Unos vientos que viran de forma inesperada y una orografía complicada se han convertido en las últimas horas en los mejores aliados para el avance descontrolado del incendio forestal que se inició el pasado jueves en Niebla, que se ha extendido a lo largo de 20.000 hectáreas y ha obligado a desalojar a unos 800 vecinos de varios núcleos de población tanto en las provincias de Huelva como de Sevilla, aunque el fuego no ha llegado a saltar a esta segunda provincia.
El fuerte viento empuja el avance de las llamas y genera fenómenos convectivos que impiden actuar con eficacia a los medios aéreos / El entorno ha sufrido cuatro grandes incendios forestales desde los años 80
Unos vientos que viran de forma inesperada y una orografía complicada se han convertido en las últimas horas en los mejores aliados para el avance descontrolado del incendio forestal que se inició el pasado jueves en Niebla, que se ha extendido a lo largo de 20.000 hectáreas y ha obligado a desalojar a unos 800 vecinos de varios núcleos de población tanto en las provincias de Huelva como de Sevilla, aunque el fuego no ha llegado a saltar a esta segunda provincia.
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