La primera edición de ‘Sabor Toledo’ ha convertido el Parque de la Vega en un gran escaparate de la gastronomía de la provincia y, sobre todo, ha dejado una cifra que ha sorprendido incluso a la organización. Las previsiones iniciales apuntaban a unos 20.000 visitantes durante los cuatro días de celebración, pero la respuesta del público ha desbordado esas expectativas.El jueves, primer día de la feria, pasaron por el recinto unas 7.000 personas. El viernes, la cifra ascendió hasta las 15.000. Y para este sábado, la organización espera superar los 20.000 visitantes, todavía con una jornada completa por delante antes de que la feria eche el cierre este domingo.«Ha sido un éxito que no nos esperábamos, la verdad. La reacción de la gente es muy positiva», explican desde la organización. Hasta tal punto que algunos de los productores participantes se han quedado sin tapas y sin producto. «Algo que no preveíamos», reconocen.La respuesta también se está dejando notar en las actividades. Los ‘showcookings’, una de las propuestas que más interés han despertado, están completos, al igual que buena parte de las actividades programadas. La música, los conciertos, el teatro y la animación itinerante completan una propuesta que ha conseguido mantener el recinto con un flujo constante de visitantes.El éxito, además, está teniendo un componente que la organización considera especialmente significativo: la llegada de público de fuera de la provincia. Entre los visitantes se encuentran numerosos turistas procedentes de Madrid. Algunos, según explican desde la organización, llegaron a Toledo después de ver la promoción de la feria en Gran Vía y decidieron aprovechar la jornada para acercarse al Parque de la Vega.Y es que ‘Sabor Toledo’ ha planteado desde el principio una combinación sencilla: producto, gastronomía y ocio. Una fórmula que permite probar y comprar, pero también sentarse, pasear y disfrutar de las actividades en un espacio recientemente recuperado para la ciudad.53 expositores en el Vega y 28 tapasLa primera edición ocupa los 57.000 metros cuadrados del Parque de la Vega y reúne a 53 expositores agroalimentarios. Aceites, dulces, embutidos, jamones, mazapán, quesos, vinos y otros productos de la provincia comparten espacio con establecimientos hosteleros y cocineros.La feria permite además degustar 28 tapas elaboradas por doce establecimientos hosteleros, con representación de las distintas comarcas de la provincia. La Diputación sufraga el 50 por ciento de su coste, lo que permite ofrecerlas a precios de 2,50, 4 y 5,50 euros.FOTOS:H. FRAILELa previsión era servir unas 5.000 tapas diarias, aunque la afluencia registrada ha puesto a prueba las existencias de algunos establecimientos.La programación gastronómica se completa con 24 sesiones y ‘showcookings’ protagonizados por 16 cocineros de la provincia, entre ellos Iván Cerdeño y Carlos Maldonado, que suman tres estrellas Michelin, además de profesionales como Esmeralda Peña, Javier Muñoz o Piedad Zanchez.La propuesta representa a las cuatro grandes zonas gastronómicas de la provincia: Toledo y sus Montes, La Mancha toledana, La Sagra-Torrijos y las Tierras de Talavera.La Diputación de Toledo ha planteado ‘Sabor Toledo’ con una vocación de continuidad. El evento cuenta con una inversión cercana al millón de euros y nace con el compromiso de convertirse en una cita bienal.Durante la inauguración, la presidenta de la institución provincial, Concepción Cedillo, defendió precisamente esa intención de permanencia y de convertir la gastronomía en una herramienta para proyectar la provincia.También el presidente de la Asociación de Hostelería y Turismo de Toledo, Tomás Palencia, puso el foco en la capacidad de la feria para acercar los productos de la tierra al visitante; mientras que la presidenta de la Cámara de Comercio, María de los Ángeles Martínez, destacó que un alimento o una receta pueden despertar el interés por conocer el lugar del que proceden.En la misma línea, el presidente de Fedeto, Javier de Antonio, señaló que la iniciativa busca acercar el producto al consumidor y dar a conocer a productores y cocineros locales. El alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, incidió en el potencial del turismo gastronómico como vía para avanzar hacia un modelo turístico de mayor calidad. El balance de las primeras jornadas parece