«Ha llegado el momento de pasar página de la parálisis, el abandono y las promesas incumplidas». Con esta declaración de intenciones, Carlos Velázquez se presentó en 2023 como la alternativa a doce años de gobiernos socialistas en Toledo. Tres años después, el alcalde del PP sostiene que su Gobierno ha cumplido gran parte de su programa electoral.Pero entre el «cumplido» y el «en fase de cumplimiento» hay un territorio amplio. Revisadas una a una las promesas que el entonces candidato popular puso sobre la mesa, el balance dibuja una legislatura con algunos avances especialmente visibles —la eliminación del bolseo, el impulso a la Empresa Municipal de la Vivienda, la canalización del arroyo de Azucaica, la regulación de la presión turística, el Plan de Vertidos Cero o la nueva Oficina Municipal de la Energía— y, al mismo tiempo, con proyectos que siguen en el cajón o dependen de otras administraciones.Es difícil poner una cifra al grado de cumplimiento. Hay compromisos claramente ejecutados, otros en obras o en fase de proyecto, algunos que han fracasado pese a haberse intentado y una parte importante de las promesas formuladas como objetivos generales cuya valoración resulta necesariamente más subjetiva.Si hay un ámbito en el que el Gobierno de Velázquez puede presentar resultados tangibles es el Casco Histórico. Una de las promesas más reconocible de la campaña electoral — acabar con el bolseo — se ha materializado con un nuevo sistema de recogida de residuos. Y también se ha facilitado el acceso de los residentes mediante el pivote único y se ha recuperado la senda ecológica y espacios verdes. En este caso, con programas europeos logrados en la anterior legislatura. En la balanza de los logros se encuentra también la regulación de la saturación turística. El Ayuntamiento ha limitado el número de personas por grupo, ha prohibido megáfonos y altavoces y ha implantado una tasa a los touroperadores que, según el balance municipal, ha generado cerca de tres millones de euros en el último año.El objetivo declarado de evitar que el Casco se convierta en un museo también ha empezado a medirse en términos demográficos: el alcalde presume de que hoy viven allí unos 250 vecinos más que hace tres años, cifra que le rebatió el PSOE, que le acusó de dar las cifras de todo el Distrito 1.Sin embargo, no todo son avances. La prometida oficina municipal de patrimonio continúa pendiente, la homogeneización del mobiliario y la eliminación del cableado en fachadas no se han completado y la recuperación integral del Circo Romano sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes. Tan solo se ha recuperado el enorme arco de acceso al graderío noroeste, una obra de urgencia realizada por el Ministerio de Cultura, instado por la alerta del Ayuntamiento de Toledo para garantizar la estructura, que data de la segunda mitad del siglo I Después de Cristo.El Ayuntamiento presentó un proyecto a los fondos europeos EDIL para recuperar este espacio completo, pero Toledo quedó fuera de la financiación, lo que provocó una fuerte polémica. El Consistorio ha recurrido la decisión, que convirtió a la capital regional en la única capital de provincia de Castilla-La Mancha sin esa financiación.Otro de los grandes compromisos era situar a Toledo en el mapa cultural nacional e internacional. El Gobierno municipal echó toda la carne en el asador con el proyecto para intentar conseguir la Capitalidad Europea de la Cultura 2031, pero la candidatura no fue finalmente elegida. En este caso, por tanto, el cumplimiento está en el intento, no en el resultado.Sí hay avances en algunos compromisos: San Marcos ha recuperado actividad cultural, se ha impulsado un ciclo de novela histórica y se han desarrollado intercambios a través de la red de ciudades hermanadas. También se han organizado visitas patrimoniales para escolares.En materia cultural quedan promesas relevantes sin ejecutar: la entrada conjunta para museos, la ampliación de espacios culturales para asociaciones y grupos, el certamen anual de teatro, el museo de la ciudad —que sigue en estudio—, el museo damasquinado o la aspiración de que Toledo acogiera el nuevo Museo de la