El refranero popular en el ámbito marino es muy amplio, y tras la última decisión del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación con respecto a la captura fortuita de atún rojo se puede concluir que «a río revuelto, ganancia de pescadores». Aunque en este caso solo de una parte, aquellos que tengan grandes flotas y capacidad de manejar importantes volúmenes de gestión administrativa. Y aún así les parece poco.La cartera que dirige Luis Planas ha autorizado la captura de una cuota total de 233 toneladas de atún rojo, según una resolución publicada ayer en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Es muy importante señalar que se trata de pesca fortuita. Es decir, es un atún rojo que no se estaba intentando pescar. Por ejemplo, un barco está pescando bonito del norte, pez espada u otras especies y, debido al comportamiento del atún rojo y al arte utilizado, aparece este producto en la captura. La normativa distingue esto de la pesca dirigida, en la que el barco sale específicamente a buscar atún rojo.Hasta ahora, España tenía un régimen bastante limitado. Por ejemplo, en 2024 y 2025 se reservaban 11,5 toneladas para las capturas fortuitas de dos grupos concretos: barcos curricaneros (arrastran señuelo) que pescaban bonito del norte en el Atlántico Nordeste y golfo de Vizcaya; y palangreros (con sedales pequeños) en determinadas zonas del Atlántico Norte.Ahora, la mayor parte de la cuota, 67 toneladas, corresponde a los buques incluidos en todos los censos de modalidad del Cantábrico noroeste. Le siguen las embarcaciones con puerto base en las localidades gaditanas de La Línea de la Concepción, Algeciras, Barbate y Conil, que dispondrán de una cuota conjunta de 64 toneladas. Asimismo, el Ministerio ha autorizado la captura de atún rojo a los buques de todos los censos de modalidad del Mediterráneo, con una cuota de 55 toneladas, y a los de la zona del golfo de Cádiz, que podrán capturar hasta 47 toneladas.La resolución establece además límites individuales para las embarcaciones. En concreto, cada buque podrá capturar un ejemplar de atún rojo por marea. En aquellas operaciones cuya duración sea inferior a un día, el límite será de una pieza por buque y jornada.La Secretaría General de Pesca defiende la importancia de permitir la captura fortuita de esta especie ante la evolución favorable de sus poblaciones. Según el Ministerio, el atún rojo ha experimentado una «gran recuperación» y presenta actualmente una notable «abundancia y presencia» en el litoral español.La medida busca adaptar la actividad pesquera a esta situación y regular las capturas accidentales de una especie cuya recuperación ha sido significativa en los últimos años.Ganancia desigualEsta situación que amplía el número de toneladas de captura debería generar entusiasmo en todas las flotas pesqueras. Sin embargo, para algunos se ha quedado corto, y para otros se debería haber ampliado más.Desde la Organización de Productores Pesqueros Artesanales Lonja de Conil señalan a este periódico que Pesca ha emitido una resolución que es «idéntica» al borrador previo, sin tener en consideración las alegaciones presentadas. Entre los inconvenientes planteados a la resolución está el que solo se permita pescar fortuitamente una pieza de atún por buque al día, una limitación que «no tiene sentido» en una zona como la del Estrecho, donde hay «mucho atún» y en algunos casos tiene un tamaño «pequeño».Por contra, esta situación de mayor exigencia contrasta con la de quienes tendrán más trámite administrativo para una ganancia que no termina de estar clara. El atún rojo tiene un régimen de control excepcionalmente estricto. No basta con anotarlo como una captura más. España exige que los barcos autorizados para capturas fortuitas tengan un permiso especial de pesca para atún rojo. Además, estos barcos quedan sometidos a las mismas normas de control que los de pesca dirigida y deben mantener el atún claramente separado del resto de especies. Después, y para pesar de las flotas más pequeñas, entra en juego el sistema de documentación de capturas de atún rojo (BCD/eBCD). La razón es que cada ejemplar debe poder seguirse desde que se captura hasta que llega a comercializarse. El sistema electrónico de ICCAT (método europeo) está diseñado precisamente para esa trazabilidad.Claves del atún rojo Buen momento Actualmente, el atún rojo del Atlántico Oriental y Mediterráneo no se considera una población colapsada. De hecho, la situación ha mejorado mucho respecto a décadas anteriores. Pesca abundante España, al margen de la pesca fortuita, tiene en 2026 una cuota anual de 7.938 toneladas de atún rojo, que se mantiene para 2026, 2027 y 2028. En 2025 eran 6.783 toneladas, así que el incremento es de unas 1.155 toneladas (17%). Qué le hace especial La diferencia fundamental es que el atún rojo que tenemos en España es una especie distinta, adaptada a aguas templadas y capaz de alcanzar tamaños enormes. Puede superar ampliamente los 300 kg.Algunas asociaciones gallegas, en los últimos meses, han traslado ciertas dudas ante este volumen de gestión. Y es que el proceso de captura, identificación, pesaje, registro, documentación específica… requiere de una logística que no todas las embarcaciones tienen pese a que el atún rojo es un producto muy codiciado y una vez en puerto es una especie que ofrece un alto rendimiento económico. El refranero popular en el