Cuenta Francisco de Paula Fernández, el escritor que ha cautivado al público joven con el pseudónimo de Blue Jeans y que ha conseguido pegar a sus páginas a los jóvenes en casi una veintena de obras, que él tuvo un bloqueo lector. Salió de él con ‘ El Señor de los Anillos’ , que le entusiasmó: «A partir de ahí entendí ‘El Lazarillo’, luego ‘El Quijote’ y muchos más».El autor ha inaugurado en Córdoba este miércoles el ciclo Words for the Future ( WOFF ), que organiza ABC con el patrocinio de la Fundación Kutxabank , y que traerá a autores que triunfan en ese ámbito. La cita ha reunido a público joven en el auditorio de la entidad en Gran Capitán.En formato de conversación con la periodista Carmen Juárez, Blue Jeans ha hablado de su forma de escribir de una obra que empezó con ‘Canciones para Paula’ y ha ido evolucionando desde lo juvenil hasta las novelas de misterio. Su última novela, ‘Los 15 de Fosbury’, acaba de ver la luz, publicada por Planeta, y está relacionada con el deporte de alta competición.Noticia relacionada No No Blue Jeans: «Escribes un libro y te das cuenta de que tú eres el que menos beneficios recibe» Paula MateoLo primero que ha contado es que en el momento de escribir era «un looser», es decir, un perdedor , que no pudo abrirse camino como periodista. «Lo que ha cambiado es que he ganado confianza, era introvertido, con dudas y con complejos», ha dicho.Sus palabras han tenido mucha admiración a los jóvenes: «Cuando uno es adulto se va olvidando de que ha sido joven , sigue pensando que ya crecerán. Se tiende a decir que los jóvenes no leen y en las estadísticas se ve todo lo que hace la literatura juvenil».El mundo ha cambiado y sus novelas y su vida son testigo de ello. En su primera novela, los protagonistas se enamoraban hablando a través de Messenger. Ahora tiene que escuchar música japonesa o coreana para comprender del todo sus intereses.Las redes son buenas y malas, y lo sabe. En primer lugar, «han intensificado el odio», pero también han conseguido que hablar de los problemas de salud mental deje de ser un tabú. «Ellos hablan de cómo se sienten, de cómo han experimentado ciertas cosas», ha afirmado.Salud mentalEn ‘Canciones para Paula’ había un personaje llamado Diana, que gustó mucho y que mostraba trastornos de conducta alimentaria. «Ahí me di cuenta de que los libros podían ayudar, con alguien que se autolesionaba o que había sufrido bullying . Lo más bonito es que me digan, ellos o sus padres, que después del libro se ha solucionado», ha revelado.No es algo, sin embargo, que tenga presente al enfrentarse a sus obras, aunque después sepa que ha despertado en muchas personas la vocación de escribir y eso le cree satisfacción. Arrioba, lectoras con los libros. En el centro, Emilio Gómez (Fundación Kutxabank), Carmen Juárez, Blue Jeans y el director de ABC Córdoba, Francisco J. Poyato. Debajo, el autor firma un libro a una lectora Fran PérezHa sorprendido al hablar del fomento de la lectura y no se ha mostrado a favor de las obligatorias, o de que los clásicos se ofrezcan a muchachos demasiado jóvenes. «Mi opinión es que se deben dar a los chavales libros de este tipo, para que se aficionen y luego llegarán ‘El Lazarillo ‘ y ‘La Celestina’. Que dejen elegir los libros», ha resumido.Blue Jeans escribe en cafeterías juveniles y escucha a los jóvenes, pero también interactúa con ellos y defiende el derecho a decir que no les ha gustado un libro. «Ahora se lee mucho, pero también pasa que los libros duran cada vez menos en novedades », ha revelado.«Se sigue diciendo que los jóvenes no leen y en las estadísticas se ve lo importante que es la literatura juvenil»Porque para él «la lectura debe ser voluntaria». «Uno de los placeres es que lees cuando quieres, como quieres y lo que quieres. Cuando se impone, se aborrece. Los libros son esenciales, pero hay que explicar por qué es importante, que van a aprender mucho, adquirir cultura, desconectar de los problemas y conectar con gente que lee lo mismo», ha asegurado.Alguna vez le han preguntado por sus fuentes de inspiración, y lo tiene claro: «Creo en el trabajo diario, en el esfuerzo. Paso muchas horas sentado para escribir. Es difícil y me gusta, pero me pongo el objetivo de 10.000 palabras semanales y pasar al año cuatro meses escribiendo. Hay que tener ganase de sentarse».No deja de ser un camino en la vida al que tiene tanto respeto y cariño que hasta su novela número 12 decía que era «autor» de libros: «No me quería llamar escritor». Cuenta Francisco de Paula