Historia de España.Impulso a la vivienda públicaLa vivienda es otro de los terrenos donde el Gobierno municipal ha trabajado para macar un cambio de rumbo con la recuperación de la Empresa Municipal de la Vivienda, que supone el cumplimiento de uno de los compromisos centrales del programa. El problema es que la construcción de vivienda necesita tiempo. Hay promociones en proyecto y se han licitado el proyecto de 13 viviendas en Santa Bárbara , mientras se trabaja en nuevas promociones y en el Plan Local de Vivienda.La vivienda es otro de los terrenos donde el Gobierno municipal ha trabajado para macar un cambio de rumbo con la recuperación de la Empresa Municipal de la ViviendaEl gran proyecto que intenta agrupar buena parte de esta política es ‘Toledo Emerge’, bautizado por el alcalde como el proyecto «más ambicioso y transformador de los últimos años». Incluye la recuperación de cinco edificios públicos actualmente en desuso para destinarlos a viviendas, cultura y actividad económica, un proyecto que, en su mayor parte, va de la mano y con dinero de la Diputación provincial, en manos de la popular Concepción Cedillo, gran aliada de Carlos Velázquez.. Entre ellos están las futuras viviendas para jóvenes de Alamillos del Tránsito, el antiguo edificio de RNE, San Juan de Dios, San Ildefonso y Abdón de Paz. Es, por tanto, un compromiso que empieza a cumplirse, pero cuyo verdadero impacto habrá que medir cuando los edificios estén rehabilitados y los nuevos usos sean una realidad.Si el programa electoral tiene un apartado donde la fotografía es más complicada, ese es el de las grandes infraestructuras. El principal avance ha sido la conexión entre Azucaica y el Polígono está en proceso y avanzando, cuyo Plan de Infraestructuras cuenta ya con el visto bueno del Gobierno regional también el aparcamiento disuasorio junto al Hospital Universitario. Otra importante promesa cumplida ha sido la de canalizar el arroyo de Azucaica para evitar inundaciones en el barrio y, en general, se han mejorado accesos y se han ejecutado actuaciones en distintos barrios.Otra importante promesa cumplida de la era de Velázquez ha sido la de canalizar el arroyo de Azucaica para evitar inundaciones en el barrioPero proyectos estratégicos como el nuevo trazado del AVE, el tercer carril de la TO-23, determinadas conexiones viarias o el nuevo cuartel de la Guardia Civil continúan pendientes. El propio Velázquez utiliza estos proyectos para denunciar el «bloqueo» del Gobierno de España.En el caso del AVE, el Ministerio ha mantenido abierta la tramitación del nuevo corredor y el Ayuntamiento ha denunciado reiteradamente el retraso en la respuesta a sus alegaciones. En mayo de 2026, Velázquez volvió a reclamar agilidad y vinculó la solución definitiva a un cambio de Gobierno en España.Aquí aparece una de las dificultades para medir el programa: varias promesas fueron formuladas por el Ayuntamiento, pero su ejecución real corresponde a la Junta o al Estado.En medio ambiente, el balance es más favorable. El Gobierno municipal ha creado una Concejalía específica del Tajo y ha puesto en marcha el Plan de Vertidos Cero. Según los datos aportados por el Consistorio, once de los 26 puntos de vertido han sido cerrados y se ha renovado el contrato de la depuradora del Polígono con una inversión de cuatro millones de euros.También se ha ejecutado un plan de arbolado y se ha implantado el sistema mixto de recogida de residuos. En los barrios se han acometido obras de acerado, asfaltado, iluminación y mobiliario.En movilidad, la mejora del transporte y la adaptación de líneas son otros compromisos que el equipo de Gobierno considera cumplidos, aunque no opina igual la oposición. En seguridad se ha ampliado la plantilla de la Policía Local y se ha iniciado el camino para construir un nuevo cuartel, otra de las grandes promesas, pendiente de su licitación y la Policía de Barrio también se ha puesto en marcho de la mano de la vicealcaldesa, Inés Cañizares. El contraste aparece en barrios concretos. En Buenavista, por ejemplo, el centro de mayores está en obras y se ha actuado sobre la iluminación, pero continúa pendiente buena parte del