Durante años, el tiburón fue el animal que había que evitar en el agua. Ahora es, para algunos influencers, el protagonista perfecto de una fotografía. Cuanto más cerca, mejor; si se puede tocar, abrazar o incluso agarrar de la aleta, mejor todavía. Las redes sociales han convertido el encuentro con uno de los grandes depredadores del océano en una competición por conseguir la imagen más espectacular. Y los científicos empiezan a temer las consecuencias: no sólo por el riesgo para quienes se meten en el agua buscando likes, sino también por el estrés que provocan a los propios animales.
Durante años, el tiburón fue el animal que había que evitar en el agua. Ahora es, para algunos influencers, el protagonista perfecto de una fotografía. Cuanto más cerca, mejor;
Durante años, el tiburón fue el animal que había que evitar en el agua. Ahora es, para algunos influencers, el protagonista perfecto de una fotografía. Cuanto más cerca, mejor; si se puede tocar, abrazar o incluso agarrar de la aleta, mejor todavía. Las redes sociales han convertido el encuentro con uno de los grandes depredadores del océano en una competición por conseguir la imagen más espectacular. Y los científicos empiezan a temer las consecuencias: no sólo por el riesgo para quienes se meten en el agua buscando likes, sino también por el estrés que provocan a los propios animales.
LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón
