La misma región que en el primer semestre del año registra un 7 por ciento más de infracciones penales ofrece una imagen muy diferente cuando se baja del mapa regional a las ciudades. No todas suben y, entre las que lo hacen, tampoco crecen los mismos delitos.Hay municipios donde el aumento supera el 20 por ciento y otros donde la criminalidad se reduce más de un 10 por ciento. Y hay también ciudades en las que la delincuencia convencional aumenta con claridad mientras la que se comete a través de internet disminuye.Los datos del Ministerio del Interior correspondientes a enero-junio de 2026 permiten observar esta fotografía en las capitales de provincia y municipios de más de 20.000 habitantes.La mayor subida porcentual corresponde a Valdepeñas, que contabiliza 459 infracciones penales , un 26,4 por ciento más que en el primer semestre de 2025. Le siguen Alcázar de San Juan, con 582 infracciones y un aumento del 18,3 por ciento; Illescas, con 1.071 y un 17 por ciento más; Hellín, con 717 y un 15,3 por ciento más; Albacete, con 4.768 y un 14 por ciento; y Seseña, con 942 y un 14,2 por ciento.También aumentan las infracciones en Almansa, un 14,9 por ciento; Azuqueca de Henares, un 9 por ciento; y Toledo, un 10,2 por ciento.En el otro lado de la tabla aparece Villarrobledo, donde las infracciones penales bajan un 15,8 por ciento , seguida de Guadalajara, con un descenso del 13,4 por ciento. Puertollano reduce sus cifras un 9,1 por ciento y Cuenca un 7,7 por ciento.Las cinco capitales de provincia no siguen una tendencia común. Albacete es la que más aumenta, con un 14 por ciento, hasta las 4.768 infracciones. El crecimiento procede principalmente de la criminalidad convencional, que aumenta un 16,1 por ciento, mientras la cibercriminalidad sube un 7,7 por ciento.Toledo registra 2.151 infracciones, un 10,2 por ciento más. En este caso aumentan tanto la criminalidad convencional, un 9,4 por ciento, como la cibercriminalidad, un 12,5 por ciento.En cambio, Ciudad Real baja un 1,1 por ciento, hasta las 1.642 infracciones, y Cuenca lo hace un 7,7 por ciento, hasta 1.082. El descenso más acusado entre las capitales corresponde a Guadalajara, con un 13,4 por ciento menos y 1.780 infracciones.La criminalidad convencional dispara el balanceEn Alcázar de San Juan, por ejemplo, la criminalidad convencional aumenta un 29 por ciento, mientras la cibercriminalidad baja un 4,5 por ciento. El resultado es un incremento global del 18,3 por ciento.En Illescas, la criminalidad convencional aumenta un 23 por ciento y la cibercriminalidad cae un 10,5 por ciento. El conjunto termina creciendo un 17 por ciento.En Seseña, la criminalidad convencional aumenta un 22,6 por ciento, mientras la cibercriminalidad desciende un 15,4 por ciento. El total sube un 14,2 por ciento.Y en Almansa, la diferencia es todavía más marcada: la criminalidad convencional crece un 26,4 por ciento, mientras la cibercriminalidad cae un 33,3 por ciento. El total de infracciones aumenta un 14,9 por ciento.También ocurre lo contrario. Tomelloso reduce su criminalidad convencional un 9,5 por ciento, pero registra un aumento del 50 por ciento de la cibercriminalidad. El resultado conjunto es un descenso del 2,7 por ciento.La trampa de las cifras pequeñasDe otro lado, es especialmente visible en determinadas categorías delictivas como un incremento del 100, 200 o incluso varios cientos por ciento puede corresponder a unos pocos casos, por lo que no resulta comparable con una subida similar registrada sobre cientos de infracciones.El propio balance permite comprobarlo. En Azuqueca de Henares, por ejemplo, el tráfico de drogas aumenta un 2.200 por ciento, pero la cifra absoluta es de 46 infracciones. En Talavera de la Reina, las agresiones sexuales con penetración aumentan un 400 por ciento, pero se contabilizan cinco casos.La estadística municipal confirma así una característica que ya aparecía en el análisis provincial, y es que el aumento del 7 por ciento de Castilla-La Mancha no se reproduce de manera uniforme en sus ciudades.Mientras Valdepeñas aumenta sus infracciones un 26,4 por ciento, Villarrobledo las reduce un 15,8 por ciento. Mientras Albacete crece un 14 por ciento, Guadalajara cae un 13,4 por ciento. Y mientras Illescas, Alcázar o Seseña registran importantes incrementos, Ciudad Real, Cuenca, Puertollano, Tomelloso y Talavera terminan el semestre con menos infracciones que un año antes.El mapa que dejan los seis primeros meses de 2026 es, por tanto, menos sencillo que el titular regional. Hay más delitos en Castilla-La Mancha, pero la evolución cambia radicalmente según dónde se mire y qué tipo de delito se analice. La misma región que en el