plan de revitalización comercial. En Palomarejos se ha modernizado el pabellón de la Escuela de Gimnasia (con fondos logrados por la anterior Corporación), pero la recuperación del antiguo Hospital Virgen de la Salud continúa sin una solución definitiva. En Montesión , ninguna de las promesas específicas siguen sin ejecutarse.La conclusión de esta revisión no es tanto que el programa esté cumplido o incumplido como que el 72 por ciento anunciado por el alcalde necesita contexto. Hay compromisos inequívocamente realizados: bolseo, Tajo, EMSV, concejalía del río, canalización del arroyo de Azucaica, algunas mejoras de transporte, actuaciones en barrios o la nueva oficina energética.Hay otros en ejecución: el avance del POM, que está ya en redacción, las nuevas vivienda protegida, cuartel de la Policía Local, conexión Azucaica-Polígono, aparcamiento del hospital o ‘Toledo Emerge’. Y existe un tercer grupo en el que el compromiso se ha intentado, pero el resultado no ha dependido exclusivamente del Ayuntamiento: Capitalidad Europea de la Cultura, fondos EDIL, determinadas infraestructuras o equipamientos.Por último, queda una relación considerable de promesas que son declaraciones de intenciones, sobre todo, en materia de sanidad y educación, sin competencias municipales, pendientes de decisiones de otras instituciones, como Junta y Ayuntamiento. «Ha llegado el momento de pasar página de la parálisis, el abandono y las promesas incumplidas». Con esta declaración de intenciones, Carlos Velázquez se presentó en 2023 como la alternativa a doce años de gobiernos socialistas en Toledo. Tres años después, el alcalde del PP sostiene que su Gobierno ha cumplido gran parte de su programa electoral.Pero entre el «cumplido» y el «en fase de cumplimiento» hay un territorio amplio. Revisadas una a una las promesas que el entonces candidato popular puso sobre la mesa, el balance dibuja una legislatura con algunos avances especialmente visibles —la eliminación del bolseo, el impulso a la Empresa Municipal de la Vivienda, la canalización del arroyo de Azucaica, la regulación de la presión turística, el Plan de Vertidos Cero o la nueva Oficina Municipal de la Energía— y, al mismo tiempo, con proyectos que siguen en el cajón o dependen de otras administraciones.Es difícil poner una cifra al grado de cumplimiento. Hay compromisos claramente ejecutados, otros en obras o en fase de proyecto, algunos que han fracasado pese a haberse intentado y una parte importante de las promesas formuladas como objetivos generales cuya valoración resulta necesariamente más subjetiva.Si hay un ámbito en el que el Gobierno de Velázquez puede presentar resultados tangibles es el Casco Histórico. Una de las promesas más reconocible de la campaña electoral — acabar con el bolseo — se ha materializado con un nuevo sistema de recogida de residuos. Y también se ha facilitado el acceso de los residentes mediante el pivote único y se ha recuperado la senda ecológica y espacios verdes. En este caso, con programas europeos logrados en la anterior legislatura. En la balanza de los logros se encuentra también la regulación de la saturación turística. El Ayuntamiento ha limitado el número de personas por grupo, ha prohibido megáfonos y altavoces y ha implantado una tasa a los touroperadores que, según el balance municipal, ha generado cerca de tres millones de euros en el último año.El objetivo declarado de evitar que el Casco se convierta en un museo también ha empezado a medirse en términos demográficos: el alcalde presume de que hoy viven allí unos 250 vecinos más que hace tres años, cifra que le rebatió el PSOE, que le acusó de dar las cifras de todo el Distrito 1.Sin embargo, no todo son avances. La prometida oficina municipal de patrimonio continúa pendiente, la homogeneización del mobiliario y la eliminación del cableado en fachadas no se han completado y la recuperación integral del Circo Romano sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes. Tan solo se ha recuperado el enorme arco de acceso al graderío noroeste, una obra de urgencia realizada por el Ministerio de Cultura, instado por la alerta del Ayuntamiento de Toledo para