El Córdoba CF cerró con empate su primer amistoso de pretemporada ante el Orlando Pirates (1-1). Más allá del resultado, secundario en este tipo de encuentros, casi todos los jugadores disponibles de Iván Ania sumaron minutos, con las excepciones de Vilarrasa y Salim El Jebari. El duelo dejó las primeras conclusiones tras varias semanas de trabajo, aunque, como señaló el técnico blanquiverde, lo verdaderamente importante no era el marcador, «sino las sensaciones que vayamos transmitiendo y las ideas que vayamos cogiendo».Sobre esta idea, se pudieron ver dos imágenes muy diferenciadas en ambas mitades. Respecto a los primeros cuarenta y cinco minutos, la versión más reconocible del estilo de juego de Iván Ania estuvo presente en el Marbella Football Center. La presión en bloque alto fue una constante para que el conjunto cordobesista pudiera instaurarse en campo contrario. PEn ese contexto, el trabajo defensivo de Eder García e Isma Ruiz fue uno de los aspectos más destacados, al igual que la contundencia -en algunas ocasiones desmedida- de la pareja formada por Álex Martín y Juan Gutiérrez. Ambos centrales mostraron potencia y seguridad, aunque todavía deben mejorar su coordinación y ganar fluidez en la salida de balón.Eder García, por su parte, confirmó las altas expectativas depositadas en él. El centrocampista cedido por el Athletic Club exhibió visión de juego y criterio para conectar la defensa con el ataque. Además, el cachorro de Lezama demostró capacidad para llegar desde segunda línea con un remate acrobático, una de las cualidades que Iván Ania busca en un centrocampista ‘box to box’.Mucho protagonismo desde las bandasOtro factor fundamental en el esquema del técnico blanquiverde son las bandas, demarcación que demostró tener mucha profundidad con las figuras de Egoitz y Tasende. El canterano del Alavés fue de los efectivos con más presencia en área rival a la hora de colgar balones a sus compañeros, aunque la buena voluntad, en este caso, deberá unirse poco a poco con un mayor porcentaje de acierto. En el caso de Tasende, el gallego también demostró sus cualidades para pisar área, especialmente con un balón medido a Unai Sabroso en el ecuador de la mitad que no obtuvo premio por muy poco. En una primera parte marcada por una lógica falta de efectividad, Adnane Ghailan e Ibai Sanz destacaron por su facilidad para generar peligro y encontrar espacios. Ambos se mostraron activos en ataque, aunque todavía deben afinar la toma de decisiones en los últimos metros.Ya en la segunda mitad, el once cambió por completo y la idea de juego se diluyó con el paso del tiempo. Kevin Medina , el nuevo ’10’ blanquiverde, fue un auténtico huracán en sus primeros minutos, aunque la efervescencia inicial fue mostrándose posteriormente de forma intermitente. Una de cal y otra de arena para el atacante del malagueño que acabó el encuentro con asistencia a un voluntarioso Javi Antrás, pero con el sabor agrio de desperdiciar un mano a mano en los minutos finales. Pese a ello, otra vez emerge como el efectivo con más desborde en una temporada en la que debe ser importantePaso atrás en la segunda mitadOtra de las buenas noticias fue Rubén Alves . El hispano-brasileño, que compartió zaga con un Ntji más desubicado al tener que ser el cuarto central de emergencias, fue un auténtico centinela a la hora de despejar el peligro y ser poderoso en el juego aéreo. Su buen papel, junto a la ausencia de dolencias, hacen que sea una de las lecturas más positivas de un central que está llamado a ser importante. Respecto a las otras zonas del esquema de Iván Ania, pese a que estuvieron correctos en labores defensivas, Albarrán y Jacobo Martí no tuvieron el mismo impacto que sus compañeros en la primera mitad de las bandas. Tampoco carburó en exceso el centro del campo conformado por Damián y Diarra, quienes mostraron algunos errores en la salida de balón y sufrieron en gran medida ante la presión del Orlando Pirates.Por último en ataque, Carracedo sigue siendo un efectivo desequilibrante -excesivo en algunas ocasiones- y demostró que será difícil que Iván Ania pueda encontrar argumentos para arrebatarle la titularidad. En la punta de lanza, Enol cumplió con la función de Adrián Fuentes al dar pequeñas pincelas de su buen hacer en el área, aunque su mayor debe es precisamente mejorar lejos de ella. Pese a que el juego de la segunda mitad fue mucho más caótico, en definitiva, las buenas sensaciones que interiorizó Iván Ania reflejan que este primer test de temporada fue una buena primera piedra de toque para crecer y mejorar de cara al encuentro ante el Sevilla del próximo 23 de julio en El Arcángel en el Trofeo Puertas de Córdoba. El Córdoba CF cerró con empate