La maldición se cebó con España en la última curva. Los dos equipos de 4×100 metros, que estaban haciendo carreras sensacionales, terminaron eliminados porque el tercer cambio no llegó a consumarse. Ni Guillem Crespí ni Maribel Pérez llegaron a recibir el testigo.Se esperaba mucho de las balas naranjas. Y arrancaron muy bien. Erica Badeau, que sustituía a la lesionada Esperança Cladera, realizó una buena curva. Jaël Bestué, una de las mejores relevistas de Europa, voló en la contrarrecta y entregó a Lucía Carrillo muy bien clasificada. La tercera posta también fue buena. Quedaba la última entrega y la posta final de Maribel Pérez, nuestra bala sevillana. Pero el cambio no se llevó a cabo, exactamente lo mismo que sucedería momentos después en la prueba masculina.El 4×100 masculino comenzó aún mejor. Jorge Hernández hizo una primera posta realmente buena. Abel Jordán, el velocista que ha pasado este año en California, estuvo sensacional en la recta. Entregó a Calbano que hizo una buena curva y llegó a la recta en cabeza, mano a mano con el Reino Unido. Sin embargo, la entrega falló: el vasco no llegó a alcanzar al catalán Crespí en la entrega. Un triste final que recordó a la mítica historia de España en Munich 72.La final de longitud tendrá un nivel espectacular. Y en ella estará Fátima Diame, que cumplió con el trámite de la ronda previa. Realizó un concurso en progresión y los 6,65 metros que logró en su tercer intento la catapultan a una final difícil. Diame arrancó con 6,44 metros, continuó con un salto nulo y terminó con un excelente tercer salto. La alemana Malaika Mihambo, que saltó 7,10, y la portuguesa de Sousa (7,00) serán dos de las favoritas para el título. En el heptatlón, María Vicente, por prudencia con su rodilla maltrecha, se vio obligada de nuevo a cambiar su pierna de batida en el salto de longitud, una medida que reduce la marca considerablemente. Pero lo hizo bien. Saltó 6,42 metros, una marca que mantenía sus aspiraciones de récord de España. También lo hizo bien Sofía Cosculluela, con 6,39, aunque la roceña va por detrás en la clasificación.En la jabalina, la barcelonesa lanzó 44,02. La ex campeona mundial juvenil continúa con muy buenas opciones de récord de España. En Birmingham sigue compitiendo contra ella misma. Es octava en la clasificación y necesita un crono de 2:19.70 para superar su plusmarca. Es muy asequible. La maldición se cebó con España en la última curva. Los dos equipos de 4×100 metros, que estaban haciendo carreras sensacionales, terminaron eliminados porque el tercer cambio no llegó a consumarse. Ni Guillem Crespí ni Maribel Pérez llegaron a recibir el testigo.Se esperaba mucho de las balas naranjas. Y arrancaron muy bien. Erica Badeau, que sustituía a la lesionada Esperança Cladera, realizó una buena curva. Jaël Bestué, una de las mejores relevistas de Europa, voló en la contrarrecta y entregó a Lucía Carrillo muy bien clasificada. La tercera posta también fue buena. Quedaba la última entrega y la posta final de Maribel Pérez, nuestra bala sevillana. Pero el cambio no se llevó a cabo, exactamente lo mismo que sucedería momentos después en la prueba masculina.El 4×100 masculino comenzó aún mejor. Jorge Hernández hizo una primera posta realmente buena. Abel Jordán, el velocista que ha pasado este año en California, estuvo sensacional en la recta. Entregó a Calbano que hizo una buena curva y llegó a la recta en cabeza, mano a mano con el Reino Unido. Sin embargo, la entrega falló: el vasco no llegó a alcanzar al catalán Crespí en la entrega. Un triste final que recordó a la mítica historia de España en Munich 72.La final de longitud tendrá un nivel espectacular. Y en ella estará Fátima Diame, que cumplió con el trámite de la ronda previa. Realizó un concurso en progresión y los 6,65 metros que logró en su tercer intento la catapultan a una final difícil. Diame arrancó con 6,44 metros, continuó con un salto nulo y terminó con un excelente tercer salto. La alemana Malaika Mihambo, que saltó 7,10, y la portuguesa de Sousa (7,00) serán dos de las favoritas para el título. En el heptatlón, María Vicente, por prudencia con su rodilla maltrecha, se vio obligada de nuevo a cambiar su pierna de batida en el salto de longitud, una medida que reduce la marca considerablemente. Pero lo hizo bien. Saltó 6,42 metros, una marca que mantenía sus aspiraciones de récord de España. También lo hizo bien Sofía Cosculluela, con 6,39, aunque la roceña va por detrás en la clasificación.En la jabalina, la barcelonesa lanzó 44,02. La ex campeona mundial juvenil continúa con muy buenas opciones de récord de España. En Birmingham sigue compitiendo contra ella misma. Es octava en la clasificación y necesita un crono de 2:19.70 para superar su plusmarca. Es muy asequible. La maldición se cebó con España en la última curva. Los dos equipos de 4×100 metros, que estaban haciendo carreras sensacionales, terminaron eliminados porque el tercer cambio no llegó a consumarse. Ni Guillem Crespí ni Maribel Pérez llegaron a recibir el testigo.Se esperaba mucho de las balas naranjas. Y arrancaron muy bien. Erica Badeau, que sustituía a la lesionada Esperança Cladera, realizó una buena curva. Jaël Bestué, una de las mejores relevistas de Europa, voló en la contrarrecta y entregó a Lucía Carrillo muy bien clasificada. La tercera posta también fue buena. Quedaba la última entrega y la posta final de Maribel Pérez, nuestra bala sevillana. Pero el cambio no se llevó a cabo, exactamente lo mismo que sucedería momentos después en la prueba masculina.El 4×100 masculino comenzó aún mejor. Jorge Hernández hizo una primera posta realmente buena. Abel Jordán, el velocista que ha pasado este año en California, estuvo sensacional en la recta. Entregó a Calbano que hizo una buena curva y llegó a la recta en cabeza, mano a mano con el Reino Unido. Sin embargo, la entrega falló: el vasco no llegó a alcanzar al catalán Crespí en la entrega. Un triste final que recordó a la mítica historia de España en Munich 72.La final de longitud tendrá un nivel espectacular. Y en ella estará Fátima Diame, que cumplió con el trámite de la ronda previa. Realizó un concurso en progresión y los 6,65 metros que logró en su tercer intento la catapultan a una final difícil. Diame arrancó con 6,44 metros, continuó con un salto nulo y terminó con un excelente tercer salto. La alemana Malaika Mihambo, que saltó 7,10, y la portuguesa de Sousa (7,00) serán dos de las favoritas para el título. En el heptatlón, María Vicente, por prudencia con su rodilla maltrecha, se vio obligada de nuevo a cambiar su pierna de batida en el salto de longitud, una medida que reduce la marca considerablemente. Pero lo hizo bien. Saltó 6,42 metros, una marca que mantenía sus aspiraciones de récord de España. También lo hizo bien Sofía Cosculluela, con 6,39, aunque la roceña va por detrás en la clasificación.En la jabalina, la barcelonesa lanzó 44,02. La ex campeona mundial juvenil continúa con muy buenas opciones de récord de España. En Birmingham sigue compitiendo contra ella misma. Es octava en la clasificación y necesita un crono de 2:19.70 para superar su plusmarca. Es muy asequible. RSS de noticias de deportes
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