garantizar la estructura, que data de la segunda mitad del siglo I Después de Cristo.El Ayuntamiento presentó un proyecto a los fondos europeos EDIL para recuperar este espacio completo, pero Toledo quedó fuera de la financiación, lo que provocó una fuerte polémica. El Consistorio ha recurrido la decisión, que convirtió a la capital regional en la única capital de provincia de Castilla-La Mancha sin esa financiación.Otro de los grandes compromisos era situar a Toledo en el mapa cultural nacional e internacional. El Gobierno municipal echó toda la carne en el asador con el proyecto para intentar conseguir la Capitalidad Europea de la Cultura 2031, pero la candidatura no fue finalmente elegida. En este caso, por tanto, el cumplimiento está en el intento, no en el resultado.Sí hay avances en algunos compromisos: San Marcos ha recuperado actividad cultural, se ha impulsado un ciclo de novela histórica y se han desarrollado intercambios a través de la red de ciudades hermanadas. También se han organizado visitas patrimoniales para escolares.En materia cultural quedan promesas relevantes sin ejecutar: la entrada conjunta para museos, la ampliación de espacios culturales para asociaciones y grupos, el certamen anual de teatro, el museo de la ciudad —que sigue en estudio—, el museo damasquinado o la aspiración de que Toledo acogiera el nuevo Museo de la Historia de España.Impulso a la vivienda públicaLa vivienda es otro de los terrenos donde el Gobierno municipal ha trabajado para macar un cambio de rumbo con la recuperación de la Empresa Municipal de la Vivienda, que supone el cumplimiento de uno de los compromisos centrales del programa. El problema es que la construcción de vivienda necesita tiempo. Hay promociones en proyecto y se han licitado el proyecto de 13 viviendas en Santa Bárbara , mientras se trabaja en nuevas promociones y en el Plan Local de Vivienda.La vivienda es otro de los terrenos donde el Gobierno municipal ha trabajado para macar un cambio de rumbo con la recuperación de la Empresa Municipal de la ViviendaEl gran proyecto que intenta agrupar buena parte de esta política es ‘Toledo Emerge’, bautizado por el alcalde como el proyecto «más ambicioso y transformador de los últimos años». Incluye la recuperación de cinco edificios públicos actualmente en desuso para destinarlos a viviendas, cultura y actividad económica, un proyecto que, en su mayor parte, va de la mano y con dinero de la Diputación provincial, en manos de la popular Concepción Cedillo, gran aliada de Carlos Velázquez.. Entre ellos están las futuras viviendas para jóvenes de Alamillos del Tránsito, el antiguo edificio de RNE, San Juan de Dios, San Ildefonso y Abdón de Paz. Es, por tanto, un compromiso que empieza a cumplirse, pero cuyo verdadero impacto habrá que medir cuando los edificios estén rehabilitados y los nuevos usos sean una realidad.Si el programa electoral tiene un apartado donde la fotografía es más complicada, ese es el de las grandes infraestructuras. El principal avance ha sido la conexión entre Azucaica y el Polígono está en proceso y avanzando, cuyo Plan de Infraestructuras cuenta ya con el visto bueno del Gobierno regional también el aparcamiento disuasorio junto al Hospital Universitario. Otra importante promesa cumplida ha sido la de canalizar el arroyo de Azucaica para evitar inundaciones en el barrio y, en general, se han mejorado accesos y se han ejecutado actuaciones en distintos barrios.Otra importante promesa cumplida de la era de Velázquez ha sido la de canalizar el arroyo de Azucaica para evitar inundaciones en el barrioPero proyectos estratégicos como el nuevo trazado del AVE, el tercer carril de la TO-23, determinadas conexiones viarias o el nuevo cuartel de la Guardia Civil continúan pendientes. El propio Velázquez utiliza estos proyectos para denunciar el «bloqueo» del Gobierno de España.En el caso del AVE, el Ministerio ha mantenido abierta la tramitación del nuevo corredor y el Ayuntamiento ha denunciado reiteradamente el retraso en la respuesta a sus alegaciones. En mayo de 2026, Velázquez volvió a reclamar agilidad y vinculó la solución definitiva a un cambio de Gobierno en España.Aquí