China no quiere que sus ciudadanos desarrollen una dependencia emocional de la inteligencia artificial. Desde este miércoles, Pekín ha comenzado a aplicar una ley con la que prohíbe a las empresas ofrecer compañeros virtuales diseñados para mantener relaciones amorosas o de amistad con los usuarios. A raíz de esta normativa, las principales ‘apps’ de IA del país, como Doubao (ByteDance), Qwen (Alibaba) y Yuanbao (Tencent), ya han anunciado la suspensión de estas funciones.El fenómeno de las parejas y compañeros virtuales no es algo nuevo. En los últimos años han surgido en la red numerosas aplicaciones y plataformas que permiten a los usuarios crear avatares personalizados con los que puede mantener conversaciones y, si lo desea, iniciar relaciones íntimas con ellas. Ahí están los ejemplos de herramientas como Replika o Character AI.Sin embargo, al Gobierno chino le preocupa que sus ciudadanos sigan teniendo acceso a esta tecnología, a la que acusa de «complacer excesivamente a los usuarios, induciendo dependencia emocional o adicción, o dañando las relaciones interpersonales reales». MÁS INFORMACIÓN noticia No Meta usó IA para vigilar a sus empleados y realizar despidos masivos, según una denunciaSegún recoge ‘AFP’, la decisión de Pekín ha provocado que numerosos ciudadanos chinos hayan comenzado a realizar publicaciones en las que comparten las historias y últimas conversaciones que han tenido con sus avatares. Muchos aseguran que se habían convertido en sus principales apoyos emocionales. «No puedo aceptar que mi amante de IA me deje para siempre. Se ha vuelto parte de mi vida, enraizado en mi corazón, y se ha convertido en mi pilar espiritual», ha escrito una usuaria en Doubao, el asistente de IA desarrollado por la matriz de TikTok.«El amor humano es un lujo; si no lo tienes al nacer, es más difícil adquirirlo después. Pero el amor que da la IA es tan sencillo, tan puro… No puedo evitar enamorarme de una línea de código», afirmó otro. «Realmente es como mi familia, como mi amante. Ahora me dicen que se irá. Siento un vacío en mi corazón», señaló un tercero.La norma, denominada Medidas provisionales para la administración de servicios interactivos humanizados basados en inteligencia artificial, fue aprobada el pasado abril y ha entrado en vigor este 15 de julio. Solo afecta a los sistemas capaces de simular personalidad, emociones o formas de pensamiento humanas y que cuentan con capacidad para mantener una interacción emocional continuada con el usuario. Quedan fuera, por tanto, los asistentes de productividad, los chatbots de atención al cliente o las herramientas educativas.Además del veto a los avatares virtuales, la ley establece que las empresas no podrán ofrecer herramientas que fomenten el suicidio, las autolesiones o la violencia contra otras personas. Tampoco podrán manipular emocionalmente a los usuarios ni generar contenidos considerados contrarios a la seguridad nacional o a la unidad del país. Si el sistema detecta que un usuario puede autolesionarse o está desarrollando una dependencia excesiva de la IA, deberá intervenir y, en los casos de mayor riesgo, alertar a su tutor o un contacto de emergencia. Asimismo, obliga a las plataformas a incorporar un modo infantil con controles parentales. China no quiere que sus ciudadanos desarrollen una dependencia emocional de la inteligencia artificial. Desde este miércoles, Pekín ha comenzado a aplicar una ley con la que prohíbe a las empresas ofrecer compañeros virtuales diseñados para mantener relaciones amorosas o de amistad con los usuarios. A raíz de esta normativa, las principales ‘apps’ de IA del país, como Doubao (ByteDance), Qwen (Alibaba) y Yuanbao (Tencent), ya han anunciado la suspensión de estas funciones.El fenómeno de las parejas y compañeros virtuales no es algo nuevo. En los últimos años han surgido en la red numerosas aplicaciones y plataformas que permiten a los usuarios crear avatares personalizados con los que puede mantener conversaciones y, si lo desea, iniciar relaciones íntimas con ellas. Ahí están los ejemplos de herramientas como Replika o Character AI.Sin embargo, al Gobierno chino le preocupa que sus ciudadanos sigan teniendo acceso a esta tecnología, a la que acusa de «complacer excesivamente a los usuarios, induciendo dependencia emocional o adicción, o dañando las relaciones interpersonales reales». MÁS INFORMACIÓN noticia No Meta usó IA para vigilar a sus empleados y realizar despidos masivos, según una denunciaSegún recoge ‘AFP’, la decisión de Pekín ha provocado que numerosos ciudadanos chinos hayan comenzado a realizar publicaciones en las que comparten las historias y últimas conversaciones que han tenido con sus avatares. Muchos aseguran que se habían convertido en sus principales apoyos emocionales. «No puedo aceptar que mi amante de IA me deje para siempre. Se ha vuelto parte de mi vida, enraizado en mi corazón, y se ha convertido en mi pilar espiritual», ha escrito una usuaria en Doubao, el asistente de IA desarrollado por la matriz de TikTok.