Fernández, el escritor que ha cautivado al público joven con el pseudónimo de Blue Jeans y que ha conseguido pegar a sus páginas a los jóvenes en casi una veintena de obras, que él tuvo un bloqueo lector. Salió de él con ‘ El Señor de los Anillos’ , que le entusiasmó: «A partir de ahí entendí ‘El Lazarillo’, luego ‘El Quijote’ y muchos más».El autor ha inaugurado en Córdoba este miércoles el ciclo Words for the Future ( WOFF ), que organiza ABC con el patrocinio de la Fundación Kutxabank , y que traerá a autores que triunfan en ese ámbito. La cita ha reunido a público joven en el auditorio de la entidad en Gran Capitán.En formato de conversación con la periodista Carmen Juárez, Blue Jeans ha hablado de su forma de escribir de una obra que empezó con ‘Canciones para Paula’ y ha ido evolucionando desde lo juvenil hasta las novelas de misterio. Su última novela, ‘Los 15 de Fosbury’, acaba de ver la luz, publicada por Planeta, y está relacionada con el deporte de alta competición.Noticia relacionada No No Blue Jeans: «Escribes un libro y te das cuenta de que tú eres el que menos beneficios recibe» Paula MateoLo primero que ha contado es que en el momento de escribir era «un looser», es decir, un perdedor , que no pudo abrirse camino como periodista. «Lo que ha cambiado es que he ganado confianza, era introvertido, con dudas y con complejos», ha dicho.Sus palabras han tenido mucha admiración a los jóvenes: «Cuando uno es adulto se va olvidando de que ha sido joven , sigue pensando que ya crecerán. Se tiende a decir que los jóvenes no leen y en las estadísticas se ve todo lo que hace la literatura juvenil».El mundo ha cambiado y sus novelas y su vida son testigo de ello. En su primera novela, los protagonistas se enamoraban hablando a través de Messenger. Ahora tiene que escuchar música japonesa o coreana para comprender del todo sus intereses.Las redes son buenas y malas, y lo sabe. En primer lugar, «han intensificado el odio», pero también han conseguido que hablar de los problemas de salud mental deje de ser un tabú. «Ellos hablan de cómo se sienten, de cómo han experimentado ciertas cosas», ha afirmado.Salud mentalEn ‘Canciones para Paula’ había un personaje llamado Diana, que gustó mucho y que mostraba trastornos de conducta alimentaria. «Ahí me di cuenta de que los libros podían ayudar, con alguien que se autolesionaba o que había sufrido bullying . Lo más bonito es que me digan, ellos o sus padres, que después del libro se ha solucionado», ha revelado.No es algo, sin embargo, que tenga presente al enfrentarse a sus obras, aunque después sepa que ha despertado en muchas personas la vocación de escribir y eso le cree satisfacción. Arrioba, lectoras con los libros. En el centro, Emilio Gómez (Fundación Kutxabank), Carmen Juárez, Blue Jeans y el director de ABC Córdoba, Francisco J. Poyato. Debajo, el autor firma un libro a una lectora Fran PérezHa sorprendido al hablar del fomento de la lectura y no se ha mostrado a favor de las obligatorias, o de que los clásicos se ofrezcan a muchachos demasiado jóvenes. «Mi opinión es que se deben dar a los chavales libros de este tipo, para que se aficionen y luego llegarán ‘El Lazarillo ‘ y ‘La Celestina’. Que dejen elegir los libros», ha resumido.Blue Jeans escribe en cafeterías juveniles y escucha a los jóvenes, pero también interactúa con ellos y defiende el derecho a decir que no les ha gustado un libro. «Ahora se lee mucho, pero también pasa que los libros duran cada vez menos en novedades », ha revelado.«Se sigue diciendo que los jóvenes no leen y en las estadísticas se ve lo importante que es la literatura juvenil»Porque para él «la lectura debe ser voluntaria». «Uno de los placeres es que lees cuando quieres, como quieres y lo que quieres. Cuando se impone, se aborrece. Los libros son esenciales, pero hay que explicar por qué es importante, que van a aprender mucho, adquirir cultura, desconectar de los problemas y conectar con gente que lee lo mismo», ha asegurado.Alguna vez le han preguntado por sus fuentes de inspiración, y lo tiene claro: «Creo en el trabajo diario, en el esfuerzo. Paso muchas horas sentado para escribir. Es difícil y me gusta, pero me pongo el objetivo de 10.000 palabras semanales y pasar al año cuatro meses escribiendo. Hay que tener ganase de sentarse».No deja de ser un camino en la vida al que tiene tanto respeto y cariño que hasta su novela número 12 decía que era «autor» de libros: «No me quería llamar escritor». Cuenta Francisco de Paula Fernández, el escritor que ha