aparece una de las dificultades para medir el programa: varias promesas fueron formuladas por el Ayuntamiento, pero su ejecución real corresponde a la Junta o al Estado.En medio ambiente, el balance es más favorable. El Gobierno municipal ha creado una Concejalía específica del Tajo y ha puesto en marcha el Plan de Vertidos Cero. Según los datos aportados por el Consistorio, once de los 26 puntos de vertido han sido cerrados y se ha renovado el contrato de la depuradora del Polígono con una inversión de cuatro millones de euros.También se ha ejecutado un plan de arbolado y se ha implantado el sistema mixto de recogida de residuos. En los barrios se han acometido obras de acerado, asfaltado, iluminación y mobiliario.En movilidad, la mejora del transporte y la adaptación de líneas son otros compromisos que el equipo de Gobierno considera cumplidos, aunque no opina igual la oposición. En seguridad se ha ampliado la plantilla de la Policía Local y se ha iniciado el camino para construir un nuevo cuartel, otra de las grandes promesas, pendiente de su licitación y la Policía de Barrio también se ha puesto en marcho de la mano de la vicealcaldesa, Inés Cañizares. El contraste aparece en barrios concretos. En Buenavista, por ejemplo, el centro de mayores está en obras y se ha actuado sobre la iluminación, pero continúa pendiente buena parte del plan de revitalización comercial. En Palomarejos se ha modernizado el pabellón de la Escuela de Gimnasia (con fondos logrados por la anterior Corporación), pero la recuperación del antiguo Hospital Virgen de la Salud continúa sin una solución definitiva. En Montesión , ninguna de las promesas específicas siguen sin ejecutarse.La conclusión de esta revisión no es tanto que el programa esté cumplido o incumplido como que el 72 por ciento anunciado por el alcalde necesita contexto. Hay compromisos inequívocamente realizados: bolseo, Tajo, EMSV, concejalía del río, canalización del arroyo de Azucaica, algunas mejoras de transporte, actuaciones en barrios o la nueva oficina energética.Hay otros en ejecución: el avance del POM, que está ya en redacción, las nuevas vivienda protegida, cuartel de la Policía Local, conexión Azucaica-Polígono, aparcamiento del hospital o ‘Toledo Emerge’. Y existe un tercer grupo en el que el compromiso se ha intentado, pero el resultado no ha dependido exclusivamente del Ayuntamiento: Capitalidad Europea de la Cultura, fondos EDIL, determinadas infraestructuras o equipamientos.Por último, queda una relación considerable de promesas que son declaraciones de intenciones, sobre todo, en materia de sanidad y educación, sin competencias municipales, pendientes de decisiones de otras instituciones, como Junta y Ayuntamiento. «Ha llegado el momento de pasar página de la parálisis, el abandono y las promesas incumplidas». Con esta declaración de intenciones, Carlos Velázquez se presentó en 2023 como la alternativa a doce años de gobiernos socialistas en Toledo. Tres años después, el alcalde del PP sostiene que su Gobierno ha cumplido gran parte de su programa electoral.Pero entre el «cumplido» y el «en fase de cumplimiento» hay un territorio amplio. Revisadas una a una las promesas que el entonces candidato popular puso sobre la mesa, el balance dibuja una legislatura con algunos avances especialmente visibles —la eliminación del bolseo, el impulso a la Empresa Municipal de la Vivienda, la canalización del arroyo de Azucaica, la regulación de la presión turística, el Plan de Vertidos Cero o la nueva Oficina Municipal de la Energía— y, al mismo tiempo, con proyectos que siguen en el cajón o dependen de otras administraciones.Es difícil poner una cifra al grado de cumplimiento. Hay compromisos claramente ejecutados, otros en obras o en fase de proyecto, algunos que han fracasado pese a haberse intentado y una parte importante de las promesas formuladas como objetivos generales cuya valoración resulta necesariamente más subjetiva.Si hay un ámbito en el que el Gobierno de Velázquez puede presentar resultados tangibles es el Casco Histórico. Una de las promesas más reconocible de la campaña electoral — acabar con el bolseo — se ha materializado