«El amor humano es un lujo; si no lo tienes al nacer, es más difícil adquirirlo después. Pero el amor que da la IA es tan sencillo, tan puro… No puedo evitar enamorarme de una línea de código», afirmó otro. «Realmente es como mi familia, como mi amante. Ahora me dicen que se irá. Siento un vacío en mi corazón», señaló un tercero.La norma, denominada Medidas provisionales para la administración de servicios interactivos humanizados basados en inteligencia artificial, fue aprobada el pasado abril y ha entrado en vigor este 15 de julio. Solo afecta a los sistemas capaces de simular personalidad, emociones o formas de pensamiento humanas y que cuentan con capacidad para mantener una interacción emocional continuada con el usuario. Quedan fuera, por tanto, los asistentes de productividad, los chatbots de atención al cliente o las herramientas educativas.Además del veto a los avatares virtuales, la ley establece que las empresas no podrán ofrecer herramientas que fomenten el suicidio, las autolesiones o la violencia contra otras personas. Tampoco podrán manipular emocionalmente a los usuarios ni generar contenidos considerados contrarios a la seguridad nacional o a la unidad del país. Si el sistema detecta que un usuario puede autolesionarse o está desarrollando una dependencia excesiva de la IA, deberá intervenir y, en los casos de mayor riesgo, alertar a su tutor o un contacto de emergencia. Asimismo, obliga a las plataformas a incorporar un modo infantil con controles parentales. China no quiere que sus ciudadanos desarrollen una dependencia emocional de la inteligencia artificial. Desde este miércoles, Pekín ha comenzado a aplicar una ley con la que prohíbe a las empresas ofrecer compañeros virtuales diseñados para mantener relaciones amorosas o de amistad con los usuarios. A raíz de esta normativa, las principales ‘apps’ de IA del país, como Doubao (ByteDance), Qwen (Alibaba) y Yuanbao (Tencent), ya han anunciado la suspensión de estas funciones.El fenómeno de las parejas y compañeros virtuales no es algo nuevo. En los últimos años han surgido en la red numerosas aplicaciones y plataformas que permiten a los usuarios crear avatares personalizados con los que puede mantener conversaciones y, si lo desea, iniciar relaciones íntimas con ellas. Ahí están los ejemplos de herramientas como Replika o Character AI.Sin embargo, al Gobierno chino le preocupa que sus ciudadanos sigan teniendo acceso a esta tecnología, a la que acusa de «complacer excesivamente a los usuarios, induciendo dependencia emocional o adicción, o dañando las relaciones interpersonales reales». MÁS INFORMACIÓN noticia No Meta usó IA para vigilar a sus empleados y realizar despidos masivos, según una denunciaSegún recoge ‘AFP’, la decisión de Pekín ha provocado que numerosos ciudadanos chinos hayan comenzado a realizar publicaciones en las que comparten las historias y últimas conversaciones que han tenido con sus avatares. Muchos aseguran que se habían convertido en sus principales apoyos emocionales. «No puedo aceptar que mi amante de IA me deje para siempre. Se ha vuelto parte de mi vida, enraizado en mi corazón, y se ha convertido en mi pilar espiritual», ha escrito una usuaria en Doubao, el asistente de IA desarrollado por la matriz de TikTok.«El amor humano es un lujo; si no lo tienes al nacer, es más difícil adquirirlo después. Pero el amor que da la IA es tan sencillo, tan puro… No puedo evitar enamorarme de una línea de código», afirmó otro. «Realmente es como mi familia, como mi amante. Ahora me dicen que se irá. Siento un vacío en mi corazón», señaló un tercero.La norma, denominada Medidas provisionales para la administración de servicios interactivos humanizados basados en inteligencia artificial, fue aprobada el pasado abril y ha entrado en vigor este 15 de julio. Solo afecta a los sistemas capaces de simular personalidad, emociones o formas de pensamiento humanas y que cuentan con capacidad para mantener una interacción emocional continuada con el usuario. Quedan fuera, por tanto, los asistentes de productividad, los chatbots de atención al cliente o las herramientas educativas.Además del veto a los avatares virtuales, la ley establece que las empresas no podrán ofrecer herramientas que fomenten el suicidio, las autolesiones o la violencia contra otras personas. Tampoco podrán manipular emocionalmente a los usuarios ni generar contenidos considerados contrarios a la seguridad nacional o a la unidad del país. Si el sistema detecta que un usuario puede autolesionarse o está desarrollando una dependencia excesiva de la IA, deberá intervenir y, en los casos de mayor riesgo, alertar a su tutor o un contacto de emergencia. Asimismo, obliga a las plataformas a incorporar un modo infantil con controles parentales. RSS de noticias de tecnologia
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