ámbito marino es muy amplio, y tras la última decisión del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación con respecto a la captura fortuita de atún rojo se puede concluir que «a río revuelto, ganancia de pescadores». Aunque en este caso solo de una parte, aquellos que tengan grandes flotas y capacidad de manejar importantes volúmenes de gestión administrativa. Y aún así les parece poco.La cartera que dirige Luis Planas ha autorizado la captura de una cuota total de 233 toneladas de atún rojo, según una resolución publicada ayer en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Es muy importante señalar que se trata de pesca fortuita. Es decir, es un atún rojo que no se estaba intentando pescar. Por ejemplo, un barco está pescando bonito del norte, pez espada u otras especies y, debido al comportamiento del atún rojo y al arte utilizado, aparece este producto en la captura. La normativa distingue esto de la pesca dirigida, en la que el barco sale específicamente a buscar atún rojo.Hasta ahora, España tenía un régimen bastante limitado. Por ejemplo, en 2024 y 2025 se reservaban 11,5 toneladas para las capturas fortuitas de dos grupos concretos: barcos curricaneros (arrastran señuelo) que pescaban bonito del norte en el Atlántico Nordeste y golfo de Vizcaya; y palangreros (con sedales pequeños) en determinadas zonas del Atlántico Norte.Ahora, la mayor parte de la cuota, 67 toneladas, corresponde a los buques incluidos en todos los censos de modalidad del Cantábrico noroeste. Le siguen las embarcaciones con puerto base en las localidades gaditanas de La Línea de la Concepción, Algeciras, Barbate y Conil, que dispondrán de una cuota conjunta de 64 toneladas. Asimismo, el Ministerio ha autorizado la captura de atún rojo a los buques de todos los censos de modalidad del Mediterráneo, con una cuota de 55 toneladas, y a los de la zona del golfo de Cádiz, que podrán capturar hasta 47 toneladas.La resolución establece además límites individuales para las embarcaciones. En concreto, cada buque podrá capturar un ejemplar de atún rojo por marea. En aquellas operaciones cuya duración sea inferior a un día, el límite será de una pieza por buque y jornada.La Secretaría General de Pesca defiende la importancia de permitir la captura fortuita de esta especie ante la evolución favorable de sus poblaciones. Según el Ministerio, el atún rojo ha experimentado una «gran recuperación» y presenta actualmente una notable «abundancia y presencia» en el litoral español.La medida busca adaptar la actividad pesquera a esta situación y regular las capturas accidentales de una especie cuya recuperación ha sido significativa en los últimos años.Ganancia desigualEsta situación que amplía el número de toneladas de captura debería generar entusiasmo en todas las flotas pesqueras. Sin embargo, para algunos se ha quedado corto, y para otros se debería haber ampliado más.Desde la Organización de Productores Pesqueros Artesanales Lonja de Conil señalan a este periódico que Pesca ha emitido una resolución que es «idéntica» al borrador previo, sin tener en consideración las alegaciones presentadas. Entre los inconvenientes planteados a la resolución está el que solo se permita pescar fortuitamente una pieza de atún por buque al día, una limitación que «no tiene sentido» en una zona como la del Estrecho, donde hay «mucho atún» y en algunos casos tiene un tamaño «pequeño».Por contra, esta situación de mayor exigencia contrasta con la de quienes tendrán más trámite administrativo para una ganancia que no termina de estar clara. El atún rojo tiene un régimen de control excepcionalmente estricto. No basta con anotarlo como una captura más. España exige que los barcos autorizados para capturas fortuitas tengan un permiso especial de pesca para atún rojo. Además, estos barcos quedan sometidos a las mismas normas de control que los de pesca dirigida y deben mantener el atún claramente separado del resto de especies. Después, y para pesar de las flotas más pequeñas, entra en juego el sistema de documentación de capturas de atún rojo (BCD/eBCD). La razón es que cada ejemplar debe poder seguirse desde que se captura hasta que llega a comercializarse. El sistema electrónico de ICCAT (método europeo) está diseñado precisamente para esa trazabilidad.Claves del atún rojo Buen momento Actualmente, el atún rojo del Atlántico Oriental y Mediterráneo no se considera una población colapsada. De hecho, la situación ha mejorado mucho respecto a décadas anteriores. Pesca abundante España, al margen de la pesca fortuita, tiene en 2026 una cuota anual de 7.938 toneladas de atún rojo, que se mantiene para 2026, 2027 y 2028. En 2025 eran 6.783 toneladas, así que el incremento es de unas 1.155 toneladas (17%). Qué le hace especial La diferencia fundamental es que el atún rojo que tenemos en España es una especie distinta, adaptada a aguas templadas y capaz de alcanzar tamaños enormes. Puede superar ampliamente los 300 kg.Algunas asociaciones gallegas, en los últimos meses, han traslado ciertas dudas ante este volumen de gestión. Y es que el proceso de captura, identificación, pesaje, registro, documentación específica… requiere de una logística que no todas las embarcaciones tienen pese a que el atún rojo es un producto muy codiciado y una vez en puerto es una especie que ofrece un alto rendimiento económico. El refranero popular en el ámbito marino es muy amplio, y