su primer amistoso de pretemporada ante el Orlando Pirates (1-1). Más allá del resultado, secundario en este tipo de encuentros, casi todos los jugadores disponibles de Iván Ania sumaron minutos, con las excepciones de Vilarrasa y Salim El Jebari. El duelo dejó las primeras conclusiones tras varias semanas de trabajo, aunque, como señaló el técnico blanquiverde, lo verdaderamente importante no era el marcador, «sino las sensaciones que vayamos transmitiendo y las ideas que vayamos cogiendo».Sobre esta idea, se pudieron ver dos imágenes muy diferenciadas en ambas mitades. Respecto a los primeros cuarenta y cinco minutos, la versión más reconocible del estilo de juego de Iván Ania estuvo presente en el Marbella Football Center. La presión en bloque alto fue una constante para que el conjunto cordobesista pudiera instaurarse en campo contrario. PEn ese contexto, el trabajo defensivo de Eder García e Isma Ruiz fue uno de los aspectos más destacados, al igual que la contundencia -en algunas ocasiones desmedida- de la pareja formada por Álex Martín y Juan Gutiérrez. Ambos centrales mostraron potencia y seguridad, aunque todavía deben mejorar su coordinación y ganar fluidez en la salida de balón.Eder García, por su parte, confirmó las altas expectativas depositadas en él. El centrocampista cedido por el Athletic Club exhibió visión de juego y criterio para conectar la defensa con el ataque. Además, el cachorro de Lezama demostró capacidad para llegar desde segunda línea con un remate acrobático, una de las cualidades que Iván Ania busca en un centrocampista ‘box to box’.Mucho protagonismo desde las bandasOtro factor fundamental en el esquema del técnico blanquiverde son las bandas, demarcación que demostró tener mucha profundidad con las figuras de Egoitz y Tasende. El canterano del Alavés fue de los efectivos con más presencia en área rival a la hora de colgar balones a sus compañeros, aunque la buena voluntad, en este caso, deberá unirse poco a poco con un mayor porcentaje de acierto. En el caso de Tasende, el gallego también demostró sus cualidades para pisar área, especialmente con un balón medido a Unai Sabroso en el ecuador de la mitad que no obtuvo premio por muy poco. En una primera parte marcada por una lógica falta de efectividad, Adnane Ghailan e Ibai Sanz destacaron por su facilidad para generar peligro y encontrar espacios. Ambos se mostraron activos en ataque, aunque todavía deben afinar la toma de decisiones en los últimos metros.Ya en la segunda mitad, el once cambió por completo y la idea de juego se diluyó con el paso del tiempo. Kevin Medina , el nuevo ’10’ blanquiverde, fue un auténtico huracán en sus primeros minutos, aunque la efervescencia inicial fue mostrándose posteriormente de forma intermitente. Una de cal y otra de arena para el atacante del malagueño que acabó el encuentro con asistencia a un voluntarioso Javi Antrás, pero con el sabor agrio de desperdiciar un mano a mano en los minutos finales. Pese a ello, otra vez emerge como el efectivo con más desborde en una temporada en la que debe ser importantePaso atrás en la segunda mitadOtra de las buenas noticias fue Rubén Alves . El hispano-brasileño, que compartió zaga con un Ntji más desubicado al tener que ser el cuarto central de emergencias, fue un auténtico centinela a la hora de despejar el peligro y ser poderoso en el juego aéreo. Su buen papel, junto a la ausencia de dolencias, hacen que sea una de las lecturas más positivas de un central que está llamado a ser importante. Respecto a las otras zonas del esquema de Iván Ania, pese a que estuvieron correctos en labores defensivas, Albarrán y Jacobo Martí no tuvieron el mismo impacto que sus compañeros en la primera mitad de las bandas. Tampoco carburó en exceso el centro del campo conformado por Damián y Diarra, quienes mostraron algunos errores en la salida de balón y sufrieron en gran medida ante la presión del Orlando Pirates.Por último en ataque, Carracedo sigue siendo un efectivo desequilibrante -excesivo en algunas ocasiones- y demostró que será difícil que Iván Ania pueda encontrar argumentos para arrebatarle la titularidad. En la punta de lanza, Enol cumplió con la función de Adrián Fuentes al dar pequeñas pincelas de su buen hacer en el área, aunque su mayor debe es precisamente mejorar lejos de ella. Pese a que el juego de la segunda mitad fue mucho más caótico, en definitiva, las buenas sensaciones que interiorizó Iván Ania reflejan que este primer test de temporada fue una buena primera piedra de toque para crecer y mejorar de cara al encuentro ante el Sevilla del próximo 23 de julio en El Arcángel en el Trofeo Puertas de Córdoba. El Córdoba CF cerró con empate su primer amistoso de