Victorino vino a marcar la diferencia, y vaya si la marcó. Sabía a donde venía, a una plaza de segunda superior, a una feria amable con gran afluencia de público, a unos tendidos de sol abarrotados por peñistas. Todo eso lo entendió el ganadero y trajo un lote que rozó la perfección. Bien presentados, sin excesos, que aquí no los pide nadie, y de buen juego. Por pecar de algo, un punto de chispa hubiese sido para alcanzar la excelencia.Excepto el segundo, que acabó complicado, que se guardaba siempre la escopeta cargada ante cualquier concesión, el resto tuvo la virtud de la nobleza, en mayor o menor media. Así fue el primero, el tercero un buen toro , de calidad superior el cuarto, aún más completo el quinto, Plantavides, premiado con la vuelta al ruedo, y con son el que cerró plaza. Los victorinos, que volvían al coso oscense después de trece años marcaron una tarde mas que amable, más que feliz, para un público entregado.Los toreros estuvieron a la altura. El Cid, que le cortó una oreja de poco peso al primero dejó retazos de su añeja torería con el cuarto, de bondad infinita. Así lo entendió el de Salteras y así lo plasmó en muletazos con gusto y regusto. Jugó con el de Victorino y su dulzura, pero, como tantas y tantas veces a lo largo de su historial, la espada le cerró otra puerta grande, que ya se vislumbraba abierta.Feria de la Albahaca Plaza de toros de Huesca. Plaza de toros de Huesca. Jueves 13 de agosto de 2026. Cuarta corrida. Lleno. Toros de Victorino Martín, bien presentados, sin excesos, y de buen juego. El quinto fue premiado con la vuelta al ruedo. El Cid, de marino y oro. Pinchazo y estocada (oreja). Tres pinchazos y descabello (vuelta al ruedo). Manuel Escribano, de turquesa y oro. Pinchazo, estocada baja y dos descabellos. Aviso (silencio). Estocada (dos orejas). Morenito de Aranda, de verde y oro. Estocada (oreja). Estocada y descabello (oreja). Escribano, Morenito, Victorino Martín y el mayoral, salieron a hombros.Escribano, que se batió el cobre con el segundo, salió a por todas ante el premio gordo. Plantavides embistió con casta y siempre hasta el final. Explosivo comienzo de faena con dos cambiados por la espalda, y toreo a derechas de largo trazo y muleta arrastras por la arena. El toro a más siempre en un trasteo de alto voltaje que acabó con el doble trofeo en sus manos. Victorino vino a marcar la diferencia, y vaya si la marcó. Sabía a donde venía, a una plaza de segunda superior, a una feria amable con gran afluencia de público, a unos tendidos de sol abarrotados por peñistas. Todo eso lo entendió el ganadero y trajo un lote que rozó la perfección. Bien presentados, sin excesos, que aquí no los pide nadie, y de buen juego. Por pecar de algo, un punto de chispa hubiese sido para alcanzar la excelencia.Excepto el segundo, que acabó complicado, que se guardaba siempre la escopeta cargada ante cualquier concesión, el resto tuvo la virtud de la nobleza, en mayor o menor media. Así fue el primero, el tercero un buen toro , de calidad superior el cuarto, aún más completo el quinto, Plantavides, premiado con la vuelta al ruedo, y con son el que cerró plaza. Los victorinos, que volvían al coso oscense después de trece años marcaron una tarde mas que amable, más que feliz, para un público entregado.Los toreros estuvieron a la altura. El Cid, que le cortó una oreja de poco peso al primero dejó retazos de su añeja torería con el cuarto, de bondad infinita. Así lo entendió el de Salteras y así lo plasmó en muletazos con gusto y regusto. Jugó con el de Victorino y su dulzura, pero, como tantas y tantas veces a lo largo de su historial, la espada le cerró otra puerta grande, que ya se vislumbraba abierta.Feria de la Albahaca Plaza de toros de Huesca. Plaza de toros de Huesca. Jueves 13 de agosto de 2026. Cuarta corrida. Lleno. Toros de Victorino Martín, bien presentados, sin excesos, y de buen juego. El quinto fue premiado con la vuelta al ruedo. El Cid, de marino y oro. Pinchazo y estocada (oreja). Tres pinchazos y descabello (vuelta al ruedo). Manuel Escribano, de turquesa y oro. Pinchazo, estocada baja y dos descabellos. Aviso (silencio). Estocada (dos orejas). Morenito de Aranda, de verde y oro. Estocada (oreja). Estocada y descabello (oreja). Escribano, Morenito, Victorino Martín y el mayoral, salieron a hombros.Escribano, que se batió el cobre con el segundo, salió a por todas ante el premio gordo. Plantavides embistió con casta y siempre hasta el final. Explosivo comienzo de faena con dos cambiados por la espalda, y toreo a derechas de largo trazo y muleta arrastras por la arena. El toro a más siempre en un trasteo de alto voltaje que acabó con el doble trofeo en sus manos. Victorino vino a marcar la diferencia, y vaya si la marcó. Sabía a donde venía, a una plaza de segunda superior, a una feria amable con gran afluencia de público, a unos tendidos de sol abarrotados por peñistas. Todo eso lo entendió el ganadero y trajo un lote que rozó la perfección. Bien presentados, sin excesos, que aquí no los pide nadie, y de buen juego. Por pecar de algo, un punto de chispa hubiese sido para alcanzar la excelencia.Excepto el segundo, que acabó complicado, que se guardaba siempre la escopeta cargada ante cualquier concesión, el resto tuvo la virtud de la nobleza, en mayor o menor media. Así fue el primero, el tercero un buen toro , de calidad superior el cuarto, aún más completo el quinto, Plantavides, premiado con la vuelta al ruedo, y con son el que cerró plaza. Los victorinos, que volvían al coso oscense después de trece años marcaron una tarde mas que amable, más que feliz, para un público entregado.Los toreros estuvieron a la altura. El Cid, que le cortó una oreja de poco peso al primero dejó retazos de su añeja torería con el cuarto, de bondad infinita. Así lo entendió el de Salteras y así lo plasmó en muletazos con gusto y regusto. Jugó con el de Victorino y su dulzura, pero, como tantas y tantas veces a lo largo de su historial, la espada le cerró otra puerta grande, que ya se vislumbraba abierta.Feria de la Albahaca Plaza de toros de Huesca. Plaza de toros de Huesca. Jueves 13 de agosto de 2026. Cuarta corrida. Lleno. Toros de Victorino Martín, bien presentados, sin excesos, y de buen juego. El quinto fue premiado con la vuelta al ruedo. El Cid, de marino y oro. Pinchazo y estocada (oreja). Tres pinchazos y descabello (vuelta al ruedo). Manuel Escribano, de turquesa y oro. Pinchazo, estocada baja y dos descabellos. Aviso (silencio). Estocada (dos orejas). Morenito de Aranda, de verde y oro. Estocada (oreja). Estocada y descabello (oreja). Escribano, Morenito, Victorino Martín y el mayoral, salieron a hombros.Escribano, que se batió el cobre con el segundo, salió a por todas ante el premio gordo. Plantavides embistió con casta y siempre hasta el final. Explosivo comienzo de faena con dos cambiados por la espalda, y toreo a derechas de largo trazo y muleta arrastras por la arena. El toro a más siempre en un trasteo de alto voltaje que acabó con el doble trofeo en sus manos. RSS de noticias de cultura
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