primer semestre del año registra un 7 por ciento más de infracciones penales ofrece una imagen muy diferente cuando se baja del mapa regional a las ciudades. No todas suben y, entre las que lo hacen, tampoco crecen los mismos delitos.Hay municipios donde el aumento supera el 20 por ciento y otros donde la criminalidad se reduce más de un 10 por ciento. Y hay también ciudades en las que la delincuencia convencional aumenta con claridad mientras la que se comete a través de internet disminuye.Los datos del Ministerio del Interior correspondientes a enero-junio de 2026 permiten observar esta fotografía en las capitales de provincia y municipios de más de 20.000 habitantes.La mayor subida porcentual corresponde a Valdepeñas, que contabiliza 459 infracciones penales , un 26,4 por ciento más que en el primer semestre de 2025. Le siguen Alcázar de San Juan, con 582 infracciones y un aumento del 18,3 por ciento; Illescas, con 1.071 y un 17 por ciento más; Hellín, con 717 y un 15,3 por ciento más; Albacete, con 4.768 y un 14 por ciento; y Seseña, con 942 y un 14,2 por ciento.También aumentan las infracciones en Almansa, un 14,9 por ciento; Azuqueca de Henares, un 9 por ciento; y Toledo, un 10,2 por ciento.En el otro lado de la tabla aparece Villarrobledo, donde las infracciones penales bajan un 15,8 por ciento , seguida de Guadalajara, con un descenso del 13,4 por ciento. Puertollano reduce sus cifras un 9,1 por ciento y Cuenca un 7,7 por ciento.Las cinco capitales de provincia no siguen una tendencia común. Albacete es la que más aumenta, con un 14 por ciento, hasta las 4.768 infracciones. El crecimiento procede principalmente de la criminalidad convencional, que aumenta un 16,1 por ciento, mientras la cibercriminalidad sube un 7,7 por ciento.Toledo registra 2.151 infracciones, un 10,2 por ciento más. En este caso aumentan tanto la criminalidad convencional, un 9,4 por ciento, como la cibercriminalidad, un 12,5 por ciento.En cambio, Ciudad Real baja un 1,1 por ciento, hasta las 1.642 infracciones, y Cuenca lo hace un 7,7 por ciento, hasta 1.082. El descenso más acusado entre las capitales corresponde a Guadalajara, con un 13,4 por ciento menos y 1.780 infracciones.La criminalidad convencional dispara el balanceEn Alcázar de San Juan, por ejemplo, la criminalidad convencional aumenta un 29 por ciento, mientras la cibercriminalidad baja un 4,5 por ciento. El resultado es un incremento global del 18,3 por ciento.En Illescas, la criminalidad convencional aumenta un 23 por ciento y la cibercriminalidad cae un 10,5 por ciento. El conjunto termina creciendo un 17 por ciento.En Seseña, la criminalidad convencional aumenta un 22,6 por ciento, mientras la cibercriminalidad desciende un 15,4 por ciento. El total sube un 14,2 por ciento.Y en Almansa, la diferencia es todavía más marcada: la criminalidad convencional crece un 26,4 por ciento, mientras la cibercriminalidad cae un 33,3 por ciento. El total de infracciones aumenta un 14,9 por ciento.También ocurre lo contrario. Tomelloso reduce su criminalidad convencional un 9,5 por ciento, pero registra un aumento del 50 por ciento de la cibercriminalidad. El resultado conjunto es un descenso del 2,7 por ciento.La trampa de las cifras pequeñasDe otro lado, es especialmente visible en determinadas categorías delictivas como un incremento del 100, 200 o incluso varios cientos por ciento puede corresponder a unos pocos casos, por lo que no resulta comparable con una subida similar registrada sobre cientos de infracciones.El propio balance permite comprobarlo. En Azuqueca de Henares, por ejemplo, el tráfico de drogas aumenta un 2.200 por ciento, pero la cifra absoluta es de 46 infracciones. En Talavera de la Reina, las agresiones sexuales con penetración aumentan un 400 por ciento, pero se contabilizan cinco casos.La estadística municipal confirma así una característica que ya aparecía en el análisis provincial, y es que el aumento del 7 por ciento de Castilla-La Mancha no se reproduce de manera uniforme en sus ciudades.Mientras Valdepeñas aumenta sus infracciones un 26,4 por ciento, Villarrobledo las reduce un 15,8 por ciento. Mientras Albacete crece un 14 por ciento, Guadalajara cae un 13,4 por ciento. Y mientras Illescas, Alcázar o Seseña registran importantes incrementos, Ciudad Real, Cuenca, Puertollano, Tomelloso y Talavera terminan el semestre con menos infracciones que un año antes.El mapa que dejan los seis primeros meses de 2026 es, por tanto, menos sencillo que el titular regional. Hay más delitos en Castilla-La Mancha, pero la evolución cambia radicalmente según dónde se mire y qué tipo de delito se analice. La misma región que en el primer semestre del año