Lo anunció el domingo, y este jueves Giorgia Meloni lo ha aprobado con un decreto ley en el Consejo de Ministros. Por un lado, desde el próximo curso, en cada clase de las escuelas italianas habrá como máximo un 30% de extranjeros que no sepan hablar italiano . La aplicación de esta norma será flexible y permitirá excepciones cuando no pueda ofrecerse una alternativa a los alumnos extranjeros. Por otro lado, el decreto prohíbe ir a clase con burka o nicab, prendas musulmanas que cubren completamente el rostro. «Son medidas de sentido común que no dividen, sino que ayudan a integrar de verdad, evitando las clases ‘gueto’ y ofreciendo a todos los alumnos las mismas oportunidades», ha asegurado Meloni. «Esta es la dirección que queremos seguir: una educación que integre sin renunciar a las normas, que apoye a quienes tienen más dificultades y que permita a todos partir del mismo punto».Ha presentado el decreto el ministro de Educación, Giuseppe Valditara, del partido La Lega. «Nuestro objetivo es poner el idioma italiano como instrumento de integración, pues conocer el italiano significa tener posibilidad de ir bien en el colegio e integrarse. Nada que ver con antiguas circulares que se ceñían al número de extranjeros por clase», ha defendido.«Le doy las gracias en nombre de los padres y profesores, que viven la vida real y diaria y saben que el problema no es la nacionalidad, la religión o el color de la piel , sino que, cuando hay demasiados niños en una clase que no hablan italiano o no lo hablan bien, hacen complicado el trabajo educativo para los demás compañeros y los profesores», le ha dicho el vicepresidente del Gobierno italiano, Matteo Salvini . «Es fundamental poner orden en esa jungla», ha añadido.Multas a padres por el idiomaUna de las novedades del decreto es que cuando el alumno esté en situación de «retraso educativo grave» también a causa del desconocimiento del idioma italiano por parte de los padres, el centro educativo deberá avisar a los servicios sociales, que pondrán en marcha un proyecto personalizado con cursos gratuitos para que los padres lo aprendan. En caso de que los padres no completen el curso de italiano, «se aplicarán sanciones de entre 200 y 1.000€», ha avisado el ministro de Educación durante su comparecencia.La norma incluye además multas de entre 200 y 1.000€ a las estudiantes que lleven burka o nicab en clase o en actividades extraescolares. Estas prendas musulmanas cubren completamente el rostro de las chicas e impiden reconocer su identidad. «También a quienes se cubren el rostro de modo injustificado con una mascarilla o con un casco», ha precisado el ministro. Las multas serán pagadas por los padres. El responsable de comprobar la infracción será el director del centro educativo, mientras que la sanción será impuesta por el prefecto.La norma incluye además multas de entre 200 y 1.000€ a las estudiantes que lleven burka o nicab en clase o en actividades extraescolaresEl techo de alumnos extranjeros se aplicará a partir del próximo curso en clases de primaria, secundaria y bachillerato. El decreto ley usa como criterio el conocimiento de la lengua italiana, y por tanto, ese límite también se aplicaría a alumnos procedentes de España o de otros países de la UE que no sepan hablar italiano. En el caso de que un alumno extranjero solicite plaza en una clase donde el 30% de los alumnos son extranjeros y no hablan fluentemente el italiano, primero el centro y, segundo, la oficina regional, intentarán localizar un centro cercano, como hacen actualmente cuando hay exceso de solicitudes de matrícula. Si no lo encuentran, no deberán aplicar el decreto y recibirán una ayuda económica para contratar a profesores que ayuden a estos alumnos a aprender el idioma. Además, se prevén fondos para contratar a unos 12.000 profesores de ‘Italiano para extranjeros’ en clases donde más del 20% de los alumnos no hablen bien italiano. Desde el próximo cursoEl techo de extranjeros no se aplicará en clases que ya están en marcha este curso, pero sí para los alumnos nuevos que se matriculen para el próximo año. Tampoco contarán como extranjeros quienes ya hayan cursado en Italia dos años en educación infantil o tres en primaria o secundaria.En el último curso del que se tienen datos, el 2024-25, un 11,6% de los alumnos eran extranjeros. Se trataba de unos 931.000 alumnos. De ellos, unos 600.000 han nacido en Italia y son hijos de inmigrantes. De las 300.000 clases que hay en Italia, en unas 34.000 había más de un 30% de alumnos extranjeros , pero la norma solo afectará a los que no conocen adecuadamente la lengua.El lunes, tras las palabras de Giorgia Meloni que anunciaban el decreto, el presidente de Italia, Sergio Mattarella, había solicitado una «escuela abierta a todos» como «el motor más eficaz de integración para quienes proceden de otros países». Lo anunció el domingo, y este jueves Giorgia Meloni lo ha aprobado con un decreto ley en el Consejo de Ministros. Por un lado, desde el próximo curso, en cada clase de las escuelas italianas habrá como máximo un 30% de extranjeros que no sepan hablar italiano . La aplicación de esta norma será flexible y permitirá excepciones cuando no pueda ofrecerse una alternativa a los alumnos extranjeros. Por otro lado, el decreto prohíbe ir a clase con burka o nicab, prendas musulmanas que cubren completamente el rostro. «Son medidas de sentido común que no dividen, sino que ayudan a integrar de verdad, evitando las clases ‘gueto’ y ofreciendo a todos los alumnos las mismas oportunidades», ha asegurado Meloni. «Esta es la dirección que queremos seguir: una educación que integre sin renunciar a las normas, que apoye a quienes tienen más dificultades y que permita a todos partir del mismo punto».Ha presentado el decreto el ministro de Educación, Giuseppe Valditara, del partido La Lega. «Nuestro objetivo es poner el idioma italiano como instrumento de integración, pues conocer el italiano significa tener posibilidad de ir bien en el colegio e integrarse. Nada que ver con antiguas circulares que se ceñían al número de extranjeros por clase», ha defendido.«Le doy las gracias en nombre de los padres y profesores, que viven la vida real y diaria y saben que el problema no es la nacionalidad, la religión o el color de la piel , sino que, cuando hay demasiados niños en una clase que no hablan italiano o no lo hablan bien, hacen complicado el trabajo educativo para los demás compañeros y los profesores», le ha dicho el vicepresidente del Gobierno italiano, Matteo Salvini . «Es fundamental poner orden en esa jungla», ha añadido.Multas a padres por el idiomaUna de las novedades del decreto es que cuando el alumno esté en situación de «retraso educativo grave» también a causa del desconocimiento del idioma italiano por parte de los padres, el centro educativo deberá avisar a los servicios sociales, que pondrán en marcha un proyecto personalizado con cursos gratuitos para que los padres lo aprendan. En caso de que los padres no completen el curso de italiano, «se aplicarán sanciones de entre 200 y 1.000€», ha avisado el ministro de Educación durante su comparecencia.La norma incluye además multas de entre 200 y 1.000€ a las estudiantes que lleven burka o nicab en clase o en actividades extraescolares. Estas prendas musulmanas cubren completamente el rostro de las chicas e impiden reconocer su identidad. «También a quienes se cubren el rostro de modo injustificado con una mascarilla o con un casco», ha precisado el ministro. Las multas serán pagadas por los padres. El responsable de comprobar la infracción será el director del centro educativo, mientras que la sanción será impuesta por el prefecto.La norma incluye además multas de entre 200 y 1.000€ a las estudiantes que lleven burka o nicab en clase o en actividades extraescolaresEl techo de alumnos extranjeros se aplicará a partir del próximo curso en clases de primaria, secundaria y bachillerato. El decreto ley usa como criterio el conocimiento de la lengua italiana, y por tanto, ese límite también se aplicaría a alumnos procedentes de España o de otros países de la UE que no sepan hablar italiano. En el caso de que un alumno extranjero solicite plaza en una clase donde el 30% de los alumnos son extranjeros y no hablan fluentemente el italiano, primero el centro y, segundo, la oficina regional, intentarán localizar un centro cercano, como hacen actualmente cuando hay exceso de solicitudes de matrícula. Si no lo encuentran, no deberán aplicar el decreto y recibirán una ayuda económica para contratar a profesores que ayuden a estos alumnos a aprender el idioma. Además, se prevén fondos para contratar a unos 12.000 profesores de ‘Italiano para extranjeros’ en clases donde más del 20% de los alumnos no hablen bien italiano. Desde el próximo cursoEl techo de extranjeros no se aplicará en clases que ya están en marcha este curso, pero sí para los alumnos nuevos que se matriculen para el próximo año. Tampoco contarán como extranjeros quienes ya hayan cursado en Italia dos años en educación infantil o tres en primaria o secundaria.En el último curso del que se tienen datos, el 2024-25, un 11,6% de los alumnos eran extranjeros. Se trataba de unos 931.000 alumnos. De ellos, unos 600.000 han nacido en Italia y son hijos de inmigrantes. De las 300.000 clases que hay en Italia, en unas 34.000 había más de un 30% de alumnos extranjeros , pero la norma solo afectará a los que no conocen adecuadamente la lengua.El lunes, tras las palabras de Giorgia Meloni que anunciaban el decreto, el presidente de Italia, Sergio Mattarella, había solicitado una «escuela abierta a todos» como «el motor más eficaz de integración para quienes proceden de otros países». Lo anunció el domingo, y este jueves Giorgia Meloni lo ha aprobado con un decreto ley en el Consejo de Ministros. Por un lado, desde el próximo curso, en cada clase de las escuelas italianas habrá como máximo un 30% de extranjeros que no sepan hablar italiano . La aplicación de esta norma será flexible y permitirá excepciones cuando no pueda ofrecerse una alternativa a los alumnos extranjeros. Por otro lado, el decreto prohíbe ir a clase con burka o nicab, prendas musulmanas que cubren completamente el rostro. «Son medidas de sentido común que no dividen, sino que ayudan a integrar de verdad, evitando las clases ‘gueto’ y ofreciendo a todos los alumnos las mismas oportunidades», ha asegurado Meloni. «Esta es la dirección que queremos seguir: una educación que integre sin renunciar a las normas, que apoye a quienes tienen más dificultades y que permita a todos partir del mismo punto».Ha presentado el decreto el ministro de Educación, Giuseppe Valditara, del partido La Lega. «Nuestro objetivo es poner el idioma italiano como instrumento de integración, pues conocer el italiano significa tener posibilidad de ir bien en el colegio e integrarse. Nada que ver con antiguas circulares que se ceñían al número de extranjeros por clase», ha defendido.«Le doy las gracias en nombre de los padres y profesores, que viven la vida real y diaria y saben que el problema no es la nacionalidad, la religión o el color de la piel , sino que, cuando hay demasiados niños en una clase que no hablan italiano o no lo hablan bien, hacen complicado el trabajo educativo para los demás compañeros y los profesores», le ha dicho el vicepresidente del Gobierno italiano, Matteo Salvini . «Es fundamental poner orden en esa jungla», ha añadido.Multas a padres por el idiomaUna de las novedades del decreto es que cuando el alumno esté en situación de «retraso educativo grave» también a causa del desconocimiento del idioma italiano por parte de los padres, el centro educativo deberá avisar a los servicios sociales, que pondrán en marcha un proyecto personalizado con cursos gratuitos para que los padres lo aprendan. En caso de que los padres no completen el curso de italiano, «se aplicarán sanciones de entre 200 y 1.000€», ha avisado el ministro de Educación durante su comparecencia.La norma incluye además multas de entre 200 y 1.000€ a las estudiantes que lleven burka o nicab en clase o en actividades extraescolares. Estas prendas musulmanas cubren completamente el rostro de las chicas e impiden reconocer su identidad. «También a quienes se cubren el rostro de modo injustificado con una mascarilla o con un casco», ha precisado el ministro. Las multas serán pagadas por los padres. El responsable de comprobar la infracción será el director del centro educativo, mientras que la sanción será impuesta por el prefecto.La norma incluye además multas de entre 200 y 1.000€ a las estudiantes que lleven burka o nicab en clase o en actividades extraescolaresEl techo de alumnos extranjeros se aplicará a partir del próximo curso en clases de primaria, secundaria y bachillerato. El decreto ley usa como criterio el conocimiento de la lengua italiana, y por tanto, ese límite también se aplicaría a alumnos procedentes de España o de otros países de la UE que no sepan hablar italiano. En el caso de que un alumno extranjero solicite plaza en una clase donde el 30% de los alumnos son extranjeros y no hablan fluentemente el italiano, primero el centro y, segundo, la oficina regional, intentarán localizar un centro cercano, como hacen actualmente cuando hay exceso de solicitudes de matrícula. Si no lo encuentran, no deberán aplicar el decreto y recibirán una ayuda económica para contratar a profesores que ayuden a estos alumnos a aprender el idioma. Además, se prevén fondos para contratar a unos 12.000 profesores de ‘Italiano para extranjeros’ en clases donde más del 20% de los alumnos no hablen bien italiano. Desde el próximo cursoEl techo de extranjeros no se aplicará en clases que ya están en marcha este curso, pero sí para los alumnos nuevos que se matriculen para el próximo año. Tampoco contarán como extranjeros quienes ya hayan cursado en Italia dos años en educación infantil o tres en primaria o secundaria.En el último curso del que se tienen datos, el 2024-25, un 11,6% de los alumnos eran extranjeros. Se trataba de unos 931.000 alumnos. De ellos, unos 600.000 han nacido en Italia y son hijos de inmigrantes. De las 300.000 clases que hay en Italia, en unas 34.000 había más de un 30% de alumnos extranjeros , pero la norma solo afectará a los que no conocen adecuadamente la lengua.El lunes, tras las palabras de Giorgia Meloni que anunciaban el decreto, el presidente de Italia, Sergio Mattarella, había solicitado una «escuela abierta a todos» como «el motor más eficaz de integración para quienes proceden de otros países». RSS de noticias de sociedad
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