haber dado ya a la organización un primer argumento para pensar en la continuidad de la cita: público, productores y hosteleros han respondido. Y todavía queda un día de feria.Los sabores de los conventos también encuentran su escaparate Entre los puestos que están aprovechando la feria para acercar sus productos al público se encuentra el de Amigos de los Conventos de Toledo, que ha convertido su presencia en ‘Sabor Toledo’ en una oportunidad para dar a conocer tanto los productos elaborados por las comunidades religiosas como la labor que desarrolla la asociación. La respuesta de los visitantes está siendo especialmente positiva. «La gente se está volcando», explican desde la asociación, que destaca que la feria está permitiendo dar a conocer su trabajo y, al mismo tiempo, ayudar a los conventos que mantienen la venta de sus productos. Entre ellos se encuentran las magdalenas que elaboran a diario las monjas del convento de San Antonio, los productos de las Carmelitas Descalzas o la mermelada de naranja de San Domingo el Antiguo. Una pequeña muestra de una tradición gastronómica ligada a los conventos de Toledo que estos días encuentra en el Parque de la Vega un nuevo escaparate. La asociación trabaja para apoyar a siete conventos, cinco de ellos con productos a la venta, y su presencia en la feria permite que los visitantes conozcan también la realidad de estas comunidades más allá de sus elaboraciones. La primera edición de ‘Sabor Toledo’ ha convertido el Parque de la Vega en un gran escaparate de la gastronomía de la provincia y, sobre todo, ha dejado una cifra que ha sorprendido incluso a la organización. Las previsiones iniciales apuntaban a unos 20.000 visitantes durante los cuatro días de celebración, pero la respuesta del público ha desbordado esas expectativas.El jueves, primer día de la feria, pasaron por el recinto unas 7.000 personas. El viernes, la cifra ascendió hasta las 15.000. Y para este sábado, la organización espera superar los 20.000 visitantes, todavía con una jornada completa por delante antes de que la feria eche el cierre este domingo.«Ha sido un éxito que no nos esperábamos, la verdad. La reacción de la gente es muy positiva», explican desde la organización. Hasta tal punto que algunos de los productores participantes se han quedado sin tapas y sin producto. «Algo que no preveíamos», reconocen.La respuesta también se está dejando notar en las actividades. Los ‘showcookings’, una de las propuestas que más interés han despertado, están completos, al igual que buena parte de las actividades programadas. La música, los conciertos, el teatro y la animación itinerante completan una propuesta que ha conseguido mantener el recinto con un flujo constante de visitantes.El éxito, además, está teniendo un componente que la organización considera especialmente significativo: la llegada de público de fuera de la provincia. Entre los visitantes se encuentran numerosos turistas procedentes de Madrid. Algunos, según explican desde la organización, llegaron a Toledo después de ver la promoción de la feria en Gran Vía y decidieron aprovechar la jornada para acercarse al Parque de la Vega.Y es que ‘Sabor Toledo’ ha planteado desde el principio una combinación sencilla: producto, gastronomía y ocio. Una fórmula que permite probar y comprar, pero también sentarse, pasear y disfrutar de las actividades en un espacio recientemente recuperado para la ciudad.53 expositores en el Vega y 28 tapasLa primera edición ocupa los 57.000 metros cuadrados del Parque de la Vega y reúne a 53 expositores agroalimentarios. Aceites, dulces, embutidos, jamones, mazapán, quesos, vinos y otros productos de la provincia comparten espacio con establecimientos hosteleros y cocineros.La feria permite además degustar 28 tapas elaboradas por doce establecimientos hosteleros, con representación de las distintas comarcas de la provincia. La Diputación sufraga el 50 por ciento de su coste, lo que permite ofrecerlas a precios de 2,50, 4 y 5,50 euros.FOTOS:H. FRAILELa previsión era servir unas 5.000 tapas diarias, aunque la afluencia registrada ha puesto a prueba las existencias de algunos establecimientos.La programación gastronómica se completa con 24 sesiones y ‘showcookings’ protagonizados por 16 cocineros de la provincia, entre ellos Iván Cerdeño y Carlos Maldonado, que suman tres estrellas Michelin, además