañanas acudía impaciente al espejo para contemplar un cambio que no llegaba, después de tomarse la mezcla ‘maravillosa’, volvía para comprobarlo. Al principio, decía, «solo han pasado unos días», pero para cuando la paciencia se le acabó, ya llevaba tres meses tomando este complemento alimenticio y seguía sin encontrar cambios. Perdió su motivación. Violeta le dio otra oportunidad. Cuando vio que después de treinta días esperanzada no le generaban cambios sino que, por el contrario, comía más y estaba más hinchada, decidió abandonarlo. La joven se dio de bruces cuando se topó con el razonamiento más lógico. Concluyó que el ejercicio y una buena dieta eran las únicas vías para llegar a su peso deseado.El especialista del área de obesidad de SEEN lo sustenta: «No significa que el producto adelgace por sí mismo ni que funcione al margen del resto de hábitos». A su vez, defiende que las marcas no deberían «prometer resultados que no están claramente demostrados». Sin embargo, también dice que la combinación de la ingesta de estos productos con una alimentación equilibrada y una vida activa en deporte, puede jugar un papel fundamental. Aumento de la frecuencia cardíaca o presión arterial inusual, entre los efectos secundariosPor otra parte, los efectos secundarios de estos complementos alimenticios no pasan desapercibidos. Entre los más comunes: náuseas, diarrea, estreñimiento o dolor abdominal persistente. También, en algunos casos, aumento de la frecuencia cardíaca (palpitaciones) o presión arterial inusual. Y estos son los más leves, en casos menos frecuentes, pueden acelerar, bloquear o potenciar el efecto de medicamentos recetados (como anticoagulantes o tratamientos oncológicos).Igualmente, en ciertas circunstancias, los antioxidantes, como las vitaminas C y E podrían hacer que ciertos medicamentos quimioterapéuticos se vuelvan menos eficaces, lo que se vuelve considerablemente peligroso para personas con cáncer. En la misma línea, la vitamina K puede hacer que el anticoagulante warfarina usado para aligerar la consistencia de la sangre resulte menos eficaz, con lo cual el riesgo de formación de coágulos en la sangre podría incrementarse. Los expertos, en cualquier caso, advierten de que el consumo prolongado o en dosis altas puede derivar en toxicidad hepática o daño renal.Se debe tener mucho cuidado con los complementos consumidos, pues, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) afirma haber encontrado productos que incumplen la normativa europea en los ingredientes de los complementos. En su análisis detectaron un caso especialmente preocupante, el de Fasterdetox, en el que halló efedrina , una sustancia prohibida , motivo por el que trasladaron la denuncia a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). Además, la organización apunta que numerosos productos comercializados con promesas para perder peso incumplen la normativa europea al utilizar declaraciones de propiedades saludables no autorizadas o atribuir propiedades a ingredientes vegetales aún pendientes de evaluación. A ello se suma que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), en 2024, retiró ciertos productos del mercado: Soraya Cápsulas, HHS Kuka Café, Soraya Slim Coffee Café, Lipo Solución y Té Detox por contener sibutramina, un supresor del apetito prohibido en la Unión Europea por su relación con problemas cardiovasculares. Igual que la fluoxetina , antidepresivo; fenolftaleina , laxante estimulante que aumenta la motilidad intestinal e inhibe la absorción de electrolitos y agua. Lo mismo sucede con la benzilpiperazina (BZP), un estimulante del sistema nervioso central. La mayoría de los suplementos que se ven afectados por este tipo de añadidos son los que promocionan el aumento de masa muscular y reducción de peso.El complemento alimenticio en polvo que compró Violeta. Se puede mezclar con leche o agua. Tania SieiraDel mismo modo que hay que evitar otros productos como aquellos que contienen efedra (ma-huang) , una planta medicinal que se ha utilizado en varias ocasiones para bajar de peso. De hecho, en Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) la ha prohibido por su asociación con efectos secundarios. Se desarrollaba presión arterial alta, latidos cardíacos irregulares, accidentes cerebrovasculares, convulsiones y ataques cardíacos, entre otros.Por otra parte, en países como EE.UU. hay datos que revelan que entre el 23% y el 82,5% de la población consume medicamentos y complementos alimenticios de forma simultánea, de acuerdo con el estudio National Center for Health Statistics. Algo que no es para nada recomendable puesto que aumenta significativamente el riesgo de complicaciones adversas.Después de la frustración de los falsos Ozempic de farmacia, Violeta ha empezado a comer mejor e intenta hacer algo de ejercicio. Le siguen saliendo anuncios en Instagram, pero ya ni les presta atención. Durante cuatro meses, Violeta G. estuvo observando su báscula con paciencia sin que la aguja descendiera más de un gramo. Esta joven de 23 años confiaba en que un complemento alimenticio que se vende como una alternativa sin receta al multiventas Ozempic le ayudara a bajar de peso, pero no fue así. Como cualquier joven de hoy en día, las redes sociales le llevaron a confiar en el producto que una chica fuerte y delgada mostraba por Instagram. «Con esto vas a estar perfecta en verano», decía la creadora de contenido, mientras posaba al lado del envase con polvo. Violeta abonó 69,99 euros y, efectivamente, su cuerpo no reaccionó como esperaba. «Si tu objetivo es bajar de peso sin dieta o ejercicio, es imposible», sostiene engañada.A lo que la joven de 23 años le dio la oportunidad no fue a ningún secreto con su farmacéutico de confianza o una receta falsa, Violeta lo compró directamente desde internet. De hecho, estas ‘milagrosas alternativas’ al Ozempic, Wegovy o Sanxena han encontrado ahora una nueva versión en las estanterías de las farmacias.No es la primera vez que una supuesta ‘copia’ a estos productos virales aparece en el mostrador de una botica. Los parches adelgazantes ya se presentaron como la solución ideal para reducir la grasa localizada, controlar el apetito o acelerar el metabolismo sin necesidad de dietas estrictas ni ejercicio físico. Ahora, decenas de complementos alimenticios bajo nombres como Sacio Pep 500, Dietbacs o Liposer, están tras el cristal ofreciéndote la variante más «natural» del exitoso fármaco cuyo principio activo es la semaglutida. Todos ellos también prometen controlar el apetito y bajar de peso sin apenas moverte y además bajo la premisa de comprarlo sin receta. Son de venta libre. El negocio de la pérdida de peso está en su época de esplendor. Numerosos de estos ‘Ozempic sin receta’ se están publicitando en redes sociales con mensajes que garantizan adelgazar sin actividad física o dieta. Y los anuncios funcionan. La Asociación Española de Complementos Alimenticios (Afepadi) ha contabilizado que la mayor parte de los españoles compran estos complementos en farmacias, el 62% los adquiere allí. Pero no es el único punto de venta: un 23% de españoles los compra en herbolarios, un 20% se hace con ellos online y un 19% los consigue en supermercados. Es más, aunque a menudo pasan desapercibidos, los complementos alimenticios se han convertido en un negocio multimillonario. Lejos de limitarse a aquellos que «ayudan» a adelgazar , muchas personas recurren a ellos con el objetivo de reforzar las defensas, mejorar el rendimiento deportivo, favorecer el descanso o aliviar determinados dolores. El crecimiento de los complementos para adelgazar coincide en el tiempo con el ‘boom’ del Ozempic contra la obesidad en todo el mundo y también en España. El doctor Fernando Vidal-Ostos, miembro del área de obesidad de SEEN (Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición) avisa de su errónea comparativa. «No es una comparación adecuada. Entiendo que se utilice como reclamo comercial porque los tratamientos basados en incretinas han tenido mucha visibilidad, pero científicamente no son equivalentes», sostiene A diferencia de un medicamento , un suplemento alimenticio es un producto diseñado para complementar tu dieta. Están formulados a partir de fibras, vitaminas, extractos vegetales y otros compuestos con efecto nutricional o fisiológico. Mientras tanto, un medicamento ha pasado por «un proceso específico de evaluación para demostrar calidad, seguridad y eficacia», informa el doctor. A ello se le suma una ficha técnica detallada, pautas de dosificación, contraindicaciones y un sistema de farmacovigilancia que permite mantener un seguimiento.En polvo, en pastillas o en gominola una vez al día estos productos ‘adelgazantes’ pretenden que las personas se sientan llenas durante más tiempo, reduciendo así el apetito y la ingesta de alimentos. Algo que el experto Vidal-Ostos rebate: «El hambre es una señal fisiológica. No se trata de eliminarla por completo ni de vivir intentando bloquearla».Pero, ¿funciona realmente?La pregunta es, ¿realmente funcionan? ¿existe evidencia científica detrás de estas promesas o se trata de una nueva fiebre alimentada por las redes sociales y el marketing? Los especialistas adelantan que no sustituye un tratamiento contra la obesidad ni hace milagros.«Quien prometa que la microbiota es la clave para detener la obesidad nos está mintiendo» Julio Basulto Nutricionista«Ningún complemento dietético esconde el santo grial para perder peso», escribe el nutricionista Julio Basulto en su libro ‘Todos gordos (con perdón)’. El especialista se posiciona completamente en contra de estos productos: «Hoy por hoy tenemos meridianamente claro que ni las terapias alternativas ni los complementos alimenticios son útiles para adelgazar ». En el mismo libro, Basulto dictamina que «quien prometa que la microbiota es la clave para detener la obesidad está mintiendo». El experto alerta también a los consumidores que pueden generar una falsa sensación de seguridad que les lleve a la relajación de sus hábitos de vida.Violeta, intoxicada por la falsa idea de adelgazar milagrosamente, confirma la realidad de Basulto: «Me generaba un dolor de estómago impresionante, se me hinchó la tripa y me veía