Cristian Lázaro, con los ecos aún recientes de su anterior poemario «Historial de búsquedas», presenta nuevo libro. Unas «Crónicas de lo oscuro» que reflejan una evolución en términos de madurez vital, de asunción crítica del mundo y de decantación expresiva y formal. En palabras de la autora del prólogo, la también escritora y doctora en Arte María Fraile Yunta, «se trata de un intenso, valiente y catártico poemario». En el poema Toletum, el autor escribe: «Me siento como tú. / Toledo te lo da, / Toledo te lo quita / y viceversa (como de mi verso al tuyo). / Me he criado en las calles / y plazas que te evocan. / Me duele que te envenenaran / cuerpo y alma, amigo Gustavo. / Y me pongo en la piel / (por un instante) / de otros testigos / de lo oscuro». A destacar, la calidad de la publicación, que hace el número 43 de la editorial El Pájaro de Cristal, que desde Cuenca viene proponiendo a lo largo de tres décadas el también poeta Alejandro Dolz; sus libros se caracterizan por la innovación, el rigor y la exquisitez formal. Pronto alcanzará el medio centenar de su colección, marcando un hito de calidad y singularidad en el panorama de la de poesía. El artista venezolano Marcos Salazar Ruiz, afincado en Toledo, aporta unas sorprendentes ilustraciones que fusionan y recrean muy personalmente el método del objeto encontrado y el collage tardocubista. La interacción con las letras de los poemas es a veces más explícita, pero generalmente sutil y alusiva, dejando campo libre a la imaginación del lector / espectador. —Cristian Lázaro, graduado en Filología, conquense con residencia en Toledo, ha dialogado con ABC acerca de su nuevo libro. ¿Cómo surge este poemario?—Conecté con Marcos Salazar a las mil maravillas. Ambos tenemos la vena artística muy inquieta. Marcos me propuso en 2025 escribir poemas inspirados en esculturas suyas que aparecerían en la exposición «Visiones de la materia», que pudo verse en puntos de Andalucía. Cada poema surgió como una écfrasis de las esculturas de Marcos. Se me ocurrió hacer un libro juntos con aquellos poemas y otros nuevos. El libro tiene entidad y le agradezco mucho a Marcos que hayamos formado equipo, así como al editor Alejandro Dolz y a María Fraile Yunta por su precioso prólogo.—¿Vivimos tiempos oscuros?—En todo tiempo ha habido una lucha entre la luz y la oscuridad, entre el bien y el mal. Pero ahora tenemos más información y nos damos cuenta de que el mal viene desde muchos flancos. Resistir a eso es complicado, pero la poesía es la trinchera.—¿La poesía es oficio o es destino?—En mi vida, me ayuda creer en el destino. Pero eso no quita que no haya que trabajar el verso, depurarlo. En caso de duda, quitar, podar el jardín que queremos mostrar a los lectores. Los lectores siempre me merecen un profundo respeto y quiero darles lo mejor de mí. Por eso, hay que modelar la obra.—¿Cree que el mundo digital y las nuevas ventanas hacen peligrar a la poesía escrita como género?—No, porque siempre habrá un público que desee un chute de poesía.Cristian Lázaro, Crónicas de lo oscuro, Ilustraciones de Marcos Salazar Ruiz, Cuenca, El Pájaro de Cristal, 2026, ISBN:978-84-09-88139-0—Aparte de la escritura, usted se muestra muy activo en las actividades y divulgación de la poesía, ¿cómo ve el género en Castilla-La Mancha y en general?—Oriundos de nuestra región, hay grandes vates. Aprendo de todos, ellos hacen patrimonio castellano-manchego con cada verso. Esta es tierra de poetas, y quiero aportar mi parte, siempre con humildad y con ganas de seguir aprendiendo.—¿La poesía puede aportar algo más que consuelo o placer individual?—Por supuesto, la poesía puede ser un clamor ante las barbaries del mundo. También puede despertar deseos compartidos. Lo importante es que la poesía una, nos sirva para reconocernos y reencontrarnos.—¿Podemos entender sus «Crónicas» como una road movie vivencial?—¡Me encanta esa definición! Hay mucho vivencial y también hay una traslación a otras experiencias (por ejemplo, de San Juan de la Cruz) con las que pretendía conectar lo oscuro. Lo oscuro, lo siniestro, lo doloroso, como atemporal y perenne.