registra un 7 por ciento más de infracciones penales ofrece una imagen muy diferente cuando se baja del mapa regional a las ciudades. No todas suben y, entre las que lo hacen, tampoco crecen los mismos delitos.Hay municipios donde el aumento supera el 20 por ciento y otros donde la criminalidad se reduce más de un 10 por ciento. Y hay también ciudades en las que la delincuencia convencional aumenta con claridad mientras la que se comete a través de internet disminuye.Los datos del Ministerio del Interior correspondientes a enero-junio de 2026 permiten observar esta fotografía en las capitales de provincia y municipios de más de 20.000 habitantes.La mayor subida porcentual corresponde a Valdepeñas, que contabiliza 459 infracciones penales , un 26,4 por ciento más que en el primer semestre de 2025. Le siguen Alcázar de San Juan, con 582 infracciones y un aumento del 18,3 por ciento; Illescas, con 1.071 y un 17 por ciento más; Hellín, con 717 y un 15,3 por ciento más; Albacete, con 4.768 y un 14 por ciento; y Seseña, con 942 y un 14,2 por ciento.También aumentan las infracciones en Almansa, un 14,9 por ciento; Azuqueca de Henares, un 9 por ciento; y Toledo, un 10,2 por ciento.En el otro lado de la tabla aparece Villarrobledo, donde las infracciones penales bajan un 15,8 por ciento , seguida de Guadalajara, con un descenso del 13,4 por ciento. Puertollano reduce sus cifras un 9,1 por ciento y Cuenca un 7,7 por ciento.Las cinco capitales de provincia no siguen una tendencia común. Albacete es la que más aumenta, con un 14 por ciento, hasta las 4.768 infracciones. El crecimiento procede principalmente de la criminalidad convencional, que aumenta un 16,1 por ciento, mientras la cibercriminalidad sube un 7,7 por ciento.Toledo registra 2.151 infracciones, un 10,2 por ciento más. En este caso aumentan tanto la criminalidad convencional, un 9,4 por ciento, como la cibercriminalidad, un 12,5 por ciento.En cambio, Ciudad Real baja un 1,1 por ciento, hasta las 1.642 infracciones, y Cuenca lo hace un 7,7 por ciento, hasta 1.082. El descenso más acusado entre las capitales corresponde a Guadalajara, con un 13,4 por ciento menos y 1.780 infracciones.La criminalidad convencional dispara el balanceEn Alcázar de San Juan, por ejemplo, la criminalidad convencional aumenta un 29 por ciento, mientras la cibercriminalidad baja un 4,5 por ciento. El resultado es un incremento global del 18,3 por ciento.En Illescas, la criminalidad convencional aumenta un 23 por ciento y la cibercriminalidad cae un 10,5 por ciento. El conjunto termina creciendo un 17 por ciento.En Seseña, la criminalidad convencional aumenta un 22,6 por ciento, mientras la cibercriminalidad desciende un 15,4 por ciento. El total sube un 14,2 por ciento.Y en Almansa, la diferencia es todavía más marcada: la criminalidad convencional crece un 26,4 por ciento, mientras la cibercriminalidad cae un 33,3 por ciento. El total de infracciones aumenta un 14,9 por ciento.También ocurre lo contrario. Tomelloso reduce su criminalidad convencional un 9,5 por ciento, pero registra un aumento del 50 por ciento de la cibercriminalidad. El resultado conjunto es un descenso del 2,7 por ciento.La trampa de las cifras pequeñasDe otro lado, es especialmente visible en determinadas categorías delictivas como un incremento del 100, 200 o incluso varios cientos por ciento puede corresponder a unos pocos casos, por lo que no resulta comparable con una subida similar registrada sobre cientos de infracciones.El propio balance permite comprobarlo. En Azuqueca de Henares, por ejemplo, el tráfico de drogas aumenta un 2.200 por ciento, pero la cifra absoluta es de 46 infracciones. En Talavera de la Reina, las agresiones sexuales con penetración aumentan un 400 por ciento, pero se contabilizan cinco casos.La estadística municipal confirma así una característica que ya aparecía en el análisis provincial, y es que el aumento del 7 por ciento de Castilla-La Mancha no se reproduce de manera uniforme en sus ciudades.Mientras Valdepeñas aumenta sus infracciones un 26,4 por ciento, Villarrobledo las reduce un 15,8 por ciento. Mientras Albacete crece un 14 por ciento, Guadalajara cae un 13,4 por ciento. Y mientras Illescas, Alcázar o Seseña registran importantes incrementos, Ciudad Real, Cuenca, Puertollano, Tomelloso y Talavera terminan el semestre con menos infracciones que un año antes.El mapa que dejan los seis primeros meses de 2026 es, por tanto, menos sencillo que el titular regional. Hay más delitos en Castilla-La Mancha, pero la evolución cambia radicalmente según dónde se mire y qué tipo de delito se analice. RSS de noticias de espana
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