de profesionales como Esmeralda Peña, Javier Muñoz o Piedad Zanchez.La propuesta representa a las cuatro grandes zonas gastronómicas de la provincia: Toledo y sus Montes, La Mancha toledana, La Sagra-Torrijos y las Tierras de Talavera.La Diputación de Toledo ha planteado ‘Sabor Toledo’ con una vocación de continuidad. El evento cuenta con una inversión cercana al millón de euros y nace con el compromiso de convertirse en una cita bienal.Durante la inauguración, la presidenta de la institución provincial, Concepción Cedillo, defendió precisamente esa intención de permanencia y de convertir la gastronomía en una herramienta para proyectar la provincia.También el presidente de la Asociación de Hostelería y Turismo de Toledo, Tomás Palencia, puso el foco en la capacidad de la feria para acercar los productos de la tierra al visitante; mientras que la presidenta de la Cámara de Comercio, María de los Ángeles Martínez, destacó que un alimento o una receta pueden despertar el interés por conocer el lugar del que proceden.En la misma línea, el presidente de Fedeto, Javier de Antonio, señaló que la iniciativa busca acercar el producto al consumidor y dar a conocer a productores y cocineros locales. El alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, incidió en el potencial del turismo gastronómico como vía para avanzar hacia un modelo turístico de mayor calidad. El balance de las primeras jornadas parece haber dado ya a la organización un primer argumento para pensar en la continuidad de la cita: público, productores y hosteleros han respondido. Y todavía queda un día de feria.Los sabores de los conventos también encuentran su escaparate Entre los puestos que están aprovechando la feria para acercar sus productos al público se encuentra el de Amigos de los Conventos de Toledo, que ha convertido su presencia en ‘Sabor Toledo’ en una oportunidad para dar a conocer tanto los productos elaborados por las comunidades religiosas como la labor que desarrolla la asociación. La respuesta de los visitantes está siendo especialmente positiva. «La gente se está volcando», explican desde la asociación, que destaca que la feria está permitiendo dar a conocer su trabajo y, al mismo tiempo, ayudar a los conventos que mantienen la venta de sus productos. Entre ellos se encuentran las magdalenas que elaboran a diario las monjas del convento de San Antonio, los productos de las Carmelitas Descalzas o la mermelada de naranja de San Domingo el Antiguo. Una pequeña muestra de una tradición gastronómica ligada a los conventos de Toledo que estos días encuentra en el Parque de la Vega un nuevo escaparate. La asociación trabaja para apoyar a siete conventos, cinco de ellos con productos a la venta, y su presencia en la feria permite que los visitantes conozcan también la realidad de estas comunidades más allá de sus elaboraciones. La primera edición de ‘Sabor Toledo’ ha convertido el Parque de la Vega en un gran escaparate de la gastronomía de la provincia y, sobre todo, ha dejado una cifra que ha sorprendido incluso a la organización. Las previsiones iniciales apuntaban a unos 20.000 visitantes durante los cuatro días de celebración, pero la respuesta del público ha desbordado esas expectativas.El jueves, primer día de la feria, pasaron por el recinto unas 7.000 personas. El viernes, la cifra ascendió hasta las 15.000. Y para este sábado, la organización espera superar los 20.000 visitantes, todavía con una jornada completa por delante antes de que la feria eche el cierre este domingo.«Ha sido un éxito que no nos esperábamos, la verdad. La reacción de la gente es muy positiva», explican desde la organización. Hasta tal punto que algunos de los productores participantes se han quedado sin tapas y sin producto. «Algo que no preveíamos», reconocen.La respuesta también se está dejando notar en las actividades. Los ‘showcookings’, una de las propuestas que más interés han despertado, están completos, al igual que buena parte de las actividades programadas. La música, los conciertos, el teatro y la animación itinerante completan una propuesta que ha conseguido mantener el recinto con un flujo constante de visitantes.El éxito, además, está teniendo un componente que la organización considera especialmente significativo: la llegada de público de fuera de la provincia. Entre los visitantes se encuentran numerosos