«Estamos de paso y sólo quedarán nuestras obras. Quien pueda ayudar, que ayude. Quien pueda componer canciones, que las componga» Cristian Lázaro Poeta—La pandemia, el confinamiento, ocupa uno de los apartados de su poemario. ¿Qué efectos cree que ha tenido en lo personal y en lo social?—Aquella casuística disparó las enfermedades mentales. Fue un detonante de males que quizá ya estaban ahí, sumergidos. También ha aupado la agresividad y la violencia. Ha marcado un antes y un después. A mí me animó a marcarme una estrategia como escritor, a luchar decididamente por la literatura, ya que me hizo ver las orejas a la muerte. Estamos de paso y sólo quedarán nuestras obras. Quien pueda ayudar, que ayude. Quien pueda componer canciones, que las componga. Pese a los entornos oscuros, que nadie deje de hacer lo que ama, y esa es la oportunidad de beneficio que la vida nos concede.«Cuenca y Toledo son dos grandes ciudades para escribir, para inspirarse. No las cambio por ninguna otra del mundo» Cristian Lázaro Poeta—¿Cómo se ha planteado el diálogo de su poesía con las piezas artísticas de Marcos Salazar?—No todos los poemas están ilustrados por las piezas de Marcos, pero sí aquellos donde la conexión fluye. Aparte de ilustrar determinados poemas, Marcos firma la portada, con su obra Muro, que ejemplifica, considero, el sentido de aullido y combate que nada por estos versos.—Toledo, como Cuenca, son muy importantes, emocional y poéticamente, para usted. ¿Qué las hace especiales, tan atractivas para poetas y toda clase de creadores?—Cuenca y Toledo son dos grandes ciudades para escribir, para inspirarse. No las cambio por ninguna otra del mundo. Además, la vida en ellas es grata, así como sus nobles gentes.—El homenaje a Bécquer es muy claro en su poema Toletum y en la magnífica ilustración de Salazar que lo acompaña. ¿Es su poeta preferido? ¿Qué otros tiene, además de Gustavo Adolfo?—Bécquer no es mi poeta preferido pero lo respeto y admiro. Sigue diciéndonos algo a día de hoy, y eso tiene un mérito enorme. A mí me fascinan Dámaso Alonso, Mistral, Quevedo, Peri Rossi, Garcilaso, Ginsberg…—Su generación ha pasado dos crisis económicas, una pandemia global, rebrotes bélicos. Pronto tomarán, generacionalmente, las riendas de la sociedad, ¿cree que serán capaces de alcanzar un mundo mejor del que van a heredar? ¿Hay luz después del túnel?—Creo que muchos jóvenes son cada vez más pacifistas. Ese es el camino. Al final, sólo nos tendremos los unos a los otros. Cuanto antes despertemos y lo asumamos, antes haremos posible esa luz. Cristian Lázaro, con los ecos aún recientes de su anterior poemario «Historial de búsquedas», presenta nuevo libro. Unas «Crónicas de lo oscuro» que reflejan una evolución en términos de madurez vital, de asunción crítica del mundo y de decantación expresiva y formal. En palabras de la autora del prólogo, la también escritora y doctora en Arte María Fraile Yunta, «se trata de un intenso, valiente y catártico poemario». En el poema Toletum, el autor escribe: «Me siento como tú. / Toledo te lo da, / Toledo te lo quita / y viceversa (como de mi verso al tuyo). / Me he criado en las calles / y plazas que te evocan. / Me duele que te envenenaran / cuerpo y alma, amigo Gustavo. / Y me pongo en la piel / (por un instante) / de otros testigos / de lo oscuro». A destacar, la calidad de la publicación, que hace el número 43 de la editorial El Pájaro de Cristal, que desde Cuenca viene proponiendo a lo largo de tres décadas el también poeta Alejandro Dolz; sus libros se caracterizan por la innovación, el rigor y la exquisitez formal. Pronto alcanzará el medio centenar de su colección, marcando un hito de calidad y singularidad en el panorama de la de poesía. El artista venezolano Marcos Salazar Ruiz, afincado en Toledo, aporta unas sorprendentes ilustraciones que fusionan y recrean muy personalmente el método del objeto encontrado y el collage tardocubista. La interacción con las letras de los poemas es a veces más explícita, pero generalmente sutil y alusiva, dejando campo libre a la imaginación del lector / espectador. —Cristian Lázaro, graduado en Filología, conquense con residencia en Toledo, ha dialogado con ABC acerca de su nuevo libro. ¿Cómo surge este poemario?