con un nuevo sistema de recogida de residuos. Y también se ha facilitado el acceso de los residentes mediante el pivote único y se ha recuperado la senda ecológica y espacios verdes. En este caso, con programas europeos logrados en la anterior legislatura. En la balanza de los logros se encuentra también la regulación de la saturación turística. El Ayuntamiento ha limitado el número de personas por grupo, ha prohibido megáfonos y altavoces y ha implantado una tasa a los touroperadores que, según el balance municipal, ha generado cerca de tres millones de euros en el último año.El objetivo declarado de evitar que el Casco se convierta en un museo también ha empezado a medirse en términos demográficos: el alcalde presume de que hoy viven allí unos 250 vecinos más que hace tres años, cifra que le rebatió el PSOE, que le acusó de dar las cifras de todo el Distrito 1.Sin embargo, no todo son avances. La prometida oficina municipal de patrimonio continúa pendiente, la homogeneización del mobiliario y la eliminación del cableado en fachadas no se han completado y la recuperación integral del Circo Romano sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes. Tan solo se ha recuperado el enorme arco de acceso al graderío noroeste, una obra de urgencia realizada por el Ministerio de Cultura, instado por la alerta del Ayuntamiento de Toledo para garantizar la estructura, que data de la segunda mitad del siglo I Después de Cristo.El Ayuntamiento presentó un proyecto a los fondos europeos EDIL para recuperar este espacio completo, pero Toledo quedó fuera de la financiación, lo que provocó una fuerte polémica. El Consistorio ha recurrido la decisión, que convirtió a la capital regional en la única capital de provincia de Castilla-La Mancha sin esa financiación.Otro de los grandes compromisos era situar a Toledo en el mapa cultural nacional e internacional. El Gobierno municipal echó toda la carne en el asador con el proyecto para intentar conseguir la Capitalidad Europea de la Cultura 2031, pero la candidatura no fue finalmente elegida. En este caso, por tanto, el cumplimiento está en el intento, no en el resultado.Sí hay avances en algunos compromisos: San Marcos ha recuperado actividad cultural, se ha impulsado un ciclo de novela histórica y se han desarrollado intercambios a través de la red de ciudades hermanadas. También se han organizado visitas patrimoniales para escolares.En materia cultural quedan promesas relevantes sin ejecutar: la entrada conjunta para museos, la ampliación de espacios culturales para asociaciones y grupos, el certamen anual de teatro, el museo de la ciudad —que sigue en estudio—, el museo damasquinado o la aspiración de que Toledo acogiera el nuevo Museo de la Historia de España.Impulso a la vivienda públicaLa vivienda es otro de los terrenos donde el Gobierno municipal ha trabajado para macar un cambio de rumbo con la recuperación de la Empresa Municipal de la Vivienda, que supone el cumplimiento de uno de los compromisos centrales del programa. El problema es que la construcción de vivienda necesita tiempo. Hay promociones en proyecto y se han licitado el proyecto de 13 viviendas en Santa Bárbara , mientras se trabaja en nuevas promociones y en el Plan Local de Vivienda.La vivienda es otro de los terrenos donde el Gobierno municipal ha trabajado para macar un cambio de rumbo con la recuperación de la Empresa Municipal de la ViviendaEl gran proyecto que intenta agrupar buena parte de esta política es ‘Toledo Emerge’, bautizado por el alcalde como el proyecto «más ambicioso y transformador de los últimos años». Incluye la recuperación de cinco edificios públicos actualmente en desuso para destinarlos a viviendas, cultura y actividad económica, un proyecto que, en su mayor parte, va de la mano y con dinero de la Diputación provincial, en manos de la popular Concepción Cedillo, gran aliada de Carlos Velázquez.. Entre ellos están las futuras viviendas para jóvenes de Alamillos del Tránsito, el antiguo edificio de RNE, San Juan de Dios, San Ildefonso y Abdón de Paz. Es, por tanto, un compromiso que empieza a cumplirse, pero cuyo verdadero impacto habrá que medir cuando los