cautivado al público joven con el pseudónimo de Blue Jeans y que ha conseguido pegar a sus páginas a los jóvenes en casi una veintena de obras, que él tuvo un bloqueo lector. Salió de él con ‘ El Señor de los Anillos’ , que le entusiasmó: «A partir de ahí entendí ‘El Lazarillo’, luego ‘El Quijote’ y muchos más».El autor ha inaugurado en Córdoba este miércoles el ciclo Words for the Future ( WOFF ), que organiza ABC con el patrocinio de la Fundación Kutxabank , y que traerá a autores que triunfan en ese ámbito. La cita ha reunido a público joven en el auditorio de la entidad en Gran Capitán.En formato de conversación con la periodista Carmen Juárez, Blue Jeans ha hablado de su forma de escribir de una obra que empezó con ‘Canciones para Paula’ y ha ido evolucionando desde lo juvenil hasta las novelas de misterio. Su última novela, ‘Los 15 de Fosbury’, acaba de ver la luz, publicada por Planeta, y está relacionada con el deporte de alta competición.Noticia relacionada No No Blue Jeans: «Escribes un libro y te das cuenta de que tú eres el que menos beneficios recibe» Paula MateoLo primero que ha contado es que en el momento de escribir era «un looser», es decir, un perdedor , que no pudo abrirse camino como periodista. «Lo que ha cambiado es que he ganado confianza, era introvertido, con dudas y con complejos», ha dicho.Sus palabras han tenido mucha admiración a los jóvenes: «Cuando uno es adulto se va olvidando de que ha sido joven , sigue pensando que ya crecerán. Se tiende a decir que los jóvenes no leen y en las estadísticas se ve todo lo que hace la literatura juvenil».El mundo ha cambiado y sus novelas y su vida son testigo de ello. En su primera novela, los protagonistas se enamoraban hablando a través de Messenger. Ahora tiene que escuchar música japonesa o coreana para comprender del todo sus intereses.Las redes son buenas y malas, y lo sabe. En primer lugar, «han intensificado el odio», pero también han conseguido que hablar de los problemas de salud mental deje de ser un tabú. «Ellos hablan de cómo se sienten, de cómo han experimentado ciertas cosas», ha afirmado.Salud mentalEn ‘Canciones para Paula’ había un personaje llamado Diana, que gustó mucho y que mostraba trastornos de conducta alimentaria. «Ahí me di cuenta de que los libros podían ayudar, con alguien que se autolesionaba o que había sufrido bullying . Lo más bonito es que me digan, ellos o sus padres, que después del libro se ha solucionado», ha revelado.No es algo, sin embargo, que tenga presente al enfrentarse a sus obras, aunque después sepa que ha despertado en muchas personas la vocación de escribir y eso le cree satisfacción. Arrioba, lectoras con los libros. En el centro, Emilio Gómez (Fundación Kutxabank), Carmen Juárez, Blue Jeans y el director de ABC Córdoba, Francisco J. Poyato. Debajo, el autor firma un libro a una lectora Fran PérezHa sorprendido al hablar del fomento de la lectura y no se ha mostrado a favor de las obligatorias, o de que los clásicos se ofrezcan a muchachos demasiado jóvenes. «Mi opinión es que se deben dar a los chavales libros de este tipo, para que se aficionen y luego llegarán ‘El Lazarillo ‘ y ‘La Celestina’. Que dejen elegir los libros», ha resumido.Blue Jeans escribe en cafeterías juveniles y escucha a los jóvenes, pero también interactúa con ellos y defiende el derecho a decir que no les ha gustado un libro. «Ahora se lee mucho, pero también pasa que los libros duran cada vez menos en novedades », ha revelado.«Se sigue diciendo que los jóvenes no leen y en las estadísticas se ve lo importante que es la literatura juvenil»Porque para él «la lectura debe ser voluntaria». «Uno de los placeres es que lees cuando quieres, como quieres y lo que quieres. Cuando se impone, se aborrece. Los libros son esenciales, pero hay que explicar por qué es importante, que van a aprender mucho, adquirir cultura, desconectar de los problemas y conectar con gente que lee lo mismo», ha asegurado.Alguna vez le han preguntado por sus fuentes de inspiración, y lo tiene claro: «Creo en el trabajo diario, en el esfuerzo. Paso muchas horas sentado para escribir. Es difícil y me gusta, pero me pongo el objetivo de 10.000 palabras semanales y pasar al año cuatro meses escribiendo. Hay que tener ganase de sentarse».No deja de ser un camino en la vida al que tiene tanto respeto y cariño que hasta su novela número 12 decía que era «autor» de libros: «No me quería llamar escritor». RSS de noticias de espana/andalucia
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