—Conecté con Marcos Salazar a las mil maravillas. Ambos tenemos la vena artística muy inquieta. Marcos me propuso en 2025 escribir poemas inspirados en esculturas suyas que aparecerían en la exposición «Visiones de la materia», que pudo verse en puntos de Andalucía. Cada poema surgió como una écfrasis de las esculturas de Marcos. Se me ocurrió hacer un libro juntos con aquellos poemas y otros nuevos. El libro tiene entidad y le agradezco mucho a Marcos que hayamos formado equipo, así como al editor Alejandro Dolz y a María Fraile Yunta por su precioso prólogo.—¿Vivimos tiempos oscuros?—En todo tiempo ha habido una lucha entre la luz y la oscuridad, entre el bien y el mal. Pero ahora tenemos más información y nos damos cuenta de que el mal viene desde muchos flancos. Resistir a eso es complicado, pero la poesía es la trinchera.—¿La poesía es oficio o es destino?—En mi vida, me ayuda creer en el destino. Pero eso no quita que no haya que trabajar el verso, depurarlo. En caso de duda, quitar, podar el jardín que queremos mostrar a los lectores. Los lectores siempre me merecen un profundo respeto y quiero darles lo mejor de mí. Por eso, hay que modelar la obra.—¿Cree que el mundo digital y las nuevas ventanas hacen peligrar a la poesía escrita como género?—No, porque siempre habrá un público que desee un chute de poesía.Cristian Lázaro, Crónicas de lo oscuro, Ilustraciones de Marcos Salazar Ruiz, Cuenca, El Pájaro de Cristal, 2026, ISBN:978-84-09-88139-0—Aparte de la escritura, usted se muestra muy activo en las actividades y divulgación de la poesía, ¿cómo ve el género en Castilla-La Mancha y en general?—Oriundos de nuestra región, hay grandes vates. Aprendo de todos, ellos hacen patrimonio castellano-manchego con cada verso. Esta es tierra de poetas, y quiero aportar mi parte, siempre con humildad y con ganas de seguir aprendiendo.—¿La poesía puede aportar algo más que consuelo o placer individual?—Por supuesto, la poesía puede ser un clamor ante las barbaries del mundo. También puede despertar deseos compartidos. Lo importante es que la poesía una, nos sirva para reconocernos y reencontrarnos.—¿Podemos entender sus «Crónicas» como una road movie vivencial?—¡Me encanta esa definición! Hay mucho vivencial y también hay una traslación a otras experiencias (por ejemplo, de San Juan de la Cruz) con las que pretendía conectar lo oscuro. Lo oscuro, lo siniestro, lo doloroso, como atemporal y perenne.«Estamos de paso y sólo quedarán nuestras obras. Quien pueda ayudar, que ayude. Quien pueda componer canciones, que las componga» Cristian Lázaro Poeta—La pandemia, el confinamiento, ocupa uno de los apartados de su poemario. ¿Qué efectos cree que ha tenido en lo personal y en lo social?—Aquella casuística disparó las enfermedades mentales. Fue un detonante de males que quizá ya estaban ahí, sumergidos. También ha aupado la agresividad y la violencia. Ha marcado un antes y un después. A mí me animó a marcarme una estrategia como escritor, a luchar decididamente por la literatura, ya que me hizo ver las orejas a la muerte. Estamos de paso y sólo quedarán nuestras obras. Quien pueda ayudar, que ayude. Quien pueda componer canciones, que las componga. Pese a los entornos oscuros, que nadie deje de hacer lo que ama, y esa es la oportunidad de beneficio que la vida nos concede.«Cuenca y Toledo son dos grandes ciudades para escribir, para inspirarse. No las cambio por ninguna otra del mundo» Cristian Lázaro Poeta—¿Cómo se ha planteado el diálogo de su poesía con las piezas artísticas de Marcos Salazar?—No todos los poemas están ilustrados por las piezas de Marcos, pero sí aquellos donde la conexión fluye. Aparte de ilustrar determinados poemas, Marcos firma la portada, con su obra Muro, que ejemplifica, considero, el sentido de aullido y combate que nada por estos versos.