pretemporada ante el Orlando Pirates (1-1). Más allá del resultado, secundario en este tipo de encuentros, casi todos los jugadores disponibles de Iván Ania sumaron minutos, con las excepciones de Vilarrasa y Salim El Jebari. El duelo dejó las primeras conclusiones tras varias semanas de trabajo, aunque, como señaló el técnico blanquiverde, lo verdaderamente importante no era el marcador, «sino las sensaciones que vayamos transmitiendo y las ideas que vayamos cogiendo».Sobre esta idea, se pudieron ver dos imágenes muy diferenciadas en ambas mitades. Respecto a los primeros cuarenta y cinco minutos, la versión más reconocible del estilo de juego de Iván Ania estuvo presente en el Marbella Football Center. La presión en bloque alto fue una constante para que el conjunto cordobesista pudiera instaurarse en campo contrario. PEn ese contexto, el trabajo defensivo de Eder García e Isma Ruiz fue uno de los aspectos más destacados, al igual que la contundencia -en algunas ocasiones desmedida- de la pareja formada por Álex Martín y Juan Gutiérrez. Ambos centrales mostraron potencia y seguridad, aunque todavía deben mejorar su coordinación y ganar fluidez en la salida de balón.Eder García, por su parte, confirmó las altas expectativas depositadas en él. El centrocampista cedido por el Athletic Club exhibió visión de juego y criterio para conectar la defensa con el ataque. Además, el cachorro de Lezama demostró capacidad para llegar desde segunda línea con un remate acrobático, una de las cualidades que Iván Ania busca en un centrocampista ‘box to box’.Mucho protagonismo desde las bandasOtro factor fundamental en el esquema del técnico blanquiverde son las bandas, demarcación que demostró tener mucha profundidad con las figuras de Egoitz y Tasende. El canterano del Alavés fue de los efectivos con más presencia en área rival a la hora de colgar balones a sus compañeros, aunque la buena voluntad, en este caso, deberá unirse poco a poco con un mayor porcentaje de acierto. En el caso de Tasende, el gallego también demostró sus cualidades para pisar área, especialmente con un balón medido a Unai Sabroso en el ecuador de la mitad que no obtuvo premio por muy poco. En una primera parte marcada por una lógica falta de efectividad, Adnane Ghailan e Ibai Sanz destacaron por su facilidad para generar peligro y encontrar espacios. Ambos se mostraron activos en ataque, aunque todavía deben afinar la toma de decisiones en los últimos metros.Ya en la segunda mitad, el once cambió por completo y la idea de juego se diluyó con el paso del tiempo. Kevin Medina , el nuevo ’10’ blanquiverde, fue un auténtico huracán en sus primeros minutos, aunque la efervescencia inicial fue mostrándose posteriormente de forma intermitente. Una de cal y otra de arena para el atacante del malagueño que acabó el encuentro con asistencia a un voluntarioso Javi Antrás, pero con el sabor agrio de desperdiciar un mano a mano en los minutos finales. Pese a ello, otra vez emerge como el efectivo con más desborde en una temporada en la que debe ser importantePaso atrás en la segunda mitadOtra de las buenas noticias fue Rubén Alves . El hispano-brasileño, que compartió zaga con un Ntji más desubicado al tener que ser el cuarto central de emergencias, fue un auténtico centinela a la hora de despejar el peligro y ser poderoso en el juego aéreo. Su buen papel, junto a la ausencia de dolencias, hacen que sea una de las lecturas más positivas de un central que está llamado a ser importante. Respecto a las otras zonas del esquema de Iván Ania, pese a que estuvieron correctos en labores defensivas, Albarrán y Jacobo Martí no tuvieron el mismo impacto que sus compañeros en la primera mitad de las bandas. Tampoco carburó en exceso el centro del campo conformado por Damián y Diarra, quienes mostraron algunos errores en la salida de balón y sufrieron en gran medida ante la presión del Orlando Pirates.Por último en ataque, Carracedo sigue siendo un efectivo desequilibrante -excesivo en algunas ocasiones- y demostró que será difícil que Iván Ania pueda encontrar argumentos para arrebatarle la titularidad. En la punta de lanza, Enol cumplió con la función de Adrián Fuentes al dar pequeñas pincelas de su buen hacer en el área, aunque su mayor debe es precisamente mejorar lejos de ella. Pese a que el juego de la segunda mitad fue mucho más caótico, en definitiva, las buenas sensaciones que interiorizó Iván Ania reflejan que este primer test de temporada fue una buena primera piedra de toque para crecer y mejorar de cara al encuentro ante el Sevilla del próximo 23 de julio en El Arcángel en el Trofeo Puertas de Córdoba. RSS de noticias de espana/andalucia
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