turistas procedentes de Madrid. Algunos, según explican desde la organización, llegaron a Toledo después de ver la promoción de la feria en Gran Vía y decidieron aprovechar la jornada para acercarse al Parque de la Vega.Y es que ‘Sabor Toledo’ ha planteado desde el principio una combinación sencilla: producto, gastronomía y ocio. Una fórmula que permite probar y comprar, pero también sentarse, pasear y disfrutar de las actividades en un espacio recientemente recuperado para la ciudad.53 expositores en el Vega y 28 tapasLa primera edición ocupa los 57.000 metros cuadrados del Parque de la Vega y reúne a 53 expositores agroalimentarios. Aceites, dulces, embutidos, jamones, mazapán, quesos, vinos y otros productos de la provincia comparten espacio con establecimientos hosteleros y cocineros.La feria permite además degustar 28 tapas elaboradas por doce establecimientos hosteleros, con representación de las distintas comarcas de la provincia. La Diputación sufraga el 50 por ciento de su coste, lo que permite ofrecerlas a precios de 2,50, 4 y 5,50 euros.FOTOS:H. FRAILELa previsión era servir unas 5.000 tapas diarias, aunque la afluencia registrada ha puesto a prueba las existencias de algunos establecimientos.La programación gastronómica se completa con 24 sesiones y ‘showcookings’ protagonizados por 16 cocineros de la provincia, entre ellos Iván Cerdeño y Carlos Maldonado, que suman tres estrellas Michelin, además de profesionales como Esmeralda Peña, Javier Muñoz o Piedad Zanchez.La propuesta representa a las cuatro grandes zonas gastronómicas de la provincia: Toledo y sus Montes, La Mancha toledana, La Sagra-Torrijos y las Tierras de Talavera.La Diputación de Toledo ha planteado ‘Sabor Toledo’ con una vocación de continuidad. El evento cuenta con una inversión cercana al millón de euros y nace con el compromiso de convertirse en una cita bienal.Durante la inauguración, la presidenta de la institución provincial, Concepción Cedillo, defendió precisamente esa intención de permanencia y de convertir la gastronomía en una herramienta para proyectar la provincia.También el presidente de la Asociación de Hostelería y Turismo de Toledo, Tomás Palencia, puso el foco en la capacidad de la feria para acercar los productos de la tierra al visitante; mientras que la presidenta de la Cámara de Comercio, María de los Ángeles Martínez, destacó que un alimento o una receta pueden despertar el interés por conocer el lugar del que proceden.En la misma línea, el presidente de Fedeto, Javier de Antonio, señaló que la iniciativa busca acercar el producto al consumidor y dar a conocer a productores y cocineros locales. El alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, incidió en el potencial del turismo gastronómico como vía para avanzar hacia un modelo turístico de mayor calidad. El balance de las primeras jornadas parece haber dado ya a la organización un primer argumento para pensar en la continuidad de la cita: público, productores y hosteleros han respondido. Y todavía queda un día de feria.Los sabores de los conventos también encuentran su escaparate Entre los puestos que están aprovechando la feria para acercar sus productos al público se encuentra el de Amigos de los Conventos de Toledo, que ha convertido su presencia en ‘Sabor Toledo’ en una oportunidad para dar a conocer tanto los productos elaborados por las comunidades religiosas como la labor que desarrolla la asociación. La respuesta de los visitantes está siendo especialmente positiva. «La gente se está volcando», explican desde la asociación, que destaca que la feria está permitiendo dar a conocer su trabajo y, al mismo tiempo, ayudar a los conventos que mantienen la venta de sus productos. Entre ellos se encuentran las magdalenas que elaboran a diario las monjas del convento de San Antonio, los productos de las Carmelitas Descalzas o la mermelada de naranja de San Domingo el Antiguo. Una pequeña muestra de una tradición gastronómica ligada a los conventos de Toledo que estos días encuentra en el Parque de la Vega un nuevo escaparate. La asociación trabaja para apoyar a siete conventos, cinco de ellos con productos a la venta, y su presencia en la feria permite que los visitantes conozcan también la realidad de estas comunidades más allá de sus elaboraciones. RSS de noticias de espana
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