A Lionel Scaloni (Pujato, 1978), los miembros de su cuerpo técnico y los futbolistas de la selección argentina le llaman con cariño La Llorona desde hace años, consecuencia de los pocos reparos que tiene el entrenador para mostrar sus sentimientos. «Siempre me emociono. Ya me dicen ‘La Llorona‘, pero no me importa», dijo después de remontar a Egipto en octavos de final. El miércoles, después de volver a renacer para vencer a Inglaterra, apenas gritó. Cerró la boca, apretó los labios y se le enrojecieron los ojos. Es su forma de ser, de actuar y de dirigir. Una emoción por bandera que ha contagiado a sus futbolistas, a Messi el primero, con la histórica final contra la España de su maestro De la Fuente en el horizonte.
El técnico no oculta sus sentimientos ni reprime sus lágrimas. Una charla antes de la final de Qatar, el origen de un apodo que resume su gestión. De la Fuente, su profesor en el curso de entrenador.
A Lionel Scaloni (Pujato, 1978), los miembros de su cuerpo técnico y los futbolistas de la selección argentina le llaman con cariño La Llorona desde hace años, consecuencia de los pocos reparos que tiene el entrenador para mostrar sus sentimientos. «Siempre me emociono. Ya me dicen ‘La Llorona‘, pero no me importa», dijo después de remontar a Egipto en octavos de final. El miércoles, después de volver a renacer para vencer a Inglaterra, apenas gritó. Cerró la boca, apretó los labios y se le enrojecieron los ojos. Es su forma de ser, de actuar y de dirigir. Una emoción por bandera que ha contagiado a sus futbolistas, a Messi el primero, con la histórica final contra la España de su maestro De la Fuente en el horizonte.
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