tras la última decisión del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación con respecto a la captura fortuita de atún rojo se puede concluir que «a río revuelto, ganancia de pescadores». Aunque en este caso solo de una parte, aquellos que tengan grandes flotas y capacidad de manejar importantes volúmenes de gestión administrativa. Y aún así les parece poco.La cartera que dirige Luis Planas ha autorizado la captura de una cuota total de 233 toneladas de atún rojo, según una resolución publicada ayer en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Es muy importante señalar que se trata de pesca fortuita. Es decir, es un atún rojo que no se estaba intentando pescar. Por ejemplo, un barco está pescando bonito del norte, pez espada u otras especies y, debido al comportamiento del atún rojo y al arte utilizado, aparece este producto en la captura. La normativa distingue esto de la pesca dirigida, en la que el barco sale específicamente a buscar atún rojo.Hasta ahora, España tenía un régimen bastante limitado. Por ejemplo, en 2024 y 2025 se reservaban 11,5 toneladas para las capturas fortuitas de dos grupos concretos: barcos curricaneros (arrastran señuelo) que pescaban bonito del norte en el Atlántico Nordeste y golfo de Vizcaya; y palangreros (con sedales pequeños) en determinadas zonas del Atlántico Norte.Ahora, la mayor parte de la cuota, 67 toneladas, corresponde a los buques incluidos en todos los censos de modalidad del Cantábrico noroeste. Le siguen las embarcaciones con puerto base en las localidades gaditanas de La Línea de la Concepción, Algeciras, Barbate y Conil, que dispondrán de una cuota conjunta de 64 toneladas. Asimismo, el Ministerio ha autorizado la captura de atún rojo a los buques de todos los censos de modalidad del Mediterráneo, con una cuota de 55 toneladas, y a los de la zona del golfo de Cádiz, que podrán capturar hasta 47 toneladas.La resolución establece además límites individuales para las embarcaciones. En concreto, cada buque podrá capturar un ejemplar de atún rojo por marea. En aquellas operaciones cuya duración sea inferior a un día, el límite será de una pieza por buque y jornada.La Secretaría General de Pesca defiende la importancia de permitir la captura fortuita de esta especie ante la evolución favorable de sus poblaciones. Según el Ministerio, el atún rojo ha experimentado una «gran recuperación» y presenta actualmente una notable «abundancia y presencia» en el litoral español.La medida busca adaptar la actividad pesquera a esta situación y regular las capturas accidentales de una especie cuya recuperación ha sido significativa en los últimos años.Ganancia desigualEsta situación que amplía el número de toneladas de captura debería generar entusiasmo en todas las flotas pesqueras. Sin embargo, para algunos se ha quedado corto, y para otros se debería haber ampliado más.Desde la Organización de Productores Pesqueros Artesanales Lonja de Conil señalan a este periódico que Pesca ha emitido una resolución que es «idéntica» al borrador previo, sin tener en consideración las alegaciones presentadas. Entre los inconvenientes planteados a la resolución está el que solo se permita pescar fortuitamente una pieza de atún por buque al día, una limitación que «no tiene sentido» en una zona como la del Estrecho, donde hay «mucho atún» y en algunos casos tiene un tamaño «pequeño».Por contra, esta situación de mayor exigencia contrasta con la de quienes tendrán más trámite administrativo para una ganancia que no termina de estar clara. El atún rojo tiene un régimen de control excepcionalmente estricto. No basta con anotarlo como una captura más. España exige que los barcos autorizados para capturas fortuitas tengan un permiso especial de pesca para atún rojo. Además, estos barcos quedan sometidos a las mismas normas de control que los de pesca dirigida y deben mantener el atún claramente separado del resto de especies. Después, y para pesar de las flotas más pequeñas, entra en juego el sistema de documentación de capturas de atún rojo (BCD/eBCD). La razón es que cada ejemplar debe poder seguirse desde que se captura hasta que llega a comercializarse. El sistema electrónico de ICCAT (método europeo) está diseñado precisamente para esa trazabilidad.Claves del atún rojo Buen momento Actualmente, el atún rojo del Atlántico Oriental y Mediterráneo no se considera una población colapsada. De hecho, la situación ha mejorado mucho respecto a décadas anteriores. Pesca abundante España, al margen de la pesca fortuita, tiene en 2026 una cuota anual de 7.938 toneladas de atún rojo, que se mantiene para 2026, 2027 y 2028. En 2025 eran 6.783 toneladas, así que el incremento es de unas 1.155 toneladas (17%). Qué le hace especial La diferencia fundamental es que el atún rojo que tenemos en España es una especie distinta, adaptada a aguas templadas y capaz de alcanzar tamaños enormes. Puede superar ampliamente los 300 kg.Algunas asociaciones gallegas, en los últimos meses, han traslado ciertas dudas ante este volumen de gestión. Y es que el proceso de captura, identificación, pesaje, registro, documentación específica… requiere de una logística que no todas las embarcaciones tienen pese a que el atún rojo es un producto muy codiciado y una vez en puerto es una especie que ofrece un alto rendimiento económico. RSS de noticias de economia
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