—Toledo, como Cuenca, son muy importantes, emocional y poéticamente, para usted. ¿Qué las hace especiales, tan atractivas para poetas y toda clase de creadores?—Cuenca y Toledo son dos grandes ciudades para escribir, para inspirarse. No las cambio por ninguna otra del mundo. Además, la vida en ellas es grata, así como sus nobles gentes.—El homenaje a Bécquer es muy claro en su poema Toletum y en la magnífica ilustración de Salazar que lo acompaña. ¿Es su poeta preferido? ¿Qué otros tiene, además de Gustavo Adolfo?—Bécquer no es mi poeta preferido pero lo respeto y admiro. Sigue diciéndonos algo a día de hoy, y eso tiene un mérito enorme. A mí me fascinan Dámaso Alonso, Mistral, Quevedo, Peri Rossi, Garcilaso, Ginsberg…—Su generación ha pasado dos crisis económicas, una pandemia global, rebrotes bélicos. Pronto tomarán, generacionalmente, las riendas de la sociedad, ¿cree que serán capaces de alcanzar un mundo mejor del que van a heredar? ¿Hay luz después del túnel?—Creo que muchos jóvenes son cada vez más pacifistas. Ese es el camino. Al final, sólo nos tendremos los unos a los otros. Cuanto antes despertemos y lo asumamos, antes haremos posible esa luz. Cristian Lázaro, con los ecos aún recientes de su anterior poemario «Historial de búsquedas», presenta nuevo libro. Unas «Crónicas de lo oscuro» que reflejan una evolución en términos de madurez vital, de asunción crítica del mundo y de decantación expresiva y formal. En palabras de la autora del prólogo, la también escritora y doctora en Arte María Fraile Yunta, «se trata de un intenso, valiente y catártico poemario». En el poema Toletum, el autor escribe: «Me siento como tú. / Toledo te lo da, / Toledo te lo quita / y viceversa (como de mi verso al tuyo). / Me he criado en las calles / y plazas que te evocan. / Me duele que te envenenaran / cuerpo y alma, amigo Gustavo. / Y me pongo en la piel / (por un instante) / de otros testigos / de lo oscuro». A destacar, la calidad de la publicación, que hace el número 43 de la editorial El Pájaro de Cristal, que desde Cuenca viene proponiendo a lo largo de tres décadas el también poeta Alejandro Dolz; sus libros se caracterizan por la innovación, el rigor y la exquisitez formal. Pronto alcanzará el medio centenar de su colección, marcando un hito de calidad y singularidad en el panorama de la de poesía. El artista venezolano Marcos Salazar Ruiz, afincado en Toledo, aporta unas sorprendentes ilustraciones que fusionan y recrean muy personalmente el método del objeto encontrado y el collage tardocubista. La interacción con las letras de los poemas es a veces más explícita, pero generalmente sutil y alusiva, dejando campo libre a la imaginación del lector / espectador. —Cristian Lázaro, graduado en Filología, conquense con residencia en Toledo, ha dialogado con ABC acerca de su nuevo libro. ¿Cómo surge este poemario?—Conecté con Marcos Salazar a las mil maravillas. Ambos tenemos la vena artística muy inquieta. Marcos me propuso en 2025 escribir poemas inspirados en esculturas suyas que aparecerían en la exposición «Visiones de la materia», que pudo verse en puntos de Andalucía. Cada poema surgió como una écfrasis de las esculturas de Marcos. Se me ocurrió hacer un libro juntos con aquellos poemas y otros nuevos. El libro tiene entidad y le agradezco mucho a Marcos que hayamos formado equipo, así como al editor Alejandro Dolz y a María Fraile Yunta por su precioso prólogo.—¿Vivimos tiempos oscuros?—En todo tiempo ha habido una lucha entre la luz y la oscuridad, entre el bien y el mal. Pero ahora tenemos más información y nos damos cuenta de que el mal viene desde muchos flancos. Resistir a eso es complicado, pero la poesía es la trinchera.—¿La poesía es oficio o es destino?—En mi vida, me ayuda creer en el destino. Pero eso no quita que no haya que trabajar el verso, depurarlo. En caso de duda, quitar, podar el jardín que queremos mostrar a los lectores. Los lectores siempre me merecen un profundo respeto y quiero darles lo mejor de mí. Por eso, hay que modelar la obra.