más ancha que cuando empecé». Su intención era perder entre 3-5 kg, y le pareció una opción ideal invertir casi 70 euros en dicho producto. Las redes sociales se apoderaron de su deseo y sucumbió por completo a su engaño. Todas las mañanas acudía impaciente al espejo para contemplar un cambio que no llegaba, después de tomarse la mezcla ‘maravillosa’, volvía para comprobarlo. Al principio, decía, «solo han pasado unos días», pero para cuando la paciencia se le acabó, ya llevaba tres meses tomando este complemento alimenticio y seguía sin encontrar cambios. Perdió su motivación. Violeta le dio otra oportunidad. Cuando vio que después de treinta días esperanzada no le generaban cambios sino que, por el contrario, comía más y estaba más hinchada, decidió abandonarlo. La joven se dio de bruces cuando se topó con el razonamiento más lógico. Concluyó que el ejercicio y una buena dieta eran las únicas vías para llegar a su peso deseado.El especialista del área de obesidad de SEEN lo sustenta: «No significa que el producto adelgace por sí mismo ni que funcione al margen del resto de hábitos». A su vez, defiende que las marcas no deberían «prometer resultados que no están claramente demostrados». Sin embargo, también dice que la combinación de la ingesta de estos productos con una alimentación equilibrada y una vida activa en deporte, puede jugar un papel fundamental. Aumento de la frecuencia cardíaca o presión arterial inusual, entre los efectos secundariosPor otra parte, los efectos secundarios de estos complementos alimenticios no pasan desapercibidos. Entre los más comunes: náuseas, diarrea, estreñimiento o dolor abdominal persistente. También, en algunos casos, aumento de la frecuencia cardíaca (palpitaciones) o presión arterial inusual. Y estos son los más leves, en casos menos frecuentes, pueden acelerar, bloquear o potenciar el efecto de medicamentos recetados (como anticoagulantes o tratamientos oncológicos).Igualmente, en ciertas circunstancias, los antioxidantes, como las vitaminas C y E podrían hacer que ciertos medicamentos quimioterapéuticos se vuelvan menos eficaces, lo que se vuelve considerablemente peligroso para personas con cáncer. En la misma línea, la vitamina K puede hacer que el anticoagulante warfarina usado para aligerar la consistencia de la sangre resulte menos eficaz, con lo cual el riesgo de formación de coágulos en la sangre podría incrementarse. Los expertos, en cualquier caso, advierten de que el consumo prolongado o en dosis altas puede derivar en toxicidad hepática o daño renal.Se debe tener mucho cuidado con los complementos consumidos, pues, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) afirma haber encontrado productos que incumplen la normativa europea en los ingredientes de los complementos. En su análisis detectaron un caso especialmente preocupante, el de Fasterdetox, en el que halló efedrina , una sustancia prohibida , motivo por el que trasladaron la denuncia a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). Además, la organización apunta que numerosos productos comercializados con promesas para perder peso incumplen la normativa europea al utilizar declaraciones de propiedades saludables no autorizadas o atribuir propiedades a ingredientes vegetales aún pendientes de evaluación. A ello se suma que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), en 2024, retiró ciertos productos del mercado: Soraya Cápsulas, HHS Kuka Café, Soraya Slim Coffee Café, Lipo Solución y Té Detox por contener sibutramina, un supresor del apetito prohibido en la Unión Europea por su relación con problemas cardiovasculares. Igual que la fluoxetina , antidepresivo; fenolftaleina , laxante estimulante que aumenta la motilidad intestinal e inhibe la absorción de electrolitos y agua. Lo mismo sucede con la benzilpiperazina (BZP), un estimulante del sistema nervioso central. La mayoría de los suplementos que se ven afectados por este tipo de añadidos son los que promocionan el aumento de masa muscular y reducción de peso.El complemento alimenticio en polvo que compró Violeta. Se puede mezclar con leche o agua. Tania SieiraDel mismo modo que hay que evitar otros productos como aquellos que contienen efedra (ma-huang) , una planta medicinal que se ha utilizado en varias ocasiones para bajar de peso. De hecho, en Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) la ha prohibido por su asociación con efectos secundarios. Se desarrollaba presión arterial alta, latidos cardíacos irregulares, accidentes cerebrovasculares, convulsiones y ataques cardíacos, entre otros.Por otra parte, en países como EE.UU. hay datos que revelan que entre el 23% y el 82,5% de la población consume medicamentos y complementos alimenticios de forma simultánea, de acuerdo con el estudio National Center for Health Statistics. Algo que no es para nada recomendable puesto que aumenta significativamente el riesgo de complicaciones adversas.Después de la frustración de los falsos Ozempic de farmacia, Violeta ha empezado a comer mejor e intenta hacer algo de ejercicio. 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