edificios estén rehabilitados y los nuevos usos sean una realidad.Si el programa electoral tiene un apartado donde la fotografía es más complicada, ese es el de las grandes infraestructuras. El principal avance ha sido la conexión entre Azucaica y el Polígono está en proceso y avanzando, cuyo Plan de Infraestructuras cuenta ya con el visto bueno del Gobierno regional también el aparcamiento disuasorio junto al Hospital Universitario. Otra importante promesa cumplida ha sido la de canalizar el arroyo de Azucaica para evitar inundaciones en el barrio y, en general, se han mejorado accesos y se han ejecutado actuaciones en distintos barrios.Otra importante promesa cumplida de la era de Velázquez ha sido la de canalizar el arroyo de Azucaica para evitar inundaciones en el barrioPero proyectos estratégicos como el nuevo trazado del AVE, el tercer carril de la TO-23, determinadas conexiones viarias o el nuevo cuartel de la Guardia Civil continúan pendientes. El propio Velázquez utiliza estos proyectos para denunciar el «bloqueo» del Gobierno de España.En el caso del AVE, el Ministerio ha mantenido abierta la tramitación del nuevo corredor y el Ayuntamiento ha denunciado reiteradamente el retraso en la respuesta a sus alegaciones. En mayo de 2026, Velázquez volvió a reclamar agilidad y vinculó la solución definitiva a un cambio de Gobierno en España.Aquí aparece una de las dificultades para medir el programa: varias promesas fueron formuladas por el Ayuntamiento, pero su ejecución real corresponde a la Junta o al Estado.En medio ambiente, el balance es más favorable. El Gobierno municipal ha creado una Concejalía específica del Tajo y ha puesto en marcha el Plan de Vertidos Cero. Según los datos aportados por el Consistorio, once de los 26 puntos de vertido han sido cerrados y se ha renovado el contrato de la depuradora del Polígono con una inversión de cuatro millones de euros.También se ha ejecutado un plan de arbolado y se ha implantado el sistema mixto de recogida de residuos. En los barrios se han acometido obras de acerado, asfaltado, iluminación y mobiliario.En movilidad, la mejora del transporte y la adaptación de líneas son otros compromisos que el equipo de Gobierno considera cumplidos, aunque no opina igual la oposición. En seguridad se ha ampliado la plantilla de la Policía Local y se ha iniciado el camino para construir un nuevo cuartel, otra de las grandes promesas, pendiente de su licitación y la Policía de Barrio también se ha puesto en marcho de la mano de la vicealcaldesa, Inés Cañizares. El contraste aparece en barrios concretos. En Buenavista, por ejemplo, el centro de mayores está en obras y se ha actuado sobre la iluminación, pero continúa pendiente buena parte del plan de revitalización comercial. En Palomarejos se ha modernizado el pabellón de la Escuela de Gimnasia (con fondos logrados por la anterior Corporación), pero la recuperación del antiguo Hospital Virgen de la Salud continúa sin una solución definitiva. En Montesión , ninguna de las promesas específicas siguen sin ejecutarse.La conclusión de esta revisión no es tanto que el programa esté cumplido o incumplido como que el 72 por ciento anunciado por el alcalde necesita contexto. Hay compromisos inequívocamente realizados: bolseo, Tajo, EMSV, concejalía del río, canalización del arroyo de Azucaica, algunas mejoras de transporte, actuaciones en barrios o la nueva oficina energética.Hay otros en ejecución: el avance del POM, que está ya en redacción, las nuevas vivienda protegida, cuartel de la Policía Local, conexión Azucaica-Polígono, aparcamiento del hospital o ‘Toledo Emerge’. Y existe un tercer grupo en el que el compromiso se ha intentado, pero el resultado no ha dependido exclusivamente del Ayuntamiento: Capitalidad Europea de la Cultura, fondos EDIL, determinadas infraestructuras o equipamientos.Por último, queda una relación considerable de promesas que son declaraciones de intenciones, sobre todo, en materia de sanidad y educación, sin competencias municipales, pendientes de decisiones de otras instituciones, como Junta y Ayuntamiento. RSS de noticias de espana
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