—¿Cree que el mundo digital y las nuevas ventanas hacen peligrar a la poesía escrita como género?—No, porque siempre habrá un público que desee un chute de poesía.Cristian Lázaro, Crónicas de lo oscuro, Ilustraciones de Marcos Salazar Ruiz, Cuenca, El Pájaro de Cristal, 2026, ISBN:978-84-09-88139-0—Aparte de la escritura, usted se muestra muy activo en las actividades y divulgación de la poesía, ¿cómo ve el género en Castilla-La Mancha y en general?—Oriundos de nuestra región, hay grandes vates. Aprendo de todos, ellos hacen patrimonio castellano-manchego con cada verso. Esta es tierra de poetas, y quiero aportar mi parte, siempre con humildad y con ganas de seguir aprendiendo.—¿La poesía puede aportar algo más que consuelo o placer individual?—Por supuesto, la poesía puede ser un clamor ante las barbaries del mundo. También puede despertar deseos compartidos. Lo importante es que la poesía una, nos sirva para reconocernos y reencontrarnos.—¿Podemos entender sus «Crónicas» como una road movie vivencial?—¡Me encanta esa definición! Hay mucho vivencial y también hay una traslación a otras experiencias (por ejemplo, de San Juan de la Cruz) con las que pretendía conectar lo oscuro. Lo oscuro, lo siniestro, lo doloroso, como atemporal y perenne.«Estamos de paso y sólo quedarán nuestras obras. Quien pueda ayudar, que ayude. Quien pueda componer canciones, que las componga» Cristian Lázaro Poeta—La pandemia, el confinamiento, ocupa uno de los apartados de su poemario. ¿Qué efectos cree que ha tenido en lo personal y en lo social?—Aquella casuística disparó las enfermedades mentales. Fue un detonante de males que quizá ya estaban ahí, sumergidos. También ha aupado la agresividad y la violencia. Ha marcado un antes y un después. A mí me animó a marcarme una estrategia como escritor, a luchar decididamente por la literatura, ya que me hizo ver las orejas a la muerte. Estamos de paso y sólo quedarán nuestras obras. Quien pueda ayudar, que ayude. Quien pueda componer canciones, que las componga. Pese a los entornos oscuros, que nadie deje de hacer lo que ama, y esa es la oportunidad de beneficio que la vida nos concede.«Cuenca y Toledo son dos grandes ciudades para escribir, para inspirarse. No las cambio por ninguna otra del mundo» Cristian Lázaro Poeta—¿Cómo se ha planteado el diálogo de su poesía con las piezas artísticas de Marcos Salazar?—No todos los poemas están ilustrados por las piezas de Marcos, pero sí aquellos donde la conexión fluye. Aparte de ilustrar determinados poemas, Marcos firma la portada, con su obra Muro, que ejemplifica, considero, el sentido de aullido y combate que nada por estos versos.—Toledo, como Cuenca, son muy importantes, emocional y poéticamente, para usted. ¿Qué las hace especiales, tan atractivas para poetas y toda clase de creadores?—Cuenca y Toledo son dos grandes ciudades para escribir, para inspirarse. No las cambio por ninguna otra del mundo. Además, la vida en ellas es grata, así como sus nobles gentes.—El homenaje a Bécquer es muy claro en su poema Toletum y en la magnífica ilustración de Salazar que lo acompaña. ¿Es su poeta preferido? ¿Qué otros tiene, además de Gustavo Adolfo?—Bécquer no es mi poeta preferido pero lo respeto y admiro. Sigue diciéndonos algo a día de hoy, y eso tiene un mérito enorme. A mí me fascinan Dámaso Alonso, Mistral, Quevedo, Peri Rossi, Garcilaso, Ginsberg…—Su generación ha pasado dos crisis económicas, una pandemia global, rebrotes bélicos. Pronto tomarán, generacionalmente, las riendas de la sociedad, ¿cree que serán capaces de alcanzar un mundo mejor del que van a heredar? ¿Hay luz después del túnel?—Creo que muchos jóvenes son cada vez más pacifistas. Ese es el camino. Al final, sólo nos tendremos los unos a los otros. Cuanto antes despertemos y lo asumamos, antes haremos posible esa luz. RSS de noticias de espana
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